martes, 28 de mayo de 2013

La autopista del sol

 "La autopista del sol" es uno de los cómics que todavía me quedaba pendiente de reseñar desde que me lo regalaron en Reyes. Se trata de una obra del historietista francés Hervé Barulea, más conocido por Baru, seudónimo con el que también firma sus trabajos. Se publicó originalmente en 1995 destinado al mercado japonés aunque la primera edición española es ésta que yo tengo de 2003, a cargo de Astiberri. 

Este cómic, editado en dos volúmenes, narra las desventuras de dos amigos que se ven obligados a huir tras ser sorprendido uno de ellos en la cama con la mujer de un irascible activista de la extrema derecha francesa. Karim, un apuesto vividor de origen magrebí, fascinado por los años 50, se ve abocado a escapar de los sicarios del doctor Faurissier, acompañado por Alexandre, un adolescente hijo de obrero que siente una admiración sin límite por el joven gigoló.

Su periplo les llevará a huir de la ciudad de Nancy e intentar alcanzar la autopista del sol, dando así esquinazo a los esbirros de Faurissier. Sin embargo, en el camino se toparán con varios personajes que, pretendiendo echarles una mano, los utilizarán para sus propios beneficios. Así, se verán envueltos en complejas tramas familiares, ajustes de cuentas por tráfico de drogas y otros asuntos que les llevarán a caminar constantemente con un pie al borde del desastre.

Esta novela gráfica tiene el importante trasfondo de la inmigración en Francia, un problema que se va acrecentando y que en la época en la que fue escrita la obra tenía además el agravante de una crisis industrial en ciernes. La proliferación de grupos racistas, xenófobos y homófobos hacen que la convivencia pacífica se haga más compleja y los suburbios de las grandes ciudades francesas como Marsella, a la que se dirigen los protagonistas del cómic, se convierten en auténticos campos de batalla social abonados por el odio y el rencor.

El dibujo en blanco y negro de Baru está cargado de expresividad, con muchos primeros planos y onomatopeyas. Realmente puedes escuchar todo el estrépito de la huida de Karim y Alexandre mientras lees. El texto está plagado de exclamaciones y gritos que le otorgan a la narración una gran fuerza y también mucha agresividad; no es nada complaciente en ese sentido. Sin embargo, tampoco le faltan sus toques de humor y cierta ternura en determinados momentos. En general es una obra curiosa que se lee muy rápido y despierta bastante interés por lo que va a suceder, todo un ejemplo de buen cómic europeo.  

Baru es uno de los historietistas franceses más reconocidos y el más premiado en su país dentro del prestigioso Salón Internacional del Cómic de Angoulême. "La autopista del sol" fue reconocido en 1996 como el mejor álbum del año y su autor fue galardonado también en 2010 en Angoulême con un premio especial en reconocimiento a toda su carrera. 

Puntuación: 7 sobre 10.

jueves, 23 de mayo de 2013

Los viajes de Tuf

J. me dijo un día: "tienes que leer este libro; te va a gustar". Y para hacer hincapié en ello me lo regaló y me pidió que lo leyera rápido para prestárselo, porque quería releerlo. A pesar de esas medidas de presión y de mis dudas iniciales, ya que mucha gente la considera una de las novelas más flojas de Martin, "Los viajes de Tuf" ha resultado ser una lectura maravillosa, entretenida, divertida y sorprendente. Y J. tenía razón: me gustó, y mucho.

Tengo la misma edición de la imagen y he de decir que, a pesar de lo que pueda parecer por la portada, se trata de una novela de ciencia ficción futurista que no tiene nada que ver con caballeros medievales ni nada parecido. El hecho de que señalen también "Por el autor de Juego de Tronos" para aprovechar el tirón quizás le haya añadido unos cuantos lectores a esta obra aunque, insisto, nada que ver ni en cuanto a temática ni forma literaria con la serie de George R.R.Martin "Canción de hielo y fuego".

