viernes, 11 de agosto de 2006

¡Olvídate de mí!

Hace unos cuantos días nombré en un post dedicado a Ray Loriga la película "¡Olvídate de mí!", a raíz de un tema relacionado con los recuerdos y la posibilidad de borrar de la memoria determinados traumas o datos que no nos fueran útiles (puedes revisar ese post aquí). He visto por fin la película y me ha gustado mucho, a pesar de unos cuantos detalles negativos que ahora comentaré (spoilers, por supuesto).

En primer lugar, plantearé una queja sobre la traducción del título de esta película, algo que roza la ineptitud desde mi punto de vista. El film en sí es un drama romántico, con algún toque tragicómico, pero no una comedia facilona como se puede entender a primera vista y tras comprobar que el protagonista principal es Jim Carrey. El título original es "Eternal sunshine of the spotless mind", que viene a decir algo así como "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos", como en efecto se tradujo en el resto de países hispanohablantes. Por esta razón, ni se me había pasado por la cabeza ver esta película hasta que leí en alguna parte de qué iba la historia y qué tipo de cine era. En el link de arriba a una página de la Wikipedia está perfectamente explicado el origen del título, algo que me parece muy interesante.

Queja planteada pues, mi segunda duda era la presencia de Jim Carrey, actor que en sus papeles cómicos me desquicia sobremanera y del que hasta el momento sólo mantenía un recuerdo agradable de su interpretación en "El show de Truman". Pero prejuicios iniciales aparte, la película me encandiló desde el primer momento, sin saber muy bien cómo planteaba la historia. Pensé que no me enteraría de nada, debido a un montaje totalmente endiablado a la par que soberbio, pero poco a poco cada pieza del guión encaja en su parte del puzzle y vas comprendiendo todo. Buenas interpretaciones, que también es justo decirlo, de la pareja protagonista, Jim Carrey y Kate Winslet.

"¡Olvídate de mí!" cuenta la historia de un joven que un buen día descubre que su novia le ha borrado no sólo de su vida, sino también de su mente, a través de un novedoso sistema de eliminación selectiva de recuerdos. Destrozado por la situación, decide someterse él también al proceso y olvidar todo lo que tenga que ver con ella. Pero mientras avanza el proceso, su mente comienza una lucha consigo mismo para evitar que Clementine sea eliminada, iniciando una huída de recuerdo en recuerdo, mezclando la realidad con la ficción creada por millones de vivencias que perviven en la memoria. A través de este flash-back conocemos qué ocurrió con Joel y Clementine y descubrimos que, como realmente deseaban, han vuelto a conocerse y a empezar de cero, en una especie de vínculo predestinado después de haberse olvidado mutuamente.

Lo que da miedo de películas como ésta es la sensación de realidad que desprenden. No parece estar tan lejos la posibilidad científica de eliminar ciertos recuerdos dañinos de nuestras mentes, pero la duda moral reside en si será peor el remedio que la enfermedad. Pensar en los usos que se le pueden dar a una tecnología de este tipo, fuera de los estrictamente médicos legales, produce un escalofrío. Por cierto, reniego totalmente de la escena en la que, mientras el ordenador trabaja con el cerebro de Joel, los encargados de supervisarlo se montan una fiesta de sexo, alcohol y porros en la casa, ocasionando, como era de esperar, que el programa falle, que ellos no se enteren, etc, etc. Jamás comprenderé la justificación de este tipo de argumentos: me niego a pensar que existan profesionales tan incompetentes y me niego a creer que sea necesario siempre incluir este típico momento de desfase en cada película.

Acerca de los datos técnicos del film, su director Michel Gondry es un conocido creador de videoclips, mundo que se está convirtiendo en la perfecta cantera del cine de los últimos años. El otro baluarte de la película es el guionista Charlie Kaufman, autor también del guión de una de las producciones más impactantes y novedosas de la pasada década: "Cómo ser John Malkovich". Y desde mi punto de vista, se nota la mano de Kaufman en "¡Olvídate de mí!", sobre todo en algunos detalles surrealistas que hacen que la película no sea un simple drama romántico y plantee aspectos mucho más profundos de las relaciones humanas.

2 comentarios:

  1. é unha película xenial:) pero creo que o máis importante é o guionista;) biquiños, que hoxe teño que marchar voando... primeiro a ferrol, para ver a amigos e para ir mañá a viveiro para desfasar nas festas e esquecer as penas, que boa falla me fan:) bicos!

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  2. Uys, eso de desfasar... yo es q soy una chica muy formal desde hace años :O

    Disfruta de esas fiestas, bezitos

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