Hacía mucho que no hablaba de poker porque en los últimos meses apenas he jugado. Sí hemos visto en casa los vídeos de las WSOP de este año, con la victoria de un joven danés de 22 años y prácticamente desconocido que le ha arrebatado a Phil Hellmuth su título de vencedor más joven en el evento principal de unas series mundiales. Se trata de Peter Eastgate, un jugador profesional que desde mi punto de vista no ha hecho grandes méritos para llevarse el brazalete.
Independientemente de mi opinión, está claro que para llegar a donde está ha tenido que aprender y sobre todo jugar mucho al poker. Y de eso quería hablar hoy precisamente, de lo necesario que es aprender y observar para ser un buen jugador de poker. Digo esto porque de repente han aparecido en escena cientos, si no miles, de jugadores que se jactan de apostar mucho dinero, farolear y organizar partidas al más alto nivel, cuando ni siquiera saben que A-6 de diferente palo no es una buena mano.
Como cada uno puede hacer con su tiempo y sus aficiones lo que quiera (he dicho), yo me he dedicado a leer bastante sobre poker, jugar mucho online y ver muchos vídeos sobre los mejores jugadores del mundo y las mejores mesas. En internet hay infinidad de recursos para aprender lo básico del poker, pero uno de los más útiles que he encontrado últimamente ha sido IntelliPoker, una escuela de poker asociada a la todopoderosa Poker Stars que promulga una forma de jugar inteligente, sin grandes alardes, pero eficiente.
Tras registrarse en esa página, tienes la opción de realizar un tutorial (con Humberto Brenes si te registras en español) y posteriormente un examen básico para poner a prueba tus conocimientos sobre el juego del poker, no sólo en la modalidad Texas Hold’em sino en otras muchas variantes como el Omaha o el 7Stud. Aprobar ese test es recompensado con 5,00 US$ en tu cuenta de Poker Stars. He de decir que lo pasé por los pelos (75% de respuestas correctas cuando exigían un 70% para superarlo), y eso que llevo ya unos añitos jugando al poker como aficionada y he probado casi todos los tipos de juego. Y es que en esto del poker, como en casi todo, nunca se deja de aprender. Yo me considero una jugadora más bien regularcilla, para qué mentir, aunque con muchas ganas de mejorar.
Mis humildes consejos para los que se inician en las salas online es que revisen algún manual sobre jugadas, probabilidades y estilos de juego, antes de pretender ganar o marcarse un farol con cualquier mano. Para mí, no jugar con dinero real es la mejor opción para empezar, dejando la ambición a un lado al principio para fijarse solamente en la estrategia. Hay multitud de programas gratuitos para practicar con dinero ficticio y, posteriormente, es bueno participar en torneos freeroll (sin coste de entrada), para enfrentarse con gente diferente y conocer otros sistemas de juego. Estos torneos suelen tener además pequeños alicientes como entradas a eventos más importantes para los primeros clasificados o alguna pequeña cantidad de dinero real.
Más adelante uno estará preparado para jugar en mesas de uno o dos céntimos (sí, he dicho céntimos) durante un período más o menos largo de tiempo. Sólo cuando uno haya definido su estilo de juego y gane más manos que las que pierda en estas mesas, puede aventurarse a apostar cantidades superiores, y así progresivamente. Ser un buen jugador de poker (y ganar) es un proceso lento que requiere mucha práctica, mucho tiempo y muchas horas de juego, así que si alguno aspira a hacerse rico con el poker de la noche a la mañana, más le vale dedicarse a comprar lotería de Navidad :)
viernes, 5 de diciembre de 2008
IntelliPoker: Escuela de Poker
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sábado, 10 de noviembre de 2007
Poker: Doyle Brunson
Si hay una leyenda viva del poker es sin duda Doyle Brunson. Comenzó a jugar en el estado de Texas, de donde era originario, cuando el poker todavía se consideraba una práctica ilegal y estaba repleta de maleantes y criminales organizados que no tenían reparos en usar cualquier método poco lícito para llevarse el dinero. En este ambiente de bajos fondos y timbas clandestinas, Brunson luchó para que el poker saliera de esa mala fama que lo rodeaba.
