miércoles, 31 de agosto de 2011

I just want to make love to you

Después de una semana de formateos, reinstalaciones e intensa vida social al margen de internet, retomo los miércoles musicales con un tema que muchos reconoceréis sin duda al darle al play. La canción que hoy suena en Lillusion se titula "I just want to make love to you", y es quizás la más conocida de Etta James gracias a que sonó en un anuncio de Coca Cola light en 1996.

Puede que el nombre de Etta James sin embargo no os diga gran cosa, a pesar de que en los años sesenta fue una destacada cantante estadounidense de blues, gospel y soul, con una voz muy profunda y característica. Su adicción a la heroína, que la obligó a ingresar en clínicas de desintoxicación periódicamente, no le permitió tener una carrera más estable y exitosa

En su edición original en 1961 la canción "I just want to make love to you" fue la cara B de otra gran pieza de James, "At last". Como no podía ser de otro modo, esta canción ha tenido innumerables versiones a lo largo de los años, por parte de los Rolling Stones, Chuck Berry, Grateful Dead o The Animals, entre otros muchos.

Esta semana pues digamos sin tapujos que lo que queremos es hacer el amor mientras escuchamos "I just want to make love to you" de Etta James.



Aquí el enlace a la canción en Spotify.

martes, 30 de agosto de 2011

Luther

Había leído cosas muy positivas sobre “Luther”, una serie de TV producida por la BBC. Tanto Akane y Pedro en sus Twitter, como Ger en su blog La eternidad y el cine, la habían recomendado encarecidamente y la verdad es que no me ha defraudado en absoluto, más bien al contrario: se trata de uno de los productos televisivos más completos que he visto en los últimos tiempos.

Es bastante corta (la primera temporada son seis capítulos y la segunda tan sólo cuatro) pero condensa en unas pocas emisiones todo lo necesario para un visionado absolutamente perfecto.

Lo primero, decir que la manera de rodarla es muy peculiar, con un estilo muy cinematográfico, algo típico de la cadena británica en todos sus productos. Difiere además en el enfoque de los temas, con menos moralina que las series policíacas estadounidenses y un toque quizás más realista, aunque no exento de cierta truculencia. Nos plantean historias desgarradoras, extremas, pero al mismo tiempo cercanas y naturales. Los casos que se tratan aquí ahondan en la inestabilidad de la gente corriente, pequeños desequilibrios que a veces pasan tan desapercibidos que parece impensable que puedan abocar a cometer un crimen.

El protagonista principal de la serie es John Luther, un enorme policía negro interpretado magistralmente por Idris Elba. Luther es admirado en su departamento por su dedicación al trabajo pero también temido por sus imprevisibles arranques de ira y sus actuaciones rayantes en lo intolerable y lo ilegal.

*** Spoilers! ***

Luther se debate constantemente entre su deber profesional y su tortuosa vida personal, que le aleja una y otra vez del camino marcado como correcto para su cargo. Los casos a los que se enfrenta son espeluznantes y acaban afectando a su entorno de forma directa. A las complejidades de su día a día se une la perturbadora relación que mantiene con Alice Morgan, una sospechosa que maneja con sorprendente inteligencia el poder de enviar a Luther al infierno o rescatarlo del abismo.

*** Fin de Spoilers! ***

Sin adentrarme más en los detalles del argumento, cada capítulo tiene un hilo conductor común a toda la serie y una historia nueva que se resuelve en cada episodio, algo que me gusta especialmente y que le da cierta autonomía. No son episodios autoconclusivos al uso, sino que mantienen un fuerte nexo con la historia principal y van desarrollando los personajes de una manera natural, incluso los trabajados secundarios. Eso sí, la presencia de Idris Elba como John Luther es imponente, llena la pantalla de una manera que pocos actores han conseguido hacer para mi gusto.

Por otro lado, los guiones de Neil Cross son sólidos y los finales de los capítulos son maravillosos e imprevisibles. La fotografía está muy cuidada (los planos de la sala de interrogatorios son sublimes) y la música adereza a la perfección la atmósfera opresiva de “Luther”. Destaca especialmente el tema de Massive Attack elegido como cabecera, “Paradise circus”, totalmente envolvente, pero cada episodio cuenta con una selección musical diferente, muy certera.

En definitiva, una gran serie, muy intensa, que estrenará su tercera temporada en breve. Esperemos que continúe manteniendo alto el listón.

Puntuación: 9 sobre 10.

sábado, 27 de agosto de 2011

Formateando

Pues como el mismo título del post indica, estos días he estado ausente porque mi ordenador ha tenido que sufrir un formateo de urgencia. Bueno, realmente ha sido premeditado porque mi Toshiba llevaba ya varios días fallando más de lo normal y, después de cinco años sin tocarlo, se hacía más que necesaria una limpieza a fondo. Y como las cosas se hacen bien o no se hacen, pues decidí formatear directamente todo el disco y reinstalar el Windows.

