martes, 29 de octubre de 2013

Memorias de un hombre en pijama

Pues continúo disfrutando del trabajo de Paco Roca, uno de los historietistas españoles más completos que me he encontrado últimamente. "Memorias de un hombre en pijama" es una recopilación de las tiras que el autor publicó semanalmente durante año y medio en el periódico valenciano Las Provincias, entre 2010 y 2011. 

Resulta un divertido compendio de anécdotas, reflexiones y cotidianidades de la vida diaria del profesional cuarentón que trabaja desde casa y que, en cierto modo, se niega a abandonar la parte de niño que todavía sobrevive en su interior.

He de decir que me he sentido identificada con muchísimas de las páginas de esta obra, quizás por la cercanía de edad con el autor. Algunas de las situaciones que expone son tan comunes en la vida social o de pareja que sin duda todos hemos pasado por ellas alguna vez. Paco Roca ha plasmado en viñetas esos momentos que se dan entre los nuevos jóvenes de entre 30 y 40 años, que se inician en la vida familiar y luchan por mantener su identidad frente a las presiones sociales.

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El resultado es una obra genial, a ratos muy divertida, con algunos toques algo más agridulces. Roca nos ilustra con realidades que nos tocan a muchos muy de cerca y reflexiones profundas, que no exentas de humor, sobre las relaciones personales. La paternidad, la fidelidad, el trabajo, la responsabilidad... temas inevitables en esas conversaciones de amigos que cualquiera de nosotros podemos mantener en una sobremesa. Las obvias pinceladas autobiográficas ayudan a que el mensaje llegue al lector con una carga extra de empatía.

A nivel gráfico, un trabajo muy correcto y expresivo, en la línea del autor valenciano. Sus cómis resultan siempre muy agradables y fáciles de leer, con una perfecta combinación de texto y dibujo en cada viñeta. Hasta ahora, todo lo que he leído de él me ha parecido maravilloso, no puedo decir más.


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"Memorias de un hombre en pijama" es un cómic muy recomendable para todo tipo de lector pero sobre todo para los que están en esa franja de edad en la que el "se te va a pasar el arroz" o "no has pensado en cambiar de trabajo?" resultan comentarios tan habituales como incómodos.

Puntuación: 10 sobre 10. 

sábado, 19 de octubre de 2013

Oblivion

Aunque Tom Cruise sigue siendo un actor que me echa bastante para atrás, decidí ver "Oblivion" y darle una oportunidad dentro de la surtida oferta de ciencia-ficción que puebla últimamente nuestros cines. Quizás haber visto "Moon" hace muy poco no era lo más adecuado para que esta película me encantara, ya que las referencias eran bastante claras y una parte del argumento me sonó a visto. 

Aún así, "Oblivion" tiene numerosos alicientes para ser un producto entretenido, entre los que destaca una fotografía muy vistosa y unos efectos especiales notorios. La interpretación de Cruise digamos que tampoco desluce el film, aunque sus compañeras de reparto femeninas acaban por eclipsarlo un poco. Quizás eso sea lo bueno, ahora que lo pienso. Por lo demás, la historia es muy interesante y, a pesar de algunas obviedades y tópicos esperados, está bien resuelta.

*** Spoilers! ***

Jack Harper (Tom Cruise) es un ingeniero de reparaciones en la Tierra de 2077, uno de los pocos que quedan. El planeta fue destruido casi por completo en la guerra contra una raza alienígena sesenta años atrás y allí ya sólo sobreviven algunos extraterrestres, "scavengers" que son detectados y eliminados por unos drones (pequeñas máquinas teledirigidas) que Jack se encarga de mantener a punto y recuperar cuando resultan dañados. 

Él y su pareja personal y profesional, Vika (Andrea Riseborough) conviven en una torre situada a varios kilómetros sobre el nivel del mar, recogiendo los escasos recursos que quedan en el planeta y siguiendo de forma estricta las órdenes que les son enviadas desde la unidad central. Pero un día Jack acude a auxiliar a una nave estrellada y en ella encuentra a una superviviente humana, que le hará dudar de su misión en la Tierra y de la realidad de su propia existencia.

*** Fin de Spoilers! ***

Sin ser un planteamiento brillante, es lo suficientemente bueno como para despertar el interés del espectador. Tarda en arrancar y eso desquicia un poco al principio, pero después la historia se va asentando y empieza a coger sentido. Ir descubriendo pequeños detalles de la trama antes de que se nos revelen no resulta tan descorazonador como en otros films al menos, aunque ciertamente "Oblivion" tampoco es el colmo de la originalidad. Tiene un par de buenos giros de guión y no peca de fanfarronería al respecto, como sí hacen otros realizadores menos inteligentes.

