viernes, 2 de marzo de 2012

Caravanas

A veces, como bien sabéis, elijo mis lecturas al azar, por el título, la portada o cosas tan poco profesionales como la estética general del volumen en cuestión. Unas veces acierto y otras fracaso estrepitosamente, pero es lo que tiene seguir un criterio tan aleatorio. De todos modos, no me avergüenzo ni me arrepiento de ello en absoluto, ya que gracias a esta forma de elección también he hecho grandes descubrimientos literarios.

Para reducir la tensión diré ya que éste no es uno de esos casos. “Caravanas” es un cómic que no me gustó demasiado, a pesar de tener muchos ingredientes que en teoría lo podrían convertir en una buena lectura. Su autor, Mark Kneece, nos habla de algo ya un poco manido: el fracaso del sueño americano para una gran parte de la población de Estados Unidos, que se ha visto abocada a vivir en campamentos de caravanas y que casi siempre rozan la exclusión social. Drogas, violencia, pobreza, maltrato y desigualdad son los aderezos para una historia triste de un día a día cualquiera en uno de esos pueblos malditos.

*** Spoilers! ***

Aunque ya lo cuenta directamente en la solapa, yo lo incluyo aquí por si acaso. La madre de Josh acaba de matar a su novio tras una disputa y le encarga a su hijo adolescente que se deshaga del cuerpo. El entorno en el que viven Josh, su madre y otros tres hijos pequeños de la mujer, en un campamento de caravanas lleno de suciedad y pobreza, parece el adecuado para que un cadáver desaparezca sin preocupar a nadie. Pero el cuerpo del hombre, proxeneta y traficante de drogas, parece no querer desaparecer con tanta facilidad y condena a Josh a una situación de tensión continua.

Al mismo tiempo, Josh estrecha lazos con Michelle, una compañera de clase que pertenece a otra clase social y desconoce las penurias por las que pasa Josh para salir adelante cada día y hacer vida normal. El chico intenta mantenerla al margen de su terrorífica situación pero la preocupación por su madre, que se dedica a prostituirse y desatiende constantemente a sus pequeños, hará que todo termine estallando.

*** Fin de Spoilers! ***

La historia es tan extrema que acaba por no resultar, al menos para mí, ni aún estando bien cerrada con un atisbo de esperanza para mejorar la vida del protagonista. Un poco de cliché por aquí, un poco de realismo crudo por allá, unos cuantos detalles escabrosos y una buena dosis de miserias humanas no hacen funcionar por sí mismas un guión. El dibujo en blanco y negro, a cargo de Julie Collins-Rousseau está bien pero tampoco es nada excepcional, así que en general el cómic no me aportó gran cosa.

Puntuación: 5 sobre 10.

3 comentarios:

  1. Tú lo has dicho, el exceso de truculencia, al final neutraliza el efecto.

    Yo también compro libros por la primera impresión, y debe ser muy común, seguro que en Impedimenta lo tienen muy presente :-)

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  2. Curioso fracaso, y razono tal sentencia desde la ignorancia total del mundo del comic. Pero es que siempre he pensado que que el dibujo te entre por la vista es un factor primordial para que el cómic te guste, es decir que si el dibujo gusta muy mala debe ser la historia que se cuenta para que no te guste el conjunto.

    Saludos

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  3. Loque, pues no conocía esa editorial, pero se ve que tienen muy presentes estas aleatoriedades, en efecto :D

    Sese normalmente yo lo veo a la inversa: si la historia es buena, aguanta casi cualquier tipo de dibujo, siempre que no sea pésimo, claro está, jeje. Para mí el dibujo apoya al guión y no a la inversa, aunque el cómic es un tipo de medio que se presta a multitud de interpretaciones :)

    saluditos

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