domingo, 31 de marzo de 2013

O Death

He de reconocer que no vivo con pasión la Semana Santa, fuera de lo que pueda significar descanso o vacaciones. No soy religiosa y no me gustan las procesiones, que para mí son aglomeraciones de gente con el mismo sentido que cualquier otra aglomeración. Como un concierto de Justin Bieber, por ejemplo. Obviamente no sigo los preceptos de la Pascua y este viernes santo comí carne (bueno, el pollo no es carne, no? :P). 

Pero para conmemorar este Domingo de Resurrección que pone fin a la Semana Santa, de igual modo que lo hacen los atascos kilométricos para entrar en Madrid, quiero traeros un tema muy acorde. Se trata de "O Death", una canción clásica afroamericana que se interpreta como himno en los funerales. Se hizo popular gracias a la versión que Jen Titus cantó para el capítulo "Two minutes to midnight", de la quinta temporada de "Supernatural", uno de los mejores de la serie. Otros muchos artistas han cantado esta pieza de autor desconocido, también bajo el título de "Oh Death" o "Conversations with Death".

No hay vídeo oficial de la canción y no quería spoilear con imágenes de la serie "Supernatural", así que os dejo un vídeo con la música y la letra solamente. Vamos a pedir que la Muerte nos dé un añito más mientras disfrutamos de este "O Death".

 

jueves, 28 de marzo de 2013

El hobbit: Un viaje inesperado

Para poder disfrutar del todo esta película decidí leerme el libro un par de meses antes del estreno (podéis ver la reseña aquí). No es que fuera estrictamente necesario para entender el film pero se encontraba entre una de mis lecturas pendientes y no había mejor ocasión para obligarme a ello. En primer lugar he de decir que, como la novela de J.R.R. Tolkien me encantó, esperaba una adaptación cinematográfica a la altura, teniendo en cuenta que tras la cámara estaba el artífice de la trilogía de “El señor de los anillos”, el neozelandés Peter Jackson. Cierto es que también era necesario tener en cuenta a la hora del visionado que “El hobbit: Un viaje inesperado” tiene un toque algo más infantil que la obra grande de Tolkien, para evitar decepciones al respecto.

Bien, el caso es que la película de “El Hobbit: Un viaje inesperado” me gustó aunque tampoco me entusiasmó. Una de mis principales críticas es que no veo necesario rodar tres películas de casi 3 horas cada una para contar esa historia. El libro podría resumirse con todo lujo de detalles en un solo film, sin necesidad de cortar abruptamente el desarrollo y obligar a los espectadores a esperar un año para ver la continuación. O sea, NO rotundo a las trilogías preparadas.

Es verdad que aquí han añadido personajes e historias paralelas de otras obras de Tolkien como "El Silmarillion", pero eso no justifica que alarguen por sistema la duración de las películas y que las dividan en dos o tres partes ya desde la pre-producción. A veces echo de menos las películas normales de hora y media, a lo sumo dos horitas, a las que no les faltaba ni sobraba nada y de las que salías totalmente satisfecho.

En fin, crítica constructiva realizada, diré que “El Hobbit” es una película entretenida, cuyos personajes están bastante bien definidos aunque para mí los enanos quizás estén un poco exagerados. Gandalf (Ian McKellen) vuelve a representar uno de los principales baluartes del film, mientras que Martin Freeman cumple en su papel de Bilbo. También repiten, como era de esperar, Elijah Wood como Frodo o Cate Blanchett en el papel de Galadriel. Los enanos, como he dicho, no me convencieron del todo, pero en eso todo es cuestión de gustos; yo es que prefiero a los elfos :P

De factura, como era de esperar, muy correcta. Una música muy acorde que recuerda en muchos momentos a la de “El señor de los anillos” (por algo se trata del mismo compositor, Howard Shore) y unos travellings paisajísticos que a veces se alargan un poco en mi opinión. Pero vamos, una película agradable, de aventuras, para toda la familia. Algún día explicaré por qué nunca me satisface eso de “para toda la familia” XD

Puntuación: 7 sobre 10.

lunes, 25 de marzo de 2013

El Hierro (y IV)

Charco Azul
Las costas de El Hierro son bastante escarpadas y las playas son pequeñas y empedradas, con arena negra de origen volcánico. Aunque el turismo de sol y playa no es el fuerte de la isla, existen unas cuantas calas adaptadas al baño que tienen un gran encanto, como la de Tacorón, en el sur de la isla, el Charco Azul, el Charco Los Sargos o La Maceta, en el norte. Muchos de estos emplazamientos disponen además de hornos y mesas de piedra para organizar asaderos o barbacoas al lado del mar, con unas vistas inigualables.