Muy pronto inició un periplo por otros departamentos estadounidenses jugando el tradicional poker de cinco cartas, con otros hombres que se convertirían en figuras como Amarillo Slim o Sailor Roberts. Cuando llegó a la ciudad de Las Vegas decidió que aquel sería su destino definitivo para dedicarse profesionalmente al poker. Desde allí impulsó la modalidad "Texas Hold'em", escribiendo en 1978 el libro "Super System", considerado aún hoy por hoy uno de los mejores manuales sobre poker.
Apodado "Texas Dolly", continúa jugando al más alto nivel a sus 74 años y ha logrado ganar diez brazaletes en las series mundiales (WSOP). Su hijo, Todd Brunson, se dedica también de modo profesional al poker y ha heredado el tipo de juego cauteloso e inteligente de su padre que le ha caracterizado a lo largo de su carrera. Su hija Pamela también participó en el evento principal del torneo de 2007, consiguiendo mejor posición que su padre y su hermano.
El carácter afable de Doyle Brunson ha hecho que sea, además de respetado y admirado como jugador, muy querido y aplaudido en sus apariciones públicas, en las que se ha preocupado siempre por promocionar y difundir el maravilloso juego del poker.
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martes, 11 de septiembre de 2007
Tres campeones y un payaso mentiroso
El W.S.O.P. (World Series of Poker) es el evento más importante del mundo del poker. Después de una serie de rondas independientes todos los ganadores, los invitados y los que pagan la entrada de 10.000 dólares se reúnen en un gran evento final que arrojará un sólo vencedor en cada modalidad. El ganador de Texas Holdem sin límite en 2006 se embolsó 12 millones de dólares, para que os hagáis una idea del dinero que se mueve en estos campeonatos.
Precisamente el rey de 2006, Jamie Gold, es un jugador con pocos amigos dentro del negocio del poker. Protegido inicialmente por una respetada estrella, Jonnhy Chan, Gold se ganó la enemistad por parte de la prensa al mentir a varios periodistas sobre su pasado. Poco después fue llevado a juicio por una empresa con la que se había comprometido a compartir sus beneficios en las W.S.O.P. a cambio de publicitarle, contrato que no cumplió. Aunque ambas partes alcanzaron un acuerdo económico durante el juicio, la imagen de Jamie Gold quedó seriamente dañada dentro del mundillo de las cartas.
Desgraciadamente, como jugador tampoco aporta mucho a un universo plagado de profesionales inteligentes. Su juego es anárquico y sólo la suerte hace que de vez en cuando gane alguna mano interesante, ya que su toma de decisiones para subir o bajar las apuestas o descartarse es absolutamente pésima, así como su visión de juego y su intuición.
A todo ello se refiere la viñeta de arriba "Life's a bluff" (la vida es un farol), que representa a los últimos cuatro campeones de las Series Mundiales de Poker: Chris Moneymaker, un estadounidense que pasó de amateur a profesional de un modo fulminante y con el que se inició el boom de un estilo de poker televisivo totalmente nuevo y excitante en 2003; Greg Raymer "Fossilman", ganador del evento en 2004 y mundialmente conocido por sus excéntricas gafas además de su buen juego; Joe Hachem, australiano que al grito de "aussie, aussie, aussie!" se metió en el bolsillo a todo el público (especialmente femenino, donde me incluyo) en la mesa final del 2005; y finalmente Jamie Gold, al que caracterizan como un payaso mentiroso por las razones arriba comentadas.
Los jugadores de poker se conocen mucho entre sí, sus gestos, debilidades en las mesas, actitudes según vayan ganando o perdiendo... Todo ello forma parte de su trabajo y de sus interpretaciones depende en gran medida ser un buen jugador. La mayoría de sus colegas critican la actitud y el juego de Jamie Gold, por lo que si no tiene apoyo tampoco del público ni de la prensa le queda más bien poco que hacer en este glamouroso pero complicado mundo del poker.
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sábado, 30 de junio de 2007
Poker: Jennifer Harman
A pesar de que en todos los ámbitos se intenta igualar la presencia de hombres y mujeres, el poker continúa siendo un dominio casi exclusivo del sector masculino, en el que sólo unas pocas mujeres consiguen hacerse un hueco entre los mejores.
