martes, 25 de febrero de 2014

Sueño del Fevre

Aunque parezca mentira a finales de febrero, todavía tengo pendientes reseñas de lecturas de 2013. Entre una cosa y otra no leí demasiado (apenas una treintena de obras) pero tampoco tuve tiempo para escribir las entradas sobre esas lecturas. Me estoy imponiendo aumentar un poco la frecuencia de publicación en el blog sobre todo para que no se me acumulen los volúmenes sin reseñar al lado del ordenador. 

Y esto es rigurosamente cierto! Cuanto más tiempo pasa más se me olvidan los detalles de la obra o los sentimientos que me inspiró, y eso es en realidad lo que más me molesta.

"Sueño del Fevre" es una novela de vampiros publicada en 1982 por George R.R.Martin. El exitoso escritor, más conocido ahora por la saga "Juego de Tronos", se adentró entonces en un tema clásico de la literatura, elaborando una novela cuya historia transcurre a orillas del rio Misisipi en el siglo XIX. La obra fue adaptada al cómic en el año 2010 por Daniel Abraham e ilustrado por el mexicano Rafa López.

Exseminarista ye-ye, que ya se había leído hace años la novela, me regaló el cómic pensando que me gustaría y no se equivocó. La novela gráfica está genialmente adaptada del libro original y mantiene en el dibujo a color todo el encanto de los vampiros del XIX, con su toque lánguido y enigmático y el aire cargado de las riberas sureñas de Estados Unidos donde transcurre la historia.

De la contraportada, "Abner Marsh sueña con ser el patrón del vapor más veloz del Misisipi. Un pálido y misterioso caballero entra en su vida para ofrecerle un trato que hace realidad sus deseos. Pero el sueño pronto se convierte en pesadilla...". Ese hombre, Joshua, siente por una vez los lazos de una amistad normal cuando conoce a Marsh, pero le oculta su condición de criatura de la noche. Consigue dominar sus ansias de sangre humana gracias a unos estudios que le han llevado siglos, controlando sus pulsiones a base de un brebaje casero, pero para los agresivos consumidores de sangre esa opción no es aceptable. La guerra entre los líderes de cada grupo es inminente y el "Sueño del Fevre", ese enorme barco a vapor construido por Marsh, parece ser el lugar ideal para esconderse y huir rápidamente cuando las cosas se pongan feas. 

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Sin aportar nada realmente nuevo sobre las comunidades de vampiros, el cómic consigue mantener la intensidad narrativa y la tensión hasta la última página. La historia es interesante, aunque poco original si nos ceñimos al mundo vampírico literario de los últimos años, con una notable sobreexplotación temática. Por su parte, los dibujos son exquisitos, entintados con mucho detalle. En ellos se expresan a la perfección los deseos más ocultos de los protagonistas y sus ansias de sangre. Estéticamente es un cómic muy agradable, dentro de la oscuridad general que domina de la historia y las inevitables pinceladas de terror. 

Como no he leído la novela no puedo opinar acerca de la adaptación, pero Daniel Abraham es un colaborador habitual de Martin y si éste dio su aprobación al cómic deduzco que el contenido se mantendrá bastante fiel a su obra original. Muy recomendable en todo caso, más si te gustan las historias clásicas de vampiros, hayas leído o no el libro.

Puntuación: 8 sobre 10.

sábado, 22 de febrero de 2014

The Steepwater Band comienza su gira española!

Y la comienza de la mejor manera posible, con un conciertazo que tuvo lugar el pasado jueves en el Aguere Espacio Cultural de La Laguna, en Tenerife. El cuarteto de Chicago, que regresaba a las islas después de dos años, lo dio todo sobre el escenario durante algo más de dos horas, con un aforo completo y un sonido absolutamente genial.

El grupo estadounidense abrió el concierto con "Remember the taker", con una puntualidad de agradecer y una muy buena conexión con el público desde el primer momento. Fueron revisando los temas de su último trabajo grabado en directo, "Live & Humble", tocando también canciones de sus discos antiguos y aventurándose incluso con una energética versión del "Boom boom" de John Lee Hooker y cerrando con el clasicazo de Bob Dylan "Like a Rolling Stone". 


Los cuatro componentes de The Steepwater Band, Jeff Massey en la voz y guitarra principal, Eric Saylors como segundo guitarra, Tod Bowers al bajo y Joe Winters en la batería, hicieron las delicias de todos los fans del rock presentes en la sala. En primera fila, como tenía que ser, disfruté como una enana de los guitarreos de la banda, esta vez sin ningún contratiempo.