El caso es que GeekDraz me echó una mano con ello (más bien las dos, que yo me acerco peligrosamente a la nulidad en estas cosas técnicas) y mi portátil vuelve a funcionar perfectamente por ahora. Aún estoy reinstalando programas y copiando el material que había grabado en los discos duros externos, así que hasta la semana que viene ya no publicaré nada en condiciones. Sé que sabréis perdonarme :P

Si me seguís en Twitter seguro que habréis estado al tanto de este proceso de formateo lo suficientemente traumático como para mantenerme de los nervios durante los últimos días. Ahora, más calmada, ya tengo el cerebro a punto para retomar la actividad intelectual. Más allá de interjecciones y de hacerme admiradora compulsivamente de páginas de Facebook de contenido dudoso, se entiende.

Mientras, disfrutad del finde que yo haré lo mismo :D

martes, 23 de agosto de 2011

La carretera (The Road)

Siempre que se adapta al cine un libro que me ha gustado mucho no puedo evitar sentir cierto temor. Soy consciente de que son lenguajes distintos, que la adaptación cinematográfica puede tener altas dosis de libertad creativa y que, por fuerza, la visión del director ha de ser diferente a la del escritor. Aun así, es inevitable desear que hayan hecho un buen trabajo y que hayan respetado todos esos detalles que me encandilaron de la obra literaria.

Y la película “La carretera (The road)” he de decir que no me ha decepcionado. El director australiano John Hillcoat ha captado a la perfección el ambiente decadente y enfermizo de la novela de Cormac McCarthy y ha mantenido sus principales hilos argumentales, en un guión a cargo de Joe Penhall. El resultado es un film duro, triste y gris, con unos protagonistas desconfiados y terriblemente atemorizados por el mundo que les rodea.

*** Spoilers! ***

Viggo Mortensen interpreta sobriamente a un hombre que camina incansablemente con su hijo por una carretera sin origen ni destino conocido. Su objetivo, avanzar hacia el sur y alcanzar el mar, donde puede que todavía haya algunos supervivientes, como ellos, del holocausto que ha asolado el planeta. Pero nada es seguro, nadie es fiable, ninguna es la respuesta. Ladrones, caníbales, marginados, asesinos… ellos son los que pueblan un terreno yermo en el que las catástrofes naturales son una amenaza continua. Todas esas pobres personas andrajosas y solitarias, anónimas y asustadas, constituyen la postal desoladora de un mundo vacío de toda esperanza.

*** Fin de Spoilers! ***

La película es, en definitiva, una buena adaptación de la novela “La carretera” de Cormac McCarthy, y refleja de forma muy acertada el universo post-apocalíptico creado por el escritor norteamericano. La fotografía del español Javier Aguirresarobe es absolutamente impecable y la música compuesta a medias por Warren Ellis y Nick Cave (este último colaborador habitual de Hillcoat) transmite toda esa soledad que atraviesa la pantalla desde las miradas del hombre y el chico.

El libro me emocionó más que la película, todo hay que decirlo, y me mantuvo más en vilo, porque quizás transmite todavía menos esperanza dentro de la infinita tristeza de ambas obras. Aun así, la película es muy recomendable.

Puntuación: 8 sobre 10.


sábado, 20 de agosto de 2011

La carretera

Hacía mucho tiempo que un libro no me sobrecogía tanto. La lectura de “La carretera” me ha mantenido totalmente subyugada durante los días que ha durado, absolutamente fascinada por el universo gris y decadente que retrata Cormac McCarthy. La angustia me ha poseído en cada página, el dolor y la emoción me han embargado en cada nuevo amanecer de los protagonistas. Y me han encantado todas esas sensaciones.

*** Spoilers! ***

Un padre y su hijo sobreviven en un mundo post-apocalíptico, donde las cenizas lo cubren todo y el canibalismo ha pasado a convertirse en la única forma de subsistir para un gran sector de la población superviviente. La forma de vida que conocemos ha pasado a la historia y los dos protagonistas caminan sin descanso por una interminable carretera hacia la costa, con el único objetivo de encontrar a personas que todavía mantengan íntegra su salud mental y unirse a ellas.

Todos los días resultan iguales, tristes, agotadores, angustiosos. El miedo a quedarse dormido y no despertar jamás acucia al hombre, que trata de proteger a su pequeño hasta el final, protegerlo de lo que no debe saber, de lo que no debe ver, del inevitable mal que rodea ya todo lo que queda vivo en el planeta. Cada día es una lucha constante por sobrevivir, por encontrar algo de comida, por descubrir una señal humana en positivo. En el fondo, él sabe que no hay esperanza para nadie, y mucho menos para él, que poco a poco se consume debido a la enfermedad.

*** Fin de Spoilers! ***

No sé cómo describir cuánto me ha gustado esta novela. Decir que es “bonita” no sería muy coherente, puesto que su temática no invita precisamente a recrear la belleza ni la felicidad. Su lectura me ha impactado y me ha emocionado cada pocas páginas. El sufrimiento de los protagonistas se convirtió en el mío propio durante ese tiempo y los ojos se me humedecían con algunos párrafos especialmente crudos. Muchos no lo entenderán, pero para mí ésa es una sensación maravillosa que me hizo sentirme dentro de la historia, como si yo también caminara por esa carretera polvorienta y pegajosa.