*** Spoilers! ***

Haviland Tuf es un mercader de un futuro inconcreto contratado para llevar en su nave, la  Cornucopia de Mercancías Excelentes a Bajos Precios, a una curiosa expedición hasta un lejano planeta, en una misión rodeada de misterio. Las circunstancias harán que la expedición no llegue a buen fin pero la recompensa de Tuf por el viaje será el descubrimiento de una enorme nave abandonada, una sembradora del antiguo Imperio bautizada como el Arca capaz de clonar a partir de mínimas células cualquier especie viva. 

El bueno de Haviland Tuf, alto, pálido, calvo y obeso, que lleva una existencia solitaria en la que sólo le acompañan sus adorados gatos, decide en ese momento reconducir su profesión y convertirse en ingeniero ecológico. Lejos de utilizar los conocimientos que le proporciona el Arca y el gran poder de la sembradora para enriquecerse o hacer el mal, decide desplazarse hasta las más recónditas galaxias y ayudar a todos aquellos planetas que sufran problemas ambientales. 

En su viaje se encontrará con no pocos contratiempos y muchos gobiernos egoístas e insensatos intentarán arrebatarle su nave, aunque también topará con unas cuantas personas dispuestas a defenderle y a creer en sus buenas intenciones. Entre ellas se encuentra Tolly Mune, la jefa del Puerto de S'uthlam, una extraordinaria mujer con la que trabará una peculiar relación.

*** Fin de Spoilers! ***


Sin ser una obra moralista, contiene cierto toque de atención a nivel ecológico, advirtiendo en lo que puede convertirse un planeta debido al comportamiento estúpido de sus habitantes. Haviland Tuf es un personaje que se hace querer aunque a veces pueda resultar algo pedante. A mí me causó mucha ternura sobre todo su relación con los felinos que viajan con él, en un tiempo en el que los gatos son considerados como "bestias" extrañas y peligrosas en la mayoría de los planetas. En los primeros capítulos la narración me recordó bastante a la serie de TV "Firefly" y su variopinta tripulación.

 "Los viajes de Tuf" es una curiosa aventura espacial que fue publicada inicialmente por George R.R.Martin en forma de relatos en una revista, en 1976. Diez años después esos relatos cortos fueron recopilados y cohesionados por su autor para editarse en forma de libro único. El resultado es bastante correcto en ese sentido y la novela, dividida en siete capítulos, no presenta fisuras narrativas destacables a pesar de los saltos espaciales y temporales entre unos capítulos y otros.

El caso es que es un libro largo (550 páginas) pero que resulta muy fácil de leer, muy divertido y a ratos revelador si pensamos en lo cerca que está la extinción de la humanidad si cometemos determinados errores. Una lectura muy recomendable y, siendo lo único que he leído hasta ahora de Martin, creo que repetiré pronto con el autor ya que me ha gustado su estilo. De todos modos, me da miedo dejarme caer en "Canción de hielo y fuego" porque, teniendo en cuenta mi ritmo de lectura tortuguil, me llevaría demasiado tiempo ponerme al día con todos los libros, así que posiblemente elija otros títulos. 

Puntuación: 9 sobre 10.

viernes, 17 de mayo de 2013

Día de Internet

Mapa de Internet
Hoy se celebra en más de una decena de países el Día de Internet. Esta fecha fue elegida en 2005 por la Asociación de Usuarios de Internet tras la celebración de la Cumbre de la Sociedad de la Información, con la intención de acercar las nuevas tecnologías de la comunicación a los ciudadanos y promover su correcto aprovechamiento. Se estima que en apenas un par de años internet alcanzará los 2.000 millones de usuarios en el planeta.

Echando la vista atrás, parece que internet lleva con nosotros casi toda la vida y, de hecho, para muchos jóvenes nacidos en la década de los noventa ya es así. En mi caso, el milagro de internet llegó a mi vida allá por 1994 ó 95, cuando estudiaba Periodismo y me conectaba a la gran red a través del único ordenador dispuesto para tal efecto en mi facultad. Para que os hagáis una idea, lo más cercano a Google era Altavista o Lycos, y Yahoo era una potencia como motor de búsqueda. La fuente de información básica para todos no era la Wikipedia, sino el portal de Terra.