Entre las jugadoras profesionales más importantes se encuentran algunas míticas en la historia de este juego, como Annie Duke, Jennifer Harman, Isabelle Mercier, Mimi Tran o Kathy Liebert, aunque cada vez hay más chicas jóvenes que aspiran a vivir del poker y no sólo tenerlo como una afición.
La americana Jennifer Harman es una de las jugadoras profesionales más respetadas y la más asidua en los grandes torneos y mesas de apuestas altas de Las Vegas, demostrando en cada partida una extraordinaria inteligencia y una gran seguridad a la hora de jugar. Su mérito aumenta si tenemos en cuenta la presión de enfrentarse a un 95% de hombres en la mayoría de los torneos, que son unisex, y cuyos participantes están ansiosos por demostrar su superioridad ante las pocas mujeres del circuito profesional. Ella misma comenta que gana fácilmente a muchos hombres porque no la creen capaz de superarlos en la mesa y subestiman sus capacidades haciendo continuos faroles.
Jennifer Harman, nacida en Reno (Nevada, EEUU) en 1964 empezó a jugar al poker siendo una niña, granjeándose la enemistad de su padre cuando decidió dedicarse a ello de modo profesional. A pesar del desacuerdo de su familia ha demostrado que su lugar estaba precisamente en el mundo del poker, convirtiéndose en la única mujer que ha ganado dos brazaletes en las Series Mundiales de Poker (WSOP). Sus ganancias en torneos oficiales superan ya el millón y medio de dólares, situándose en el segundo puesto de la lista femenina tras Kathy Liebert, quien a su vez es la única mujer que figura en el top 100 de esa categoría.
En la faceta personal, la jugadora mantiene una lucha desde hace años con una enfermedad de riñón que la ha obligado a pasar dos veces por el quirófano para someterse a sendos transplantes. Estos problemas de salud la han mantenido alejada del circuito en algunos momentos de su carrera, aunque siempre ha vuelto con actitud positiva y buen juego. Y como no podía ser de otro modo, está casada con un profesional de poker, el italiano Marco Traniello, que era peluquero antes de conocer a su actual esposa en el aparcamiento de un casino estadounidense en 1999 (sí, hay tema para una película y todo). Dentro del mundo del poker otro de sus grandes amigos es Daniel Negreanu, que también se encuentra entre mis jugadores favoritos.
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domingo, 6 de mayo de 2007
Poker: Daniel Negreanu
En el mundo del Poker, como en cualquier otro deporte, también se tienen jugadores favoritos. En mi caso, el canadiense Daniel Negreanu es uno de mis preferidos, por su gran inteligencia y su enorme visión de juego, analizando a la perfección las posibilidades de cada mano y llegando a deducir en muchos casos las cartas de sus oponentes según su actitud en la mesa. Por ello muchos ocultan sus rostros y evitan los gestos durante el juego.
Negreanu, nacido en 1974 en Toronto (Canadá) pero con ascendencia rumana, es considerado una de las estrellas más jóvenes y prometedoras del mundo del poker. Se le asignó el apodo de “kid poker” ("chico poker”) tras vencer en 1998 el World Series of Poker en la modalidad de Pot Limit ‘Holdem con tan sólo 24 años, embolsándose unos 169.000 dólares.
Su trabajo para promocionar el poker lo lleva a cabo a través de su propia página web y su programa de juego online, Full Contact Poker, desde donde realiza también la búsqueda de nuevos talentos de las cartas. Es además asiduo de las mesas de high stakes (apuestas altas) en los casinos de Las Vegas, ciudad en la que reside desde hace años. Y a pesar de la competitividad de ese mundo, Daniel Negreanu goza de gran aprecio entre sus compañeros de juego, por estar siempre dispuesto a conversar y a mostrar una sonrisa.
Como profesional del poker, su punto fuerte es la visión de juego. Lee a la perfección los movimientos de sus oponentes en la mesa y, según eso, toma las decisiones correctas para proseguir en el juego o abandonar la jugada. Es especialista en examinar la situación tras el flop (las tres primeras cartas comunes), aunque su mano inicial no sea demasiado buena, obteniendo resultados positivos sorprendentes. Su profundo conocimiento del poker le ha aportado grandes victorias y la admiración y el respeto de sus compañeros de profesión.
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domingo, 11 de marzo de 2007
Poker: H.O.R.S.E.
