viernes, 29 de febrero de 2008

Año Bisiesto!

Hoy, 29 de febrero, no podía dejar de postear para constatar la naturaleza de este año bisiesto. Esta fecha se convirtió en día bisiesto oficial en la Unión Europea en el año 2000, ya que hasta entonces se celebraba el día 24, según el calendario romano.

Si deseáis más información la Wikipedia tiene un par de artículos interesantes sobre los años bisiestos. A disfrutar de este día que no se repetirá hasta dentro de otros cuatro años.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Got my mind set on you

Nunca he sido fan de la música de The Beatles ni de ninguno de sus componentes por separado tras la disolución del grupo. A pesar de la genialidad de los cuatro, cada uno en su estilo y a su manera, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr no consiguieron como conjunto que tuviera una de sus canciones como favorita o habitual en mis listas de reproducción.

Sin embargo, si tengo que nombrar a uno como mi preferido músicalmente hablando ése sería George Harrison. No puedo considerarme una seguidora de su carrera como solista, tras la "traumática" separación de los Beatles en 1970, puesto que sólo conozco un puñado de temas suyos, pero sí es el único que ha conseguido cautivarme con alguna de sus creaciones.

La canción que suena es "Got my mind set on you" y pertenece a su disco "Cloud nine", publicado en 1987. Harrison editó una docena de discos en solitario a lo largo de toda su carrera, además de los trabajos realizados con la formación The Traveling Wilburys entre finales de los ochenta y los primeros noventa. Su actividad musical se completa con multitud de colaboraciones con otros artistas, incluidos sus ex-compañeros de los Beatles.

Gran amigo de Eric Clapton, realizó con él varias grabaciones y conciertos. La amistad perduró incluso después de que su mujer a finales de los sesenta, la modelo Pattie Boyd, le abandonara para casarse con Clapton, que le había dedicado su canción "Layla". También se mantuvo la amistad con los otros miembros de The Beatles tras su disolución, reuniéndose con McCartney y Starr tras la muerte de Lennon para trabajar en un proyecto conmemorativo del grupo.

A mediados de los noventa George Harrison libró una dura batalla contra el cáncer de pulmón, que sufrió en parte debido al mal hábito de fumar. Aunque se recuperó con éxito y volvió al trabajo con ganas, en 2001 ya no pudo superar una metástasis que afectó a su cerebro, falleciendo a finales de ese año a los 58 años. Su hijo Dhani, fruto de un segundo matrimonio de Harrison, fue el encargado de rematar y publicar el álbum póstumo de su padre en 2002, que obtuvo muy buena acogida tanto de crítica como de público. En 2003 la prestigiosa revista Rolling Stone lo incluyó en el puesto 21 en su lista de los 100 mejores guitarristas de todos los tiempos, reconociendo así una vez más su gran aportación al mundo de la música.

*** Encuesta ***

En internet hay abundante información sobre la banda más conocida y reconocida de todos los tiempos, los inventores del movimiento fan y el histerismo adolescente, así como de las carreras en solitario de sus cuatro miembros. Este tema me ha dado pie para iniciar una nueva encuesta y adivinar cuáles son las preferencias beatlemaníacas de mis visitantes :D Qué miembro de The Beatles es tu preferido? La encuesta, como siempre, en el margen derecho del blog. La inauguraré yo con mi voto a George Harrison. Gracias por vuestra participación :)

martes, 26 de febrero de 2008

Las vírgenes suicidas

He de decir que esperaba mucho más de esta película. Había oído y leído maravillas de “Las vírgenes suicidas”, el debut cinematográfico de Sofia Coppola, pero después de ver la cinta me he quedado con una sensación de vacío bastante superior a lo conveniente. No he leído el libro de Jeffrey Eugenides en que se basa, pero estoy segura de que tiene que superar de algún modo a lo plasmado en la película.

*** Spoilers! ***

“Las vírgenes suicidas” cuenta la historia de una típica familia de clase media americana, religiosa, protectora y de rígidas normas que ven cómo fracasan en su labor de propiciar un entorno seguro para sus cinco hermosas hijas, de entre 13 y 17 años. La más pequeña, Cecilia, se suicida nada más comenzar la cinta y abre una brecha en ese mundo opresivo en el que sus hermanas Lux, Mary, Bonnie y Therese intentarán sin éxito encontrar su camino.

Un grupo de jóvenes vecinos se obsesiona con las hermanas, hasta el punto de espiarlas y guardar los objetos personales de las chicas que caen en sus manos. A través de ellos intentan comprender, veinte años después, el peculiar y estrecho universo que rodeaba a las chicas, un espacio en el que no cabían las fiestas, las salidas con chicos, la libertad adolescente, ni nada que se apartara del religioso camino marcado por sus progenitores.

Aunque el tema de la película es muy interesante y realmente se crea un halo de misterio en la actitud de las chicas que podría dar mucho juego, al final todo se queda en un intento vano de mostrar sentimientos. No veo en ninguna parte de la película el odio que deberían sentir las adolescentes, ni su pasión por la vida (ni siquiera por la muerte), ni la actitud tan autoritaria de sus padres, que las amedrente a la hora de tomar sus decisiones. Estamos en los setenta y en esa época los jóvenes eran en general mucho más rebeldes de lo que la película pretende mostrar. Los padres (interpretados sólo correctamente por los veteranos James Woods y Kathleen Turner) tampoco tienen actitudes tan violentas como para hacerlas sentir atemorizadas ni se deja ver en la cinta ningún ataque o desprecio verbal hacia ellas. Nada en sus vidas propicia ese suicidio colectivo. No están físicamente encerradas ni su actitud muestra debilidad aparte de esa languidez contagiosa. Pensemos por ejemplo en un caso de tiranía maternal fervientemente religiosa en los setenta, como el caso de “Carrie” y la actitud de la joven ante la situación. Vamos, nada que ver.

Sí se crea un agradable entorno visual en el film, logrado gracias a una trabajada estética y una fotografía notable, acompañada siempre por una música acorde a la situación. Aún así, no es suficiente para lograr un conjunto compacto que tenga sentido. Las protagonistas no expresan sus emociones en ningún aspecto, de hecho apenas tienen diálogos en toda la película, salvo algunas frases absurdas que pretenden mostrar (sin conseguirlo, desde mi punto de vista) el alejamiento que sufren del mundo real. Sí me gusta mucho el papel de
Kirsten Dunst (Lux), que es la única que parece tener sangre corriendo por las venas, pero las otras hermanas ya me aportan bastante menos. El resto del reparto infantil directamente me sobra, ya que se dedican exclusivamente a poner cara de alelados durante todo el metraje.

Para mí la película carece de fuerza emotiva. Las chicas se mueren y yo me quedo como estoy; no odio a sus padres, ni a su entorno, ni siquiera la situación me causa una terrible pena. Si ése es el sentimiento que Coppola pretendía causar con la historia, sin duda lo ha conseguido: una absoluta congelación emocional. Los hechos contados desde la actualidad por los obsesivos admiradores deberían haber dado también para más, o al menos arrojar algo de luz sobre las razones (que parecen no existir) del suicidio de las hermanas Lisbon. Sin embargo, la ausencia general de tensión dramática hace que al final el espectador no se implique y se convierta en mero observador de los hechos.

*** Fin de spoilers! ***

La película fue muy aclamada por la crítica en su estreno, en 1999, cosechando varios premios para su directora, hija del prestigioso realizador
Francis Ford Coppola. Yo sinceramente creo que es una producción mucho menos profunda de lo que pretende mostrar y que la publicidad la ha beneficiado hasta convertirla en una película de culto en los círculos independientes. Las actrices son muy monas, pero no creo que nadie juzgue una película seriamente por la belleza de sus protagonistas (hablamos de películas convencionales, no confundamos :P).

