martes, 27 de agosto de 2013

Niño y Pistola

Niño y Pistola, foto de Luis Díaz.
Buscando nuevos sonidos por Spotify un día me encontré con esta banda gallega que se hace llamar Niño y Pistola, fundada en 2004 y que trabaja un folk-rock muy british y agradable al oído. La formación, con Manuel H. Portolés como voz solista, ha fluctuado a lo largo de los años y ha contado también con la colaboración de ex-miembros de otros grupos gallegos como Siniestro Total o Los Limones.

Actualmente tienen cuatro discos en el mercado y con el paso del tiempo han evolucionado hacia un sonido algo más electrónico y con tendencias más americanas. Para mi gusto hacen una música increíblemente buena. En los próximos meses se los podrá ver en concierto en varias ciudades gallegas y en otros puntos de la geografía española como Madrid o León. 


Os dejo con uno de sus temas, "Medication", a ver qué os parece. Está incluido en su primer trabajo "Como un maldito guisante", publicado en 2006. En YouTube sólo he encontrado el principio de la canción en un festival, pero podéis escuchar el disco completo en Spotify en este enlace.

 

viernes, 23 de agosto de 2013

Europesadilla: Alguien se ha comido a la clase media

"Europesadilla: Alguien se ha comido a la clase media" es el primer libro que leo de Aleix Saló, autor catalán conocido por su participación en la revista El Jueves y principalmente por una de sus anteriores obras, "Españistán: Este país se va a la mierda" (2011). Con una profunda vena crítica y un interesante tono didáctico, Saló explica el nacimiento, la evolución y la actual situación de la Unión Europea a través de viñetas y textos cortos de fácil comprensión.

Aunque el principal ingrediente de este libro publicado este mismo año es el humor, el escritor hace una amplia revisión histórica del contexto europeo y muestra las realidades más crudas del momento que le ha tocado vivir a España como miembro de la UE, a nivel político, económico y social. Para los neófitos en cuestiones de economía (como yo), el libro aclara unos cuantos puntos clave para entender dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí. El lenguaje es plenamente accesible y el tono cómico del libro lo convierte en una lectura muy amena. 

Para promocionar tanto este libro como alguna de sus obras anteriores, Saló realizó cortometrajes de animación a modo de book-trailers, una técnica usada cada vez más en las editoriales para publicitar sus próximos lanzamientos. Como en esta clase de publicaciones no hay spoilers propiamente dichos, os dejo el vídeo de "Europesadilla" por si queréis echarle un vistazo y así os hacéis una idea de lo que os encontraréis en el libro.

Se trata en definitiva de un libro divertido y entretenido, con un interesante repaso histórico y mucha crítica constructiva. Aleix Saló repite una fórmula literaria que le funciona a la perfección y consigue arrancar de los lectores unas cuantas sonrisas a pesar de que la situación que nos expone tenga más bien poca gracia.

Puntuación: 7 sobre 10.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Lillu New Home Edition

Ay, madre...
Por fin! Mudanza finalizada (aproximadamente, a falta de unas cuantas cajitas que aún hay que revisar...) e instalación de Lillu New Home Edition completada! Ha sido duro, intenso y en su transcurso he consumido toda la semana de vacaciones pero ha merecido la pena. La adaptación está siendo mejor de lo esperado, sobre todo para el elemento gatuno de la familia que ha encontrado miles de recovecos en los que esconderse, olisquear, rascar, dormitar y esas otras mil cosas que hacen los de su especie habitualmente.

Elemento gatuno adornando el salón
Tras el shock inicial en modo "de dónde salen tantas cosas?" pasamos al "dónde vamos a meter tantas cosas!" y tras atiborrar altillos, estanterías y armarios nos ha quedado el espacio suficiente para hacer vida normal. Todo lo normal que puede considerarse nuestra vida, claro, que no es mucho tampoco :P

Como en toda empresa de este calibre que se precie, la mudanza ha conllevado también los típicos daños colaterales: una taza rota, una sandwichera cortocircuitada, una regleta ídem, una bufanda deshilachada en su primera lavadora, mi ordenador dando sustos e innumerables cortes, arañazos, ampollas y sequedades en nuestras manos tras embalar, desembalar y montar cosas. Por lo demás, todo en orden. 