Mi primera cuenta de correo electrónico la abrí de forma gratuita en Latinmail y mi primera conexión a internet en casa la contraté con Teleline un par de años después, con los famosos bonos nocturnos que te obligaban a conectarte (con uno de esos módems que hacían ruiditos y pitidos, en efecto) pasadas las once de la noche, para que te saliera más barato y la conexión no se te cortara por una llamada telefónica inoportuna.

Pero antes de todo eso, vino la fiebre de los cyber cafés, que en Galicia crecieron como setas para que los estudiantes pudieran saciar sus ansias de conocimiento y de contactos (sobre todo de contactos, ciertamente). La revolución de los chats se extendió de forma imparable entre los jóvenes de finales de los noventa, empezando por ese gran programa que dudo que hoy alguien siga utilizando aunque sigue existiendo: el mIRC. El mIRC era un cliente de IRC (Internet Relay Chat, o lo que es lo mismo, conversación por internet en tiempo real) que te ofrecía la posibilidad de elegir distintos canales de chat según tus preferencias de idioma, gustos, entorno... Los chats te permitían conocer gente, debatir sobre infinitos temas según los interlocutores que eligieras e intercambiar fotos y archivos. 


Para conversaciones individuales se utilizaba mucho el ICQ, que además permitía una transferencia de archivos más rápida (eso era importante cuando alguien te quería mandar una canción en mp3, que podía tardar entre 2 y 4 horas en llegar completa a tu ordenador). A finales de siglo aparecería la revolución mediática que supuso el Messenger, un gigante de la mensajería instantánea que llegó a tener casi 300  millones de usuarios en todo el mundo y que recientemente se ha fusionado con el no menos revolucionario Skype, pionero de las videoconversaciones.

Por entonces, las empresas empezaban a ver también su presencia en internet como algo fundamental en su actividad comercial aunque todavía pasarían años hasta que el medio supiera utilizarse con optimización para tales fines. El miedo a lo desconocido siempre ha sido un pequeño lastre en la Red y mucha gente todavía es reacia a confiar en internet para cuestiones burocráticas, compras o facturas.  

Desde el principio, yo utilicé casi todos los servicios que internet puso a mi disposición. Su uso pasó a ser imprescindible en mi vida para buscar información instantánea sobre cualquier cosa, para complementar mi trabajo o mis estudios, para realizar trámites y gestiones, para conocer gente o para comunicarme con amigos. A bastantes de mis parejas las conocí a través de internet y en el año 2000 trabajé en uno de los primeros periódicos exclusivamente digitales que se crearon en España, donde la información se actualizaba casi al mismo tiempo en que sucedían los hechos.

Desde entonces, Internet ha evolucionado hasta cotas insospechadas y hoy por hoy millones de hogares tienen ADSL de alta velocidad en su casa o trabajo, navegan sin cables, descargan archivos de 500 megas en cuestión de minutos, juegan online, llevan internet a cualquier parte en su móvil y pueden comunicarse visualmente al instante con cualquier lugar del mundo. Yo hoy celebro mis casi 20 años accediendo a internet y no me imagino la vida sin la Red de Redes... y tú?

martes, 14 de mayo de 2013

Space Oddity

Muchos de vosotros quizás ya habréis visto algunos de los vídeos de este señor de bigote. Se trata del comandante Chris Hadfield, el primer canadiense en salir al espacio y uno de los astronautas más didácticos a través de sus grabaciones en la Estación Espacial Internacional (ISS). Su regreso a la Tierra esta pasada madrugada, tras finalizar su misión, vino marcado por la publicación de un vídeo musical con una versión del "Space Oddity" de David Bowie, grabado en la Estación espacial, sin gravedad y con espectaculares imágenes.

El canal de YouTube de este peculiar astronauta cuenta con más de 70.000 suscriptores, que han podido disfrutar de las dotes musicales de Hadfield además de sus particulares explicaciones de la función gravitatoria. Más de 300.000 fans en Facebook y 900.000 seguidores en Twitter conforman el impacto mediático de este hombre que decidió explicar empíricamente e in situ cómo se alimentaba en el espacio, cómo se cortaba las uñas sin desperdigar los trocitos o los problemas de escurrir una toalla sin gravedad.