En el tráiler que vi a posteriori la vendían con mucho más gancho, mezclando como siempre personajes y conceptos para que parezca lo que luego no es, y relacionándola con las palabras “love, sex, death, passion, fear, obsession”. Pues bien, amor un poquito, sexo casi nada, muerte por doquier, pasión… dónde?, miedo… a qué? y obsesión otro poco. Por eso no veo los tráilers antes de las películas; mi decepción con ésta hubiera sido el doble de lo que fue. Si leo el libro podré aportar algún otro dato que quizás mejore mi nota para esta película que ahora mismo se queda en un aprobado largo.

domingo, 24 de febrero de 2008

Bollos de nueces y sésamo

Últimamente tengo unos deseos irrefrenables de hacer pan, pero como no tengo todavía ni los ingredientes ni los conocimientos necesarios, me he puesto a hacer algunos experimentos en ese sentido. Como hace unos días no tenía en casa levadura de panadería decidí preparar algo similar a los bollos de leche, que sólo precisaran de levadura química para repostería y harinas normales.

Mis ingredientes para esta receta fueron: un yogur natural desnatado, dos medidas de yogur de harina (una integral y otra normal), medio vasito de leche desnatada, medio sobre de levadura química, tres cucharadas de azúcar moreno integral, una cucharada de sal, un puñado de nueces y semillas de sésamo. Como siempre, todo libre de colesterol para poder comérmelo con más tranquilidad. No puedo recordar si utilicé también un chorrito de aceite de oliva, aunque es posible que lo hiciera. En todo caso, la receta no cambiaría mucho si no se incluyera.

Mezclé en un bol el yogur, la harina, la levadura, la leche, el azúcar y la sal y lo removí hasta ligarlo todo. Mi intención era que quedara un poco más compacto, como una masa manejable para poder cortar porciones, pero no fue en absoluto así y el resultado fue una pasta pegajosa que ni siquiera era lo suficientemente líquida para hornear en moldes de muffins. Tras integrar todos los ingredientes añadí al final las nueces cortadas en trocitos al gusto y le di otras dos o tres vueltas al conjunto.

Aunque no sabía muy bien cómo colocar eso en el horno, una vez hecha la mezcla no se me ocurriría nunca tirarla hasta ver el resultado final así que cogí mi Hogarflon (una lámina antiadherente similar al Silpat pero de otro material) y me limité a echar pegotes de la pasta sobre ella. Suena asqueroso, lo sé, pero con tal de que el experimento fuera comestible ya me daba por satisfecha. Espolvoreé las semillas de sésamo por encima de cada porción y los dejé hornear durante unos 15-20 minutos a unos 200º, cruzando bien los dedos, incluso los de los pies.

Cuando subieron y comenzaron a dorarse por encima los retiré del horno y dejé que se enfriaran. El resultado me sorprendió gratamente: estaban buenos! Se habían inflado hasta adquirir una textura similar a la de cualquier pan o bollito de leche, bastante esponjoso y blando, con un sabor muy rico a nueces y sésamo tostado, con un suave toque dulce. Para convencerme de que no me estaba disculpando a mí misma por mi error repostero llevé unos cuantos al trabajo para que mis compañeros me dieran un veredicto y les encantaron.

Si es que la cocina es un universo extraño e imprevisible.

sábado, 23 de febrero de 2008

INE: Estoy de Rodríguez

No, no es que me haya quedado sola en casa este fin de semana, pero el título de este post me abre el camino para hablar de una herramienta bastante desconocida entre muchos españoles: El INE o Instituto Nacional de Estadística. A la mayoría de nosotros nos suena porque son fuente de datos para muchísimas informaciones diarias en prensa y televisión, pero pocos la utilizamos para buscar algún detalle que nos afecte directamente.

A mí se me ha ocurrido indagar un poco en la página del INE y he encontrado una sección muy interesante acerca de los apellidos españoles. En ese apartado puedes introducir tu apellido y ver cuántas personas hay en España con el mismo apellido, cuántas lo llevan en primer o segundo lugar y en qué provincias nacieron los que se apellidan como tú o dónde viven actualmente.

Ciertamente no tiene una utilidad más allá de la curiosidad, pero a mí me hizo ilusión saber que hay poco más de 1.700 personas con mi primer apellido en este país. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife sólo residen cinco personas con mi mismo apellido, posiblemente todas ellas procedentes de Galicia, de donde es originario el nombre. Mi segundo apellido es tan común que hay casi medio millón de españoles bautizados con él en segundo lugar y otro medio millón en los que figura como principal.

Por buscar un apellido corriente se me ocurrió Rodríguez. Con ese primer apellido fueron inscritas en España 926.361 personas, y otras casi 50.000 en el extranjero. Hoy en día, la mayor concentración de Rodríguez se sitúa en la provincia de Madrid, con más de 118.000 apellidados de tal forma. Curiosamente, hay más personas con Rodríguez como segundo apellido que como primero. Si viviéramos en Reino Unido o en algún otro país de Europa, habríamos perdido ese apellido para siempre, puesto que de forma oficial sólo se utiliza uno, aunque tengo entendido que puede ser el del padre o el de la madre por libre elección del afectado.

He buscado también un par de apellidos conocidos para ver los resultados, como el del actor Javier Bardem. En total nacieron en España 16 personas con el primer apellido Bardem, 9 de ellas en Madrid y 7 en otras provincias. Es de suponer que la mayoría de ellos pertenecerán a esa conocida familia de actores, aunque lo más probable es que el candidato al Oscar secundario de este año se encuentre entre los 11 que figuran en el registro con Bardem como segundo apellido, puesto que su primero es Encinas. También me he sorprendido al encontrar 14 personas apellidadas Colby, con lo que las dinastías familiares televisivas no resultan tan ajenas a nuestro país. En este caso, figuran 11 "descendientes directos" de la reputada telenovela "Los Colby" en la provincia de Alicante.

Y ya que las elecciones están a la vuelta de la esquina, hay que saber que aparte de los Rodríguez también hay 192 Rajoy, la mayoría obviamente en la provincia de Pontevedra, y unos 2.500 Zapatero con las mayores concentraciones en Madrid, Palencia y Valladolid, esta última ciudad de nacimiento del actual Presidente del Gobierno.

*** Si al intentar cargar la página de apellidos del INE os pide un certificado digital dadle simplemente a OK, que cargará igualmente.

jueves, 21 de febrero de 2008

Sweeney Todd

“Sweeney Todd” es una de las películas que más me ha gustado de las últimas que he visto. Incluso diría más: se ha convertido en una de mis favoritas. No tengo especial predilección por los musicales en el cine pero precisamente en éste todo encaja a la perfección y todo está muy cuidado, tanto las canciones, como la ambientación, los diálogos y los aspectos técnicos. El resultado final me parece sobresaliente.

El film, al que en español se le ha añadido el subtítulo de “El barbero diabólico de la calle Fleet” en rigurosa traducción del original, está dirigido por el genial Tim Burton e interpretado en sus papeles principales por Johnny Depp y
Helena Bonham Carter. La película supone una adaptación de una famosa obra estrenada en Broadway con gran éxito como musical.

*** Spoilers! ***

El argumento de “Sweeney Todd” no es nada demasiado novedoso, pero sin embargo funciona. Benjamin Barker (Depp) es un excelente barbero que regresa a Londres, tras una larga estancia en la cárcel y en el exilio, en busca de su familia a la que un malvado juez arrebató por envidia 15 años atrás. En su camino conoce a Mrs. Lovett (Bonham Carter), una panadera que se vanagloria de vender las peores empanadas de la ciudad en una época en la que la carne escasea y la miseria y la podredumbre se apodera de los callejones londinenses. Ella sólo aspira a vivir decentemente y feliz junto al mar, plan para el que Todd se convierte en su platónica elección.

A través de ella el hombre descubre que su esposa tomó veneno para intentar acabar con el dolor de perder a su marido, mientras que su pequeña hija, que ahora ya es una joven adolescente, vive encerrada en la casa del juez. El malvado Turpin (
Alan Rickman haciendo de malo… Sí, otra vez) pretende casarse con ella para dominarla por completo y evitar a sus pretendientes. La situación enloquece al barbero que ahora se hace llamar Sweeney Todd, que cambia sus antiguos sentimientos de nostalgia por un irremediable deseo de venganza.