Mi ordenador dando sustos
En el transcurso de esta agotadora mudanza también he encontrado el momento de cumplir una de las mayores inquietudes de los últimos años: comprarme la panificadora de Lidl! Llevaba mucho tiempo dándole vueltas y nunca me decidía. Finalmente, y aprovechando que tenía un hueco ideal para ese aparato en mi nueva cocina, decidí adquirirla y probarla. El resultado ya lo comentaré con más detalle cuando experimente un poco más con ella, aunque puedo decir que el primer pan, sin ser del todo satisfactorio, ha sido consumido íntegramente por el núcleo lillusiano en apenas dos días.

Panificadora elaborando su primer pan.
En breve también volveré a mis habituales reseñas, que tengo pendientes libros, series y pelis por comentar desde hace milenios. 

martes, 30 de julio de 2013

Contra la acumulación compulsiva... mudanza!

Pues sí. Lo mejor para verte obligado a seleccionar pertenencias, tirar unas cuantas o regalar parte de tus valiosas posesiones es una mudanza. La mayoría de los seres humanos tendemos a acumular objetos que, a la larga, demuestran tener un escaso uso o valor real. Dejando aparte el consabido valor sentimental de muchos de ellos (la camiseta que me puse en aquella primera cita, el papelito donde apunté su teléfono, el peluche que me regaló tal persona en tal día especial...), muchos de nosotros tendemos a almacenar en cajas, cajones o montones sin más cosas que tarde o temprano tendremos que tirar. Más que Síndrome de Diógenes como tal, yo encajaría quizás más en el Síndrome del acaparador compulsivo, que tal y como relata la wikipedia también puede tener puntos en común con el primero aunque no es exactamente igual.

Ahora que estoy de mudanza y me veo en la obligación de seleccionar lo que quiero trasladar a mi nueva casa y lo que no, se me ocurre una curiosa lista de cosas que la gente (o al menos yo y alguno de mis allegados) suele acumular de forma compulsiva e irracional:

- Entradas de cine: Un gran clásico. Quién no ha guardado alguna vez ese pase para una película por la que llevaba tiempo esperando o a la que fue con una persona especial? O simplemente por coleccionismo. Pues bien, señores, una mala noticia: con el tiempo las letras de esas entradas se van borrando y ya no sabes ni qué película fue ni cuándo fue. La mejor opción será a partir de ahora hacerse una foto en la entrada con el cartel de la película y la persona o personas con las que acudamos a verla. Seguro que durará más. 

- Revistas: Otro clásico de la acumulación. Durante muchos años, fui compradora semanal de Gigantes del Basket y ya en la universidad decidí hacer lo propio con Fotogramas. Estoy hablando de que tengo todos los números de la primera de unos 4-5 años, de finales de los 80 (así a ojo serán unos 200 ejemplares), todavía guardados en algún trastero en la socorrida casa de mis padres. Los Fotogramas no se pudieron salvar todos y en mis últimas vacaciones hice una limpieza grande y tiré la mayoría, conservando sólo los más antiguos que datan de 1992. Cuando dejé de comprar esa revista de cine ya la influencia de Internet era tan notable que se hacía un poco ridículo guardar todo ese papel.

- Ropa: Ay, queridos lectores, un gran clásico de los "por si". Esto lo guardo "por si" algún día tengo una boda; esto otro "por si" un día voy a la playa; esta camiseta "por si" algún día vuelvo a engordar esos 15 kilos que tanto me costó perder; este pantalón "por si" un día acudo a clases de equitación... En fin, que tendemos a acumular ropa usada o incluso sin estrenar bajo el epígrafe mental de que a lo mejor algún día nos hace falta. Olvidamos que hay una corriente de tendencias que hace que, si algún día se nos presenta la ocasión de volver a ponernos esa prenda en cuestión, posiblemente las hombreras ya hayan pasado de moda (o todavía no hayan vuelto), los pantalones pescador ya llamen la atención por su condición hortera y las camisetas de colores chillones se relacionen con una clase de usuarios con los que no queremos vernos directamente relacionados así de primeras. Pues no, en caso de necesitar ropa, en el 95% de las ocasiones decidiremos adquirir algo nuevo a un módico precio y esas prendas usadas y celosamente guardadas en bolsas al vacío y cajas con naftalina seguirán ahí acumulando olor a cerrado y amarilleando.

