
Aunque en Icod se esperaba un tiempo húmedo y frío, nos engañaron y eso sólo ocurrió la primera noche, en la que, ciertamente, pasamos un frío del demonio con la visita de una poco amigable niebla. El sábado amaneció soleado y la temperatura ya fue subiendo a lo largo del día. Hacia la noche hicimos una barbacoa para degustar productos emblemáticos de la hipercolesterolemia como las salchichas, chistorras y chuletas, acompañadas eso sí por unas pechugas de pollo que quedaron deliciosas a la parrilla.
Entre partida y partida de F.E.A.R. y Far Cry (viciados) yo recuperé el clásico Diablo II e incluso jugamos una partida en red en la que al menos conseguimos liberar a Deckard Cain (que se dirigió al Campamento de las Arpías sin demora). Como en toda Campus Party que se precie se habló también de otros juegos como el Everquest o el World of Warcraft, e incluso se hizo un pequeño homenaje a los Space Invaders con las camisetas de GeekDraz y mía, cortesía de Kenditho_persona (muacks!).
Las guitarras del Guitar Hero también echaron humo durante los tres días, aunque con el SingStar obtuve menos apoyo popular. Películas, documentales, agradables conversaciones, momentos divertidos, muchos bichos de todo tipo (y no me refiero a los que no se separaban de su ordenador) y una ducha noble (así se denomina a aquélla que sólo alcanza la altura de tales partes…) completaron un fin de semana con el que, aunque parezca una paradoja, conseguimos desconectar del mundanal ruido conectándonos en red.
Por cierto, la próxima vez tenemos que llevar más Coca Cola Zero, que se acabó enseguida…