Cuando otro barbero reconoce en Sweeney Todd al antiguo Benjamin Barker a éste no le queda más remedio que eliminarlo, ante la amenaza de ver descubierta su verdadera identidad. La señora Lovett, sin nada que perder, se convierte en cómplice de la matanza del siniestro afeitador e incluso ve un filón en otras posibles víctimas en forma de suculenta carne. Es magnífica la decisión, casi lógica dentro de la cruel mecánica del musical, de utilizar la carne picada de los anónimos clientes que sirven de entrenamiento (y entretenimiento) a Todd para preparar las asquerosas empanadillas de la tienda de Lovett. Los bocados se convierten de repente en todo un éxito al contener el ingrediente más escaso y caro del mercado: carne. Su procedencia es lo de menos.

Pero la terrorífica situación se va yendo de las manos rápidamente y un crío recogido por la extraña pareja descubre la sádica procedencia del relleno de las empanadas. Todd sufre un tortuoso revés cuando comprueba horrorizado que acaba de asesinar a su esposa a la que creía ya muerta, pero que sólo había perdido el juicio a causa del veneno. Todo termina en una espiral de muerte sangrienta, un final tan trágico como esperado. Pero a pesar de que prácticamente se ve todo venir en la película, todo encaja igualmente a la perfección.

*** Fin de Spoilers! ***

Para mí las canciones no son pesadas (vale, “I love you Johannaaaaaaaaa” despierta ansias estrangulatorias tras el tercer bis, pero tampoco es para tanto) y sustituyen con acierto a los diálogos que aparecerían en una producción de cualquier otro género. Las interpretaciones son verdaderamente esmeradas, incluso las de las canciones en actores con aptitudes limitadas para tal menester. Quizás los más flojos sean los actores más jóvenes, que resultan un poco empalagosos pero que tampoco desmerecen en general al conjunto.

La estética es sin duda uno de los puntos fuertes del film. Los oscuros callejones, las sucias alcantarillas y los establecimientos polvorientos conforman el ambiente ideal para el sanguinario barbero. No puedo imaginarme un director mejor para la película ni una pareja protagonista más adecuada, y eso dice mucho a favor de la producción. Las colaboraciones Depp-Burton, que son grandes amigos fuera de los platós, continúan dando buenos resultados y la decisión de incluir a su esposa Helena Bonham Carter en el reparto no ha sido tampoco errónea, al menos en este caso. Esperemos que el bueno de Tim no se convierta en otro Polanski, que metía con calzador a sus ligues en cada film que dirigía, independientemente del talento que tuvieran las chicas o lo adecuado del papel escogido para ellas.

La película en sí no deja de recordar a otros macabros proyectos de
Tim Burton, como la animación de “La novia cadáver” o incluso “Eduardo Manostijeras” en alguna escena, con un par de guiños al estilo de “Bitelchus” y algún toque “Sleepy Hollow”. Sin embargo el resultado es algo fresco que no aburre al espectador, sino que más bien lo mantiene en tensión mientras espera el tortuoso desenlace y se solidariza con el sufrimiento del demoníaco personaje. El espíritu de Burton al 100% y para mí, película de 10.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Gary Moore

Aunque yo lo conocí bastante tarde, precisamente con la canción que suena, Gary Moore es un prestigioso guitarrista nacido en Belfast (Irlanda del Norte) en 1952 y con una larga carrera a sus espaldas. Sus primeros trabajos los publicó en la década de los setenta, siendo solicitado por varias bandas del momento.

Así, colaboró con grupos como Skid Row, Thin Lizzy o Colosseum II, con discretos resultados, y también grabó con el alma de Fleetwood Mac, Peter Green.

A finales de esa misma década decidió dar un pequeño empuje a su carrera como solista, con unos primeros discos centrados en el hard rock. Ya a mediados de los ochenta dio un giro hacia sonidos más instrumentales y con influencias del blues y de sus raíces celtas irlandesas. En todo este tiempo no ha dejado de trabajar y cuenta con más de una veintena de discos en el mercado además de numerosas grabaciones en directo y de revisión de clásicos de la guitarra.

El tema que he elegido para el blog es "Still got the blues", una pedazo de canción incluida en su disco del mismo título publicado en 1990. Este trabajo le proporcionó un notable éxito y le dio a conocer entre el público menos versado en el mundo guitarrero, como es mi caso. Precisamente la compañía fabricante de guitarras Gibson creó un nuevo modelo en honor al músico, la Gary Moore Signature Les Paul, cuyas especificaciones lamentablemente no entiendo pero que es muy mona :P.

martes, 19 de febrero de 2008

Premios!

Adelantándome a los Oscars, he recibido dos premios! Son mis primeros reconocimientos y no sé muy bien cómo funciona el sistema de recogida, pero procedo a agradecérselo a la persona que me los otorga, Bea, del interesantísimo blog "El Rincón de Bea". No creo merecer estos premios "Blogger del Día" y "Arte y Pico", puesto que disfruto escribiendo aquí para todo el que quiera leerme y para mí es suficiente reconocimiento que me visitéis y sigáis mis disertaciones.

Una vez más gracias a Bea y creo que el procedimiento es conceder estos galardones cibernéticos a otros bloggeros, así que allá voy. Los nominados son:

- Javi y Rubenvike por "Breaking the Midnight".
- Juananpol por "El blog lamentable".
- Hannamary por "Alice in Wonderland".
- Juan por "La Bitácora de Sinciforma".
- El Cocinero Fiel por "El Cocinero Fiel".

Ellos son los premiados porque se encuentran entre mis primeros contactos del Mundoblog. Gracias a todos por hacer de internet un espacio más entretenido y sorprendente cada día.

sábado, 16 de febrero de 2008

La Gomera vasca

Los tentáculos de los independentistas vascos han llegado ya hasta La Gomera. Google Maps ha dado un paso más en la colonización transoceánica y ha incluido la ciudad de San Sebastián en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Sí, qué tiene de raro que San Sebastián pertenezca a esas tierras... pero es que es San Sebastián de La Gomera! :D Por ahora las demás islas permanecen a salvo de la invasión vasca, aunque nos mantendremos alerta por si los gallegos o los catalanes pretenden hacerse también con los territorios de Buenavista del Norte o algo así :P

viernes, 15 de febrero de 2008

El Principito

Hacía años que quería leer el pequeño cuento de “El Principito”, escrito por Antoine de Saint-Exupéry en la década de los cuarenta. Es una obra muy famosa, citada por muchos lectores como su favorita y que, sin embargo, a mí no me ha llenado tanto como esperaba. El toque infantil que tiene el libro y el fuerte tono moralizante de algunos de sus párrafos ha hecho que no pueda considerarlo como uno de mis preferidos.

Sin duda la obra cuenta con importantes virtudes. Es un relato que se lee rapidísimo, con el apoyo de los dibujos originales creados por el propio Saint-Exupéry y que está muy bien escrito. Independientemente de que me guste más o menos el conjunto, se trata de un libro imprescindible que todos deberíamos leer.

*** Spoilers! ***

La historia cuenta cómo el joven piloto protagonista (un guiño autobiográfico a su autor) se pierde en un desierto y, mientras repara su avión, aparece un principito procedente de otro planeta. Sin contestar a demasiadas preguntas, el principito sólo revela que proviene del asteroide B-612 donde convivía con tres volcanes y una flor.

Paralelamente, el pequeño príncipe va desgranando la salida de su tierra para visitar otros mundos y las gentes que en ese viaje va conociendo. Se encuentra así con un rey, un vanidoso, un borracho, un hombre de negocios, un farolero y un geógrafo, todos muy atareados en sus respectivos planetas con absurdas labores que les impiden disfrutar de la vida. La crítica al comportamiento humano viene por supuesto implícita en las reflexiones del principito, que considera a los adultos unos extraños personajes sin corazón.

El principito visita también el planeta Tierra, donde conoce al aviador accidentado y a otros seres a los que intenta comprender, como un zorro o una serpiente. Descubre que la flor que cuida cada día en su planeta no es única en el mundo y que en la Tierra existen cientos de ellas, pero aprende que es su flor es especial precisamente porque es la suya. A través de esta clase de axiomas va apreciando más el pequeño universo de su asteroide, la limpieza diaria de las raíces de baobabs para que no invadan su terreno, la protección de su rosa y el trabajo de deshollinar sus volcanes, incluso los inactivos. Comprende así dónde está su lugar y su felicidad y el valor de la amistad.

