domingo, 29 de junio de 2008

Pudimos! Alemania 0 - España 1

Pues nada, que los chicos de la selección española se merecen una entrada más dedicada al fútbol. En primer lugar por haber conseguido esa Eurocopa, en segundo lugar por haber desarrollado un juego francamente bueno y en tercer lugar por haber conseguido que yo me entretenga viendo un partido de fútbol. Y esto último es mucho, no os creáis.

Para no romper el maleficio, y aunque no soy supersticiosa, seguí los consejos de Plissken y llevé a cabo los mismos preparativos que efectué para el España-Rusia de semifinales: hice palomitas, me afané con la repostería casera y me situé delante de la tele junto a GeekDraz dispuesta a sufrir con el 90% del país. No sé si los rituales sirvieron para algo, pero el caso es que la victoria de España fue efectiva y nuestros futbolistas demostraron una vez más que en técnica y velocidad no les gana nadie.

Sólo una pega a las decisiones del seleccionador: por qué cambió a Fernando Torres cuando era el que más ocasiones de gol estaba creando para nuestro equipo? El caso es que la selección al completo se merece un enorme aplauso y, por una vez, nuestra más sincera felicitación y admiración por el gran trabajo realizado. Yo personalmente me he enamorado del "niño" Torres... y de Iker... y de Sergio Ramos... y de Senna...y de... y eso que no me gusta el fútbol.

Por cierto, la encuesta sobre gustos futbolísticos demuestra que entre los visitantes de este blog son mayoría los hombres seguidores de este deporte (63%) frente a un tímido 9% de mujeres que se declaran futboleras. Hoy hasta mi madre (con odio manifiesto por el balompié) vio el partido de la final de la Eurocopa... Hmmm, algo está cambiando en este mundo :P

sábado, 28 de junio de 2008

El síndrome de Tourette

Muchas veces hemos visto a niños hiperactivos, con extraños tics, movimientos de brazos involuntarios, patadas, guiños de ojos o muecas, repitiendo sin cesar palabrotas, chillando o tocándose obsesivamente alguna parte del cuerpo. La mayoría de las veces pensamos que ese comportamiento se debe a la mala educación que los padres están dando a ese niño o a un problema de desatención. Pues bien, cada vez más se plantea como posible explicación a esa actitud el padecimiento de una patología neurológica bastante desconocida: el síndrome de Tourette.

Esta enfermedad, que lleva el nombre del neurólogo francés
Georges Gilles de la Tourette, muestra sus primeros síntomas en la infancia, síntomas que se traducen en tics motores y vocales crónicos, de difícil control para los que los sufren. Aunque su causa es desconocida, se sabe que los que padecen este síndrome presentan anormalidades en determinadas zonas del cerebro, en los niveles de dopamina, serotonina y otras sustancias neurotransmisoras que ayudan a la comunicación de las células nerviosas.

Mi desconocimiento sobre este desorden neurológico era absoluto hasta hace unos días, cuando vi el documental
“I have tourette’s but tourette’s doesn’t have me” (“Tengo tourette pero tourette no me tiene a mí”) acerca de esta alteración, contada desde el punto de vista de varios niños americanos que la padecen. Para ellos lo más importante es no sentirse observados ni diferentes, que sus compañeros y profesores comprendan en qué consiste la enfermedad y que sepan cómo actuar con ellos sin menospreciarlos, regañarles o mofarse.

Aunque pueden sacar de quicio al más tranquilo con sus involuntarias muecas o sonidos, sus capacidades intelectuales son exactamente iguales a las de los demás e incluso en muchas ocasiones superiores. Esto se debe en gran parte a que dejan de tener los odiados tics cuando se concentran en algo, por lo que la mayoría de estos enfermos se sienten cómodos desarrollando actividades que requieran mucha atención, como tocar algún instrumento musical, dibujar o practicar un deporte. La historia cuenta que grandes artistas como el compositor Wolfgang Amadeus Mozart o el escritor Hans Christian Andersen padecían el síndrome de Tourette, interpretado en aquellas épocas como meras excentricidades.