Aunque pudiera parecer que este juego de poker incluye al caballo (tanto por su nombre como por la imagen :P) el H.O.R.S.E. es un acrónimo de cinco modalidades diferentes de poker: Hold'em, Omaha, Razz, Seven-card Stud High y Seven-card Stud High-Low Eight or better o hi-lo. Es un juego de rotación en el que la modalidad cambia tras una ronda completa del botón de Dealer o tras un tiempo estipulado.
La diversión de este tipo de torneos está en lo complicado que resulta dominar todas las modalidades de poker incluídas en el H.O.R.S.E. Lo habitual es que alguien sea bueno en Texas Hold'em o en Omaha, pero en cuanto se pasa a otro estilo se puede perder fácilmente todo lo acumulado hasta entonces.
El año pasado el World Series Of Poker (WSOP) incluyó por primera vez un evento de Poker H.O.R.S.E. con un buy-in (entrada) de 50.000 dólares. Se convirtió en el título más codiciado y más reñido y, aunque sólo se inscribieron 143 jugadores, el duelo en la mesa final de los dos últimos participantes duró siete horas. El ganador fue el estadounidense Chip Reese, quizás menos conocido que otros jugadores pero que ha demostrado su versatilidad en un torneo de máxima dificultad.
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martes, 16 de enero de 2007
Poker III: Seven Card Stud
El grupo de amigos que nos reunimos habitualmente para jugar al poker probamos hace unas semanas una partida en la modalidad de Seven Card Stud, a sugerencia mía. A pesar de que en los encuentros online estas partidas suelen ser divertidas y entretenidas, en vivo nos pareció un poco lenta y confusa.
En ello influyó sobre todo el hecho de que el reparto de cartas se alarga bastante en comparación con otras versiones de poker y que tampoco conocíamos demasiado bien la mecánica de apuestas.
La gran diferencia con el estilo Texas Hold’em es, en primer lugar, el número de cartas con que se juega. En el Stud se reparten un total de 7 cartas a cada jugador y no hay cartas comunes, aunque todos los de la mesa pueden ver las cartas de la 3 a la 6 de sus oponentes (ambas inclusive). Las apuestas iniciales también son distintas, sin existir ciegas o blinds pero sí los denominados antes, que deben añadir al bote todos los miembros de la mesa antes de iniciarse cada mano y suponen aproximadamente 1/5 de la apuesta mínima. El rango de manos es exactamente el mismo que en el Hold’em. En el link de arriba podéis ver las reglas de este juego con más detalle.
Yo tampoco tengo mucha experiencia en la modalidad de Seven Stud; he jugado varios torneos online sin conseguir un resultado demasiado brillante, la verdad, puesto que la estrategia debe ser totalmente diferente a la que se sigue en las partidas con cartas comunes. Se juega también con la opción de que puedes ver cuatro de las siete cartas de tu oponente, haciéndote así una idea de la mano que pueden llevar y de tus propias posibilidades, siempre teniendo en cuenta que ellos están haciendo las mismas cábalas con tus cuatro cartas descubiertas.
A pesar del fracaso de la propuesta de Stud en nuestras noches de poker (el Omaha parece que tuvo mejor aceptación), me parece una buena opción para variar el juego y probar algo diferente sin salirse demasiado del poker estándar.
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lunes, 21 de agosto de 2006
Poker II: Omaha
Últimamente estoy jugando bastantes torneos de poker en la modalidad de Omaha, derivada del Texas Hold'em. En esta variante cada jugador recibe cuatro cartas, de las que deberá usar sólo dos para su jugada. En la mesa habrá, al igual que en el Texas Hold'em, cinco cartas comunes, pero en Omaha sólo podremos usar tres de ellas. Es un tipo de juego que ofrece muchas más posibilidades de jugada, ya que una mano que inicialmente no parezca muy buena puede convertirse fácilmente en una escalera o un full house.