*** Fin de Spoilers! ***

Para los lectores adultos “El principito” es sin duda una obra filosófica de fácil absorción. Lo que hay es lo que es, sin dobleces, comprensible al cien por cien y directo a la conciencia. A mí no me gusta demasiado que me disparen a la conciencia, sino que prefiero darme cuenta yo misma, con métodos más sutiles, de los posibles errores de mi devenir en este mundo. Quizás sea esa la razón por la que el libro no me ha transmitido mucho más que la simple convicción de que debemos ser mejores personas y emocionarnos más con las cosas.

El mensaje es obviamente positivo, pero la forma en la que llega no me satisface del todo. Bien, hace reflexionar sobre las cosas que importan y las que no, pero no deja de ser como nuestro médico repitiendo “tiene que dejar de fumar”. Y vaya si fastidia eso, no? Pues la sensación leyendo este libro ha sido un poco parecida. Te obliga a situar tus defectos por delante de las virtudes cuando puede que tu felicidad radique precisamente en olvidarte de esos defectos.

No me parece extraño que a todo el mundo le apasione este cuento. Paulo Coelho realizó una particular revisión de esta historia en “El alquimista”, que al fin y al cabo ahondaba en los mismos sentimientos y las mismas necesidades humanas de seguir la línea de la felicidad. Desde la inocencia más absoluta somos incapaces de negar la razón a un principito que sólo dice verdades como puños pero, desde mi mente adulta, he de decir que no veo ninguna incompatibilidad en ser una persona seria y disfrutar de la vida. Está bien no perder nunca esa inocencia y esa capacidad para aprovechar todo lo que esta maravillosa existencia nos ofrece, pero soy de las que piensa que hay un momento para cada cosa y a veces también es necesario llorar.

En definitiva un libro obligado que se puede incluso
leer online en esta página, en varios idiomas y con reproducciones de los dibujos originales realizados por el autor francés.

jueves, 14 de febrero de 2008

Crema de col, zanahoria y patata

Para mucha gente preparar y sobre todo comer verduras es lo más difícil de la cocina. Las hortalizas, legumbres y otras verduras no tienen por qué ser siempre platos aburridos, hervidos y servidos con un chorro de aceite. Una de las mejores soluciones para comer verduras que a primera vista no nos llaman la atención es cocinarlas en forma de crema, constituyendo así un delicioso entrante.

Yo soy bastante aficionada a las cremas de verduras caseras, sobre todo porque en las de sobre comerciales no me fío de los contenidos exactos de grasas o sal que pueden contener. Me resulta muy sencillo pelar, cortar, meter en la olla express, triturar, servir y comer. Es un proceso simple, jeje. Habitualmente preparo crema de calabacín, pero esta vez quise probar algo diferente y el resultado me encantó.

Los ingredientes son muy básicos:
repollo (o col), zanahoria, patata, un chorrito de aceite de oliva y un poco de sal. Como opción se le pueden añadir otros productos como calabacín o calabaza, pero hay hortalizas que le modificarán el sabor, como la cebolla o el pimiento, así que tenedlo en cuenta. Si se le pone media cebolla o un trocito pequeño de cualquier otra cosa tampoco influirá mucho y añadirá vitaminas extra al plato.

Para esta receta yo normalmente utilizo una col pequeña (o media col grande), dos zanahorias grandes y dos patatas normales. La diferencia de modificar las cantidades estará más que nada en el color final del plato: más anaranjado si ponemos más zanahoria, más pálido si echamos más patata. La col se corta en pedazos grandes y se introduce unos segundos en agua fría con unas gotas de vinagre para eliminar cualquier bichito que pudiera contener. Las zanahorias y las patatas se pelan y se cortan en trozos, sin importar demasiado el tamaño puesto que luego se triturará.

En la olla a presión
Magefesa que yo tengo la cocción es de aproximadamente seis minutos. Yo lo cubro con bastante agua y lo dejo un minuto más del tiempo estipulado para que sea más fácil el proceso de la batidora. Antes de triturar retiro unas cuantas cucharadas soperas del caldo y lo guardo en un tupperware para congelar. Además de que la crema me gusta bastante espesa, con esa agua se puede hacer una sopa de pasta riquísima más adelante. Se muele todo con la batidora al gusto, se deja reposar unos minutos y se sirve.

Por mi problema de colesterol nunca le añado queso a las cremas de verduras, pero también podéis usar los típicos quesitos al final del proceso para que la textura sea más suave, o incluso añadir trocitos de
queso Gouda, picatostes, huevo cocido picado o cualquier otro acompañamiento que se os ocurra al servirla.

Si hacéis bastante cantidad, cuando se enfríe es posible congelarla en recipientes pequeños y así tendréis una ración de crema de verduras para otros días. Ni que decir tiene que los niños (y los no tan niños) comerán mejor las verduras de esta manera y que resulta una manera muy cómoda y rápida de tener siempre a mano un buen plato caliente. No tiene ninguna complicación culinaria y es muy socorrido para cualquier ocasión.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Eu sei que vou te amar

Pasa la vida y mientras la vives te van sucediendo cosas. Unas buenas, otras regulares, otras ni siquiera pasables. Unas para recordar siempre y otras para olvidar cuanto antes. Vas puntuando tus vivencias con la misma ilusión que puntúas una película recién vista: un siete en fotografía, un seis en efectos especiales, un nueve en guión original, un ocho en banda sonora.

Y ésta es la canción que quiero que suene hoy, precisamente porque un año se convierte en dos, dos en cuatro, cuatro en ocho… Y parece que fue ayer o, a lo sumo, antes de ayer cuando realizamos ese viaje que ha desembocado en lo que somos. Para mí y para ti, que aquí estamos, a pesar de todo.

El tema se llama “Eu sei que vou te amar”, compuesto por el brasileño Vinícius de Moraes junto con Tom Jobim y que en esta versión está interpretado por María Creuza acompañada por Toquinho a la guitarra. La grabación es una pequeña joya de principios de los setenta, época en la que los citados y María Bethania, grandes amigos, se reunían en el café La Fusa de Mar del Plata (Argentina) para tocar sus canciones más emblemáticas.

La letra es un verdadero poema que os dejo aquí, junto con la traducción para los que no se manejen demasiado bien en portugués (la traducción es mía, perdonad si no es del todo exacta):


Eu sei que vou te amar
Por toda a minha vida eu vou te amar
Em cada despedida eu vou te amar
Desesperadamente eu sei que vou te amar
E cada verso meu será pra te dizer
Que eu sei que vou te amar
por toda minha vida

Eu sei que vou chorar
A cada ausência tua eu vou chorar
Mas cada volta tua há de apagar
O que essa ausência tua me causou

Eu sei que vou sofrer
A eterna desventura de viver
À espera de viver ao lado teu
Por toda a minha vida
***
Yo sé que te amaré
Por toda mi vida te amaré
En cada despedida te amaré
Desesperadamente yo sé que te amaré.
Y cada verso mío será para decirte
Que yo sé que te amaré
Por toda mi vida.

Yo sé que lloraré
En cada ausencia tuya lloraré
Pero cada vuelta tuya ha de apagar
Lo que esa ausencia tuya me causó.

Yo sé que sufriré
La eterna desventura de vivir
A la espera de vivir a tu lado
Por toda mi vida.

martes, 12 de febrero de 2008

Un parecido razonable

No sé si alguien apreciará el mismo parecido que yo en estas dos imágenes: a la izquierda, el ex secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan; a la derecha, el actor Morgan Freeman. Si alguna vez hacen una película sobre la O.N.U. el director de casting no podrá pensar en otro!

domingo, 10 de febrero de 2008

No country for old men

Aunque guardo muy buen recuerdo de las primeras películas de los hermanos Coen, en los últimos años se han dedicado a resquebrajar su buena fama con películas insulsas, aburridas y absurdas. “No country for old men”, titulada horriblemente en España “No es país para viejos” (para una vez que lo hacen literal no tiene ningún sentido) no es un ejemplo exacto de esas últimas producciones fallidas de los Coen pero está más cerca de ellas que de las obras maestras por las que son recordados.

