jueves, 10 de julio de 2014

Cuarentona

Pues sí, queridos lillusianos. La que suscribe se convirtió ayer 9 de julio en toda una cuarentona. Parecían tan lejanos estos 40 años que por un momento pensé que me los saltaría, pero no. Se notan sobre todo físicamente y en que la mayoría de los niños se dirigen a mí llamándome "señora" (voy a evitar las lágrimas, snif). Eso no ayuda a pasar mejor la típica crisis que acompaña a esta innombrable edad, claro está :P

El caso es que no hubo ni habrá grandes celebraciones pero, como siempre, quiero dejar constancia en el blog de que sigo en modo virtual un año más y que la hacedora de Lillusion lució, al menos, una gran sonrisa para conmemorar tan señalada fecha. La felicidad del día me la ofrecieron los huevos rotos con chorizo que me acababa de zampar y el responsable de la foto y la mejor compañía posible de esa noche y de todas las noches, Exseminarista ye-ye.

Pues lo dicho, happy birthday to me y hasta que caiga el siguiente!

viernes, 27 de junio de 2014

El bosque de los suicidas

En pleno verano de 2014 todavía me quedan por publicar reseñas de lecturas que finalicé en 2013. Es un hecho que este blog ha perdido continuidad y frescura en los últimos años pero yo, de natural pertinaz, (suena mejor que terca) pretendo seguir compartiendo siempre que pueda todo lo que hago en mi escaso tiempo de vigilia dedicado al ocio y no a otros menesteres menos interesantes (básicamente dormir).

A lo que iba. "El bosque de los suicidas" es un cómic que me regaló mi amigo Nacho el año pasado y que me resultó bastante inquietante. No destripo demasiado del argumento si digo que está basado precisamente en el bosque japonés de Aokigahara, un lugar situado al pie del Monte Fuji de gran tradición mitológica y bien apodado como "el bosque de los suicidas" por la gran cantidad de nipones que eligen ese enclave para acabar con sus vidas.

Esta situación real es la base de la historia creada por los españoles El Torres (guión) y Gabriel Hernández (ilustraciones) sobre Ryoko, una guarda forestal del bosque que ve mezclados sus demonios personales con uno de los últimos suicidios producidos en el espacio natural que ella recorre a diario. La leyenda dice que los espíritus de los suicidas vagan por el bosque y atormentan a los vivos, como le ocurre a Alan, cuya novia acaba de colgarse de uno de los árboles del bosque debido a su frustración amorosa.

Click en la imagen para ampliar
Para entender un poco este cómic es necesario situar nuestro punto de vista en Japón, conocer la particular forma de vida de su población, su perfeccionismo llevado al extremo, sus inamovibles costumbres ancestrales y su particular concepto del honor. Los nipones tienen un toque muy trágico en muchas de sus actitudes y unas profundas creencias espirituales que muchos occidentales no llegamos a comprender. 

Partiendo de estas premisas, los historietistas españoles consiguen elaborar un cómic de aspecto y temática totalmente oriental, muy trabajado en ese sentido y con un resultado más que aceptable. Las imágenes se acercan al cine de terror japonés y transmiten bastante desasosiego. Apoyan perfectamente a la historia y en algunas páginas toman todo el protagonismo a la hora de transmitirnos ese malestar que produce lo desconocido y lo incomprensible.

Se trata pues de un cómic inquietante con toques de terror quizás no apto para todos los lectores ni para personas con una especial sensibilidad hacia el suicidio, asunto sobre el que gira toda la obra. Deja mal cuerpo, por mucho que guste su lectura, así que es de estos productos para las que hay que elegir cuidadosamente el momento de consumo.

Por lo demás, una edición muy cuidada que se publicó en 2011 al mismo tiempo en España y en Estados Unidos, cosechando muy buenas críticas. Sus autores, Torres y Hernández, ya habían colaborado previamente en otro cómic de terror muy exitoso titulado "El velo", que veré si puedo conseguir para echarle también un vistazo.

Puntuación: 7 sobre 10.

lunes, 23 de junio de 2014

Cous-cous integral con verduras

La última vez que pasé por la tienda natural que una amiga tiene en La Laguna, Manzano Verde, adquirí un paquete de cous-cous integral. Ya había usado esta sémola de trigo en otras ocasiones pero nunca en su variedad integral. La verdad es que no se nota mucho la diferencia de sabor al condimentarlo y mezclarlo con los demás componentes que requiera el plato. Sin embargo, sí que requiere un pelín más de agua que el cous-cous tradicional y un reposo algo mayor para estar en su punto.

