
Como se puede observar en la imagen de arriba, sus dibujos son de una factura limpísima, con todo lujo de detalles. A mí, que no sé dibujar, me parece que rozan la perfección tanto en proporciones como en colores y expresión, transmitiendo un montón de sensaciones que sin embargo en imágenes de otros autores no consiguen plasmarse. La mayoría de los trabajos de Royo se han editado en forma de libros, recopilatorios o barajas de cartas, de gran valor entre los coleccionistas y los habituales de las esferas de los comics, el rol y otros mundos paranormales que todavía dan valor a la cultura y el arte.
Advierto, eso sí, que las ilustraciones de Luis Royo no son para todos los públicos; se trata de imágenes para adultos en gran parte, con toques de erotismo rozando la pornografía. En ellas se muestra un sensual culto al cuerpo, relaciones entre monstruos y humanos y otras parafilias con cabida en los mundos de fantasía creados por el autor. El artista ha centrado gran parte de sus libros, editados desde 1983 por Norma Editorial, en la estrecha relación entre el placer y el dolor, con profusión de fetiches, cueros, cordajes y demás accesorios, en los mundos futuristas con tintes apocalípticos, el sufrimiento y el abandono, la mitología en amplia variedad y sobre todo en las mujeres desnudas en todas las posiciones y situaciones imaginables, con una expresividad realmente fascinante y admirable para mí.
Posiblemente postee alguna otra imagen suya por aquí algún día, pero si os interesa el autor no dejéis de visitar su página oficial en el link que puse en el primer párrafo, con una extensa galería de ilustraciones, su evolución artística y mucha información de primera mano sobre sus obras.