domingo, 2 de marzo de 2008

Mi primer pan!

Como todavía no dispongo de un recipiente adecuado para hacer pan de molde, me he tirado de cabeza a la piscina del pan normal. Sí, ese mismo que compramos en las panaderías, crujiente y que huele tan bien. Pues en mi primer intento la cosa no me ha salido nada mal, aunque esté mal que yo lo diga :D

No se me dan demasiado bien las masas pero con ésta no me he peleado demasiado. Antes de ponerme a ello busqué por internet y encontré miles de recetas, unas más fáciles, otras más complicadas, con
masa madre (que todavía no me he atrevido a preparar) y con distintos métodos de amasado. Como yo no tengo panificadora, ni amasadora, ni ningún cacharrito que me ayude en el proceso, cogí detalles de aquí y de allá y conformé la receta más sencilla y cómoda para probar sin que me causara demasiada frustración en caso de que no funcionara. Tengo que agradecer a Bea sus consejos y los enlaces que me facilitó, donde encontré valiosa información para embarcarme en el mundo del pan.

Los ingredientes que utilicé fueron: 500 gramos de harina
(no puedo asegurar que sea de fuerza, aunque eso es lo que pedí en la panadería, porque no tengo muy claro si la dependienta me entendió), medio litro de agua tibia, 15 gramos de levadura fresca (yo usé algo más de medio cubito de los de Mercadona), una cucharadita de aceite de oliva y una cucharadita de sal. Evidentemente, el pan que resulta de estos ingredientes es un pan blanco súper sencillo, sin sabores exóticos ni nada parecido, pero muy similar a cualquier pan rústico o artesano de las panaderías.

El primer paso es disolver la levadura en una taza de agua templada. Se deshace con los dedos, luego se le añaden tres o cuatro cucharadas de harina y se revuelve bien la mezcla. Se deja tapado con un trapo en un lugar libre de corrientes de aire, para que la levadura se active. El objetivo es que el “bichito” de la levadura reaccione, se vaya comiendo la harina, fermente, haga burbujitas y forme una especie de pasta espesa que será lo que hará luego subir el pan. Al menos eso es lo que yo he entendido en las diversas explicaciones que se dan sobre el tema a lo largo y ancho de las páginas de panificación en internet, que son muchísimas.


Bien, tras una media hora o cuarenta minutos se supone que la levadura ya está preparada, así que se colocan en un bol grande los demás ingredientes. Se echa por tanto la harina, la sal y el aceite y, tras mezclar, se añade la levadura. Se va agregando agua tibia y amasando hasta alcanzar un resultado bastante homogéneo. Aunque no he conseguido ningún dato exacto sobre el tiempo de amasado, yo lo hice durante unos 10 minutos, añadiendo a ratos un poco de harina sobre la superficie para evitar que la masa se pegara.

Tras este proceso, la masa debe permanecer en un recipiente tapado con film transparente durante una hora (o incluso dos si es posible) hasta que doble su volumen. Parece increíble pero sí que crece la masa, así que elegid un bol amplio no metálico y enharinad bien las paredes para que no se pegue. Tras ese tiempo de levado, la masa se retira del bol y se elimina el aire que ha cogido, amasando unas cuantas veces ligeramente. Se cortan las piezas de los panes que queramos hacer, se les da forma y se ponen en una rejilla, dejándolos de nuevo reposar durante otra media hora o un poco más. Durante ese tiempo volverán a coger algo más de volumen.


Finalmente, se precalienta el horno, se les hacen unos cortes limpios a cada pieza y se meten los primeros 10 minutos a máxima potencia, reduciendo después la temperatura a unos 200º. Dependiendo del tamaño de las barras o bollos necesitarán más o menos tiempo de cocción. Los míos tenían forma de barritas de bocadillo, más o menos, y necesitaron aproximadamente unos 20-25 minutos, aunque he de decir que mi horno apura bastante así que es mejor ir controlando que no se tuesten. Cuando estén se dejan enfriar fuera del horno sobre una rejilla.


Con las cantidades que puse arriba salen entre seis y ocho panes pequeños, que a mí me duraron para dos comidas y un picoteo con 7 personas (and the Oscar goes for… mi pan!). Lo bueno fue que al día siguiente el pan seguía estando muy bueno, sin la corteza crujiente de recién hecho pero con la miga muy fresca. Lo guardé a temperatura ambiente en una bolsa de las de congelar y aguantó perfectamente sin ponerse duro a pesar de la miga compacta ni ablandarse como un chicle.

Estoy muy contenta con el resultado y, actualizando la información, repetí la receta el sábado pasado y volvió a quedar buenísimo. Puede que no tenga un sabor espectacular, puesto que no lleva ningún ingrediente extraordinario, pero como un simple pan rústico es una receta verdaderamente satisfactoria. Lo único malo es que se precisa bastante tiempo para su elaboración, aunque la mayor parte de ese tiempo es de espera. El proceso completo puede llevar en total unas cuatro o cinco horas hasta el momento de degustación, pero el esfuerzo es mínimo y la recompensa inmejorable.

20 comentarios:

  1. ya veo que te has atrevido a empezar con el pan de verdad y el resultado ha sido estupendo....me estais animando entre todas , ya va tocando, besitos , me encanta como cuentas las cosas....

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  2. Hola Dimpy, gracias por tu visita :) Si yo he podido hacerlo y me ha quedado así de bien seguro que tú también podrás, sobre todo porque mi relación amor-odio con las masas es bastante tensa y con esta masa de pan apenas me peleé, jajaja. De todos modos envidio tus bollitos de nata redonditos, todos perfectos... a mí esas cosas no me salen nunca! XDD

    saluditos!