Dentro de Omaha (y también de otras modalidades como el 7Stud) existe la variante Omaha Hi/Lo, juego que a mí me parece divertidísimo aunque tengo que reconocer que soy bastante mala. En este caso, se siguen las mismas premisas señaladas para el Omaha normal con la salvedad de que el bote lo ganará el que tenga la mejor mano compartido con el que tenga la peor. La peor mano se considera reunir las cinco cartas (dos nuestras y tres de la mesa) más bajas y desemparejadas, entre el 8 y el As contando hacia abajo y sin que influyan el color ni la escalera para configurar la jugada. Según esto, la mejor mano Low en Omaha Hi/Lo sería 5, 4, 3, 2, A. En caso de que no hubiera jugada a la baja, el bote completo se lo llevaría el que tenga la mejor mano High, como en un Omaha común y corriente.
Por ejemplo, la mano de la imagen de arriba J-T-4-3, con dos picas, un trébol y un diamante, sería una mano regularcilla, mejor para una partida de Hi/Lo puesto que la jota y el diez nos dan una posibilidad de escalera tirando a alta y de color (las dos son picas) y por su parte el 4 y el 3 encajarían bien en una mano baja si en el flop salen otras tres cartas diferentes de 3 y 4 y menores que 8.
Si os parece entretenido podéis echar un vistazo a mi anterior post sobre poker y si tenéis curiosidad, en la web de Barry Greenstein, un conocido profesional del poker, hay una pequeña referencia a famosos actores y otros artistas que también se dedican en sus ratos libres a jugar a esto. Ah, y os recuerdo que hace bastante que el poker es legal en España, que a veces se oye de todo por ahí :P
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jueves, 6 de julio de 2006
Poker
Entre los primeros puestos de mi lista de bajas pasiones se encuentra el poker. Y cuando digo baja me refiero a que la vivo con un interés y una intensidad que otras personas considerarían inapropiado. En primer lugar, me gustaría desmitificar el poker como ese juego de bajos fondos, de timbas mafiosas y sótanos húmedos. Os puedo asegurar que yo no he apostado en ninguna partida las llaves del coche ni las escrituras de la casa; el cine ha hecho mucho por dar al mundo del poker esa imagen de despilfarro y extremos que no tiene nada que ver con el juego del poker (al menos no al nivel en el que cualquier aficionado se puede mover). Es cierto que se apuesta mucho dinero en determinadas partidas, pero normalmente todo está muy reglado, muy controlado y el juego es extremadamente profesional.
Hace algo así como dos años que jugué mi primera partida de poker online, en la modalidad de Texas Holdem y con una hoja impresa al lado del ordenador con el valor de cada jugada. Pensé que ni de coña encontraría divertido aquello, a pesar de mi afición por los juegos de cartas (echo de menos a la familia Bantú, snif), pero me equivóqué, y mucho. La mayoría de las salas de poker online ofrecen multitud de torneos, mesas de juego, distintas modalidades y oportunidades para ganar puntos canjeables por dinero o regalos. A medida que tu habilidad y conocimiento del juego mejora, son más las opciones de ganar alguna partida y poco a poco vas ampliando también las posibilidades de ganar algo más allá del reconocimiento meramente virtual. Eso hace del poker un juego altamente adictivo.
Aunque yo no me haré rica jugando al poker, he encontrado cierta comodidad entre el gremio de jugadores y una infinita satisfacción, como ocurre en cualquier juego, cuando ganas una partida. Como en todo deporte, es importante conocer al adversario, intuir sus posibles movimientos y analizar sus jugadas para ver con qué tipo de jugador te enfrentas. La dinámica del poker es demasiado amplia como para explicar aquí el desarrollo del juego en una mesa, pero la mayoría de los expertos y de los mejores jugadores de poker del mundo sitúan sus antecedentes en el ajedrez, las damas y sobre todo, el backgammon, con parte de estrategia, una gran dosis de inteligencia y otro tanto de pura suerte.
En mi periplo por los mundos de la baraja francesa (acompañada por GeekDraz) he aprendido muchísimo no sólo jugando, sino también viendo torneos en televisión y estudiando el comportamiento de cada jugador apostando sumas realmente importantes en mesas de High Stakes. Y en todo este tiempo también he seleccionado un grupo de profesionales favoritos, entre los que se encuentran Daniel Negreanu, Sammy Farha o Annie Duke, considerada una de las mejores jugadoras del mundo.
Otro día comentaré mis experiencias con otras modalidades de poker como el Omaha o el 7Stud, que me encantan pero en las que soy francamente mala, y las anécdotas de algunas partidas en vivo que celebramos de vez en cuando con unos amigos.
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