domingo, 9 de diciembre de 2007

El caso Slevin

Menos mal que no sabía de qué iba esta película antes de verla, porque sino posiblemente me habría decepcionado más de lo que ya lo ha hecho. “El caso Slevin” podría ser interesante si estuviera bien contada, que no lo está, y si tomara menos inspiración directa de otras grandes películas cercanas al thriller como “Lock & Stock”, “Snatch: Cerdos y diamantes”, “Pulp fiction” o “Sospechosos Habituales”.

Se trata de una película de 2006 que para mí sólo resulta pasable, con una primera media hora soporífera, un desarrollo flojo y un desenlace absolutamente previsible. Voy a meter algunos spoilers! así que si alguien no la ha visto y quiere hacerlo (bajo su responsabilidad) puede dejar de leer… o seguir leyendo, allá él :P

La película comienza con una serie de escenas confusas y con un flashback, de los que hay un exceso increíble a lo largo de la cinta. En esa parte se nos muestra un caso de apuestas ilegales, una familia asesinada como cruel pago de una pérdida económica en dichos juegos y un niño a punto de ser sacrificado por un matón. No hay que ser muy listo para darse cuenta de que el niño es el adulto que vemos a continuación metido en líos y bajo identidad indemostrable. Aunque eso es lo único que está claro durante la película; el resto es un auténtico cajón desastre que va mezclando humor absurdo (los típicos negros cachondos de tantas otras películas) con cine pseudo-policíaco e historia de amor sin sentido.

El protagonista, el joven Slevin (
Josh Hartnett), parece estar metido injustamente en una terrible confusión cuando es él el que realmente maneja el cotarro y no busca más que vengarse de los que asesinaron a sus padres. Al final te lo explican todo con pelos y señales, muy despacito por si no te habías enterado. Muere gente por doquier, incluso la chica (Lucy Liu, que no es santo de mi devoción y en esta peli no es una excepción), a lo que mi exclamación fue “anda, esto no me lo esperaba, está bien que la maten”. Mi gozo en un pozo, claro está, que la muerte de la chica era ficticia y al final acaba reuniéndose con el chico, al más puro estilo “made in Hollywood”. Los buenos no mueren en estas películas, que quede claro.

Los malos aburren hasta hartarse en su enfrentamiento entre jefazos, tanto Morgan Freeman como sir Ben Kingsley, e incluso Bruce Willis hace por enésima vez el mismo papel de asesino a sueldo sin aportar nada nuevo ni destacable (por mucho que me encante). Lo malo es que no te crees nada y no te implicas en la película; realmente acaba por darte lo mismo si los matan, si se mueren o si siguen viviendo. Eso es un signo inequívoco de que la película no te está llegando y que algo han hecho mal para que eso ocurra.

Desde mi humilde punto de vista, lo que hacen mal es principalmente el montaje y la manera de contar la historia. Está bien que te oculten cosas, que intenten engancharte con la intriga, pero cuando lo único que hacen es liarlo todo mucho mucho durante los primeros 45 minutos y luego desliarlo todo mucho mucho durante los últimos 45… pues creo que así no funciona la cosa. Sobran explicaciones y el ejemplo más claro está en
“Sospechosos habituales”, donde en 3 minutos te quedas a cuadros con un pequeño montaje de escenas y sin necesidad de más aclaraciones estúpidas.

En “El caso Slevin” necesitan media hora para contarte todo lo que tú ya sabes desde hace otra media hora, con lo que te aburre profundamente la explicación igual que te aburrió el principio sin pies ni cabeza que no te ofrecía ninguna conexión entre unas escenas y otras. Me parece muy tramposa la forma de saltarse a la torera las partes más aclaratorias para que tú no puedas organizar el contenido que tienes entre manos y luego ponértelo como “a que no te lo esperabas?”. Evidentemente, es muy difícil esperar algo para lo que no tienes indicios, pero me parece peor que en vez de darte indicios te den una explicación para tontos de por qué han pasado las cosas.

Personalmente, una gran decepción de película. Su director, Paul McGuigan tiene otros tres o cuatro largometrajes anteriores que no me suenan de nada, así que tampoco puedo juzgar si el problema está en él o en el guionista Jason Smilovic, que aparte de esta película sólo ha trabajado para series de televisión. Por supuesto, vale para pasar el rato pero poco más.

4 comentarios:

  1. ¿Pero cuando fue la última película de nivel que los americanos han hecho? Un cine absurdo, decadente, alejado de la realidad. Nada que ver con el cine europeo, argentino, iraníe o chino...

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  2. Laszlo, de vez en cuando hacen algo que se deja ver, aunque por lo general no son demasiado originales. El problema también está en la cantidad de cine que producen; nos llegan cinco o seis veces más películas americanas que europeas o asiáticas, así que acabamos viendo lo bueno y lo no tan bueno. Si sólo pudieran exportar una o dos películas se asegurarían de que fueran de mejor calidad, pero a ellos sólo les interesa que ese cine haga dinero, no que sea un buen producto.

    Pero al fin y al cabo todo está en los gustos de cada uno. El cine chino por ejemplo tampoco es para todo tipo de espectador, por ser películas lentas y con argumentos complejos. Y no olvidemos (para los que les guste, que a mí no) que Woody Allen es americano y hace películas americanas :P

    saluditos!

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  3. Bueno, lo de llegar o no, no es cuestión de cantidad, pues el cine indio produce muchísimo, y no llega nada: Más bien es una cuestión de prioridades mediáticas. Y en cuanto a los gustos, creo que es un tema debatible, ya que no considero que el relativismo sin unos criterios fijos de partida, sea un medidor legítimo. Besos

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  4. A mí no me desagradó pero SOLO por el final, que me parece bastante bueno. Eso sí, hasta que llega el final no me estaba gustando mucho... es aburrida.

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