Ya hacia el final de nuestro viaje, visitamos el Árbol Garoé, un árbol sagrado ancestral que los locales adoraban por su capacidad para recoger en sus hojas el agua que los vientos alisios arrastraban hasta aquella zona. Según las historias de los conquistadores, este tilo atrapaba en sus hojas el agua y la depositaba en las oquedades circundantes, de varios metros de profundidad, saciando la sed de todos los habitantes de la isla.

Árbol Garoé
Parece ser que un gran temporal arrancó el árbol original en el s.XVII y los bimbaches se extinguieron por la ausencia de agua en la isla. En aquel lugar se erige hoy otro tilo, mucho más joven, plantado a mediados del siglo pasado, pero que todavía cumple su función y está rodeado por varias cavernas repletas de agua. El entorno, a más de 1.000 m. de altitud, es húmedo, ventoso y de un intenso verde.

Ventejís, vistas desde el Garoé.
El ecosistema de la isla de El Hierro es uno de los pocos que se mantiene casi intacto con el paso de los años. Es la única isla en la que yo he visto pastar vacas, además de las típicas cabras y ovejas que pueblan también las demás islas, lo que certifica la frescura de sus prados y la abundancia de especies animales y vegetales. Allí se está desarrollando un proyecto de autoabastecimiento que convertirá a El Hierro en una isla sostenible, que obtendrá toda su energía eléctrica a partir de una central hidroeólica.

Ya de regreso, las vistas desde el avión nos ofrecieron un maravilloso paisaje de la isla de Tenerife, con el Teide todavía nevado al fondo.  

Teide desde el avión. Trayecto El Hierro-Tenerife
Estas vacaciones en El Hierro han sido cortas pero muy intensas y bien aprovechadas, además de agradables y divertidas. Tras este viaje también puedo decir que ya he pisado todas las islas de la provincia occidental de Canarias. Próximo objetivo quizás Lanzarote y Fuerteventura, las dos islas que aún no conozco de la provincia de Las Palmas

sábado, 23 de marzo de 2013

El Hierro (III)

Iglesia Nuestra Sra. de la Concepción. Valverde.
Valverde, la capital de la isla de El Hierro, está situada al nordeste y cuenta con apenas 5.000 habitantes. Se trata de un pueblito sencillo, casi siempre frío y húmedo a causa de los vientos alisios. Su mayor atractivo es, para mi gusto, la plaza y el entorno de la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción. 

Santuario de la Virgen de los Reyes. La Dehesa.

Hasta esta iglesia llega cada cuatro años la Virgen de los Reyes, patrona de la isla, en un evento multitudinario que congrega en romería a miles de personas. La Bajada de la Virgen se produce a pie desde el Santuario de la Virgen de los Reyes, en La Dehesa, hasta la capital, un trayecto de unos 40 km. que se alarga durante casi una semana repleto de bailes y actos simbólicos en honor a los pastores que pidieron agua a la virgen tras una mortal sequía en 1740. Este año toca bajada, así que si a alguien le gustan este tipo de celebraciones y todavía no tenía planes para el primer sábado de julio, que se apure a hacer su reserva, ya que la isla se desborda en esas fechas.

En el mismo municipio de La Frontera encontramos el sabinar, una zona caracterizada por la abundancia de sabinas torneadas por el viento durante siglos. La sabina es un arbusto perenne que puede alcanzar los 8 metros de altura y que en la actualidad representa el símbolo vegetal de la isla de El Hierro. Están diseminadas por toda la isla pero en esta zona se concentran las más antiguas y retorcidas por efecto del viento, creando un paisaje sorprendente. 

Sabina.
Un poco más al norte, en la costa de Sabinosa, también visitamos el Pozo de la Salud, un pozo de aguas medicinales perforado hace 300 años y en cuyos márgenes se ha levantado un hotel-balneario con el mismo nombre. Resulta un entorno inigualable para el relax y la tranquilidad.

Hacia el Meridiano 0. El cuervo fue una casualidad :P
En la parte más occidental de la isla (y también de España) se encuentra además la Punta de Orchilla y el que durante más de dos siglos fue el Meridiano 0, cambiado en 1885 por el de Greenwich. Allí se construyó a principios del siglo pasado el Faro de Orchilla, que funciona de forma automatizada desde 1992. A unos cuantos metros erigieron también el Monumento al Meridiano 0 en recuerdo de aquella época en la que se creía que el mundo se terminaba en El Hierro.

Puerto de La Restinga.