La preparación suele venir pormenorizada en cada paquete, pero por lo general, por cada taza de cous-cous necesitaremos la misma cantidad de agua llevada a ebullición con un poquito de sal y aceite de oliva. Yo utilicé unos 100 gramos de esta sémola de trigo y unos 150 ml. de agua, por lo que comenté en el párrafo anterior. El cous-cous se añade al agua, retirada del fuego tras hervir, y se remueve bien durante unos minutos. Se le incorpora una cucharada de mantequilla (yo le puse en su lugar un chorrito de aceite de oliva) y se cocina de nuevo durante un par de minutos hasta que la sémola haya absorbido toda el agua y quede más o menos suelta.

Yo decidí acompañarlo con verduras, aunque son muy típicas también las recetas de cous-cous con cordero o con pollo, debido al origen magrebí del plato. En mi caso utilicé una cebolla, un calabacín, una berenjena, dos zanahorias, pimiento rojo y verde, todos de tamaño pequeño. Estas cantidades se pueden ajustar según el gusto personal y la despensa de cada uno. Corté todo en trocitos pequeños y lo salteé en una olla baja con el fondo ligeramente cubierto de aceite de oliva. Salpimenté y añadí un poco de tomillo y una pizca de comino. 

Cuando las verduras están hechas se incorpora el cous-cous ya listo, mezclando todo bien. También se puede servir por separado, pero a mí me gusta juntarlo todo para que coja sabor. Se sirve caliente y queda realmente delicioso.

miércoles, 11 de junio de 2014

Fuerteventura (y V): Curiosidades

Con un poco de retraso por imposibilidades de diversa índole, traigo hoy aquí el último post de esta serie sobre nuestro viaje a Fuerteventura. Aquí os muestro solamente imágenes curiosas de la isla más oriental del archipiélago y algunos detalles que me llamaron la atención durante esa escapada del puente de mayo.

La foto de arriba está tomada desde el avión. En la imagen se ve cómo dejamos atrás la isla de Tenerife, concretamente se divisan las montañas del norte con Bajamar abajo a la izquierda y La Punta del Hidalgo un poco más arriba. Me gustan especialmente las tomas aéreas y siempre intento hacer alguna foto de este estilo cuando vuelo.

Y otro clásico de mis viajes son las fotos de animales. Como sabéis, tengo debilidad por los gatos y los lagartos, pero cualquier bicho que me encuentre en el camino suele llamar poderosamente mi atención y la de mi objetivo. 

Gatito majorero
Cabra en paisaje típico
Mariquita con océano al fondo desde La Entallada
Ardilla en Salinas del Carmen
Algunos de estos bichos tienen además su anécdota particular añadida, como es el caso de la ardilla de la última foto de arriba. Nos habían comentado que las ardillas estaban por todas partes y que íbamos a ver muchas, pero hasta el tercer día no vimos ninguna. Bueno, eso no es exacto: vimos varias atropelladas en la carretera, eso sí, pero viva ninguna, y ésta fue la única en todo el viaje. A esta pobre despistada la pillamos en los aparcamientos de las Salinas del Carmen, supongo que confiando en su gracia innata para sacarle algún tipo de resto comestible a los turistas.

No alimente ardillas
El caso es que más adelante, en uno de los miradores que visitamos, nos encontramos con un cartel que advertía seriamente a los visitantes para que no alimentaran a las ardillas. Como explicaba en la señal, esta especie animal no es autóctona de Fuerteventura sino de la vecina Marruecos. Su introducción en la isla está causando graves daños en el ecosistema local ya que afecta a los cultivos y animales nativos. En el cartel advierten de la importancia de no alimentarlas para evitar su proliferación así como de no transportarlas para limitar en lo posible su expansión.

En el mismo mirador, creo que era el de Las Peñas, divisamos a un cuervo que también se acercó sin pudor a nosotros. De hecho, había uno a la vista casi en cada lugar en que paramos, conformando un paisaje tan tétrico como pintoresco. Y lo que se ve al fondo es la carretera por la que teníamos que ir, en efecto.

Cuervo en Mirador de Las Peñas
Otra de las curiosidades de este viaje fueron los murales que vimos en varios lugares de la isla. Me llamaron especialmente la atención los de Gran Tarajal, con escenas marineras en paredes de edificios cercanos a la playa.