Podemos decir que es una ciencia-ficción bastante creíble, con la presencia estelar de un Morgan Freeman que para mí ya hace siempre de sí mismo (o de Kofi Annan :P) y una factura en general a la altura de lo que se espera. Entretiene, plantea cuestiones interesantes y tiene un final razonable para ser una súper producción de Hollywood; un final flojo puede deslucir cuando no arruinar dos horas de buen metraje.

El director de "Oblivion", Joseph Kosinski, tiene en su haber "TRON: Legacy", película que no me llama en absoluto y que quizás me hubiera echado para atrás (más aún que lo de Cruise) si llego a saber ese dato antes de meterme en el cine. Parece ser que "Oblivion" iba a ser en principio una novela gráfica, allá por 2010, con guión del propio Kosinski, pero según he descubierto en este interesante enlace ese cómic nunca llegó a ver la luz y sólo se utilizó como elemento de marketing para la película.

Tácticas un tanto sucias aparte, "Oblivion" es una buena película, con un poco de todo al nivel justo para entretener a casi todo tipo de público.  

Puntuación: 7 sobre 10.

lunes, 14 de octubre de 2013

Suzanne Vega en concierto

Cuando la semana pasada comenté a algunos amigos que iba a asistir a un concierto de Suzanne Vega, la mayoría de los comentarios fueron del estilo de "ah, pero sigue viva?". Pues sí, en efecto, sigue viva y en muy buen estado de forma por lo que dejó ver el pasado viernes en el auditorio de CajaCanarias en Santa Cruz de Tenerife.

El concierto estaba programado dentro del Otoño Cultural de la Fundación CajaCanarias, que durante octubre y noviembre tiene también previstas actuaciones de otros grandes artistas como José Mercé o Dianne Reeves. Las recaudaciones (las entradas cuestan sólo 10 euros) están destinadas casi íntegramente en todos los eventos a fines sociales.

El aforo del auditorio de CajaCanarias es muy reducido así que las entradas se agotaron enseguida. La sala lució un hermoso lleno, con un público que oscilaba entre los 30 y largos y los 60 años en su gran mayoría. Hay que tener en cuenta que la cantautora californiana cumplió este verano los 54 años y que sus mayores éxitos datan de finales de los ochenta, con aquel "Luka" que casi todos podemos recordar con nostalgia.

Acompañada por el guitarrista Jerry, Suzzane Vega interpretó durante algo más de hora y media casi todos sus temas clásicos, "Gypsy", "Marlene on the wall", "Left of center" (de la B.S.O. de la peli ochentera "Pretty in pink - La chica de rosa"), "In Liverpool", "Luka" y "Tom's Diner", algunas canciones de su último disco publicado hace ya cinco años, "Beauty & Crime", y también algún adelanto del nuevo proyecto en el que está trabajando. La artista mantiene una maravillosa voz y estuvo muy comunicativa con el público, aceptando incluso peticiones de algunos fans.

Y aunque tampoco es de sus últimas creaciones, una de las que más me apetecía escuchar en el concierto era "Caramel", un tema que Suzanne Vega compuso en los noventa pero que se popularizó gracias a la película "Closer" en 2004 y del que nos ofreció una versión acústica preciosa. Os dejo aquí con la grabación original de esta canción y os recuerdo que esta noche la cantante ofrecerá su última actuación en España, concretamente en la Sala Sinfónica de Ávila, por si os pilla cerca y os apetece disfrutar de su música un ratito. 

 

jueves, 3 de octubre de 2013

Las obsesiones de Lillu (II): Eléctrico sí, gas no

De toda la vida, en mi casa ha habido siempre cocina de gas butano. Los hornillos y la parrilla eran un infierno a la hora de limpiarlos y las ollas acababan ennegreciéndose por el uso. La cocina de mis padres disponía de dos fuegos eléctricos, pero nunca se usaban porque encarecían mucho la factura de la luz y no cocinaban igual. Yo no descubrí que había un mundo mejor más allá de la cocina de gas hasta que, con veintimuchos años, alquilé mi primera vivienda con vitrocerámica eléctrica.

El hecho de limpiar la placa con una pasada de paño era una sensación de relax que nunca había experimentado con una cocina de hornillos a gas. Ya lo de poder desentenderte del fuego sin el riesgo de que se apagara con una corriente de aire y el gas empezara a campar a sus anchas por la casa era el no va más. A pesar de las quejas de muchos usuarios de que las vitrocerámicas son más lentas y el sabor de la comida no es el mismo, para mí las ventajas de sistema de cocción eléctrico supera en mucho a las de uno a gas. 