Vayamos por partes. He de decir que no comprendo (ni comparto, por supuesto) las alabanzas que muchos críticos y espectadores dedican a la película. Aunque el comienzo es genial, la fotografía magnífica y las interpretaciones impresionantes en general (Tommy Lee Jones resulta aburrido en cualquier película y aquí no es una excepción), hacia mitad de metraje la cinta va bajando en picado tanto en cohesión argumental como en ritmo narrativo. El interés se va perdiendo alarmantemente, las cosas comienzan a suceder sin explicación alguna, los personajes van y vienen sin control y, de repente, la película termina. Se trata pues de una joya cinematográfica moderna? Desde mi humilde punto de vista, no.

*** Spoilers! ***

Anton Chigurgh, el personaje de Javier Bardem, es un asesino despiadado que persigue un maletín cargado de dinero perdido en una operación de tráfico de drogas. Eliminará de su camino a todo el que se interponga para alcanzar su objetivo. Llewelyn Moss, un vaquero interpretado magistralmente por
Josh Brolin, recoge la maleta de la escena del crimen y decide quedársela, aún sabiendo que correrá peligro por ello. El duelo entre ambos es impresionante durante la primera hora de película. Sin llegar a encontrarse, se sucede una tensa persecución durante la cual los daños colaterales serán cuantiosos.

En una tercera línea, que realmente conformaría el germen de la producción, se encuentra el sheriff interpretado por
Tommy Lee Jones, un policía al borde del retiro que lamenta el violento giro que ha dado la vida en los últimos años. Sin embargo, es precisamente ésa la historia que menos llama la atención. El sheriff se recrea en parafernalias filosóficas y deducciones místicas sobre las actuaciones delictivas que en ningún momento consiguen embelesar al espectador. De hecho, cuando esta historia tomó protagonismo fue cuando el público de la sesión del cine a la que yo acudí comenzó a bostezar y a cambiar de posición en sus asientos, signo inequívoco de que algo estaba fallando en el film. El momento en el que aparece en escena el fanfarrón personaje de Woody Harrelson fue un soplo de aire fresco para los frikis como yo, que pensamos que ahí estaría el punto de inflexión de la obra. Pero el espejismo duró apenas unos minutos, Woody igual que llegó se fue, y la caída en picado de la historia continuó su inexorable camino hacia el abismo del sopor.

Desgraciadamente, a partir de ahí el declive ya no tuvo vuelta atrás. El guión comenzó a patinar, el malvado Anton Chigurh continuó moviéndose por la película con expresión carapalo, matando a diestro y siniestro, los protagonistas descubrían cosas por inspiración divina, de repente apareció muerto el personaje de Brolin sin saber cómo ni por qué, el sheriff hizo como que sí se implicaba pero al final no y lo único que sorprendió un poco fue que Bardem casi la palma en un accidente de tráfico (interesante guiño a “Amores perros”). Pero al final nada, se va por su propio pie, sin sufrir ni padecer, con un hueso fuera del brazo que en su idioma se debe llamar arañazo de cúbito.

Y sí, esperas pacientemente a que ocurra algo más pero, sin previo aviso, la película termina. Y sabiendo que esto no es “El señor de los Anillos” y que el año que viene no habrá “Aún no es país para viejos: el regreso de Chigurgh” pues te quedas un poco sorprendida, decepcionada y hasta cabreada. No, no esperaba esto de los Coen, la verdad. Esperaba el surrealismo típico de sus films, el inteligente humor negro ausente aquí, un desarrollo de las personalidades un poco más profundo, los toques de distinción que han hecho de su cine obras de culto. Y lo que encontré no fue eso y además no me gustó.

No sé por qué el 65% de los espectadores que han votado en el IMDB le han dado un 9 ó un 10 a esta película, teniendo en cuenta que falla claramente en su resolución de guión, tradicionalmente el punto más fuerte de la cinematografía de Ethan y Joel Coen. La narración tiene lagunas obvias que son inadmisibles en una obra sobresaliente, aunque el montaje, la fotografía, los efectos de sonido y las interpretaciones sean perfectos. Además, no es de recibo que una película que empieza tan bien remate de un modo tan abrupto y al mismo tiempo tan ausente de interés o expectación. De hecho, reconozco que yo me estaba recolocando en mi asiento para afrontar el épico final que se suponía tendría lugar justo en el momento en que aparecieron los títulos de crédito.

*** Fin spoilers! ***

El papel de
Javier Bardem me parece bueno, aunque personalmente no lo consideraría el mejor de su carrera. Tiene un par de escenas memorables pero en general le faltó un poco de fuerza, me pareció demasiado plano (en algunos momentos me recordó al hierático Myers de “Halloween”). Personalmente me gustó muchísimo más el trabajo de Josh Brolin, con más matices y expresividad, e injustamente ofuscado por la vorágine mediática que envuelve a Bardem.

Aunque estoy segura de que muchos espectadores consideran esta película como el resurgir de los Coen, yo opino firmemente que ni de broma han retornado al mundo de los realizadores notables y continúan inmersos en una nebulosa creativa que les ha llevado a dirigir cosas como “Crueldad intolerable” (2003) y “The Ladykillers” (2004). Comparar
“Fargo” (1996) con esta nueva película me parece demasiado atrevido; está claro que se nota la mano de los Coen en ambas pero nada más que eso las acerca en la balanza.

La maravillosa “Muerte entre las flores”, la divertida “El gran Lebowski o “El gran salto” siguen estando muy por delante de “No country for old men” en mis preferencias. Incluso
“El hombre que nunca estuvo allí” me gustó más, a pesar de que tuvo también momentos francamente aburridos para mi gusto. Quizás esta nueva forma de narrar, más lánguida, menos intensa y sin un cierre visual concreto sea un signo de madurez para los hermanos más famosos (con el permiso de los Wachowski :P) pero si a partir de ahora sus realizaciones toman este camino no creo que me cuente entre sus seguidoras.

sábado, 9 de febrero de 2008

El final de la silla eléctrica

Aunque parezca mentira, el estado de Nebraska (EEUU) todavía mantenía hasta ahora la silla eléctrica como su método único para hacer efectiva la pena de muerte en sus prisiones. El Tribunal Supremo de Nebraska declaró el pasado viernes ese método como contrario a la dignidad humana y por lo tanto anticonstitucional, erradicando con esa decisión la silla de todo el territorio estadounidense.

Según informa la edición digital de El Mundo, las pruebas demostraron que la silla eléctrica “inflige un dolor intenso y un sufrimiento agonizante” que lo convierte en un castigo demasiado cruel. Resulta paradójico, ya que 36 estados de los 50 de Estados Unidos creen firmemente en la pena capital aunque, eso sí, la aplican mediante una rápida e higiénica inyección letal. Precisamente en Nebraska la inyección no está admitida como un método legal para causar la muerte, por lo que las autoridades mantenían la silla como recurso ante la oposición de gran parte de la sociedad. Sin embargo, no olvidemos que más del 60% de la población americana está a favor de la condena a muerte, aunque el porcentaje parece ir descendiendo paulatinamente.

Antes de Nebraska, el estado de Florida había suprimido también la silla de sus mortíferas opciones tras el escándalo que rodeó a la
ejecución de Allen Lee Davies en 1999. Según los testigos presenciales, el reo tardó demasiado en morir y en el momento de recibir la descarga “comenzaron a salir llamas de su cabeza”. Dos años antes el viejo sistema ya había sufrido contratiempos similares con la ejecución de otro condenado, por lo que el fiscal general de Florida por entonces, Bob Butterworth, advirtió a los posibles delincuentes que mejor cometieran sus asesinatos en otro estado ya que ellos tenían “problemas” con la silla eléctrica.

La comúnmente conocida como “Old Sparky” comenzaba a perder popularidad entre los seguidores de las ejecuciones norteamericanas por lo desagradable del cuadro. Las autoridades mostraban también sus primeras dudas sobre si el método causaba o no sufrimiento a los ajusticiados, rozando la clara violación de los derechos humanos de las leyes estadounidenses. En la película “La milla verde”, de 1999, se narra precisamente la historia de unos policías encargados de custodiar a los reos condenados a la silla eléctrica en una prisión de Estados Unidos en la década de los treinta y las dudas que surgen entre el deber y la falta de pruebas condenatorias.