Durante sus cinco meses de estancia en la ISS, junto con el ruso Roman Romanenko y el estadounidense Tom Marshburn, el comandante Hadfield ha hecho también públicas a través de su Twitter impresionantes fotos de la Tierra tomadas a casi 400 km. de distancia. Desde allí nos ha trasladado imágenes de Los Andes, Nueva York, Australia, Sudáfrica y muchos más lugares, adornados con espectaculares fenómenos atmosféricos.
  
Formación de una tormenta sobre Irlanda, vista desde el espacio.
Pero su vídeo más visto, con más de 5 millones de reproducciones, ha sido su personal versión de la canción que David Bowie grabó en 1969 "Space Oddity". Se trata del primer vídeo musical grabado en el espacio y la idea me parece absolutamente genial! Qué mejor que un astronauta en plena faena galáctica para narrar las desventuras del comandante Tom, que ya en su momento tuvo una versión jocosa a cargo de los humoristas españoles Hermanos Calatrava.   

Tras aterrizar satisfactoriamente esta madrugada en las estepas de Kazajistán a bordo de la nave Soyuz TMA-07M, los tres astronautas han asegurado que se encuentran bien y Hadfield ha realizado su primera publicación en Facebook desde el planeta, hace apenas una hora: "Safely home - back on Earth, happily readapting to the heavy pull of gravity. Wonderful to smell and feel Spring". (algo así como "Sano y salvo en casa - de vuelta a la Tierra, readaptándome felizmente a la pesada gravedad. Maravilloso oler y sentir la primavera"). Un hombre admirable, sin duda!


Os dejo con el maravilloso vídeo del comandante Chris Hadfield y su interpretación de "Space Oddity". En la barra lateral podréis escuchar durante toda la semana el tema original de David Bowie. 

lunes, 6 de mayo de 2013

Buenas noches, y buena suerte

Continúo ampliando mi videoteca a base de películas en DVD que se venden por 1€ junto con los periódicos dominicales. Las ediciones suelen ser buenas, muchas veces con extras. Hace unas semanas adquirí "Buenas noches, y buena suerte", una película con muy buenas referencias, candidata a varios Oscars en 2005, pero con la que todavía no me había atrevido, desconfiando (de forma totalmente infundada, he de decir) de la dirección de George Clooney.

Pero como ya me ha ocurrido en otros casos, actores que no me motivan en absoluto en sus interpretaciones son capaces de dar un giro radical a mi opinión sobre ellos cuando se sitúan detrás de la cámara. En este caso, Clooney también da vida a uno de los protagonistas principales de esta cinta, rodada en color pero exhibida íntegramente en blanco y negro, que aborda los enfrentamientos de Edward R. Murrow, uno de los periodistas más carismáticos de la cadena CBS en los años 50, con el senador McCarthy, a raíz de los contenidos de sus programas.

La película tiene un corte muy biográfico, en una época en la que la caza de brujas y la cruzada contra el Partido Comunista dominaban la actualidad informativa en Estados Unidos. Realizar declaraciones de índole confusa o apoyar abiertamente el comunismo podía llevar a sus responsables a la cárcel, así que los productores televisivos debían cuidarse mucho de no verse en el medio de ningún conflicto político de ese tipo. Murrow desafiaba todas las normas establecidas en su exitoso programa y, con una elegancia fuera de lo común, trasladaba a la audiencia la realidad de lo que ocurría en el país desde el punto de vista menos visible. 

La televisión como medio de comunicación de masas comenzaba a despuntar y un pequeño grupo de reporteros comprometidos con la información honesta y sin censura trataban de aprovecharla. Por otro lado, los grupos políticos sólo entendían la TV y el periodismo como una forma de publicitar sus campañas y adoctrinar al gran público. El tercer poder en juego eran los anunciantes, las grandes empresas que apoyaban económicamente a los programas a cambio de que sus productos llegaran al mayor número posible de potenciales compradores. Visto hoy en día, más de 50 años después, la cosa tampoco ha cambiado tanto y por ello la película goza de un fondo argumental de lo más actual.