- Películas en VHS y cintas de cassette: Como bien ilustra la foto de arriba, todavía tengo películas en formato VHS, y lo que es peor, un vídeo para reproducirlas. Lo que ocurre es que la calidad del visionado es ya deficiente en comparación con la de un DVD, ocupan bastante más espacio y la tendencia es, lógicamente, a que se conviertan en una reliquia de coleccionista con íntima relación con el colega Diógenes. Yo estoy deshaciéndome de las que ya tengo en formato DVD, aunque reconozco que las demás aún seguirán conmigo por tiempo indefinido. Vale, y "Jungla de Cristal" la mantengo en ambos soportes, qué pasa :P Con las cintas musicales en cassette ocurre prácticamente lo mismo, qué os voy a contar. Por suerte, las mías están en el santuario paterno, donde todavía hay hueco para guardar esas cosas y la acumulación familiar es mucho más acusada que la mía así que tampoco peligran. Sí, incluso las de carátula fotocopiada están allí...

Y ahora que yo me he confesado os toca a vosotros. Cuáles son esas cosas a las que estáis apegados y de las que os cuesta desprenderos? Necesitáis también una mudanza para deshaceros de los objetos inservibles que vais acumulando sin querer?

martes, 16 de julio de 2013

Y de verdad este negocio funciona?

Por circunstancias de la vida, estas últimas semanas he estado enfrascada en la búsqueda de una nueva vivienda de alquiler. No esperaba que la tarea resultara sencilla pero tampoco pensaba que las inmobiliarias se hubieran convertido en las empresas desfasadas, desorganizadas y poco colaborativas que he comprobado que son. Aunque mi principal canal de búsqueda han sido los portales inmobiliarios de internet, no quise dejar de lado los métodos tradicionales como las gestoras de propiedades con oficina física y la revisión visual de carteles de "se alquila" en las ventanas de los edificios.

Mi experiencia con las agencias inmobiliarias típicas ha sido francamente decepcionante. Ya sin tener en cuenta los locales, con mobiliario desvencijado y olor a humedad, en dos o tres de ellas no llegaron a invitarme ni siquiera a sentarme, preguntándome en la distancia qué buscaba y diciéndome directamente que no tenían nada tras comentar las primeras características de mi búsqueda. En algunas otras quedaron en llamarme para confirmarme determinados datos como precios que desconocían o detalles concretos de alguna vivienda, llamadas que nunca llegaron y dudo que lleguen, pasados ya muchos días desde la visita.

Pero lo peor es que en muchas de estas inmobiliarias ni siquiera tenían las propiedades en un gestor informático adecuado, ni disponían de fotos de las mismas. En algunas me atreví a preguntar (incauta de mí) los metros cuadrados de determinado piso, dato que reconocieron desconocer. Ya no te digo preguntar por los armarios empotrados, si la cocina es a gas o vitrocerámica o si permiten animales. Listados a bolígrafo en libretas con la dirección postal, el número de habitaciones del inmueble, el precio de alquiler y listo. Por un momento me picó el gusanillo de montar una inmobiliaria en condiciones, porque si aquello funcionaba, una bien montada y con buenos profesionales, interesados y cuidadosos, ya tenía que ser un negoción.

El trato con esas empresas no mejora a través de internet. La mayoría de sus páginas web están desactualizadas, hasta el extremo de que en alguna que visité la columna de precios figura encabezada como "Pesetas", aún estando la cantidad en euros (menos mal). En muchas no figuran ni las dimensiones de la vivienda, ni la altura de planta y las fotos inútiles de esquinas, ángulos inverosímiles y despropósitos varios ya merecen mención aparte (para eso no hay nada como visitar la sección del blog de Therwis "Para entrar a vivir"). Envié casi una docena de mensajes a distintas inmobiliarias a través de sus anuncios en portales pidiendo más información sobre viviendas concretas, como los metros cuadrados o la posibilidad de garaje, ninguno (ojo, ninguno) de los cuales ha sido respondido hasta la fecha. No es muy alentador teniendo en cuenta que algunos fueron enviados hace casi un mes.

Y mis dudas son: Para qué coño pones anuncios en internet si luego no los gestionas adecuadamente a través de ese canal y obligas a los clientes a realizar llamadas telefónicas? Por qué no ofreces a tu cliente posibles alternativas que, aunque no se ajusten exactamente a lo que busca, quizás sí supongan una solución para él? No tienen interés por alquilar sus propiedades? Les da igual tratarte bien o mal, teniendo en cuenta que hoy igual buscas un alquiler por 600 euros, pero quizás mañana decidas comprar una vivienda por 100.000? 