La silla eléctrica fue inventada por un empleado de Thomas Edison a finales del s. XIX para sustituir a la horca, que hasta entonces era el sistema utilizado para poner fin a la vida de los reos. La primera ejecución en brazos del asiento mortal tuvo lugar en 1890 y el cliente fue William Kemmler, condenado por asesinar a su amante con un hacha. Cuentan que el espectáculo fue dantesco, siendo necesarios dos intentos para acabar con el hombre puesto que la primera descarga no tuvo suficiente intensidad y se podían oír los gemidos del preso mientras se recargaban los generadores. El olor a carne quemada lo convirtió en un espectáculo mucho más desagradable que el de la horca, que muchos ciudadanos acostumbraban a contemplar con desinterés.

El método de la silla se extendió rápidamente por Estados Unidos, siendo el más generalizado hasta mediados del s.XX, cuando se popularizó la cámara de gas. Posteriormente la inyección letal desbancó a todos los demás sistemas, aunque varios estados permitían hasta hace poco la elección por parte de los condenados entre la inyección y la electrocución. La silla fue utilizada por última vez el 12 de septiembre de 2007 en Tennessee, elegida para su propia ejecución por el preso
Daryl Holton, de 45 años.

Estados Unidos reinstauró la pena de muerte en el país en 1976 y desde entonces ha dado muerte a más de 1.100 personas. Aunque el castigo capital es legal en 35 estados, el de Texas es con diferencia la jurisdicción que más personas ejecuta en el mundo occidental, superando las 400. Sólo en Nebraska y en Nueva York se considera inconstitucional, mientras que en el resto del territorio este castigo está suprimido para todos los crímenes.

En España, la pena de muerte quedó abolida para delitos comunes en 1978 aunque las leyes la contemplaron como opción en el ámbito militar hasta 1995. La última ejecución en nuestro país data de 1975. Y aunque Estados Unidos sea el caso que más nos llame la atención, la pena de muerte está permitida en otros 72 países, muchos de ellos bajo dictadura militar pero otros con regímenes políticos totalmente democráticos. En territorios como Cuba, China, India, Japón, Taiwan, Thailandia, Singapur, Siria o Guatemala todavía se aplican estas ejecuciones y en otros como, Turquía, Serbia, Filipinas o México se ha tomado la decisión de prohibirlas ya entrado este nuevo siglo.

Esta noticia me ha dado pie para probar el nuevo sistema de encuestas proporcionado por Blogger. En la barra lateral de la derecha está situado el cuestionario en el que podéis votar si lo deseáis sobre la conveniencia o no de la pena de muerte para determinados crímenes.

viernes, 8 de febrero de 2008

Oye, la de las serpientes?

Está claro que no es mala idea aprovechar un filón económico ajeno para subirse al carro de los ganadores, aunque sea arañando las migajas de unos cuantos despistados. Así lo entienden y lo ponen en práctica los responsables de The Asylum, una productora cinematográfica estadounidense que cuenta con el mérito de realizar películas paralelas a los grandes éxitos de importantes estudios y editarlas directamente en vídeo en las mismas fechas en que las originales ocupan los cines.

Aunque se trata de un ardid claramente destinado a engañar al espectador menos avispado, la compañía no incumple ninguna ley a la hora de sacar al mercado sus films. Sus rodajes de estos productos de serie B se efectúan en un tiempo récord para subirse al tren de la fama y aprovechar la publicidad de la película original que “copian” tangencialmente.


Es el caso de "Snakes on a train", una película de 2006 que The Asylum editó en DVD tres días antes del estreno de la publicitada “Snakes on a plane”, con Samuel L. Jackson entre sus protagonistas y co-producida y distribuida en Estados Unidos por New Line Cinema. “Train”… “plane”… qué más da, si total las dos van de serpientes. Evidentemente ahí está la razón de ser de la compañía. Y funciona porque todavía hay muchos aficionados al cine de puro entretenimiento que acuden a los videoclubs y preguntan: “oye, la de las serpientes?”. Y ante la negativa del dependiente, que informa que ésa todavía no ha llegado, les facilita otra con temática similar para ir haciendo boca y que el cliente no se vaya de vacío. Objetivo de The Asylum cumplido: beneficio económico máximo con un gasto de producción y publicidad mínimo.

Pero no es éste el único ejemplo. The Asylum, fundada por David Michael Latt, lleva desde 1997 produciendo películas originales de serie B, en su gran mayoría de terror y acción, pero en los últimos años también han dedicado gran parte de su inversión a rodar argumentos casualmente cercanos a las películas más taquilleras del momento, sin ningún tipo de escrúpulo.

Por ejemplo, mientras en noviembre de 2005 se veía en los cines “El exorcismo de Emily Rose”, ellos realizaban apenas mes y medio después su liberación demoníaca particular a un tal Gail Bowers en “Exorcism: The possession of Gail Bowers”. Los aventajados productores tuvieron en cuenta además el estreno multitudinario del “King Kong” de Peter Jackson para poner el mismo día en las estanterías de todas las tiendas “King of the Lost World”, que curioso, con un orangután gigante como protagonista (“oye, la del mono?”).

Sus descarados plagios de películas de Hollywood alcanzan a los más destacados directores, como ocurrió con Steven Spielberg cuando estrenó “War of the Worlds” en 2005. El día anterior esta poco original compañía sacó a vídeo otra película con el mismo título y con el ex ídolo de adolescentes C. Thomas Howell como protagonista. El mismo actor protagonizó “The Da Vinci Treasure”, que llegó a los videoclubs en mayo de 2006, apenas una semana después que la conocida película “El código Da Vinci” interpretada por Tom Hanks. Vamos, nada que ver (“oye, la del Da Vinci?”).

No se salva nadie de la quema. También el actor Johnny Depp vio parcialmente imitado su personaje del capitán Jack Sparrow en la trilogía de “Piratas del Caribe” en la película “pirata” “Pirates of Treasure Island”, que salió al mercado videográfico al mismo tiempo que el estreno de la segunda parte de la original protagonizada por Depp. (“Oye, la de los piratas?”). Estos roles principales son interpretados en las realizaciones de The Asylum por actores famosos años ha pero venidos a menos como el citado C. Thomas Howell, Mark Dacascos, William Katt o Lorenzo Lamas.

Y todavía hay más. Tres días antes del estreno mundial de la fábula fantástica “Eragon”, llegaban al mercado las copias en DVD de “Dragon”, de similar temática. En 2007, por las mismas fechas en las que Michael Bay estrenaba en cines
“Transformers” surgía su gemela de bajo presupuesto: “Transmorphers”. Por supuesto, ésta última también va de unos belicosos robots (“oye, la de los robots que se transforman?... o transmorphan?”). Las últimas producciones de 2007 llevan los títulos de “I am Omega” y “Alien vs. Hunter”. Pensad a qué famosas películas pueden referirse, que a mí ya me da la risa.

El artífice en la dirección de la mayoría de estos proyectos de dudosa calidad se llama Leigh Scott, un joven realizador de 35 años que se dedica a guionizar, montar, dirigir y a veces incluso interpretar estas películas. Una especie de Juan Palomo del celuloide. Otros directores que trabajan para The Asylum también realizan distintos menesteres en los demás films, bien sea como actores, directores de fotografía o especialistas en efectos visuales. Los poderosos tentáculos de la productora me están dando tanto miedo como la Iglesia de la Cienciología.

Entre el público, los votos de los espectadores que participan en el IMDB apenas otorgan un tres de media a estas películas, y algunas a duras penas superan el uno, que ya es decir. Para desgracia de los españoles, la mayoría de estas películas no se doblan al castellano ni llegarán jamás a nuestras tiendas de audiovisuales (lloremos todos juntos). Los amantes de la serie B sufriremos por ello, no hay duda. En este
link de Wikipedia (en inglés) tenéis más información sobre los rip-offs que The Asylum ha producido en los últimos años y sus referencias a películas originales de éxito. No tiene desperdicio.