A la salida compramos el disco y conseguimos los autógrafos de la Steepwater al completo, unos tíos muy majos que además se ve que disfrutan con lo que hacen. Prueba de ello es su extensa gira española que los llevará a 18 ciudades en 20 días. En el cartel que pongo a continuación podéis ver las fechas y lugares concretos de cada concierto, pero os recomiendo de verdad que si os pilla cerca disfrutéis de su música en directo. Hoy mismo ofrecerán el segundo concierto de la gira en Barcelona, en la sala Apolo 2, mañana tocarán en Lleida y el próximo 11 de marzo cerrarán el tour en la Sala Custom de Sevilla.

En la barra lateral podéis escuchar otro de sus temas habituales en concierto, "At the fall of the day". 

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jueves, 20 de febrero de 2014

Vivir con un gato (I): El rodillo quitapelusas

Hola, soy River y me encanta entrar en el armario y acurrucarme entre la ropa!
Como ya reseñé en un post el año pasado por estas fechas, hoy se celebra el Día Internacional del Gato. Este blog, aparte de ser cat-friendly, tiene a una protagonista habitual en imágenes que se llama River y pertenece a Exseminarista ye-ye (yo sólo soy su madrastra y el fervor absoluto lo tiene hacia él). Somos de esos que contamos a River como un miembro más del núcleo familiar y pensamos en nuestra niña peluda a la hora de tomar cualquier decisión.

El caso es que hoy inicio aquí una nueva sección en Lillusion en la que pretendo señalar algunos aspectos de la entretenida convivencia con un gato. Los que disfrutáis de la compañía de estos animales quizás os sintáis identificados con algunas de las cosas que escriba en estas entradas. A los que no os gusten los gatos sólo deciros que estéis preparados porque algún día los felinos dominarán el mundo y será mejor llevarse bien con ellos...  

Soy un peluche, soy un peluche, soy un peluche...
Mi primer comentario acerca de "Vivir con un gato" hace referencia a la ropa. Mi armario tiene preferencia por el negro y los colores oscuros. El 90% de mi ropa es negra, marrón, gris, violeta o, en definitiva, de tono oscuro. Esto no causaría ningún conflicto si no fuera porque la dueña de esta casa... digooo, la gata que convive con nosotros, tiene el pelaje claro, con tonos blancos y doraditos. Preciosa, sí, pero todos esos pelos en mi ropa negra... nein!!

River tiene tendencia a meterse en los armarios al primer descuido y acurrucarse entre la ropa, como se puede ver en la primera imagen. Deja además sus restos de ADN en forma de pelo en las fundas del sofá, los edredones y las alfombras. Tiene preferencia por tumbarse sobre la ropa recién lavada y doblada y dejar en ella la marca inconfundible de su pelaje. Eso siempre que la lavadora haya conseguido eliminar previamente esos vestigios felinos, cosa que no siempre ocurre.

Pasando a la acción, no me ha quedado más remedio que hacerme con la principal arma para luchar contra las circunstancias que nos ocupan: el rodillo quitapelusas. Reconozco que hasta ahora jamás había utilizado tal herramienta y desconocía del todo su funcionamiento, pero su uso se hace imprescindible en un hogar en el que uno de sus miembros tiende a restregarse contra cualquier cosa y, aunque no lo haga, sus pelos flotan y se van pegando en cualquier tejido (sobre todo en mi ropa negra...). La única manera de eliminar esos antiestéticos y molestos pelos de la ropa es pasar el rodillo, no una, sino dos o tres veces hasta conseguir un acabado perfecto (o al menos decente). 

Quita ese arma de destrucción masiva de mi vista!
Para River sus pelos no parecen ser una molestia. De hecho, se resiste a disfrutar del cepillado que a todo animal parece encantarle y prefiere ir eliminando sus pelos sobrantes allá donde caigan. Cuando la gata llegó a la vida de Exseminarista ye-ye él tomó la decisión de desterrar la mayoría de ropa oscura de su armario para evitar en gran parte este problema, pero yo todavía me resisto a ello. Lo sé, soy una romántica y al final no me quedará más que ceder, pero por ahora seguiré luchando rodillo en mano por la integridad de color de mis camisetas negras!

martes, 18 de febrero de 2014

Guía del autoestopista galáctico

A veces me ocurre que me suena mucho un libro y escucho continuas referencias a sus diálogos o contenidos, pero nunca encuentro el momento oportuno para leerlo. Exseminarista ye-ye me obligó a leer "Guía del autoestopista galáctico" dejándome sutilmente su ejemplar encima de la mesilla de noche. Tuve que saltarme unas cuantas lecturas pendientes para hacerle hueco y me costó bastante empezarlo y cogerle el ritmo. 