Si continuamos hacia el sur nos encontraremos con el municipio más joven de España, El Pinar de El Hierro, segregado y aprobado en 2007 tras años de reivindicaciones territoriales por parte de sus vecinos. A él pertenece La Restinga, un pequeño pueblo de pescadores que adquirió notable fama hace algo más de un año debido a la erupción submarina de un volcán frente a sus costas, en el denominado Mar de las Calmas. Aunque parece que estos días se ha reactivado la actividad sísmica en la isla, del volcán ya sólo queda una oficina de información municipal con muestras de lava volcánica, documentos visuales del espectacular accidente natural y registros de los movimientos de tierra en aquellos meses. 

Aparte de ser conocida por el volcán, la Punta de La Restinga es el punto más meridional de España y su entorno conforma una Reserva Marina de incalculable valor para los amantes del submarinismo y la fotografía submarina.


(continuará...)

jueves, 21 de marzo de 2013

El Hierro (II)

Mirador de La Peña

La isla de El Hierro es la más pequeña del archipiélago canario, con una superficie de apenas 269 kilómetros cuadrados. Su población no alcanza los 11.000 habitantes y casi la mitad están concentrados en la capital, Valverde. A pesar de sus múltiples encantos, en nuestra corta estancia de poco más de tres días visitamos casi todos los lugares de interés de la isla, lo que la convierte en un destino ideal para mini vacaciones.

Y continuando con la especial predilección de El Hierro por lo más pequeño (exceptuando los lagartos gigantes, claro está :P), en Las Puntas, en pleno Golfo de Frontera, encontramos otro ejemplo de ello: el que una vez entró en el Libro Guinness de los Récords como el hotel más pequeño del mundo, el Hotel Puntagrande. Se trata de un establecimiento que desde su construcción en 1884 funcionó como almacén portuario, en el que por entonces era uno de los centros neurálgicos del comercio de la isla. 

Hotel Puntagrande. Las Puntas, Frontera.
Cuando la actividad comercial fue decayendo a mitad del siglo pasado, a favor del puerto de La Estaca, mucho mejor situado para tales menesteres, el edificio se reconvirtió en una especie de museo naval. Posteriormente se abrió en el bajo un restaurante y a mediados de los 80 se habilitaron cuatro dormitorios en la planta alta, situados a escasos metros del mar. Esto convirtió al hotel en una curiosidad ineludible para los amantes de las nuevas experiencias.

Mirador de Bascos

Otro de los mayores atractivos que El Hierro comparte con las otras islas canarias son los miradores, que arrojan vistas maravillosas de los valles y las costas rocosas. Entre ellos, el mirador de La Peña, el de Jinama, el de Isora o el mirador de Bascos, que para mí es uno de los más impresionantes. Todos ellos están muy bien señalizados y acondicionados y suelen ser base o parte de un sendero para los fans de las caminatas. 

Mirador de Isora
 (continuará...)
 

martes, 19 de marzo de 2013

El Hierro (I)

Roques de Salmor

La última isla que me faltaba por conocer de la provincia occidental de Canarias era El Hierro. Aprovechando unos días de vacaciones dejé que Exseminarista ye-ye me guiara de nuevo por estos parajes isleños y me contara las numerosas historias que adornan la cultura y el folklore herreños. 

Aterrizamos el jueves en el mini aeropuerto de El Hierro, el aeropuerto comercial más pequeño del mundo como ya comenté hace tiempo en esta entrada. Binter es la única compañía que realiza vuelos entre esta isla y las dos mayores (Tenerife y Gran Canaria), con una frecuencia de unos tres o cuatro diarios. Las conexiones marítimas han empeorado en los últimos meses debido a los recortes y llegar a la isla por barco resulta mucho más complicado. Allí se hace imprescindible alquilar un coche para poder moverse por las carreteras de la isla, prácticamente todas en muy buen estado y muy bien señalizadas.

Aeropuerto de El Hierro
Nuestra primera parada fue en Tigaday, localidad perteneciente al municipio de Frontera en la que se encontraba nuestro hotel. Está situada hacia el centro-norte de la isla, en un lugar estratégicamente muy cómodo para desplazarse a cualquier otro punto. A pocos minutos de allí está el Lagartario, donde se estudia y cría en cautividad el lagarto gigante de El Hierro, una especie que fue redescubierta en 1974 tras muchos años desaparecida. El lagarto gigante tiene, en efecto, un tamaño considerable (puede alcanzar los 75 cm. de longitud) y en la actualidad sólo queda algo más de un centenar de ejemplares. Unas cuantas parejas fueron soltadas en los Roques de Salmor, donde parece que han conseguido reproducirse y mantienen su pequeño ecosistema a salvo de sus mayores depredadores, los gatos.

