domingo, 22 de septiembre de 2013

Panificadora de Lidl

Sí, sé que casi todos los aficionados a la cocina habéis oído hablar de ella o incluso ya la teníais. La panificadora de Lidl es un clásico de los foros de pan y una recomendación encarecida de muchos de sus usuarios. En comparación con otras máquinas panificadoras dicen que la de la marca SilverCrest, exclusiva de Lidl, es la que mejor rendimiento y opciones tiene. Pues como anuncié hace unas semanas en este post, después de muchos años de dudas e indecisiones, finalmente me hice con ella tras la mudanza a mi nuevo piso. 

El caso es que disponer de una panificadora tiene muchas ventajas, que comento a continuación. La más importante para mí es que puedes tener pan recién hecho en cualquier momento, siempre que dispongas de los ingredientes. Las mezclas de harinas que venden también en Lidl te facilitan enormemente la ya de por sí sencilla tarea de elaborar un pan con la panificadora. Se trata simplemente de añadir agua templada y la mezcla de harinas en la cubeta, según las medidas que indica el propio paquete, programar el aparato y esperar pacientemente las 2-3 horas que tarda todo el proceso, sin preocuparte de nada más. 

Mi primer pan en la panificadora lo hice con la mezcla de Ciabatta y el programa de pan normal. Aunque la corteza quedó un poco blanda para mi gusto, el pan estaba rico y bien cocido. Otro de los puntos a favor de la máquina es que el pan siempre va a estar bien hecho si respetas las recetas. También probé la mezcla de harinas integrales, que salió muy rica. A partir de ahí, me aventuré a preparar los panes con harinas básicas (harina de fuerza, integral y de centeno) y según las recetas de mi libro "365 recetas de pan", con unos resultados más que satisfactorios. Los panes salen en general crujientes y con la miga firme. Aunque al día siguiente se ablanda un poco, las rebanadas tostadas en la tostadora quedan deliciosas. 

Si tengo que nombrar algún inconveniente de la panificadora sería quizás el molde estándar, que obliga a que todos los panes tengan la misma forma de pan de molde clásico. Además suele quedar siempre más alto de un lado que del otro, o al menos así me han quedado todos los panes a mí. Es posible sacar la masa de la máquina tras los amasados y levados, darle forma y cocerla en un horno normal, aunque es una opción que todavía no he probado. Sí he preparado ya masa de pizza con la panificadora y, aunque quedó un pelín pegajosa, al final pudimos extenderla bien añadiendo un poco más de harina y la pizza quedó deliciosa. Puede cocer también pan sin gluten, hacer mermelada y bizcochos, pero todavía no he probado esas opciones.

Otra desventaja es que al sacar el pan del molde suelen quedarle dos agujeros en la base, justo donde encajan los ganchos amasadores, y a veces eso hace que el pan se abra o se rompa un poco por debajo. Supongo que es un problema típico de esta clase de máquinas y, aunque afecta a la estética del pan y añade dificultad a la hora de cortar las rebanadas, tampoco es nada demasiado molesto. El pan más pequeño que se puede hacer es de 750 gramos, lo que resulta quizás un poco grande para nosotros, pero hasta ahora los panes han aguantado perfectamente hasta tres días en recipiente cerrado. La verdad es que estoy usando la panificadora entre dos y tres veces por semana y estoy totalmente satisfecha con la compra (suelen sacarla a la venta un par de veces al año, al precio de 50 euros).

Para mí, lo mejor de esta panificadora es que ahorra el pesado proceso de amasado a mano y controla a la perfección los tiempos de levado, con lo que enciendes la máquina y te despreocupas totalmente del pan hasta que finaliza el ciclo. También es posible programarla con varias horas de antelación para que empiece a hacer el pan a una hora concreta de la mañana y así tengas el pan recién hecho para el desayuno sin preocuparte de nada desde la noche anterior. Tampoco lo he probado, pero seguro que es una opción muy golosa para muchas personas. 

Por lo demás, recordar que ni Lidl ni SilverCrest me pagan por publicitar sus productos ni criticarlos en modo alguno :P Ah, y como siempre, las fotos hechas con el móvil no hacen justicia a los panes, que volaron en casa!  

domingo, 15 de septiembre de 2013

Las calles de arena

Paco Roca sigue siendo uno de los historietistas españoles que más me llenan. Después de leer hace unos meses "Arrugas" y "El invierno del dibujante", ambos cómics imprescindibles, esta vez le tocó el turno a "Las calles de arena", una obra publicada en 2009. Lo cogí en la biblioteca municipal sin apenas leer nada sobre el argumento pero, una vez más, el genial autor valenciano ha cumplido todas mis expectativas.