Al final lo conseguí, me gustó bastante y he añadido a la lista de pendientes las continuaciones de la saga. 

*** Spoilers! ***

El argumento, directamente de la contraportada: "La Tierra va a ser demolida para dejar vía libre a una autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo de lo más común, logra salvarse gracias a su amistad con Ford Prefect, que resultó ser un extraterrestre con aspecto humano. Ambos logran introducirse como polizones en una nave espacial de los temibles Vogones, malhumorados burócratas de color verde, con una terrible propensión a la poesía más atroz, quienes al descubrirlos los expulsan al espacio. Prosiguen las más desopilantes aventuras tras su afortunado rescate a cargo de un pirata esquizoide de dos cabezas y tres brazos, Zaphod Beebledrox, con el que también viaja una chica, Trillian, y Marvin, un androide tan extraordinariamente inteligente como profundamente depresivo."

*** Fin de Spoilers! ***

A medida que avanza la novela la lectura se hace más divertida y ágil, dentro del surrealismo general que caracteriza al libro. Tiene algunos conceptos científico-futuristas un poco enrevesados para mi gusto, pero más que nada porque personalmente me cuesta imaginar un mundo paralelo desde la nada, con nomenclaturas nuevas. Todo es ponerse en situación y seguir las premisas de la gran enciclopedia galáctica para la que trabaja Ford Prefect, en la que encontraremos solución para cualquier contratiempo. 

En algunos momentos este libro me recordó a la saga de Mundodisco de Terry Pratchett aunque sus escenarios sean radicalmente diferentes y los hechos no tengan nada que ver. Tiene un punto de humor similar y unos personajes igual de estrambóticos, pero teniendo en cuenta que esta obra es anterior cronológicamente, podemos suponer que Pratchett pudo tener incluso algo de inspiración aquí para crear su Mundodisco.

"Guía del autoestopista galáctico", publicado en 1979 por Douglas Adams, nació en principio como una radiocomedia que la BBC emitió en 1978. Su influencia no dejó de crecer y la novela tuvo cinco secuelas escritas por el propio Adams y una más escrita en 2009 por el irlandés Eoin Colfer con el permiso de la viuda del escritor original, fallecido en 2001 con tan solo 49 años. Además, también se rodó una película estrenada en 2005 y hay un videojuego basado en esta curiosa novela.

Más allá de lo estrictamente material, este libro ha generado innumerables frikadas. De él procede por ejemplo el conocido como "Día de la Toalla", que se celebra cada 25 de mayo desde 2001 en honor al escritor británico. Ese día los fans llevan consigo una toalla durante toda la jornada, puesto que todo autoestopista galáctico debe viajar con una, según indica la guía.

Este libro es un auténtico clásico del humor y la ciencia ficción que, además, nos dará la respuesta definitiva al universo, la vida y todo lo demás...

Puntuación: 7 sobre 10.

jueves, 13 de febrero de 2014

Los mercenarios

Mi criterio normal a la hora de ver películas nunca habría elegido algo como "Los mercenarios", más aún teniendo en cuenta el limitado tiempo libre del que dispongo últimamente para el disfrute cinéfilo. El caso es que la breve aparición de Bruce Willis, la conjunción en pantalla de algunas viejas glorias del cine de acción ochentero (los más destacados Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger) y mi idea de que de ahí podía salir una película cuando menos inteligente y divertida aprovechando los clichés del género, me inclinó a comprarla en el kiosko por un euro y a ponerla un sábado por la noche en casa.

A los 10 minutos me estaba arrepintiendo de todo lo anterior. Mi pareja me miraba de reojo mientras cogía discretamente el e-reader y la gata se acomodaba con desprecio de espaldas al televisor. Ni humor inteligente, ni duelos brillantes en pantalla, ni mucho menos argumento interesante o apariciones estelares que salvaran el producto. Desde el primer minuto se trata de una película insulsa, con un exceso de efectos especiales que roza el aburrimiento y una factura muy distante de alcanzar una calidad decente.