Aunque se trata de un mal hereditario, lo bueno es que no es degenerativo y tiende a atenuarse o incluso desaparecer una vez pasada la adolescencia. El porcentaje de adultos con síndrome de Tourette es muy bajo en comparación con los niños que lo sufren, siendo además el sexo masculino más afectado por este trastorno que las chicas. Es muy difícil dar cifras concretas aunque se estima que en España padecen este desorden alrededor del 1% de la población adulta, alcanzando casi el 3% en el sector infantil.

Existen medicamentos para reducir la presencia de los tics nerviosos pero no hay ningún tratamiento que cure efectivamente la enfermedad. Los propios afectados pueden controlar a veces sus tics en situaciones concretas, pero eso les requiere un enorme esfuerzo y provoca posteriormente violentos ataques de “desfogue” de todos esos movimientos reprimidos. No es que no quieran controlar los tics; es que no pueden. Además de esos gestos involuntarios los “tourettes” suelen padecer también
Déficit de Atención con Hiperactividad y Trastornos Obsesivos Compulsivos (TOC).

La enfermedad en sí sólo tiene componentes psiquiátricos y neurológicos, a pesar de que muchos niños desarrollan también trastornos psicológicos debido a las burlas de sus compañeros o las recriminaciones a su conducta. Estos hechos pueden afectar al futuro comportamiento del adulto y requerir terapia, aunque por lo general el síndrome de Tourette va remitiendo en la segunda década de vida y en muchos casos permite a esas personas hacer una vida prácticamente normal, sin depender de medicación alguna.

Para orientar a los “tourettes” y a sus familiares existen en España varias asociaciones como la
Fundació Tourette, a través de la cual se difunde información sobre este trastorno. Hay que tener en cuenta la dificultad de adaptación social que sufren la mayoría de los que padecen este mal tan incómodo y desconocido, más aún siendo gran parte de sus afectados niños de entre 6 y 14 años. Aunque resulten graciosos y ellos mismos muchas veces se tomen con humor su problema, no dejan de ser víctimas de una enfermedad rara, hoy por hoy incurable, y socialmente muy poco comprendida y aceptada.

miércoles, 25 de junio de 2008

Suzanne Vega

Hacía mucho tiempo que no escuchaba nada de Suzanne Vega pero ayer, viendo un canal de vídeos musicales, pusieron una canción de un nuevo disco suyo publicado en 2007. Hace aproximadamente 20 años me enamoré totalmente de esta artista estadounidense, de su hermosa voz y sus frágiles rasgos. A pesar de que no se ha prodigado mucho en cuanto a producción musical, ha escrito algunos de los temas más bonitos de los últimos tiempos.

Uno de esos temas es sin duda “Luka”, una canción que hablaba sobre el maltrato infantil y que fue todo un éxito cuando salió a la luz en 1987. En ese disco, titulado “Solitude standing”, se incluía también
“Tom’s Diner”, un curioso tema cantado a capella que años después se haría muy conocido gracias a la versión disco de un grupo británico.

A pesar de disfrutar ya de un notable éxito gracias a esos temas, Vega decidió alejarse de los sonidos comerciales y experimentar en sus siguientes trabajos. En la década de los noventa editó cuatro discos intimistas y personales, sin preocuparse en absoluto de su repercusión mediática. Tuvo una hija, se casó y se divorció, lo que nutrió de letras reflexivas y tristes sus siguientes discos. Comenzó a involucrarse también en eventos sociales, colaborando activamente a través de su música con ONGs como
Amnistía Internacional.

Quizás el hecho de mantenerse al margen del estrés de la industria discográfica fue lo que le facilitó crear preciosos temas con letras comprometidas y música envolvente. En 2004 su tema “Caramel” fue incluido en la banda sonora de la película
“Closer” (aquí el trailer donde suena, precioso), dando a conocer al público más joven a esta artista que ya roza los 50 años. En julio del año pasado veía la luz su último trabajo hasta la fecha, “Beauty and Crime”, un disco urbano que mantiene en su totalidad la esencia de esta genial cantautora.

Esta semana suena pues el conocidísimo “Luka” de Suzanne Vega.

martes, 24 de junio de 2008

Dorayaki

Hace un tiempo decidí probar a preparar un plato japonés, concretamente un dulce muy apreciado por los niños en ese país: dorayaki. Este pastel relleno es muy conocido por ser el favorito del gato Doraemon, uno de los mangas más exitosos de todos los tiempos en Japón y en otros muchos países.