Mural en Gran Tarajal
Mural en Gran Tarajal
Mural en Gran Tarajal
También me sorprendió un mural a la entrada de la capital majorera, Puerto del Rosario, con una recreación de una ilustración posiblemente de Alex Ross (según me ha indicado el experto Geekdraz). En la imagen se puede ver a varios superhéroes del universo Marvel como Superman, Batman o Wonder Woman.

Superhéroes en Puerto del Rosario
Por lo demás, la capital de Fuerteventura tiene un parque escultórico al aire libre muy interesante, con más de 50 obras y un certamen anual que se celebra desde 2001 y muestra en vivo el trabajo de los escultores. Entre estas esculturas también hay una dedicada a las cabras, animal fundamental en la economía majorera, obra de Emiliano G. Hernández (en la foto las cabras son las de bronce...).

Las Cabras, Puerto del Rosario
En la avenida marítima de la ciudad también nos llamó la atención esta otra escultura, por recordarnos a algún que otro personaje de Star Wars. La obra se titula "Chevalier" y fue realizada en 2003 por el artista rumano Nicolae Fleissig. La escultura en basalto representa a un guerrero medieval, con yelmo y todo. Quizás desde otro ángulo se pudiera apreciar mejor, aunque yo sigo pensando que es R2D2 :P

"Chevalier", Puerto del Rosario
Entre los artefactos más presentes en el paisaje de Fuerteventura están los molinos de viento extractores de agua, esas típicas construcciones metálicas con aspas que hemos visto tantas veces en las películas del oeste clásicas. Muchos de ellos están oxidados y en desuso, pero varios todavía funcionan y cumplen su objetivo de extraer agua de pozos en una isla con importante escasez de agua potable.

Molino de Agua en Mézquez
Y la última curiosidad de nuestro viaje, esta extraña e inquietante escultura natural fotografiada en el entorno de las cuevas de Ajuy, que a mí me recordó sin duda a la serie "True Detective". Colgué una foto similar en Instagram durante el viaje, por la impresión que me causó :D

Carcosa en Cuevas de Ajuy
Y aquí, con la bonita veleta de un tejado en Ajuy, finaliza mi (espaciada) crónica del viaje a Fuerteventura. La isla en sí ofrece un importante atractivo de playa y deportes acuáticos para todos los interesados, pero demasiado viento y paisaje muy seco para los urbanitas culturetas como yo. Aún así, resultó una bonita escapada que ayudó sobre todo a desconectar del trabajo y la rutina diaria. Y eso, hoy por hoy, es lo que más apetece.


(Haz click en las imágenes para ampliar!) 
(Fin)   

lunes, 26 de mayo de 2014

Fuerteventura (IV)

Iglesia Nuestra Señora del Rosario, Puerto del Rosario
En nuestra cuarta jornada completa en Fuerteventura decidimos visitar la capital, Puerto del Rosario. Con una población de poco más de 35.000 habitantes, no deja de ser un núcleo urbano modesto que está perdiendo mucho interés turístico en favor de los entornos turísticos de Morro Jable y Corralejo. Arquitectónicamente hablando tampoco es nada espectacular, aunque sí tiene un parque escultórico al aire libre muy interesante, con más de 50 obras de varios autores repartidas por toda la ciudad.

Estatua de Unamuno, Casa-Museo, Pto.Rosario
En su centro neurálgico, muy cerca del paseo marítimo y del pequeño mercado municipal, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, un templo neoclásico circundado por una zona peatonal. En una calle paralela y justo al lado del Cabildo Insular está la Casa-Museo Unamuno. Este museo está ubicado en el antiguo Hotel Fuerteventura, donde el escritor y filósofo Miguel de Unamuno se alojó tras el destierro decretado por el General Primo de Rivera en 1924. Por desgracia tampoco pudimos visitarla, ya que era sábado y su horario de apertura es de lunes a viernes.

Biblioteca Municipal de Antigua.
Iglesia Nuestra Señora La Antigua, Antigua
Tras un corto recorrido por la ciudad y algunas compras, nos desplazamos hasta Antigua para visitar las últimas partes de la isla que nos quedaban pendientes. Dimos un pequeño paseo por el pueblo, con algunos bonitos edificios de estilo antiguo, como el de la Biblioteca Municipal, y con la iglesia de Nuestra Señora La Antigua en el centro de la plaza del pueblo. Compramos unos cuantos regalos de artesanía local y continuamos viaje hacia Pájara, donde comimos de maravilla en Casa Isaítas.