Si hablamos de un calentador de agua, se me plantea la misma situación. Aquellos gritos infantiles y juveniles de "mamáaaaaaaaa, se apagó el calentador??!!" pasaron a la historia cuando entraron en mi vida los termos eléctricos. Nada de tener que encenderlo antes de entrar en la ducha (vale, hay calentadores a gas con encendido automático, pero por entonces no eran habituales) o tener que salir a medio vestir para cambiar la bombona. Eso si tenías bombona de gas de repuesto, claro está. Se os ha dado el caso de disponer de permiso sólo para una bombona de butano en vuestro domicilio? Pues a mí sí, y no mola nada cuando se acaba, os lo aseguro.

Cuando tenemos un calentador eléctrico nuestra única preocupación será, en principio, adaptarnos a su capacidad (vale, también puede haber cortes de electricidad y dejarnos con el culo al aire, literalmente, pero siendo sinceros no es lo habitual). Con un termo de 30 litros será más que suficiente para una ducha relajada y uno de 50 litros permitirá lo mismo a dos personas de forma consecutiva, teniendo en cuenta que el termo se vuelve a llenar y calentar en cuestión de minutos. Hay que tener cuidado con el tema de la presión (que suele ser la causante de que los calentadores revienten) pero, por lo demás, resulta un electrodoméstico mucho más cómodo para mi gusto que su homónimo a gas.

Lo de pedir la bombona ya era el súmum del incordio. En casi todas las ciudades es posible hacerlo por teléfono y pagarla cuando la entreguen (eso sí, dile tú a algunos butaneros que te la suban a un tercero sin ascensor, ya verás las risas). En Santiago de Compostela se podía pagar directamente en una oficina de la compañía de gas y dejar el resguardo de abono pegado en la bombona vacía, una idea cómoda y genial para evitar tener que estar pendiente de la llegada del butanero o arriesgarte a que te robaran el dinero de debajo de la garrafa. Es verdad que en otras ciudades se llevan también, además del dinero, las propias bombonas vacías, lo que dificulta mucho más el proceso de reponer tu gas, qué duda cabe.

Durante algunos meses también probé en uno de mis pisos el gas ciudad, con lo que se eliminaba el riesgo de quedarte sin suministro pero se mantenían los otros inconvenientes. Las noticias de explosiones de gas en domicilios tampoco ayudan a confiar demasiado en el sistema, la verdad, aunque eso no sea en mi caso el principal motivo a la hora de desecharlo como opción doméstica.

Por todo lo expuesto, tengo una ligera obsesión por que estos aparatos sean eléctricos. Es cierto que, obviamente, la factura de electricidad se ve incrementada, pero de esa forma unifico gastos y me ahorro problemas del estilo de "acuérdate de pedir hoy la bombona que mañana es festivo" o "cerraste tú el gas, no?" cuando estás a 200 km. de tu casa. Qué necesidad de añadir TOCs a nuestra ya de por sí complicada vida diaria, verdad? :D



Me encantaría saber qué os parece el gas butano a vosotros, si os es indiferente, si tenéis alguna obsesión similar a la mía en este sentido o si sois de las que, cada vez que llega el butanero, lo miráis con una sonrisa pícara y le sugerís "por favor, métamela en la cocina".

domingo, 22 de septiembre de 2013

Panificadora de Lidl

Sí, sé que casi todos los aficionados a la cocina habéis oído hablar de ella o incluso ya la teníais. La panificadora de Lidl es un clásico de los foros de pan y una recomendación encarecida de muchos de sus usuarios. En comparación con otras máquinas panificadoras dicen que la de la marca SilverCrest, exclusiva de Lidl, es la que mejor rendimiento y opciones tiene. Pues como anuncié hace unas semanas en este post, después de muchos años de dudas e indecisiones, finalmente me hice con ella tras la mudanza a mi nuevo piso. 

El caso es que disponer de una panificadora tiene muchas ventajas, que comento a continuación. La más importante para mí es que puedes tener pan recién hecho en cualquier momento, siempre que dispongas de los ingredientes. Las mezclas de harinas que venden también en Lidl te facilitan enormemente la ya de por sí sencilla tarea de elaborar un pan con la panificadora. Se trata simplemente de añadir agua templada y la mezcla de harinas en la cubeta, según las medidas que indica el propio paquete, programar el aparato y esperar pacientemente las 2-3 horas que tarda todo el proceso, sin preocuparte de nada más. 