Para elaborar este dulce seguí al dedillo la receta que publica Azul en su blog “Vida en Japón” con el título
“Cómo preparar dorayaki”, y no me atreví a cambiar ni medio ingrediente, por si acaso, jaja. Para los dorayaki se necesitan 100 gramos de harina, dos huevos, 50 gramos de azúcar, una cucharada de miel, 80 cc. de agua y media cucharada de levadura. La preparación de esta masa no dista mucho de la de unas tortitas y la forma de hacerlas es muy similar.

Primero se baten los huevos y se les va añadiendo el azúcar y la miel. Se mezcla suavemente y se agrega la harina tamizada, la levadura y el agua poco a poco, sin dejar de remover. Se deja reposar durante un ratito y ya está lista para utilizar. Se les da forma de tortitas en una sartén con una gotita de aceite de oliva para evitar que se peguen, no demasiado finas. Cuando comienzan a burbujear se les da la vuelta, se dejan un par de minutos por el otro lado y ya estarán listas.

El relleno de este dulce se llama
anko y está preparado a base de judías azuki o judías dulces. Como yo no sabía exactamente donde encontrar ese tipo de judía utilicé 100 gramos de judías rojas normales, siguiendo igualmente las indicaciones de Azul: se cuecen durante una hora aproximadamente en 400 cc. de agua (si se han dejado en remojo) a fuego fuerte y cuando están blandas se les añaden 80 gramos de azúcar y una pizca de sal.

Las judías se remueven y se van aplastado con cuidado de que no se quemen. Si se quiere más dulce se le puede añadir más azúcar (yo utilicé azúcar moreno, por lo que tuve que agregarle un poco más de esos 80 gramos). Cuando esté formada la pasta de judías, ya estará lista para utilizar. Se pone el anko sobre una de las porciones de masa y se sitúa otra tortita por encima para cerrar, aplastando ligeramente para que se queden bien unidas. El resultado es una especie de bollicao pero redondo y relleno de judías en vez de chocolate.

Aunque para nosotros es algo extraño consumir las judías como dulce, en Japón y otros países orientales es lo habitual. El anko se usa como relleno de varias modalidades pasteleras y gusta a los niños casi tanto como el chocolate, siendo además más sano. A mí me sorprendió un poco el sabor al principio pero no me disgustó, aunque la costumbre hace que todavía prefiera las judías cocinadas al modo tradicional de occidente. De todos modos, mi anko quedó demasiado fuerte, tal vez por el tipo de judía utilizada o por el azúcar y al segundo bocado ya empalagaba un poco, sin embargo he probado otros dulces similares en restaurantes japoneses que estaban buenísimos. Será cuestión de seguir practicando.

domingo, 22 de junio de 2008

Las Finúsquidas

Me he reído un buen rato con esta viñeta de Las Finúsquidas. Estas dos chicas (una de ellas mi cuñada, para más señas) se han propuesto dormir menos de tres horas al día en los próximos años con la intención de hacer dibujos y comics sin parar :P Bueno, realmente sólo les ha dado un ataquito creativo y han publicado en apenas tres días una veintena de comics.

Las Finúsquidas son Irene y Júlia, estudiantes de Diseño en la Escuela BAU de Barcelona, y muestran sus trabajos en la web de Electropandas. También se puede seguir el webcómic en su fotolog Las aventuras de las finúsquidas. Confirmo que las dos se parecen enormemente a sus alter ego reales y que los temas de sus viñetas son rigurosamente verídicos y además muy divertidos.

sábado, 21 de junio de 2008

American beauty

Cuando se estrenó "American beauty" allá por principios del año 2000, GeekDraz me llamó y me dijo “acabo de ver una película fantástica; qué pena que jamás premiarán algo así en los Oscars”. Cuando yo la vi le di totalmente la razón, tanto en lo increíble que me pareció la película como en la seguridad de que los anticuados miembros de la Academia de Cine americana nunca se atreverían a hacer honores a una cinta que critica parte de su base como sociedad capitalista y bombardea sin piedad el denominado sueño americano. Con una nominación a tiempo lavarían su imagen y todos se quedarían tan contentos.