Mirador Risco de Las Peñas
Entre Pájara y Betancuria paramos en varios miradores, entre ellos el del Risco de las Peñas, yendo por una carretera de esas que a Exseminarista Ye-ye le encantan y que a mí me ponen de los nervios por su estrechez, curvas y desniveles. Desde allí se puede ver la estampa típica de Fuerteventura, valles rojizos, rocosos y secos, con restos de antiguos sistemas de cultivo y vestigios volcánicos.

Vega de Río Palma desde el mirador de Las Peñitas
Bajando hacia Ajuy, nuestro último destino del día, nos detuvimos también en el mirador de Las Peñitas, desde el que se divisa Vega de Río Palma. Esa zona se caracteriza por ser un pequeño cúmulo de vegetación, cercano a un embalse, y con un frondoso palmeral. En el medio se puede observar también la Atalayeta, más conocida como Montaña de la Teta, un pico de 292 m. de altitud reconocible por la colada basáltica que lo corona a modo de pezón.

Playa de Ajuy
Ya en Ajuy, una playita de arena negra da paso a unos senderos al borde del acantilado que llevan hasta las cuevas, formadas por la erosión del viento y el mar en la roca durante siglos. Al final del camino se puede entrar en alguna de ellas, con impresionantes vistas sobre el mar. 

He de decir que los carteles indicativos estaban en muy malas condiciones (digamos que estaban también erosionados por las inclemencias meteorológicas, desde hace años con toda probabilidad) y eso no ayuda a dar un aspecto cuidado del entorno. Cierto que el hecho de que algunas personas usen las cuevas o los recovecos de las rocas para hacer sus necesidades o tirar restos de comida y otros desperdicios tampoco ayuda, así que los culpables en este caso son tanto los responsables municipales y de patrimonio como los visitantes.

Cuevas de Ajuy
Una pena en todo caso, ya que por lo demás se trata de un bonito lugar con todo el mar al fondo y desde donde dicen que se ven las mejores puestas de sol de la isla. Lamentablemente, no pudimos esperar para comprobarlo.

(Haz click en las fotos para ampliarlas!)
(Continuará...)

sábado, 17 de mayo de 2014

Fuerteventura (III)

Playa Barca, Pájara.

Continuando con nuestro periplo majorero, llegó el día de acercarnos a la zona de playas más amplia de la isla, hacia el sur. Ni Exseminarista Ye-ye ni yo somos muy playeros así que nuestra visita a Fuerteventura no se centraba tampoco en ese tipo de turismo. Él ya conocía la isla de otras estancias así que el objetivo principal del viaje era que yo también la conociera y visitar todos los rincones posibles.

Pasando la pequeña localidad de Las Playitas y tras una parada reconstituyente en Gran Tarajal, paramos en Playa Barca, un lugar muy ventoso bien conocido por los aficionados a la práctica de deportes como el kiteboarding y el windsurf. Situada en la península de Jandía, es una de tantas playas de arena blanca sólo rodeadas por hoteles y apartamentos vacacionales.

Playa Barca, Pájara.
En nuestra intención de visitar todos los faros, pusimos rumbo hacia el de Punta Jandía, en el extremo más suroccidental de la isla. El caso es que casi todo el trayecto (unos 17 km.) se realiza por pistas de tierra en bastante mal estado, así que a mitad de camino calculamos que no llegaríamos a la punta con mucha luz y que el regreso por esa pista se haría demasiado incómodo. Desistimos también pues de visitar la magnífica y enorme playa de Cofete, situada justo en la vertiente norte de la península de Jandía, una playa que se ha mantenido virgen en gran parte gracias a esos malos accesos y al fuerte viento que siempre sopla en la zona.

Mirador Degollada Agua Oveja, Cofete.
Decidimos dar la vuelta tras una parada en el mirador de la Degollada Agua Oveja, en el mismo término municipal de Cofete, con un viento que casi no nos dejaba abrir las puertas del coche. Con buena visibilidad, desde allí se divisa el Faro de Jandía, que en la foto no se puede apreciar por culpa de las nubes.

Morro Jable
Tras volver a la carretera principal, nos dirigimos a Morro Jable, uno de los principales destinos turísticos de la isla, situado en el extenso municipio de Pájara. Dimos un paseo por el antiguo pueblo de pescadores que queda ya casi totalmente absorbido por el cúmulo de complejos hoteleros que invaden la zona. La parte urbana es un conglomerado de pequeños centros comerciales, restaurantes, hoteles y apartamentos situados en todo el litoral y a poca distancia de las playas.

