jueves, 31 de octubre de 2019

Granada (II): La Alhambra - El Generalife

Vista desde el Generalife
Nuestro viaje a Granada tenía el principal objetivo de visitar La Alhambra. Teníamos marcada nuestra entrada a los Palacios Nazaríes a las cinco de la tarde, por lo que aprovechamos la mañana para hacer un pequeño recorrido por la zona monumental de Granada y subir temprano a La Alhambra para poder ver todo el conjunto con tranquilidad. A mediodía nos tomamos un segundo desayuno contundente para aguantar el primer tirón y compramos un par de bocadillos para comer más tarde durante algún descanso de la ruta.

Desde el centro de la ciudad se puede ir caminando hasta la entrada de La Alhambra, aunque hay que tener en cuenta que está situada en lo alto de una colina y, si el calor aprieta, quizás lo más adecuado es elegir algún transporte para llegar hasta allí. Una de las mejores opciones es subir en autobús los 2 km. que la separan del centro de la ciudad. Desde la Plaza Nueva hay varias líneas de microbús (los autobuses normales no pueden circular por las estrechas callejuelas empedradas de esa zona) que cubren el trayecto por 1,40 €. 

Jardines del Generalife
Una vez arriba, validarán la entrada con el DNI y podrás acceder al conjunto. Es importante llevar la entrada siempre a mano, ya que el personal de seguridad te la pedirá para entrar en las zonas restringidas. La principal recomendación es ajustar la visita al horario de entrada a los Palacios Nazaríes, ya que sólo se permite acceder a ellos dentro de los 30 minutos siguientes a la hora que figure en la reserva. Como el conjunto de La Alhambra es muy extenso se debe calcular bien el tiempo que lleva llegar hasta la zona de los palacios. El resto de las dependencias, tanto interiores como al aire libre, se pueden visitar en cualquier momento durante el horario de apertura.

Nosotros comenzamos la visita por el Generalife, la residencia de descanso de los reyes musulmanes, donde la parte más destacada son los preciosos y cuidados jardines. El conjunto se completa con varias edificaciones de estilo árabe nazarí, con patios y fuentes que acompañan a la exuberante vegetación. El recorrido interior se realiza en una única dirección, debido a la continua afluencia de visitantes, por lo que es importante disfrutar de cada detalle antes de avanzar a la siguiente zona ya que no se puede volver atrás.

Patio de La Acequia, Generalife
Patio de La Acequia, Generalife
Nada más entrar aparece el Patio de la Acequia, una de las imágenes más fotografiadas de La Alhambra. Justo antes hay varios miradores desde los que se pueden contemplar las primeras panorámicas de la ciudad de Granada. Después se accede al Salón Regio, donde ya se aprecia la exquisita calidad de los interiores de la arquitectura nazarí que dominará todos los edificios. El Patio de la Sultana es otra de las estancias destacadas del Generalife y también la Escalera del Agua, por cuyos canales baja el agua de la acequia real permanentemente.

Palacio del Generalife
Tuvimos la inmensa suerte de que esta visita coincidiera en un día espléndido de mayo, pudiendo aprovechar al máximo la luz y el buen clima para pasear. En este sentido es casi imprescindible llevar protección para el sol y agua para evitar contratiempos durante un recorrido que puede durar en total unas 3 horas como mínimo. Aunque hay bastantes sombras, hay otras zonas totalmente descubiertas donde el sol es realmente inmisericorde.

Patio de La Sultana, Generalife
Después del recorrido practicamente circular que se realiza por el Generalife, se va hacia la Medina, una zona que hoy está casi todo en ruinas salvo algunas edificaciones reconstruidas, como el Parador de San Francisco. Por el paseo del camino real, bordeado también por jardines, se puede ver la Puerta de los Siete Suelos, una de las cuatro por las que se accede a La Alhambra, y justo después las excavaciones del área arqueológica del Palacio de Abencerrajes.  

Medina, La Alhambra
Zona arqueológica Palacio de Abencerrajes, La Alhambra
Hay que decir que no se requiere entrada para visitar estas zonas, por lo que La Alhambra está abierta a todos los visitantes que simplemente deseen dar un paseo, entrar al Palacio de Carlos V, el Museo de Bellas Artes y algunos otros rincones clásicos de este recinto granadino. Dentro se puede beber y comer en los lugares señalados para ello, por lo que es posible disfrutar de un día diferente y de las vistas de Granada desde lo alto de La Alhambra sin tener que hacer ningún desembolso económico.
 
Jardines de San Francisco, La Alhambra
Continuando la visita, nos acercamos a la iglesia de Santa María de La Alhambra, un templo católico construido entre los siglos XVI y XVII sobre el solar que ocupaba la antigua mezquita musulmana y los baños. Esa iglesia acoge algunas obras que merece la pena contemplar, como el cuadro conocido como el "Cristo de Kennedy" ("Cristo de la Paz" es su título original), del artista de origen gallego Benito Prieto Coussent. Se trata de una polémica pintura que plasma una versión del Cristo en la cruz que rompe con los esquemas iconográficos clásicos y que fue acusado de blasfemo tras su salida a la luz en 1948. El autor destruyó la obra, que fue reconstruida en 2003 tras su muerte y se exhibe desde 2015 en esta iglesia, junto con otra controvertida pintura del mismo artista, "Paz y Guerra". 

"Cristo de Kennedy" en la iglesia de Sta. María de La Alhambra
No está permitido hacer fotos en el interior del templo, pero he cogido la imagen de la web de la Archidiócesis de Granada para ilustrar el comentario y en el enlace podéis leer más acerca de su historia. Esta iglesia es además conocida por acoger a la hermandad que lleva su nombre, a la que perteneció el poeta granadino Federico García Lorca desde el año 1928.

Algunos metros más allá y casi pegado a la iglesia aparece rotundo el Palacio de Carlos V, que ocupará nuestra siguiente entrada.

Palacio de Carlos V e Iglesia Sta. María de La Alhambra

*** Haz click en las imágenes para ampliar.

*** (continuará...)

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