*** Gracias a Roberto por descubrirme esta productora.

miércoles, 6 de febrero de 2008

El Pozo de Arán

Nunca he sido muy fan de la música de Carlos Núñez pero a veces me han impresionado algunas canciones suyas, sobre todo aquéllas en las que se acompaña de voces femeninas para lograr un resultado muy al estilo de los clásicos Mike Oldfield o el propio Santana.

Es el caso de “El Pozo de Arán”, un tema incluido en el disco “Mayo longo” e interpretado por una joven cantante lisboeta, Anabela. El álbum se publicó en el año 2000 y fue el tercero en solitario para el gaitero gallego, con el que se acercaba más a los ritmos pop sin olvidar los orígenes tradicionales de su música. Antes de eso ya había colaborado en innumerables ocasiones con el grupo irlandés
The Chieftains, así como con otros representantes de la música tradicional celta y folk de todo el mundo.

Carlos Núñez está considerado como uno de los mejores gaiteros del mundo y uno de los mayores conocedores de la cultura y la música celta, para lo que ha dedicado gran parte de su vida a viajar y estudiar los sonidos tradicionales. Independientemente de que me guste más o menos su trabajo, es justo valorar su enorme calidad artística y el esfuerzo que ha hecho por exportar las composiciones para
gaita gallega más allá de nuestras fronteras.

“El Pozo de Arán”, canción que suena esta semana, es además una historia preciosa, dulce y triste a la vez, una fábula de fe ciega, amor y esperanza en la que todo es posible cuando se cree firmemente en ello.

martes, 5 de febrero de 2008

El baile de la Victoria

Cada vez veo más clara en mis lecturas la dificultad de la mayoría de los autores para cerrar una novela. Pueden escribir trepidantes comienzos, adictivas historias e impactantes desenlaces pero, a la hora de poner punto y final a la obra, son muchos los que dudan y deciden dejar un final abierto para alimentar la imaginación del lector. Sin ser la mejor opción, es una de tantas para evitar dejar el libro colgado.

En el caso de “El baile de la Victoria”, del chileno de ascendencia croata
Antonio Skármeta, el libro es de una belleza sublime pero en la última página la historia podría haber continuado sin dejar nada al azar del espectador literario. No es un caso tan flagrante como el de otras novelas pero da una última impresión de estar inacabado que a mí no termina de convencerme. A pesar de ello, el libro es una preciosa obra que mantiene la tensión y el interés hasta ese último párrafo.

*** (Spoilers!) ***

Vergara Grey y Ángel Santiago son dos presidiarios que salen libres antes de tiempo al beneficiarse de una amnistía nacional en un Chile que lucha por renovarse tras la dictadura. Ambos están condenados a entenderse en un asunto que supondrá la liberación anímica para los dos tras la liberación física de la cárcel. La idea de un gran golpe, limpio de sangre pero muy lucrativo, que les permita exiliarse sin riesgos, ronda en la cabeza de los dos hombres que, al salir de prisión, encuentran sus respectivos mundos disueltos en un mar de dudas. El joven Ángel conoce a una muchacha, Victoria, que le inspirará para consumar ese delito y salvarla de la agonía de dolor, tristeza y miseria que la acompaña día a día. Por su parte, el ya jubilado Vergara Grey aspira a una vida exenta de errores para recuperar el amor de su esposa, que sin embargo no valora más que el dinero que él no podrá conseguir si no es transgrediendo la ley.

Este curioso trío se embarca en una aventura de tiras y aflojas que muestran lo mejor y lo peor de la sociedad chilena actual que, como la de muchos otros países, se debate entre la corrupción y la integridad moral, entre la pobreza y el ansia de poder. Los personajes secundarios conforman un hermoso mosaico urbano que se puede dibujar mientras se lee, algo impagable en cualquier obra literaria y que no siempre es fácil de conseguir. Los bajos fondos de la capital chilena, el día a día de personas anónimas que trabajan en lo que sea y como sea para salir adelante, que venden sus cuerpos y sus almas si hace falta para alcanzar algún día los sueños que algún día les fueron prometidos pero siguen sin cumplirse.

Dentro del mundo del hampa, Vergara Grey y Ángel Santiago son los delincuentes más honrados que pueda haber, una especie de Robin Hood que ante todo siguen las reglas del honor y de los pactos entre caballeros que nadie ha cumplido nunca a su favor. Y aunque el gran golpe finalmente se produce sin contratiempos y todos los pasos son dados con la mayor cautela, Ángel Santiago se queda en el camino por esos avatares de la vida que no siempre son justos con quien deben serlo. Su amada Victoria y el viejo Vergara Grey esperan en lo alto de la frontera una señal que nunca llegará. Debería ser ése el final de una historia intensa y plagada de tensiones?

He de confesar que a mí me gustan los libros que acaban mal, como las películas. Si muere el bueno, me quedo más tranquila que si lo hace el malo, que es lo que todo el mundo espera siempre. En este caso, y a pesar de que uno de los buenos sí que muere, el desenlace no deja de estar incompleto puesto que falta la impredecible reacción de Victoria al enterarse del asesinato de su amado. Ella, que perdió a su padre también asesinado cuando ni siquiera había nacido, cómo se puede enfrentar a una nueva desilusión en una existencia que no le ha dado más que sinsabores? Esperaba encontrar un suicidio pasional desde uno de los picos más altos de
Los Andes, mientras que Vergara Grey retornaba a su Chile natal para pasar en la cárcel el resto de sus días sufriendo por los desprecios de su esposa, a la que sin embargo alguien pasaría sin falta cada mes una asignación económica de procedencia desconocida. Quizás demasiado previsible también mi particular final y bastante trágico, pero ya que lo dejan abierto, yo me lo monto a mi manera.

*** (Fin de Spoilers!) ***

En general me ha encantado este libro de Antonio Skármeta, ganador del Premio Planeta en 2003 (gracias a Brandelia, que me lo regaló). Aunque yo no lo conocía hasta que le otorgaron ese prestigioso premio, este escritor nacido en 1940 cuenta en su haber con más de una docena de obras entre las que también figura la novela de 1985 “Ardiente paciencia”, que sirvió como base para la famosa película
“El cartero (y Pablo Neruda)” en 1994 y de donde el libro tomó su nuevo título “El cartero de Neruda” para posteriores ediciones. Además, Skármeta ha ejercido como profesor universitario en Chile y también en Alemania, país donde vivió durante un largo período escribiendo guiones de cine y donde fue incluso embajador de su país durante tres años.

domingo, 3 de febrero de 2008

Nausicaä. Guerreros del Viento

Aunque no es la primera película de anime que veo, sí es la primera en la que analizo el trabajo de su director, Hayao Miyazaki, y del estudio para el que ha realizado la mayoría de sus producciones, Studio Ghibli. “Nausicaä” se basa en un manga escrito por el propio Miyazaki durante 13 años, que se empezó a publicar en 1982 y que estaba inacabado cuando se estrenó el film (abarcaba sólo dos de los siete tomos).

Es preciso distinguir aquí, por si alguien no lo supiera, que cuando se habla de manga nos referimos al cómic japonés escrito y dibujado, mientras que se entiende por anime una producción animada procedente de Japón.

Todas las películas de Miyazaki tienen puntos en común, pero puede decirse que con ésta se sentó la base para un universo animado marcado por los aviones y aparatos voladores en todas sus expresiones, la ecología, los ejércitos y las guerras inútiles que finalmente terminan con la paz. Posiblemente Miyazaki, que tenía cuatro años cuando terminó la II Guerra Mundial, se haya visto influido por esa estética en sus trabajos o por lo que vivió Japón tras el conflicto. (Spoilers!).

“Nausicaä”, que en español se tradujo simplemente como “Guerreros del Viento”, muestra los intentos de una pequeña princesa para salvar a su pueblo de una muerte segura en un mundo post-apocalíptico amenazado por una jungla tóxica que envenena el aire y está poblado de bichos inmundos. La princesa Nausicaä pretende encontrar una solución sin destruir más de lo que ya se ha aniquilado ni provocar más muertes, algo que no comparten otros pueblos supervivientes de la nube tóxica.