Pues lamentablemente parece que sí, que les da igual atenderte bien o mal, ayudarte a encontrar lo que necesitas o mirarte de arriba a abajo no bien has puesto un pie en el local y contestarte "no tengo nada" apenas has dicho "buenos días, busco un piso para alquilar con...". Y otro día comentaré las exigencias de los arrendadores (dos o tres nóminas, dos avalistas con propiedad, comprobación de solvencia, contrato de trabajo fijo, un fiador con nómina fija, sangre de unicornio, huevos de dragón...) cuando ellos no ofrecen ni una sola garantía de que estarán allí para firmar el contrato en el momento acordado. 

Muy decepcionada, francamente, y muy sorprendida de que esos negocios sigan funcionando haciendo gala de esa enorme falta de profesionalidad.

*** Foto superior cogida de la web de la inmobiliaria Gtr3s.

jueves, 4 de julio de 2013

Aves de paso

Compré este libro de segunda mano en una librería local, por 1€, sin tener ninguna referencia del título o el autor. "Aves de paso" es un relato curioso sobre un escritor que decide darse una segunda oportunidad y retomar la vida que llevaba cuando un desafortunado accidente le apartó de su camino. La juventud perdida es como un fantasma que planea constantemente sobre la figura de este hombre que ya no es joven y lo ha perdido casi todo.

El español José María Riera de Leyva, periodista y escritor no demasiado prolífico, le da a esta novela cierto aire de nostalgia muy atractivo, con una prosa muy directa y actual a pesar de ser un libro escrito en 1993. Aunque a priori la temática tampoco parece ser nada del otro mundo, su narración engancha bastante y la capacidad de Riera de Leyva para "dibujar" lo que escribe hace que resulte una lectura agradable aunque, advierto, con un ligero toque opresivo.

*** Spoilers! ***

Después de la lenta rehabilitación tras un accidente de moto, un hombre ya casi cuarentón decide viajar por la costa en una furgoneta Volkswagen y revivir lugares y situaciones de hace ya muchos años. La búsqueda de una joven fugada de su casa, que le recuerda a su ex-mujer, será el hilo conductor de una historia en la que el hombre se verá envuelto en situaciones que irán desde lo más cotidiano hasta lo más inverosímil. De ahí y de los peculiares personajes con los que se encuentra, irá tomando ideas para los relatos que pretende escribir, mientras se deja llevar por el apacible devenir del verano en los cámpings y los bares de carretera.

*** Fin de Spoilers! ***

Esta obra puede ser calificada como una road novel, al estilo clásico de las road movies, ya que la carretera constituye uno de los puntos fuertes del argumento. La prosa resulta ágil y con diálogos fluidos, por lo que la lectura es sencilla y amena. Sin ser una obra maestra, tiene todo lo necesario para entretener y es un libro ideal para la época del año en la que nos encontramos. 

Su autor, José María Riera de Leyva, andaluz afincado en Barcelona, se ha dedicado principalmente al sector de la publicidad y el cine, algo que definitivamente ha influido en su literatura. Aunque quizás su obra más conocida y apreciada sea "Lejos de Marrakech", con "Aves de paso" recibió el Premio Herralde de Novela en 1993. 

Puntuación: 8 sobre 10.

domingo, 30 de junio de 2013

Las obsesiones de Lillu (I): No llegar tarde al cine

Domingo. 18.45 h. J. y yo llegamos a la taquilla del cine. Me coloco en la cola en la que parece que hay menos gente.

Lillu: Joder, cuánta gente. A qué hora es la peli?
J.: A las siete.
L.: No llegamos.
J.: Tranquila.
L.: Yo no entro con la película empezada.
J.: Vale.
L.: Joder, esta cola va lentísima. Qué hora es?
J.: Y 47.
L.: No nos va a dar tiempo.
J.: …
L.: A qué hora es la siguiente sesión?
J.: A las nueve.
L.: Mierda, ésa se hace ya muy tarde, no?
J.: Un poco…

(…)

L.: Joder, y 49. No llegamos.
J.: Relájate.
L.: Es que me jode venir al cine así apurada. Me gusta llegar con tiempo.
J.: Ya, y a mí.
L.: La próxima vez no dormimos siesta.
J.: …

(…)

L.: Y es que esta cola no se mueve, ves? Tenía que haberme puesto en la otra.
J.: Pues sí.
L.: No llegamos. Qué hora es?
J.: Y 52.
L.: Es que no vamos a llegar y yo con la peli empezada no entro. Qué sala es?
J.: La ocho.
L.: Vale.
 

