
En los últimos años mi capacidad de lectura ha bajado alarmantemente y apenas alcanzo la docena de libros leídos al año. Ahí no incluyo lecturas en internet, artículos de prensa o revistas, y tampoco material de estudio que estoy obligada a leer casi a diario. Aún así, considero la lectura como una de las actividades imprescindibles en mi pequeño mundo de ocio y no termino de entender que todavía haya personas que no leen nada. Nada de nada, quiero decir, ni libros, ni cómics, ni revistas, ni nada. Ellos no podrán celebrar hoy el Día Mundial del Libro y del derecho de autor.
Las encuestas oficiales indican que en España sigue leyéndose más bien poco, mucho menos si lo comparamos con otros países de la Unión Europea. A pesar de que la producción editorial ha aumentado paulatinamente en los últimos años, muchos lectores jóvenes no consideran la actividad de leer como algo gratificante. Y así lo dicen los números: según la Encuesta de hábitos y prácticas culturales 2006-2007 (la última publicada en la página del Ministerio de Cultura) el 41% de los menores de 15 años considera la lectura como algo aburrido y sólo el 58% la encuentran divertida.
Es un dato grave si tenemos en cuenta que a mí leer me parece algo emocionantísimo y también me lo parecía con 12 años, cuando leía cuatro veces más que ahora y aspiraba a convertirme en cada uno de los personajes de los libros que devoraba. Qué es lo que falla para que casi la mitad de los niños no lo vea así? Más del 30% de esos jóvenes también ve las bibliotecas y los museos como lugares aburridos. Podemos pensar que cuando dupliquen su edad se darán cuenta de su error y querrán recuperar el tiempo perdido?
El caso es que según los datos de esa encuesta, en 2006 había en España más de 6.500 bibliotecas de las que sólo un 29% de la población hizo uso, mientras que en el resto de Europa acudía a ellas un 35% de público. En 2007 un 59% de la población adulta reconocía haber leído un libro en los últimos doce meses; esa cifra alcanzaba el 71% de media en la Unión Europea. Me parece una diferencia exagerada si pretendemos estar a la altura del resto de Europa en tantas cosas como alardeamos. Si en este país existen tantas bibliotecas, librerías, producción editorial, escritores e incluso planes de fomento de la lectura... por qué la gente no lee?
En fin, no puedo obligar a nadie a leer pero sí sugerir que lo hagan para descubrir cómo sus mentes tienen recovecos que nunca imaginaron. La afirmación "no me gusta leer" no tiene base lógica. Nadie dice "no me gusta la música"... puede no gustarte un determinado tipo de música, o preferir un género a otro, pero nadie puede decir en general que no le guste la música. Pues lo mismo ocurre con la literatura; puede no gustarte determinado género literario o algún escritor concreto, pero tiene que haber por fuerza algún libro que te haga sentir un placer inmenso.
Vale, estoy obviando que leer requiere un esfuerzo por nuestra parte, cierta concentración y un desarrollo de imágenes mentales... aunque también es obvio que si no te gustara leer no estarías leyendo este post :D
Pues para todos mis lectores, feliz Día del Libro! (y felicidades a los Jorges y Jordis :D)
*** La imagen corresponde al cartel promocional del Día Mundial del Libro en Chile, que me ha parecido precioso.