Cual no sería nuestra sorpresa cuando en la edición de ese año “American beauty” ganó cinco de las ocho estatuillas a las que optaba y se convirtió en la vencedora absoluta del año. De repente, los americanos medios habían despertado del letargo y veían en Lester Burnham a su vecino, su hermano, su primo, su amigo o a sí mismos, con una naturalidad tan aplastante que parecía imposible. El padre de familia perfecto se extinguió de pronto y Hollywood también se atrevió a tener en cuenta otros valores a la hora de juzgar un film. El sarcasmo, la ironía, el odio y los impulsos pasaron a formar parte del bagaje cinematográfico estadounidense, tras haber sido durante muchos años coto privado de los realizadores europeos.

*** Spoilers! ***

“American beauty” constituye desde mi perspectiva un punto de inflexión en la forma de hacer cine en Estados Unidos. Hasta ese momento, las películas comerciales que se atrevían a retratar perdedores, obsesos, maniáticos y vividores en general lo hacían desde el humor o desde la moralina. Aunque esta película no es irreverente en las formas, sí lo es en el fondo, con todo un conjunto de intuiciones a cargo del espectador sobre lo que ocurre en la cinta: el comportamiento lascivo y caprichoso de un padre de 42 años con la amiga adolescente de su hija, los pensamientos parricidas de la hija hacia sus progenitores, el adulterio sin arrepentimiento manifiesto de la esposa, el consumo de drogas, la homosexualidad y otros muchos aspectos raramente asociados a la estabilidad familiar en la puritana sociedad americana.

Son precisamente todos esos detalles los que hacen de una película algo diferente. No vemos a la típica familia feliz sino a una típica familia real con problemas normales de incomprensión, estrés, desatención e infinidad de incompatibilidades. No por ello la narración está falta de lirismo. La historia se cuenta con una crueldad dura pero tierna al mismo tiempo, dibujando unos personajes situados en los límites de la desesperación.

Académicamente hablando, la película utiliza el conocido recurso de la voz en off para iniciar y terminar el metraje, hecho que caracteriza muchas de las obras de Sam Mendes. El protagonista nos cuenta lo que va a ocurrir desde el principio y vaticina su muerte, sin que por ello se pierda el factor sorpresa ni la fuerza de un guión estupendo escrito por Alan Ball. Como en toda buena película, cada pieza encaja perfectamente en su lugar cuando llega el final y no hace falta explicar nada.

“American beauty” trata sin duda sobre la belleza, pero no sólo sobre la belleza física que nubla la razón del pobre Burnham, sino sobre esos bellos momentos que explica el inadaptado Ricky Fitts mientras muestra al personaje de
Thora Birch la famosa escena de la bolsa de papel mecida por el viento. Esas son las pequeñas cosas que pasan en la vida, esos instantes que hay que guardar y que a la larga son los que recordaremos de nuestra ajetreada vida. Pero para mí el gran tema central de esta película es la incomunicación, esa bestia que nos domina a todos hoy en día y que hace que cada uno haga su propia interpretación errónea de lo que los demás sienten o intentan transmitir.

*** Fin de spoilers! ***

El director británico
Sam Mendes (que repetiría éxito en 2002 con “Camino a la perdición”) ha sabido captar perfectamente el concepto que se quería mostrar con “American beauty” y creo que todos hemos normalizado un poco con eso la imagen de la imperfección familiar. Muchas veces vemos a otras familias o parejas y pensamos “qué bien se llevan, qué bonito”… Pues no; definitivamente en todos lados cuecen habas y lo que se ve casi nunca es fiel reflejo de lo que es. La hipocresía innata es para mí uno de los principales defectos de esta sociedad desarrollada y base inequívoca de tantas inseguridades y malentendidos.

Para dar vida a los imperfectos y viciados miembros de la comunidad de “American beauty” no podía haberse elegido un reparto mejor.
Kevin Spacey ganó su segundo Oscar por esta película demostrando una vez más su enorme versatilidad mientras que su pareja en la pantalla, Annette Bening, también fue nominada ese año por su papel de la maniática y perfeccionista Carolyn. La joven Thora Birch borda su rol de adolescente acomplejada e inadaptada, junto con el enigmático Wes Bentley, mientras que Mena Suvari encarna sin tapujos a la deslenguada y provocadora Angela Hayes, aunque la primera opción para interpretarla no fuera ella sino Kirsten Dunst, que rechazó el papel.