Faro del Matorral, Morro Jable.
Allí también hay un faro, el Faro del Matorral, situado en la punta del mismo nombre entre la playa de Morro Jable y la del Matorral. La zona tiene varios sectores protegidos por su interés científico, sobre todo por la presencia del saladar y numerosas aves marinas. Otro esqueleto de ballena adorna el parque anexo a la playa.


Playa de Mal Nombre, Pájara
Antes de abandonar el sur de la isla hicimos una parada en otra de las playas majoreras, la de Mal Nombre, que a pesar de esa denominación es una bonita extensión que podría aparecer en cualquier reclamo turístico con el lema "Visite Fuerteventura". Se trata de una playa de arena blanca, también con mucho viento para no variar. 

Sin duda, las playas de Fuerteventura, anchas, abiertas y muy extensas, son uno de los mayores valores de la isla. Los amantes de los deportes acuáticos y del sol en general encontrarán la isla como un paraíso natural incomparable. Con razón estaba llena de británicos, alemanes y otros europeos de zonas frías buscando con avidez el calorcito de primeros de mayo.

Playa de Mal Nombre, Pájara
(Haz click en las fotos para ampliar!)
(Continuará...) 

lunes, 12 de mayo de 2014

Fuerteventura (II)

Molino de viento en Tefía
Finalizando nuestro primer día en Fuerteventura bajamos hacia Tefía, una zona con abundante presencia de molinos de viento tradicionales. El estilo de estos molinos es muy similar al que se podría encontrar en cualquier paisaje manchego.

Y como viento es precisamente lo que no nos faltó en la isla, al subir al mirador de Morro Velosa casi volamos. El mirador, legado de César Manrique en Fuerteventura, ofrece unas hermosas vistas del Parque Rural de Betancuria. Desgraciadamente el día estaba bastante nublado y ya era tarde, por lo que en las fotos apenas se aprecia la vasta extensión de terrenos que se divisan desde allí. 

Vistas desde el mirador Morro Velosa
El edificio alberga un pequeño centro de interpretación en el que se hace un repaso del origen geológico de las Islas Canarias y del entorno. Fuerteventura es la primera que surgió debido a la actividad volcánica, hace unos 14 millones de años.

Guise y Ayoze en el mirador Corrales de Guize
Bajando por el valle de Santa Inés paramos también en otro mirador, el de Corrales de Guize, presidido por las imponentes estatuas de los guanches Guise y Ayose. Las dos figuras de bronce, obra del escultor Emiliano G. Hernández, tienen más de 4 metros de altura y representan a los Antiguos Reyes que gobernaban los reinos de Jandía y Maxorata en la isla, antes de la conquista.

Ya en Betancuria, nos encontramos con una villa preciosa y muy cuidada que en su momento fue la primera capital de Fuerteventura. Como un pequeño oasis de vegetación en medio de las áridas montañas majoreras, Betancuria es el municipio menos poblado de Canarias, con apenas 800 habitantes. Tiene una pequeño núcleo urbano con una bonita plaza donde se sitúa la Iglesia Matriz de la Concepción y un par de museos arqueológicos y de arte sacro que no pudimos visitar al ser festivo.

Betancuria
Al día siguiente comenzamos la jornada en las Salinas del Carmen, al sur de Puerto del Rosario y a un par de kilómetros de Caleta de Fuste. El edificio principal acoge el Museo de la Sal, donde varios paneles informativos explican detalladamente el proceso de obtención de la sal y el funcionamiento de las salinas. 

En el exterior se puede contemplar el esqueleto de una ballena, incluido en el proyecto denominado La Senda de los Cetáceos del Cabildo de Fuerteventura. Los cetáceos varados en las playas de la isla son recogidos, analizados y enterrados en lugares apropiados para, posteriormente, proceder a la recuperación de los huesos y a su montaje como escultura natural. El objetivo de este proyecto es sensibilizar al público sobre la conservación del medio marino.

Salinas del Carmen con esqueleto de ballena al fondo

Nuestra siguiente visita fue al Faro de la Entallada, situado en la punta del mismo nombre. Yo tengo especial predilección por los faros, no sé muy bien por qué, pero intento visitar todos los que puedo cuando viajo. Este faro terminó de edificarse en los años cincuenta y fue el último destinado a ser habitado en Canarias. Se trata además del faro más cercano a las costas africanas y tiene un alcance de 21 millas náuticas.