"Las calles de arena" nos narra cómo un joven, estresado por la vida diaria que le arrastra, se pierde un día en el casco antiguo de su ciudad. Llega tarde a una importante cita pero casi sin darse cuenta le cae la noche encima sin encontrar la salida. Cansado, sin poder comunicarse con su familia y en un barrio que se le antoja totalmente desconocido, no le queda más remedio que quedarse alojado en un peculiar hotel de la zona. 

Allí el protagonista se deja llevar por la apacible desidia que lo envuelve y cada vez le cuesta más tomar la firme decisión de salir de ese especial casco viejo que, realmente, parece no tener salida. Conocerá a personas que llevan años esperando su momento para emprender cualquier otra actividad, pero la falta de tiempo y el agobio de sus quehaceres diarios hacen que pasen los días sin que nada cambie en sus rutinarias existencias.

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Entre la imaginación y la realidad, cada paso hacia la libertad puede ocasionar un gran cambio que trastoque nuestro futuro y de ahí que sea tan difícil encontrar una vía de escape para el acomodamiento que a veces nos embarga. Esa sensación de vivir en un bucle interminable de tensiones y convenciones sociales está perfectamente reflejada en cada uno de los inquilinos del gigantesco hotel en el que se aloja nuestro amigo, que acabará por asumir esa existencia como una locura casi necesaria.  

La situación crea un claro ambiente de reflexión. El cómic, escrito y dibujado al estilo del realismo mágico, no oculta su intención de abofetearnos un poco para que muchos salgamos de las cárceles emocionales que suponen nuestras vidas diarias. Impecable tanto de dibujo como de guión, Paco Roca consigue una vez más crear una obra maravillosa y dejarme con ganas de leer más cosas suyas.

"¿Sabe cuál es el problema de la inmortalidad? La desidia. La inmortalidad es como las vacaciones de verano. Se apodera de ti la apatía, hay tiempo, todo lo dejas para mañana y al final nunca haces nada."

Puntuación: 8 sobre 10.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Django desencadenado

Aunque me declaro fan del cine de Quentin Tarantino, no todas sus películas me gustan por igual ni todas consiguen dejarme satisfecha. "Django desencadenado" es una peli normalita, un poco excesiva a ratos, con un guión quizás algo convencional para mi gusto y que no tiene nada demasiado novedoso ni destaca especialmente dentro de la filmografía del director.

De todos es conocido el gusto de Tarantino por homenajear a los géneros cinematográficos, sobre todo clásicos y poco trabajados hoy en día. En esta ocasión le ha dado por el spaguetti western, grabando escenas al estilo de las películas del Oeste de los sesenta y setenta pero actualizadas a su manera. El resultado es un tanto dispar para mi gusto. Pocas emociones en este film que a ratos toma aspecto de culebrón mexicano y en otras ocasiones de road movie a caballo.

*** Spoilers! ***

Un cazarecompensas alemán (Christoph Waltz) viaja por Texas en la época de la Guerra Civil americana. En uno de sus trabajos libera al esclavo Django (Jamie Foxx), que busca a su esposa recluida en la plantación de un orgulloso terrateniente (Leonardo DiCaprio). Ambos deciden ayudarse mutuamente para conseguir sus objetivos, llegando a forjar una curiosa relación.

*** Fin de Spoilers! ***

La película empieza bastante bien pero, a medida que avanza el metraje, se va desinflando y pierde totalmente la espontaneidad del inicio. No me molesta especialmente la violencia en el cine, pero cuando todo sucede de forma tan atropellada que no consigo centrarme en lo que veo, tiendo a mosquearme. Y en "Django unchained" algunas escenas carecen de sentido para mí, por lo que el visionado se vuelve un tanto insulso. A pesar de ello, este guión original de Tarantino fue reconocido como el mejor en la edición de los Oscar del año pasado.

Las interpretaciones, correctas, en la línea de cada uno de los protagonistas: un Christoph Waltz acostumbrado ya a esos incisivos y juguetones personajes, que se llevó su segundo Oscar gracias a este papel, y un Leonardo DiCaprio que se crece cuando lo dirigen bien. Nada que objetar a la adecuada banda sonora, también en la línea del genial realizador estadounidense, ni a la lograda puesta en escena, pero en general la película tiende a aburrir y a quedarse un poco lejos de lo esperado.  