(…)

L.: Ya son y 54. Y luego más cola para entrar al cine, ya lo verás, pfff.
J.: Es que hay un grupo ahí delante que no se mueve.
L.: Joder, que en la otra cola ha pasado todo el mundo y en ésta seguimos igual.
J.: Ya, teníamos que habernos puesto uno en cada cola.
L.: Pues también. Vale que a lo mejor la tía de esta taquilla es nueva y yo eso lo entiendo, pero coño…
J.: …
L.: Joder, ya son y 55, no vamos a llegar.
J.: …

(…)

L.: No me gusta nada venir así al cine, lo paso fatal.
J.: Ya…
L.: Qué hora es?
J.: Y 57.
L.: Joder, es que no llegamos! Y yo luego aún tengo que apagar el móvil, ponerme las gafas…
J.: Si quieres vamos a otra.
L.: No, si ya que estamos…
J.: Pues relájate ...

(…)

L.: Ufff, y 59.
J.: Tranquila que ponen tráilers antes.
L.: Ya, pero no me gusta nada entrar con las luces apagadas, porque no veo nada.
J.: …
L.: Ya son las siete. Ya nos movemos, menos mal, pero ahora tenemos que entrar a toda leche…
J.: …


(...)

A las 19.03 nos sentamos en las butacas. La sala ya estaba oscura y nuestros asientos numerados estaban ocupados así que nos sentamos en otros. A las 19.04 puse el móvil en silencio y me coloqué las gafas. A las 19.05 empezó la película. Y al menos me gustó.

Moraleja: Si vienes al cine conmigo y vamos con el tiempo justo, ármate de paciencia porque puedo llegar a ser muy agobiante :P

sábado, 29 de junio de 2013

Crowdfunding: si me gusta, lo compro

Desde hace unos años, las posibilidades de sacar adelante proyectos culturales a través de los cauces tradicionales se han visto drásticamente reducidas, sobre todo por una cuestión económica. No todos los artistas pueden acceder a subvenciones para sus obras ni disponen del dinero necesario para llevarlas a cabo por sí mismos. La financiación privada, los clásicos mecenazgos de la cultura clásica, ha vuelto a ponerse de moda bajo el nombre de crowdfunding, un término que recoge la participación económica en masa de los usuarios finales de los productos sobre los que se trabaja. 

Cierto que este proceso no es nada novedoso pero hoy en día, gracias sobre todo a internet y las redes sociales, se ha conseguido organizar y extender su influencia. Las facilidades para participar económicamente en proyectos de nuestro gusto es ahora infinitamente superior a la de hace unos años. Para ello existen páginas específicas que nos permiten realizar donaciones directamente a través de PayPal o tarjetas de crédito, desde una cantidad meramente testimonial como 1 € hasta sumas importantes de varios cientos de euros si el proyecto en cuestión nos interesa especialmente. 

En la mayoría de los casos, aparte de la satisfacción personal, nuestra recompensa será aparecer en los créditos como productor o una copia física de aquello que hayamos ayudado a financiar en caso de que sea un libro o un disco, entre otras opciones. Con este sistema no sólo conseguimos sacar adelante proyectos y actividades que de otra forma tendrían pocas (o nulas) posibilidades de ver la luz, sino que además participamos activamente en el fomento de esa misma cultura de la que nos gusta disfrutar y ponemos nuestro granito de arena en la construcción del mundo que queremos.

En España existen multitud de plataformas destinadas al crowdfunding, la mayoría de ellas listadas en este Directorio de Crowdfunding que he encontrado en internet. Acerca de proyectos que conozco personalmente, los amigos de Keiko y EvilMrSod ya consiguieron la financiación necesaria para editar su último disco, "Weekend", en formato CD (aquí el proyecto). Otro proyecto que está en curso es el de mi amigo Martiño Picallo (para más señas autor de la actual cabecera de Lillusion) y la artista alemana Helen Bertels.

Su proyecto consiste en la edición en papel del Diario de Nimiedades, un libro muy inspirador con textos y preciosas fotografías. Para llevarlo a cabo han puesto en marcha también un concurso abierto a diseñadoras que quieran hacerse cargo de la maquetación del libro (puedes ver las bases a través de este enlace). La recaudación de fondos para "Diario de Nimiedades" estará abierta hasta finales de julio así que échale un vistazo al proyecto y, si te gusta, puedes participar aportando desde 5 € y aparecerás como mecenas en los créditos del libro.

A mí me parece una manera fantástica de apoyar la cultura y sentirnos, además, parte de ella. Tú ya has participado en algún crowdfunding? Qué te parece este sistema?