En definitiva es una película casi perfecta tanto en cuestiones técnicas como de guión e interpretación, que no pierde en un segundo visionado y que despierta algunos instintos de autocrítica en los espectadores. Sin embargo no tiene moraleja ni nos conmina a actuar de otro modo, sino que nos deja claro que los humanos nos equivocamos precisamente por nuestra condición humana y mortal y que casi siempre se está a tiempo de retomar el camino de la felicidad tomando nuestras propias decisiones. Casi siempre.

Película totalmente imprescindible.

viernes, 20 de junio de 2008

Mi primer disco

Aunque de todos es sabido que no suelo seguir memes, este de "Mi primer disco" me ha gustado, sobre todo porque no me lo han pasado sino que lo he cogido yo, jaja. Ayer lo publicó Akane en su blog "Albahaca y canela" y me pareció muy divertido. Desde allí invitaba a todo el que quisiera hacerlo a elaborar su primera portada musical según las siguientes reglas:


  1. Ve a esta página: http://en.wikipedia.org/wiki/Special:Random. En ella aparecerá un artículo de Wikipedia al azar y el título del artículo que aparezca será el nombre de tu grupo.

  2. Ahora ve a esta otra página: http://www.quotationspage.com/random.php3. Las cuatro últimas palabras de la última cita será el título de tu primer álbum.

  3. La última página a visitar es http://www.flickr.com/explore/interesting/7days. La tercera foto, no importa lo que sea, será la portada de tu disco.

Pues bien, tras elaborar esa portada, este es el resultado de mi primer disco:

A mí me parece que ha quedado muy profesional, no? :P Es un meme simpático así que, como Akane, invito a todo el que quiera cogerlo a descubrir cómo sería la portada de su primer disco!

miércoles, 18 de junio de 2008

Simply irresistible

Hoy hace ya dos años que subí mi primer post a este blog. No sé si esperaba que esto funcionara durante tanto tiempo, pero realmente estoy orgullosa y contenta de lo que he compartido con los que han querido leerme. Sobre todo, he de agradecer la fidelidad y cariño de todos los que pasáis por aquí, porque sin vosotros esto sería sólo un rinconcito de silencio más, perdido en la red de redes.

No es que pretenda celebrarlo con el tema “Simply irresistible” (la soberbia tiene un límite) pero es que hace ya tiempo que quería poner alguna canción de
Robert Palmer, y ésta es precisamente la que me ha apetecido hoy. Se trata de uno de los temas más conocidos de este autor británico fallecido inesperadamente en 2003 debido a un ataque al corazón, con sólo 54 años.

Palmer estuvo desde el principio de su carrera muy influenciado por el jazz y el blues, mezclando otros muchos estilos en sus canciones de corte pop-rock. Inició su andadura en solitario a principios de los setenta, aunque fue en la década siguiente cuando le llegó el reconocimiento del gran público. Tras el single “Johnny and Mary” realizó varias colaboraciones con músicos del entorno new wave y en 1985 alcanzaría el número uno de las listas con “Addicted to love”, canción que le propiciaría también un premio Grammy.

A finales de los ochenta se traslada a vivir a Suiza y edita otro exitoso disco, “Heavy Nova”, en el que está incluido este “Simply Irresistible”. Pero además de por su música, Robert Palmer ha tenido también gran notoriedad por su elegancia y por sus vídeos musicales, muchos de ellos protagonizados por su banda de chicas sexys, siempre con el pelo recogido, labios rojos y gesto imperturbable. Es el caso de los vídeos de
“Addicted to love”, “Simply Irresistible” y algunos otros, ejemplos de pura plasticidad visual.

La muerte le cogió desprevenido a él y a todos sus fans, puesto que acababa de publicar precisamente en 2003 su último trabajo, “Drive”, un disco de versiones de blues que comenzaba a promocionar con una pequeña gira. Este ecléctico artista ha dejado para el recuerdo una quincena de LPs con temas que serán siempre recordados como hitos en la historia de la música. Hoy, "Simply Irresistible" en mi blogoversario :D