Puntuación: 6 sobre 10.

martes, 27 de agosto de 2013

Niño y Pistola

Niño y Pistola, foto de Luis Díaz.
Buscando nuevos sonidos por Spotify un día me encontré con esta banda gallega que se hace llamar Niño y Pistola, fundada en 2004 y que trabaja un folk-rock muy british y agradable al oído. La formación, con Manuel H. Portolés como voz solista, ha fluctuado a lo largo de los años y ha contado también con la colaboración de ex-miembros de otros grupos gallegos como Siniestro Total o Los Limones.

Actualmente tienen cuatro discos en el mercado y con el paso del tiempo han evolucionado hacia un sonido algo más electrónico y con tendencias más americanas. Para mi gusto hacen una música increíblemente buena. En los próximos meses se los podrá ver en concierto en varias ciudades gallegas y en otros puntos de la geografía española como Madrid o León. 


Os dejo con uno de sus temas, "Medication", a ver qué os parece. Está incluido en su primer trabajo "Como un maldito guisante", publicado en 2006. En YouTube sólo he encontrado el principio de la canción en un festival, pero podéis escuchar el disco completo en Spotify en este enlace.

 

viernes, 23 de agosto de 2013

Europesadilla: Alguien se ha comido a la clase media

"Europesadilla: Alguien se ha comido a la clase media" es el primer libro que leo de Aleix Saló, autor catalán conocido por su participación en la revista El Jueves y principalmente por una de sus anteriores obras, "Españistán: Este país se va a la mierda" (2011). Con una profunda vena crítica y un interesante tono didáctico, Saló explica el nacimiento, la evolución y la actual situación de la Unión Europea a través de viñetas y textos cortos de fácil comprensión.

Aunque el principal ingrediente de este libro publicado este mismo año es el humor, el escritor hace una amplia revisión histórica del contexto europeo y muestra las realidades más crudas del momento que le ha tocado vivir a España como miembro de la UE, a nivel político, económico y social. Para los neófitos en cuestiones de economía (como yo), el libro aclara unos cuantos puntos clave para entender dónde estamos y cómo hemos llegado hasta aquí. El lenguaje es plenamente accesible y el tono cómico del libro lo convierte en una lectura muy amena. 

Para promocionar tanto este libro como alguna de sus obras anteriores, Saló realizó cortometrajes de animación a modo de book-trailers, una técnica usada cada vez más en las editoriales para publicitar sus próximos lanzamientos. Como en esta clase de publicaciones no hay spoilers propiamente dichos, os dejo el vídeo de "Europesadilla" por si queréis echarle un vistazo y así os hacéis una idea de lo que os encontraréis en el libro.

Se trata en definitiva de un libro divertido y entretenido, con un interesante repaso histórico y mucha crítica constructiva. Aleix Saló repite una fórmula literaria que le funciona a la perfección y consigue arrancar de los lectores unas cuantas sonrisas a pesar de que la situación que nos expone tenga más bien poca gracia.

Puntuación: 7 sobre 10.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Lillu New Home Edition

Ay, madre...
Por fin! Mudanza finalizada (aproximadamente, a falta de unas cuantas cajitas que aún hay que revisar...) e instalación de Lillu New Home Edition completada! Ha sido duro, intenso y en su transcurso he consumido toda la semana de vacaciones pero ha merecido la pena. La adaptación está siendo mejor de lo esperado, sobre todo para el elemento gatuno de la familia que ha encontrado miles de recovecos en los que esconderse, olisquear, rascar, dormitar y esas otras mil cosas que hacen los de su especie habitualmente.

Elemento gatuno adornando el salón
Tras el shock inicial en modo "de dónde salen tantas cosas?" pasamos al "dónde vamos a meter tantas cosas!" y tras atiborrar altillos, estanterías y armarios nos ha quedado el espacio suficiente para hacer vida normal. Todo lo normal que puede considerarse nuestra vida, claro, que no es mucho tampoco :P

Como en toda empresa de este calibre que se precie, la mudanza ha conllevado también los típicos daños colaterales: una taza rota, una sandwichera cortocircuitada, una regleta ídem, una bufanda deshilachada en su primera lavadora, mi ordenador dando sustos e innumerables cortes, arañazos, ampollas y sequedades en nuestras manos tras embalar, desembalar y montar cosas. Por lo demás, todo en orden. 

Mi ordenador dando sustos
En el transcurso de esta agotadora mudanza también he encontrado el momento de cumplir una de las mayores inquietudes de los últimos años: comprarme la panificadora de Lidl! Llevaba mucho tiempo dándole vueltas y nunca me decidía. Finalmente, y aprovechando que tenía un hueco ideal para ese aparato en mi nueva cocina, decidí adquirirla y probarla. El resultado ya lo comentaré con más detalle cuando experimente un poco más con ella, aunque puedo decir que el primer pan, sin ser del todo satisfactorio, ha sido consumido íntegramente por el núcleo lillusiano en apenas dos días.