Lagarto Gigante de El Hierro
El centro de recuperación del lagarto gigante está integrado en el Ecomuseo de Guinea, un poblado situado en el Valle de El Golfo de Frontera que conserva las viviendas de los primeros colonos que habitaron la isla y de los aborígenes anteriores, los Bimbaches. Estas casas narran a través de sus utensilios la evolución de sus moradores, desde los tubos volcánicos donde se guarecían los bimbaches, denominados juaclos, hasta la última casa habitada del poblado a mediados del s.XX, momento en que se abandonó definitivamente la ubicación. 

Ecomuseo de Guinea (Frontera)
(continuará...)

martes, 12 de marzo de 2013

200 seguidores!

Había pensado en organizar un sorteo cuando esto ocurriera, pero he de deciros que me ha pillado así un poco de sopetón y no tengo nada preparado! Ya sois 200 los que seguís Lillusion a través de vuestro perfil de Blogger y no puedo más que daros las gracias y esperar que sigáis disfrutando de todas esas pequeñas cosas que me gusta compartir con vosotros. 

Parece que fue ayer cuando me creé el blog y tenía como seguidores a un par de colegas y a algún incauto que cayó por aquí sin saber muy bien dónde se metía (alguno de esos todavía sigue, increíble!). Pero ya sois 200 aquí, 269 en Facebook y 143 en Twitter y Lillusion ya tiene más de 1.100 entradas publicadas en estos casi 7 años de existencia. Y desde entonces, más de 458.000 visitas. Sólo son números, pero detrás de cada número hay una persona que en algún momento ha seguido alguna recomendación mía, se ha reído con algún post o ha aportado su opinión en alguno de los temas que se han planteado por aquí. A todos ellos, a los que me visitan, comentan o simplemente me leen, muchas gracias :)

Próximamente, una celebración en condiciones! Habéis pensado en qué amigurumi os gustaría llevaros a casa? Jijiji. Por ahora os dejo con la foto de mi última creación, una nueva Tardis de Dr. Who (aquí tenéis el enlace a la primera que ganchillé) realizada por encargo para una amiga que ha tenido una paciencia infinita conmigo y mis circunstancias a la hora de terminarla.

jueves, 7 de marzo de 2013

La mosca. Relatos del antimundo

Poco a poco me voy metiendo en la literatura de ciencia ficción. No demasiado, todo hay que decirlo, y limitándome a algún que otro clásico y a libros muy recomendados por allegados que conocen mis preferencias, pero he decidido consumir algo más de ese género muy desconocido para mí. Dentro de esas opciones literarias se encontraba “La mosca”, incluido en el libro “Relatos del antimundo” del escritor francés George Langelaan.

Este libro venía de oferta junto con una revista hace ya años y estaba esperando pacientemente su turno en mi biblioteca. El caso es que me ha gustado mucho, tanto el corto relato que le da título, de apenas 30 páginas, como las otras cinco historias que lo acompañan. En todas ellas se abordan sucesos de complicada explicación en el mundo de la física molecular y otros campos de la ciencia, como la movilidad y mutación de la materia tanto en el espacio como en el tiempo o las consecuencias de determinados experimentos, con resultados tan verosímiles como escalofriantes.

Los relatos son independientes y narran situaciones diferentes, aunque todas las historias están relacionadas en parte con la ciencia y adornadas con toques de terror.

*** Spoilers! ***

En “La mosca”, Robert Browning es un científico que explora las posibilidades del traslado físico e instantáneo de materia de un punto a otro. El éxito de sus experimentos le hace ir un paso más allá y probar sus teorías con elementos vivos, hasta llegar a someterse él mismo a las pruebas. Pero un fallo en el proceso hace que sus átomos se mezclen con los de una mosca que se cuela accidentalmente en la cabina de transmisión. Las terribles consecuencias de su mutación le obligarán a desaparecer y a asegurarse de que nadie conozca los pormenores de sus investigaciones.

“La dama de ninguna parte” explora los efectos de una explosión nuclear, cuando Bernard recibe un día imágenes en su televisor de una extraña mujer que dice haber sido trasladada a través del tiempo y el espacio tras un accidente de ese tipo. En “La otra mano” Jean-Claude Manoque intenta por todos los medios que le amputen su mano derecha. Dice no sentirla suya y que con ella está cometiendo actos horribles, pero lo único que consigue es que la gente piense que no está en sus cabales.