Aunque pensé que se me haría larga o aburrida, fue todo lo contrario. No le falta ni sobra ni un sólo de sus 93 minutos y el ritmo de la narración está perfectamente trabajado, explicando con gran corrección y fidelidad a los documentos originales todo lo que quiere contar. Las interpretaciones y el tono de las mismas está perfectamente adecuada a aquella revolución periodística de mediados del siglo pasado. A pesar de ser un tema ya un poco trillado a nivel cinematográfico, me gustó su enfoque muy centrado en el programa de Edward Murrow, cuya frase típica para despedirse de sus espectadores ha dado título al film: Buenas noches, y buena suerte.

Nada que objetar tampoco a la dirección de George Clooney, magistral David Strathairn interpretando a Murrow y perfectos secundarios de lujo como Jeff Daniels o Robert Downey Jr. Eso sí, si has dejado de fumar recientemente te recomiendo que la veas con algún sustituto o, en su defecto, muchos tranquilizantes, porque el secundario más sugerente de la película es el tabaco y los cientos de cigarrillos que aparecen en bocas y manos de los protagonistas durante todo el film, algo profundamente enraizado en el gremio periodístico y en todas las redacciones de hace unos años ;) Por lo demás, película muy recomendable.

Puntuación: 8 sobre 10.

jueves, 2 de mayo de 2013

XXV Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife

Bueno, Feria del libro mix, porque lo que hay este año en el parque García Sanabria de Santa Cruz de Tenerife dista mucho de lo que para mí debería ser una Feria del Libro. Me explico: el pasado 30 de abril se inauguró esta XXV edición de la feria, que comparte espacio con la Feria de Artesanía, la Exposición Regional de Flores y Plantas y una muestra de dulces típicos canarios. 

Puedo pecar de purista, pero es que a mí esta mezcla de actividades no me estimula demasiado ya de principio. Vale que de ese modo igual consigues acercar al mundo de la lectura a gente que en realidad sólo iba a comprar dos geranios y una bolsa de rosquillas, pero no estoy segura de si lo de abarcar mucho podría dar como resultado aquí también apretar poco.

Por lo que aclararon sus organizadores en la presentación del evento, este año han tenido que luchar contra la crisis, por lo que la feria tiene menos presupuesto y hay menos stands (pero muchos menos en comparación con otros años, ya que además el espacio dedicado a los libros es mucho más limitado). Dicen que participan 26 librerías pero mi sensación fue la de que había alrededor de una docena de stands muy pequeños y aburridos. Las actividades también se han reducido en número y variedad y, viendo el programa, este año no hay ni una sola charla que merezca la pena para mí. Hay una treintena de presentaciones de libros (pura promoción, claro) y algunos actos de fomento de la lectura dedicados al público infantil que valoro positivamente, pero... y los libros?

Quizás estoy equivocada pero yo creo que lo más importante de una Feria del Libro deberían ser los libros. Si quieres mejorar la economía del sector y que la gente compre y regale libros, pon libros de oferta, presenta packs curiosos, ofertas 2x1, regala marcapáginas (este año no vi ni uno para llevarme!!), presenta opciones para los lectores de e-books, que cada vez son más numerosos. Si quieres que la gente se interese por leer, ofrece cosas distintas a las que se pueden encontrar en cualquier librería. Personalmente me agota ver las mismas novedades en todos los stands y todos los best-sellers en primera línea de mesa, todos al mismo precio. Para mí ésa no es la filosofía. 

En el único puesto en el que me paré, igual que el año pasado, fue en uno donde una asociación del entorno de Cáritas ofrece libros donados, sin precio, a cambio de la voluntad. El dinero recaudado se emplea en ayudar a familias necesitadas, por lo que la compra de un libro en ese puesto tiene una doble y satisfactoria finalidad. Y no creo que fuera casualidad que se tratara del stand más lleno de público de toda la feria.

Es mi impresión personal de una Feria del Libro muy desaprovechada que cada vez pierde más fuelle, es más infantil y ofrece menos motivación para los lectores adultos. 

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