Y creo que se lo merecen sobre todo porque marcaron mi infancia: cuando era pequeña alguien me regaló un cassette de gasolinera con los grandes éxitos de este dúo argentino. No sabían lo que hacían, sin duda, porque desde entonces martiricé a todo mi entorno cantando sin parar los temas de aquella y otras cintas que iban cayendo en mis manos. Fuera de la conocidísima "Olvídame y pega la vuelta", me quedé impactada con la canción "Yo, dueña de la noche", que aún hoy me pone la piel de gallina cuando la escucho.
El dúo Pimpinela, formado por los hermanos Joaquín y Lucía Galán, cumplirán el año que viene 30 años de carrera, durante los que han convencido a todo el mundo con sus disputas matrimoniales en forma de canción. De hecho, mucha gente creía que eran pareja y no hermanos cuando los escuchaban o los veían interpretar sus temas con tanta convicción. Más de una veintena de álbumes y 60 discos de oro y platino avalan su exitosa trayectoria. Además, Pimpinela ha aprovechado su fama para fundar el Hogar Pimpinela para la Niñez, una casa en Buenos Aires donde acogen a 25 niños con dificultades económicas y les proporcionan todas las atenciones necesarias para su educación.
La carrera de Pimpinela está ahora mismo parada debido a los problemas de salud de Lucía Galán. La cantante sufrió hace apenas unos días una isquemia cerebral durante un concierto, de la que parece que se recupera satisfactoriamente. Yo le tengo especial cariño a esta pareja de hermanos que nos ha dejado, además de las citadas, canciones tan fantásticas sobre las complicadas relaciones amorosas como "A esa" o "Una estúpida más", en las que el pobre Joaquín casi siempre salía perdiendo (y además le estaba bien empleado, porque casi siempre hacía lo que le daba la gana y luego pretendía volver XD).
Esta semana hacemos una regresión a nuestro pasado reciente de programas de variedades y un homenaje al karaoke (el que no haya cantado nunca esta canción que tire la primera piedra!) con el "Olvídame y pega la vuelta" de Pimpinela.