“Deducciones desde la butaca” es un cortísimo relato en el que se cuenta la desaparición del pequeño Tweeny y los esfuerzos la policía por esclarecer los hechos, desde el punto de vista del anciano perro familiar. “Salida de emergencia” es más un relato de suspense, con menos ingredientes científicos, en el que se dan cita la venganza y algunas leyendas sobrenaturales. Dos antiguos compañeros de guerra, que no consiguen superar los fantasmas del pasado, investigan la desaparición de la esposa de uno de ellos. Por último, “Vuelta a empezar” aborda el tema de la reencarnación desde una perspectiva un poco filosófica y quizás poco novedosa pero efectiva e interesante.

*** Fin de Spoilers! ***

Todos los relatos me resultaron de lo más inquietante y además nada anticuados, hecho que me sorprendió ya que fueron escritos en la década de los cincuenta y publicados en una antología en 1962. Los sucesos que plantea Langelaan tienen un desarrollo coherente y muchas de esas situaciones de ficción resultan creíbles, aunque está claro que yo de ciencia entiendo poco y quizás un físico lo desmontaría todo de un plumazo. Independientemente de ese ajuste más o menos fiel a la realidad científica, en el aspecto estrictamente literario la obra goza de gran calidad y es muy disfrutable.

Teniendo en cuenta que los libros de relatos no me suelen convencer y que la ciencia ficción no es mi fuerte, he de decir que “La mosca. Relatos del antimundo” es una obra que me ha gustado mucho y que puede considerarse imprescindible para los amantes del género. Precisamente el relato que da título al libro, “La mosca”, fue el más celebrado por público y crítica cuando vio la luz en 1957, siendo objeto de una primera adaptación cinematográfica al año siguiente y posteriormente la más conocida de David Cronenberg en 1986. También tengo la película por aquí, así que posiblemente la reseñe en el futuro.

Puntuación: 8 sobre 10.

domingo, 3 de marzo de 2013

Iván Ferreiro en concierto

El pasado viernes asistí al concierto que el artista gallego Iván Ferreiro ofreció en el Aguere Espacio Cultural de La Laguna, organizado por Búho Club. Aunque estaba previsto que Marwan actuara como telonero, parece que hubo algún contratiempo y al final salieron al escenario directamente Iván, a los teclados, y su hermano Amaro, a la guitarra, al filo de las diez de la noche.

A pesar de un comienzo un poco frío (estar en un concierto sentados en una antigua sala de cine no ayuda) Iván Ferreiro puso todo su empeño en implicar al público en sus interpretaciones y al final consiguió un ambiente de complicidad muy agradable. Advirtió que sus conciertos no eran precisamente alegres (cosa que ya sabíamos sus seguidores, obviamente) y con ese talante melancólico y desgarrado nos deleitó con algunas de sus mejores canciones.

El repertorio se conformó con la mayor parte de los temas de su último disco en solitario, "Confesiones de un artista de mierda", publicado el año pasado y que reinterpreta muchas de las composiciones anteriores de Ferreiro. En ese sentido se vio una clara distinción de público a la hora de corear las canciones, entre los fans de la época de Los Piratas (hablamos de principios de los noventa) y los seguidores más recientes de Iván Ferreiro en solitario. De aquella primera etapa musical nos llegó "M.", "Años 80", "El equilibrio es imposible" o "Promesas que no valen nada", mientras que entre las canciones del Ferreiro de los últimos años nos encontramos con "Mi furia paranoica", "Fahrenheit 451", "Turnedo", "Paraísos perdidos", "Toda la verdad" o "El viaje de Chihiro".


Aparte de sus propias canciones, el artista vigués se arrancó también con alguna que otra versión, como el "Insurrección" de El Último de la Fila (de la que hay una estrofa en "Promesas que no valen nada", uno de los mejores momentos del concierto para mí), "1999" de Love of Lesbian, o "Vidas cruzadas", que interpreta junto a Quique González en el álbum de éste último "Ajuste de cuentas". A pesar de que el repertorio fue variado y amplio, personalmente eché en falta "SPNB" o "Abrázame", y sé que a Exseminarista ye-ye le faltó también "Mi coco", otra gran canción de la época de Los Piratas.

Puedo decir que disfruté mucho el concierto y que, a pesar de la sencilla puesta en escena y de mis dudas iniciales sobre el evento, el sonido fue perfecto y la voz de Iván Ferreiro transmitió mucho más de lo que me esperaba. Su cercanía con el público hizo todo lo demás. Si te gusta su música no dudes en disfrutarlo en directo si tienes ocasión.

Para ambientar esta entrada os dejo con uno de los temas que más removió la sala, "Fahrenheit 451", con un vídeo bastante impactante y una letra no menos incisiva.

 
Aquí la canción en Spotify.

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