
Después de pasar ambos por distintas formaciones como Los Rápidos, Kul de Mandril o Los Burros (muchos de vosotros recordaréis el tema “Huesos”) iniciaron juntos el proyecto de El Último de la Fila, publicando su primer disco en 1985. Tres años después alcanzaron un enorme éxito de ventas con “Como la cabeza al sombrero” y en 1990 consagraron su identificable sonido EUDF en “Nuevo pequeño catálogo de seres y estares”. Sí, una de las principales características del grupo siempre ha sido poner títulos largos, y sino recordad el hit de este mismo LP “Como un burro amarrado en la puerta del baile” que sonó en todos los ámbitos y acabó abreviándose en “Como un burro...”
En 1995, tras diez años de carrera, el grupo publica su último trabajo como dúo: “La rebelión de los hombres rana”. A partir de ese momento, siguen una trayectoria un tanto paralela a la que siguió Duncan Dhu tras su separación: Manolo García continúa su carrera en solitario con un sonido cercano a lo que fue EUDF y su inconfundible voz, mientras que Quimi Portet decide involucrarse en proyectos más personales alejados de la comercialidad y el gran público.
A pesar de que yo sí que era seguidora incondicional del grupo, tras su disolución no me decanté ni por uno ni por otro. Manolo García en solitario comenzó a aburrirme tras escuchar sus primeros singles y de Portet apenas he escuchado algún tema que no ha despertado tampoco mi interés. Siempre he preferido quedarme con lo que significó el grupo para el pop español, sus inmejorables directos y algunas canciones míticas como este “Insurrección” que seguro os suena.