Evidentemente, y por todo lo anterior, no es un libro recomendable para todo el mundo. Es una historia dolorosa, desesperanzada y oscura, por momentos muy cruel. Las descripciones del entorno son absolutamente desoladoras. La narración es un tanto críptica, sin capítulos ni secciones, simplemente separada por párrafos. Al principio sorprende por la falta de introducción: en ningún momento se explica qué ha ocurrido con el mundo para que haya desembocado en esa terrible situación, pero realmente eso acaba por ser lo menos importante. La Tierra agoniza bajo una capa de cenizas y restos orgánicos que algún día tuvieron vida y que hoy ya no representan más que un paisaje inerte, negro y hostil. Me ha fascinado. Hay que leerlo para saber lo que se siente.

Cormac McCarthy, autor también de otra novela llevada al cine con gran éxito, "No es país para viejos", escribió "La carretera" en 2006 y ganó con esa obra el Premio Pulitzer de Novela.

“Aunque supieras qué hacer luego no sabrías qué hacer. No sabrías si querías hacerlo o no”.

Puntuación: 10 sobre 10.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Symphony of Destruction

No me las voy a dar ahora de entendida en el género del thrash metal porque no lo soy en absoluto. Es más, la canción que va a sonar hoy en el blog la conocí gracias al Guitar Hero hace apenas unos años (para que luego digan que los videojuegos no son educativos). El caso es que como nunca es tarde, etc, etc, y la música se puede disfrutar de forma atemporal, hoy llega a Lillusion el "Symphony of Destruction" de Megadeth.

Para algunos será todo un clásico del metal de los primeros noventa, a cargo de una banda mítica, mientras que para otros será una canción desconocida y ruidosa en la que un fulano con voz de ultratumba (concretamente Dave Mustaine) emite extraños sonidos. El caso es que la canción es pegadiza, la he escuchado mucho en los últimos años y me apetecía hoy meterle un poco de caña al blog, acorde a mi actual estado de ánimo.

Os invito a visitar la página de Megadeth si os interesa la banda, puesto que yo poco puedo aportar sobre ellos. Sólo decir que tienen 13 discos en el mercado después de casi 30 años de carrera y que son considerados uno de los grupos más prestigiosos del heavy metal, junto con Metallica, Slayer y Anthrax.

Esta semana pues dejemos que esta sinfonía destructiva nos invada con Megadeth y su "Symphony of destruction".




Aquí el enlace de la canción en Spotify.

domingo, 14 de agosto de 2011

Smoke Free 8.0

Un año más conmemoro una fecha importante: hoy se cumplen 8 años desde que dejé de fumar! No os voy a decir nada nuevo sobre el tema, salvo que tengo bastante claro que la cifra va a seguir aumentando y estoy encantada con ello. Y eso que mi balanza personal todavía se inclina hacia el lado fumador! (diez años fumando frente a ocho sin hacerlo).

Como no soy nadie para decir lo que debéis o no debéis hacer, solamente dejo constancia de que es posible dejar de fumar si se quiere. Es importante tenerlo muy claro, elegir uno mismo el momento y decidir alejar los malos humos con todas las consecuencias que eso conlleva. No es fácil, pero tampoco imposible. Y aunque al principio parezca que no, a la larga todo son ventajas, os lo aseguro.

Un año más pongo los datos que registra mi SilkQuit, y con ello me vuelvo a preguntar dónde demonios habré metido los 5.800 euros que me he ahorrado en tabaco durante estos ocho años.

Eight years, 2 minutes and 10 seconds.

58.440 cigarettes not smoked, saving 5.844,00 €.

Life saved: 28 weeks, 6 days, 22 hours, 0 minutes.

viernes, 12 de agosto de 2011

Totoro en amigurumi

Uno de los amigurumis estrella del pasado Salón del Manga de Tenerife fue este Totoro, que elaboré sobre patrón propio y del que estoy muy orgullosa, francamente. Aunque seguro que a casi todos os suena este orondo personaje, os diré que se trata del protagonista de la película "Mi vecino Totoro", una de las cintas más representativas del cine de animación del japonés Hayao Miyazaki.

El amigurumi mide unos 10 cm., incluidas las orejas, y está ganchillado con lana gris, salvo la parte central de la barriga en beige. He de decir que me dio bastante trabajo puesto que fui escribiendo el patrón a medida que lo tejía, haciendo y deshaciendo algunas partes que no cuadraban bien. Decidí no ponerle patas porque si está de pie, no se le ven. Finalmente, el resultado fue este Totoro tan tierno que podéis ver en las fotos.

En el Salón del Manga se vendieron todos los que estaban disponibles y ya he tenido más encargos de ellos. Pon un Totoro en tu vida! :D