Mi primer pan en la panificadora lo hice con la mezcla de Ciabatta y el programa de pan normal. Aunque la corteza quedó un poco blanda para mi gusto, el pan estaba rico y bien cocido. Otro de los puntos a favor de la máquina es que el pan siempre va a estar bien hecho si respetas las recetas. También probé la mezcla de harinas integrales, que salió muy rica. A partir de ahí, me aventuré a preparar los panes con harinas básicas (harina de fuerza, integral y de centeno) y según las recetas de mi libro "365 recetas de pan", con unos resultados más que satisfactorios. Los panes salen en general crujientes y con la miga firme. Aunque al día siguiente se ablanda un poco, las rebanadas tostadas en la tostadora quedan deliciosas. 

Si tengo que nombrar algún inconveniente de la panificadora sería quizás el molde estándar, que obliga a que todos los panes tengan la misma forma de pan de molde clásico. Además suele quedar siempre más alto de un lado que del otro, o al menos así me han quedado todos los panes a mí. Es posible sacar la masa de la máquina tras los amasados y levados, darle forma y cocerla en un horno normal, aunque es una opción que todavía no he probado. Sí he preparado ya masa de pizza con la panificadora y, aunque quedó un pelín pegajosa, al final pudimos extenderla bien añadiendo un poco más de harina y la pizza quedó deliciosa. Puede cocer también pan sin gluten, hacer mermelada y bizcochos, pero todavía no he probado esas opciones.

Otra desventaja es que al sacar el pan del molde suelen quedarle dos agujeros en la base, justo donde encajan los ganchos amasadores, y a veces eso hace que el pan se abra o se rompa un poco por debajo. Supongo que es un problema típico de esta clase de máquinas y, aunque afecta a la estética del pan y añade dificultad a la hora de cortar las rebanadas, tampoco es nada demasiado molesto. El pan más pequeño que se puede hacer es de 750 gramos, lo que resulta quizás un poco grande para nosotros, pero hasta ahora los panes han aguantado perfectamente hasta tres días en recipiente cerrado. La verdad es que estoy usando la panificadora entre dos y tres veces por semana y estoy totalmente satisfecha con la compra (suelen sacarla a la venta un par de veces al año, al precio de 50 euros).

Para mí, lo mejor de esta panificadora es que ahorra el pesado proceso de amasado a mano y controla a la perfección los tiempos de levado, con lo que enciendes la máquina y te despreocupas totalmente del pan hasta que finaliza el ciclo. También es posible programarla con varias horas de antelación para que empiece a hacer el pan a una hora concreta de la mañana y así tengas el pan recién hecho para el desayuno sin preocuparte de nada desde la noche anterior. Tampoco lo he probado, pero seguro que es una opción muy golosa para muchas personas. 

Por lo demás, recordar que ni Lidl ni SilverCrest me pagan por publicitar sus productos ni criticarlos en modo alguno :P Ah, y como siempre, las fotos hechas con el móvil no hacen justicia a los panes, que volaron en casa!  

domingo, 15 de septiembre de 2013

Las calles de arena

Paco Roca sigue siendo uno de los historietistas españoles que más me llenan. Después de leer hace unos meses "Arrugas" y "El invierno del dibujante", ambos cómics imprescindibles, esta vez le tocó el turno a "Las calles de arena", una obra publicada en 2009. Lo cogí en la biblioteca municipal sin apenas leer nada sobre el argumento pero, una vez más, el genial autor valenciano ha cumplido todas mis expectativas.

"Las calles de arena" nos narra cómo un joven, estresado por la vida diaria que le arrastra, se pierde un día en el casco antiguo de su ciudad. Llega tarde a una importante cita pero casi sin darse cuenta le cae la noche encima sin encontrar la salida. Cansado, sin poder comunicarse con su familia y en un barrio que se le antoja totalmente desconocido, no le queda más remedio que quedarse alojado en un peculiar hotel de la zona. 

Allí el protagonista se deja llevar por la apacible desidia que lo envuelve y cada vez le cuesta más tomar la firme decisión de salir de ese especial casco viejo que, realmente, parece no tener salida. Conocerá a personas que llevan años esperando su momento para emprender cualquier otra actividad, pero la falta de tiempo y el agobio de sus quehaceres diarios hacen que pasen los días sin que nada cambie en sus rutinarias existencias.