Faro de La Entallada
(Haz click en las imágenes para ampliarlas!)
(continuará...)

miércoles, 7 de mayo de 2014

Fuerteventura (I)

Parque Natural de Corralejo
Durante el pasado puente del 1 de Mayo hicimos una escapadita a Fuerteventura, isla del archipiélago que yo todavía no conocía. Como su propio nombre indica según algunos y a pesar de que yo no me lo esperaba así, el viento fue nuestro compañero inseparable durante casi todo el viaje. Fuerteventura es, junto con Lanzarote, la isla más oriental de Canarias. Esto la sitúa a escasos kilómetros de África (concretamente 97 km.) y le otorga un clima seco y un paisaje árido y casi desértico en gran parte de su extensión.

Dunas de Corralejo
Nuestro viaje comenzó yendo hacia el norte, visitando el municipio de La Oliva y atravesando el Parque Natural de Corralejo. Esa zona supone uno de los principales atractivos turísticos de la isla por las extensas dunas de arena blanca y las playas. Desde Corralejo se puede divisar la isla de Lobos, situada a unos 2 km. de Fuerteventura. Hay trayectos diarios en barco para visitarla, aunque no nos coincidió poder acercarnos.

Lillu con isla de Lobos al fondo
La zona urbana de Corralejo es un cúmulo de bloques de apartamentos, muchos bastante antiguos y de bastante mal gusto arquitectónico, mezclados con cubículos de tiendas de marca y pequeños centros comerciales destinados inequívocamente al turismo, principalmente británico. Ese panorama me resulta personalmente muy poco atractivo y carece de todo interés cultural, así que dimos una rápida vuelta por el centro sin apearnos del coche y tomamos rumbo hacia otros paisajes más atrayentes.
 
Rodeando la zona, hacia el lado occidental de la isla, visitamos el Faro del Tostón, en Punta Ballena, cerca del pueblo de El Cotillo. El faro funciona desde 1897 y alberga el Museo de la Pesca Tradicional, donde se muestran las tradiciones pesqueras de la isla y ejemplos de explotación sostenible de los recursos marinos.

Faro del Tostón, (Punta Ballena, El Cotillo)
Desde allí visitamos El Cotillo, un pequeño pueblo pesquero donde nos habían dicho que se comía muy bien, pero como todavía era temprano tuvimos que dejarlo atrás mientras veíamos cómo descargaban el pescado fresco para los restaurantes. 

Viajando hacia el sur paramos en La Oliva, capital del municipio. La plaza del pueblo la preside la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, una obra mudéjar de tres naves típica de la arquitectura local.

Iglesia Nuestra Señora La Candelaria, La Oliva
Cerca de allí, en las afueras, se encuentra la Casa de Los Coroneles, una construcción del siglo XVII que representa perfectamente el poder de los señoríos de la época. Al coincidirnos días festivos y un fin de semana de por medio, no pudimos visitarla por dentro, como nos ocurrió con la mayoría de los monumentos, pero al menos inmortalicé los exteriores para la posteridad.


Casa de Los Coroneles, La Oliva
También en el municipio de La Oliva se encuentra la montaña de Tindaya, uno de los accidentes geográficos más representativo de la isla de Fuerteventura y con un gran interés histórico y geológico por sus grabados rupestres. Tiene 400 metros de altitud y alberga una chimenea volcánica, como la mayoría de montañas de la isla. A pesar de ser declarada como bien de interés cultural, su piedra ha sido explotada hasta hace relativamente poco y sobre ella se proyectó una obra escultórica liderada por Chillida cuyo objeto era vaciar el interior de la montaña, a lo que se opusieron varios colectivos ecologistas. Por suerte, el proyecto está ahora mismo en punto muerto. El caso es que tampoco pudimos acercarnos mucho a Tindaya porque sólo se puede acceder a ella a través de sendero y el entorno despoblado no me ofrecía demasiada confianza para tal empresa.


Lo mismo nos ocurrió con el Monumento a Unamuno, que creímos divisar en la distancia al pie de otra de las montañas de la zona pero al que nos fue imposible llegar porque el acceso se limita a pistas de tierra poco aptas para vehículos. A posteriori leí que ese monumento se sitúa en Montaña Quemada y consiste en una estatua de unos 8 metros de alto. Para llegar hay que tomar un sendero de unos 3 km., pero en aquel momento ni nos lo planteamos ya que era media tarde y no llevábamos calzado apropiado para una caminata.

Montaña de Tindaya
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(continuará...)