El argumento (por llamarlo de algún modo) podría salir de cualquier peli mediocre de Jackie Chan (y ojo, las pelis de Jackie Chan son divertidas!): un grupo de mercenarios es contratado para derrocar al dictador de una isla sudamericana ficticia llamada Vilena, donde unos traficantes planean además crear una plantación masiva de coca y explotar a los lugareños. Los mercenarios, con Barney Ross (Stallone) a la cabeza, deciden aceptar el encargo de su misterioso cliente a pesar del peligro y, con la ayuda de la hija del dictador, eliminar a los malvados tiranos. 

Las interpretaciones, en general, son horrendas. No se salvan ni Stallone, ni Schwarzenegger, ni Jason Statham, ni Jet Li, ni Dolph Lundgren. Ni los escasos minutos en pantalla de Bruce Willis consiguen que mi opinión cambie. Lo único que merece la pena, como viene siendo habitual últimamente y por lo que ya no me sorprende, es la actuación de Mickey Rourke, uno de los actores que tocó la cima en los ochenta, cayó en picado en los noventa y ha sabido recuperarse poco a poco de todos sus fantasmas y marcas negativas para interpretar papeles de amargo perdedor que le van como anillo al dedo. 

Por lo demás, una película absolutamente insufrible que terminé de ver por puro orgullo y que no recomiendo a nadie, ni siquiera para pasar el rato en un día de fuerte resaca. Si pretendía ser un homenaje a las películas de acción de los 80 se queda muy lejos de conseguirlo. Meter en un plató a unos cincuentones de renombre pero venidos a menos, aderezar con tiros y explosiones a discreción y colocar cuatro chistes malos en un guión para lelos no ofrece de por sí ninguna garantía de éxito. O eso pensaba yo, porque sorprendentemente hay segunda parte, "Los mercenarios 2", que se estrenó en 2012 y que no veré si puedo evitarlo a pesar de que para ella consiguieron la participación de otro clásico del cine de acción noventero, Jean-Claude Van Damme. Y por si fuera poco, una tercera entrega está en fase de post-producción y prevé estrenarse este año con la presencia de más viejas glorias abanderadas de los mamporros.

En fin, que allá cada uno con su gusto personal pero para mí estos "Expendables" son francamente prescindibles.

Puntuación: 3 sobre 10.


jueves, 6 de febrero de 2014

Muffins de algarroba

Una amiga abrió hace unos meses una tienda de productos naturales en La Laguna (ésta es su página de Facebook por si queréis visitarla). Aparte de conseguir allí pasta integral, harinas o chocolates sin azúcar para el sector diabético de la familia, también me dedico a curiosear productos nuevos o desconocidos a los que puedo dar uso en mi repostería casera. Uno de los últimos fue la algarroba en polvo, algo que me sonaba de oídas pero que nunca había consumido.

La algarroba es un fruto de cultivo mediterráneo con muchas propiedades beneficiosas y que suele usarse como sustituto del chocolate, por ejemplo, por su color similar y sabor dulce. También se usa mucho en la dieta de determinados animales o como espesante para elaborar la famosa goma garrofín, presente en muchísimos productos alimenticios. Yo me saqué de la manga unos muffins de algarroba para los que empleé algarroba en polvo y otros ingredientes que ahora os detallo.

Para la preparación no me salí demasiado de mis recetas habituales. Usé dos huevos, un yogur natural desnatado, medio vaso de aceite de girasol, un chorro de leche desnatada, 100 gramos de fructosa (podéis usar azúcar si lo preferís), 100 gramos de harina de trigo integral, 100 gramos de harina de trigo normal, 25 gramos de harina de almendra, 20 gramos de algarroba en polvo, medio sobre de levadura de repostería, canela, jengibre y cubitos de almendra para decorar.

El procedimiento: batir los líquidos por un lado (huevos, yogur, aceite, leche y fructosa) y posteriormente añadir las harinas mezcladas con la levadura, la algarroba molida, una cucharadita de canela y una pizca de jengibre. Verter la masa en moldes previamente engrasados (yo utilicé una plancha de 12 muffins) y decorar por encima con cubitos de almendra. Hornear a 180º durante unos 25 minutos en el horno precalentado.

Estos muffins de algarroba tienen un sabor curioso, algo más intenso que el del chocolate, y un color oscuro muy similar al del chocolate negro. Resultan bastante contundentes, así que con uno ya te quedas lleno. Os los recomiendo si no podéis o no queréis tomar chocolate por algún motivo, ya que la cantidad de grasa de la algarroba en polvo es sólo de un 2% y no lleva más azúcar que el natural presente en el fruto.

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