Panificadora elaborando su primer pan.
En breve también volveré a mis habituales reseñas, que tengo pendientes libros, series y pelis por comentar desde hace milenios. 

martes, 30 de julio de 2013

Contra la acumulación compulsiva... mudanza!

Pues sí. Lo mejor para verte obligado a seleccionar pertenencias, tirar unas cuantas o regalar parte de tus valiosas posesiones es una mudanza. La mayoría de los seres humanos tendemos a acumular objetos que, a la larga, demuestran tener un escaso uso o valor real. Dejando aparte el consabido valor sentimental de muchos de ellos (la camiseta que me puse en aquella primera cita, el papelito donde apunté su teléfono, el peluche que me regaló tal persona en tal día especial...), muchos de nosotros tendemos a almacenar en cajas, cajones o montones sin más cosas que tarde o temprano tendremos que tirar. Más que Síndrome de Diógenes como tal, yo encajaría quizás más en el Síndrome del acaparador compulsivo, que tal y como relata la wikipedia también puede tener puntos en común con el primero aunque no es exactamente igual.

Ahora que estoy de mudanza y me veo en la obligación de seleccionar lo que quiero trasladar a mi nueva casa y lo que no, se me ocurre una curiosa lista de cosas que la gente (o al menos yo y alguno de mis allegados) suele acumular de forma compulsiva e irracional:

- Entradas de cine: Un gran clásico. Quién no ha guardado alguna vez ese pase para una película por la que llevaba tiempo esperando o a la que fue con una persona especial? O simplemente por coleccionismo. Pues bien, señores, una mala noticia: con el tiempo las letras de esas entradas se van borrando y ya no sabes ni qué película fue ni cuándo fue. La mejor opción será a partir de ahora hacerse una foto en la entrada con el cartel de la película y la persona o personas con las que acudamos a verla. Seguro que durará más. 

- Revistas: Otro clásico de la acumulación. Durante muchos años, fui compradora semanal de Gigantes del Basket y ya en la universidad decidí hacer lo propio con Fotogramas. Estoy hablando de que tengo todos los números de la primera de unos 4-5 años, de finales de los 80 (así a ojo serán unos 200 ejemplares), todavía guardados en algún trastero en la socorrida casa de mis padres. Los Fotogramas no se pudieron salvar todos y en mis últimas vacaciones hice una limpieza grande y tiré la mayoría, conservando sólo los más antiguos que datan de 1992. Cuando dejé de comprar esa revista de cine ya la influencia de Internet era tan notable que se hacía un poco ridículo guardar todo ese papel.

- Ropa: Ay, queridos lectores, un gran clásico de los "por si". Esto lo guardo "por si" algún día tengo una boda; esto otro "por si" un día voy a la playa; esta camiseta "por si" algún día vuelvo a engordar esos 15 kilos que tanto me costó perder; este pantalón "por si" un día acudo a clases de equitación... En fin, que tendemos a acumular ropa usada o incluso sin estrenar bajo el epígrafe mental de que a lo mejor algún día nos hace falta. Olvidamos que hay una corriente de tendencias que hace que, si algún día se nos presenta la ocasión de volver a ponernos esa prenda en cuestión, posiblemente las hombreras ya hayan pasado de moda (o todavía no hayan vuelto), los pantalones pescador ya llamen la atención por su condición hortera y las camisetas de colores chillones se relacionen con una clase de usuarios con los que no queremos vernos directamente relacionados así de primeras. Pues no, en caso de necesitar ropa, en el 95% de las ocasiones decidiremos adquirir algo nuevo a un módico precio y esas prendas usadas y celosamente guardadas en bolsas al vacío y cajas con naftalina seguirán ahí acumulando olor a cerrado y amarilleando.

- Películas en VHS y cintas de cassette: Como bien ilustra la foto de arriba, todavía tengo películas en formato VHS, y lo que es peor, un vídeo para reproducirlas. Lo que ocurre es que la calidad del visionado es ya deficiente en comparación con la de un DVD, ocupan bastante más espacio y la tendencia es, lógicamente, a que se conviertan en una reliquia de coleccionista con íntima relación con el colega Diógenes. Yo estoy deshaciéndome de las que ya tengo en formato DVD, aunque reconozco que las demás aún seguirán conmigo por tiempo indefinido. Vale, y "Jungla de Cristal" la mantengo en ambos soportes, qué pasa :P Con las cintas musicales en cassette ocurre prácticamente lo mismo, qué os voy a contar. Por suerte, las mías están en el santuario paterno, donde todavía hay hueco para guardar esas cosas y la acumulación familiar es mucho más acusada que la mía así que tampoco peligran. Sí, incluso las de carátula fotocopiada están allí...