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Entre la imaginación y la realidad, cada paso hacia la libertad puede ocasionar un gran cambio que trastoque nuestro futuro y de ahí que sea tan difícil encontrar una vía de escape para el acomodamiento que a veces nos embarga. Esa sensación de vivir en un bucle interminable de tensiones y convenciones sociales está perfectamente reflejada en cada uno de los inquilinos del gigantesco hotel en el que se aloja nuestro amigo, que acabará por asumir esa existencia como una locura casi necesaria.  

La situación crea un claro ambiente de reflexión. El cómic, escrito y dibujado al estilo del realismo mágico, no oculta su intención de abofetearnos un poco para que muchos salgamos de las cárceles emocionales que suponen nuestras vidas diarias. Impecable tanto de dibujo como de guión, Paco Roca consigue una vez más crear una obra maravillosa y dejarme con ganas de leer más cosas suyas.

"¿Sabe cuál es el problema de la inmortalidad? La desidia. La inmortalidad es como las vacaciones de verano. Se apodera de ti la apatía, hay tiempo, todo lo dejas para mañana y al final nunca haces nada."

Puntuación: 8 sobre 10.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Django desencadenado

Aunque me declaro fan del cine de Quentin Tarantino, no todas sus películas me gustan por igual ni todas consiguen dejarme satisfecha. "Django desencadenado" es una peli normalita, un poco excesiva a ratos, con un guión quizás algo convencional para mi gusto y que no tiene nada demasiado novedoso ni destaca especialmente dentro de la filmografía del director.

De todos es conocido el gusto de Tarantino por homenajear a los géneros cinematográficos, sobre todo clásicos y poco trabajados hoy en día. En esta ocasión le ha dado por el spaguetti western, grabando escenas al estilo de las películas del Oeste de los sesenta y setenta pero actualizadas a su manera. El resultado es un tanto dispar para mi gusto. Pocas emociones en este film que a ratos toma aspecto de culebrón mexicano y en otras ocasiones de road movie a caballo.

*** Spoilers! ***

Un cazarecompensas alemán (Christoph Waltz) viaja por Texas en la época de la Guerra Civil americana. En uno de sus trabajos libera al esclavo Django (Jamie Foxx), que busca a su esposa recluida en la plantación de un orgulloso terrateniente (Leonardo DiCaprio). Ambos deciden ayudarse mutuamente para conseguir sus objetivos, llegando a forjar una curiosa relación.

*** Fin de Spoilers! ***

La película empieza bastante bien pero, a medida que avanza el metraje, se va desinflando y pierde totalmente la espontaneidad del inicio. No me molesta especialmente la violencia en el cine, pero cuando todo sucede de forma tan atropellada que no consigo centrarme en lo que veo, tiendo a mosquearme. Y en "Django unchained" algunas escenas carecen de sentido para mí, por lo que el visionado se vuelve un tanto insulso. A pesar de ello, este guión original de Tarantino fue reconocido como el mejor en la edición de los Oscar del año pasado.

Las interpretaciones, correctas, en la línea de cada uno de los protagonistas: un Christoph Waltz acostumbrado ya a esos incisivos y juguetones personajes, que se llevó su segundo Oscar gracias a este papel, y un Leonardo DiCaprio que se crece cuando lo dirigen bien. Nada que objetar a la adecuada banda sonora, también en la línea del genial realizador estadounidense, ni a la lograda puesta en escena, pero en general la película tiende a aburrir y a quedarse un poco lejos de lo esperado.  

Puntuación: 6 sobre 10.

martes, 27 de agosto de 2013

Niño y Pistola

Niño y Pistola, foto de Luis Díaz.
Buscando nuevos sonidos por Spotify un día me encontré con esta banda gallega que se hace llamar Niño y Pistola, fundada en 2004 y que trabaja un folk-rock muy british y agradable al oído. La formación, con Manuel H. Portolés como voz solista, ha fluctuado a lo largo de los años y ha contado también con la colaboración de ex-miembros de otros grupos gallegos como Siniestro Total o Los Limones.

Actualmente tienen cuatro discos en el mercado y con el paso del tiempo han evolucionado hacia un sonido algo más electrónico y con tendencias más americanas. Para mi gusto hacen una música increíblemente buena. En los próximos meses se los podrá ver en concierto en varias ciudades gallegas y en otros puntos de la geografía española como Madrid o León. 


Os dejo con uno de sus temas, "Medication", a ver qué os parece. Está incluido en su primer trabajo "Como un maldito guisante", publicado en 2006. En YouTube sólo he encontrado el principio de la canción en un festival, pero podéis escuchar el disco completo en Spotify en este enlace.