A pesar de que la película me ha encantado, es obligatorio hacer dos consideraciones: existen dos versiones de la película, una la original japonesa y otra traducida al inglés en la que se olvidó en parte la esencia del film para que simplemente diera como resultado un producto agradable al cine y que llevó el título de “Nausicaä of the Valley of the Wind” (“Nausicaä del Valle del Viento”). El propio Miyazaki mostró su desacuerdo con esa versión, cortada y mal doblada, y rogó que se olvidara, sugerencia que apoyaron muchos de los
fans de Nausicaä. La segunda consideración es que, lamentablemente, la versión disponible en español que yo he visto es precisamente esa alternativa de la que su director ha renegado.

Por esa razón me es imposible saber si la original cambia en mucho el sentido de lo que yo vi, aunque creo captar en todas las producciones japonesas de Miyazaki el mismo espíritu que no conseguirían eliminar ni con un mal montaje y una pésima traducción. La magia que envuelve a la película encaja perfectamente en el contexto pacifista en el que enmarca todas sus realizaciones. Sus personajes principales son humildes a pesar de su increíble poder, tienen un gran corazón y sus objetivos se encaminan siempre hacia la paz, la felicidad y el amor a los demás.

La princesa Nausicaä (llamada Sandra en esta segunda versión de la cinta) no es una excepción y muestra dentro de sus habilidades un carácter conciliador inquebrantable, lo que la hace mantener una relación de mutua comprensión con los amenazantes insectos. Al final, como ocurre muchas veces con este tipo de anime japonés, se comprueba que el que da siempre recibe y que la bondad tiene su recompensa. En este caso se descubre que las malvadas gorgonas (insectos gigantes con caparazón y cuerpo de gusano, nada que ver con el tradicional ser mitológico) tienen el poder de curar cuando sienten empatía por alguien, pero cuando les hacen daño son capaces de la más cruel de las destrucciones para defenderse.

La historia de la película llega mucho al espectador, revuelve por dentro, como sin duda es su intención, y conmueve. Aunque está narrada desde un punto de vista adulto y maduro, está indicada para todos los públicos y no es un mal modo de que los más pequeños aprendan a reconciliarse con la naturaleza y el mundo que les rodea antes de que sea demasiado tarde. De hecho la cinta tiene un toque de premonición que la hace más especial incluso ahora más de 20 años después de su factura. Por ello es considerada por muchos la mejor película de su director o al menos el nacimiento del espíritu Miyazaki para el cine.

“Guerreros del Viento”, realizada en 1984, supone la primera película de Miyazaki para Studio Ghibli, a la que seguirían una decena de producciones, casi todas traducidas al español salvo “Whisper of the Heart”, de 1995. Quizás las más conocidas sean “La princesa Mononoke” y “El viaje de Chihiro”, dirigidas por el genial japonés en 1997 y 2001 respectivamente. Hoy en día, los derechos de muchas de las producciones de Ghibli han sido cedidos a la compañía
Disney para su distribución en vídeo. El éxito de la productora ha propiciado también la creación del Museo Ghibli, situado en las afueras de Tokio y donde se pueden contemplar creaciones relacionadas con los personajes y las películas del estudio.

sábado, 2 de febrero de 2008

Flan de chocolate

Hacía tiempo que quería probar el uso de la gelatina en la cocina, pero no había encontrado ninguna receta fácil que me ayudara a decidirme. Buscando por internet postres con gelatina vi algunas indicaciones para hacer flanes sin huevo que pueden ser de varios sabores según los ingredientes que utilicemos.

Lo básico para este flan de chocolate en concreto es un sobre de
gelatina en polvo neutra, medio litro de leche desnatada, cuatro cucharadas de cacao en polvo, cuatro cucharadas de azúcar blanco y caramelo. El cacao se puede cambiar por cualquier otro producto que le dé sabor a la gelatina, como café por ejemplo.

La preparación de la gelatina normalmente viene indicada en el paquete. Yo puse el contenido del sobre de gelatina en un recipiente seco y añadí 100 ml. de leche fría para disolverla. El resto de la leche se pone a calentar en un cazo y, cuando hierva, se separa del calor y se añade el cacao y el azúcar. Se remueve todo bien y se vuelca en la gelatina. Mezclamos todo una vez más hasta que la gelatina quede perfectamente incorporada.

Como molde yo utilicé uno de silicona de seis porciones (similar a
éste), aunque creo que funcionará mejor en uno más rígido. Eché caramelo líquido en el fondo de cada flanera (yo lo usé preparado, pero se puede hacer con azúcar al fuego) y añadí el contenido necesario para cada flan. Recordad que si usáis algún tipo de molde de silicona debéis colocarlo antes sobre una superficie dura y móvil, sino será muy difícil de manipular cuando esté lleno.

Los flanes deben estar como mínimo dos horas en la nevera para solidificarse. Una vez pasado ese tiempo se pueden desmoldar. Yo sufrí un poco para desmoldar los míos porque al ser seis piezas en el mismo molde temía que se me rompieran. Finalmente todos los flanes quedaron más o menos enteros, aunque un poco feos por los bordes. Se pueden servir con más caramelo por encima o con lo que se quiera, como nata, helado, mermelada o cualquier otro adorno.

Aunque la consistencia no es igual a la de un flan tradicional de huevo, es un recurso muy bueno para aquellos que no pueden tomar muchos huevos, como es mi caso, o simplemente quieren un método más rápido y sencillo para elaborar un delicioso postre. Lo que hace la gelatina es prácticamente magia al solidificarse y al ser un producto muy sano, exento de grasas, se convierte en un perfecto aliado para nosotros los pesados hipercolesterolémicos.


viernes, 1 de febrero de 2008

Ilusiones ópticas sobre pavimento

Hace unos días, visitando “La vida de Jon” (blog de un precioso perro labrador), descubrí a un artista cuyas imágenes me sonaban pero al que no había prestado demasiada atención. Posiblemente muchos de vosotros lo conozcáis ya, puesto que ha aparecido en multitud de artículos e incluso ha estado en España realizando varios dibujos. Se trata de Julian Beever, un pintor británico que dibuja con tiza sobre pavimento para crear ilusiones ópticas.

La técnica que utiliza Beever se denomina anamorfosis, y con ella se pretende crear un efecto de perspectiva sobre un dibujo materialmente plano. Para ello este artista crea figuras en 3D que, contempladas desde un determinado punto, ofrecen un resultado sorprendente. La profundidad de sus obras nos engaña totalmente y donde no hay más que una imagen sobre una acera de cemento nosotros vemos con todo lujo de detalles piscinas, jardines, pozos y multitud de objetos tridimensionales.

Otro artista similar, el estadounidense Kurt Wenner, ha sido también reconocido por sus pinturas en la calle usando las mismas técnicas de perspectiva. Wenner, que realizó sus primeros trabajos en Roma a principios de los ochenta, tiene un estilo más clásico en sus obras, sobrio y académico. Él fue uno de los primeros en trasladar las técnicas anamórficas utilizadas en los frescos cenitales renacentistas de los techos a los suelos.

Lo peor de este tipo de arte en la calle es que su esperanza de vida es ínfima, de algunos días a lo sumo. La lluvia y otras inclemencias meteorológicas, las incontrolables pisadas humanas y otros factores provocan que los dibujos en el pavimento sólo puedan perpetuarse a través de imágenes. Son trabajos efímeros que sin embargo conllevan un enorme valor visual, artístico y cultural.

Aunque no sé si lo de pintar en las calles es muy lucrativo, lo cierto es que muchas empresas contratan los servicios de estos y otros artistas especialistas en anamorfosis para realizar diseños personalizados en inauguraciones o eventos. Julian Beever ha realizado también algunos murales y cuadros al óleo, con un estilo impresionista de vivos colores y mucha luz; por su parte, Wenner compagina también las ilusiones ópticas con su faceta de profesor de arte y arquitecto.

En el siguiente vídeo podéis ver imágenes de ambos autores, con algunas explicaciones sobre sus trabajos (en francés). Las fotografías del post corresponden todas a obras de Beever (la última corresponde a un dibujo realizado en Madrid) salvo la quinta, que es de Wenner.


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