Y ahora que yo me he confesado os toca a vosotros. Cuáles son esas cosas a las que estáis apegados y de las que os cuesta desprenderos? Necesitáis también una mudanza para deshaceros de los objetos inservibles que vais acumulando sin querer?

martes, 16 de julio de 2013

Y de verdad este negocio funciona?

Por circunstancias de la vida, estas últimas semanas he estado enfrascada en la búsqueda de una nueva vivienda de alquiler. No esperaba que la tarea resultara sencilla pero tampoco pensaba que las inmobiliarias se hubieran convertido en las empresas desfasadas, desorganizadas y poco colaborativas que he comprobado que son. Aunque mi principal canal de búsqueda han sido los portales inmobiliarios de internet, no quise dejar de lado los métodos tradicionales como las gestoras de propiedades con oficina física y la revisión visual de carteles de "se alquila" en las ventanas de los edificios.

Mi experiencia con las agencias inmobiliarias típicas ha sido francamente decepcionante. Ya sin tener en cuenta los locales, con mobiliario desvencijado y olor a humedad, en dos o tres de ellas no llegaron a invitarme ni siquiera a sentarme, preguntándome en la distancia qué buscaba y diciéndome directamente que no tenían nada tras comentar las primeras características de mi búsqueda. En algunas otras quedaron en llamarme para confirmarme determinados datos como precios que desconocían o detalles concretos de alguna vivienda, llamadas que nunca llegaron y dudo que lleguen, pasados ya muchos días desde la visita.

Pero lo peor es que en muchas de estas inmobiliarias ni siquiera tenían las propiedades en un gestor informático adecuado, ni disponían de fotos de las mismas. En algunas me atreví a preguntar (incauta de mí) los metros cuadrados de determinado piso, dato que reconocieron desconocer. Ya no te digo preguntar por los armarios empotrados, si la cocina es a gas o vitrocerámica o si permiten animales. Listados a bolígrafo en libretas con la dirección postal, el número de habitaciones del inmueble, el precio de alquiler y listo. Por un momento me picó el gusanillo de montar una inmobiliaria en condiciones, porque si aquello funcionaba, una bien montada y con buenos profesionales, interesados y cuidadosos, ya tenía que ser un negoción.

El trato con esas empresas no mejora a través de internet. La mayoría de sus páginas web están desactualizadas, hasta el extremo de que en alguna que visité la columna de precios figura encabezada como "Pesetas", aún estando la cantidad en euros (menos mal). En muchas no figuran ni las dimensiones de la vivienda, ni la altura de planta y las fotos inútiles de esquinas, ángulos inverosímiles y despropósitos varios ya merecen mención aparte (para eso no hay nada como visitar la sección del blog de Therwis "Para entrar a vivir"). Envié casi una docena de mensajes a distintas inmobiliarias a través de sus anuncios en portales pidiendo más información sobre viviendas concretas, como los metros cuadrados o la posibilidad de garaje, ninguno (ojo, ninguno) de los cuales ha sido respondido hasta la fecha. No es muy alentador teniendo en cuenta que algunos fueron enviados hace casi un mes.

Y mis dudas son: Para qué coño pones anuncios en internet si luego no los gestionas adecuadamente a través de ese canal y obligas a los clientes a realizar llamadas telefónicas? Por qué no ofreces a tu cliente posibles alternativas que, aunque no se ajusten exactamente a lo que busca, quizás sí supongan una solución para él? No tienen interés por alquilar sus propiedades? Les da igual tratarte bien o mal, teniendo en cuenta que hoy igual buscas un alquiler por 600 euros, pero quizás mañana decidas comprar una vivienda por 100.000? 

Pues lamentablemente parece que sí, que les da igual atenderte bien o mal, ayudarte a encontrar lo que necesitas o mirarte de arriba a abajo no bien has puesto un pie en el local y contestarte "no tengo nada" apenas has dicho "buenos días, busco un piso para alquilar con...". Y otro día comentaré las exigencias de los arrendadores (dos o tres nóminas, dos avalistas con propiedad, comprobación de solvencia, contrato de trabajo fijo, un fiador con nómina fija, sangre de unicornio, huevos de dragón...) cuando ellos no ofrecen ni una sola garantía de que estarán allí para firmar el contrato en el momento acordado. 

Muy decepcionada, francamente, y muy sorprendida de que esos negocios sigan funcionando haciendo gala de esa enorme falta de profesionalidad.

*** Foto superior cogida de la web de la inmobiliaria Gtr3s.