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  3. Qué bonitos, y con buena miga :)
    Hacer pan, por mi poca experiencia, es algo que puede frustrar mucho pero que cuando sale bien te llena de orgullo y satisfacción xD Además tiene algo especial el haberlo hecho con tus propias manos, y como dices, muchos panes caseros aguantan bien varios días.

    Un día de estos vuelvo a la carga a experimentar con las harinas, masas y levados, a ver qué sale :)

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  4. Bueno, bueno, bueno.... te han quedado perfectos maja... tienes que estar super orgullosa... que placer dá comer el pan hecho por uno mismo en casa, verdad!!! En cuanto al tiempo de amasado, hay un método que se llama prueba de la membrana, o prueba de transparencia. Se coge un trocito pequeño de masa y se estira con cuidado hasta conseguir que quede como una membrana transparente, fina como el papel. Si la masa se abre antes de crear la membrana, hay que seguir amasando un ratito más...pero tampoco te obsesiones... yo nunca lo he conseguido, jejejej. En la panadería, no te entenderán si piden harina de fuerza... con que les digas harina de pan te venderán la correcta!!!!Bueno, te deseo mucha suerte y ánimo con tus experimentos panaderiles!!!!!! Un beso. Bea.

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  5. Akane, es cierto que se siente muchísima satisfacción! Yo creo que incluso más que con cualquier otro plato, porque hacer algo tan básico pero a la vez tan complicado... Estoy súper contenta de que me haya salido bien :D Y sí, me encantó la miga! jaja.

    Bea, gracias de nuevo por esos consejos :) Lo de la harina es que cuando le pregunté a la chica de la panadería por harina de fuerza me miró raro, así que replanteé la cuestión y le dije si vendían la harina que usaban ellos para hacer el pan. Deduzco que me dio de fuerza, pero claro, no podría confirmarlo XD Lo de la prueba de la transparencia no lo había leído, pero no sé si me gustaría comprobar que mi masa no pasa esa prueba, jajaja. Lo que tenía la masa al principio es que se rompía un poco, por eso las barras no quedaron demasiado bien formadas. En los segundos panes que hice la mezcla quedó mucho más elástica y yo creo que visualmente también quedaron más monos, aunque estas fotos son de los primeros. Seguiré practicando :D

    Gracias a las dos y saluditos!

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  6. Parece mentira que una cosa tan normal y que comemos todos los días tenga bastante elaboración. A mi me parece jodio.
    Besos!

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  7. Jeje, Javi, eso mismo pensé yo cuando vi el proceso XD La cosa echa bastante para atrás incluso a cocineros experimentados porque nada que te pases o te quedes corto aquí o allá afecta de forma increíble a la miga, la corteza, el sabor... todo! Mis panitos no son ni mucho menos perfectos pero me ahorran tener que ir a comprar pan los findes :D Algo es algo, jaja.

    saluditos!

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  8. Te acabo de reenviar el correo, si no lo recibes en un rato, mandame un correo!!! Beso. Bea

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  9. Menudo pan te has marcado...
    enhorabuena
    A partir de ahora
    imparable

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  10. Kano que no digan que los chicos no cocinan :D

    Bea, recibido por fin, gracias :)

    Su, gracias! Ahora sólo necesito ganas y tiempo para seguir probando más cosas, jaja.

    saluditos a todos!

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  11. Hola Lillu, gracias mil por la visita a la Panna Cotta Ligera... me alegro que te haya gustado, merece la pena probarla. Y tienes razón, las recetas las hacemos nosotras, no? pues avisando de los cambios sobre el original (nobleza obliga), pues lo llamamos como nos dé la real gana.
    En cuanto a tu pan, quién dijo miedo? además, ¿no te encanta hacer la masa? y olor que sale del horno cuando se está haciendo? huele a hogar, a panadería de las de antes (por favor, me estoy poniendo melancólica).
    Bueno, que un 10 por tener las ganas de aprender a hacer las cosas y ánimo, que todas hemos sido primerizas en todo.
    Una pregunta curiosa: el nombre Lillu viene de la heroina de la peli "El Quinto Elemento"? Me lo pasé en grande viéndola, es muy divertida...
    Un beso.

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  12. ¡Si no se te dan bien las masas nunca podrás dedicarte a la política!

    Pan casero y recién hecho. Suena bien.

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  13. Adi, gracias por tu comentario :) Y sí, el nombre Lillu viene de "El quinto elemento", adaptando un poco a mi estilo el original Leeloo. A mí también me encantó la película :D

    Möbius, no podré dedicarme nunca a la política, me parece a mí :P Lo del pan hecho en casa suena bien y sabe mejor. Es una sensación muy agradable :D

    saluditos!

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  14. Oye... Felicidades. Tiene una pinta estupenda. Para pan de molde, Pyrex tiene unos moldes estupendos y también los hay de los de silicona. No sé qué precio tienen, pero si sabe bien... La recompensa ya la tienes :D ¡Cómo me está apeteciendo una rodaja del tuyo...! ¡Con mantequilla! Ambas cosas prohibidas ahora mismo para mí :P ¡Jaja! ¡Sigue así!

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  15. Hannamary, yo la mantequilla no la huelo desde hace años, pero cuando salió este pan del horno fue lo primero que pensé también XDDD

    Hoy estoy experimentando con el pan de molde en un moldecito metálico de cake que tengo, a ver qué tal queda. Ya postearé el resultado porque aún está en el horno :D

    saluditos!

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  16. Hola Lillu, tu pan, te ha quedado genial, veo que te has informado bien bien, de todos los pasos, yo empecé en diciembre con mi primer pan, me quedaron preciosos unos panecillos de sésamo, aunque algo compactos porque fué sin harina de fuerza,poco a poco te atreves a añadirle algo más o a cambiar las recetas que encontramos por los estupendos blogs, anímate a hacer la masa madre, se conserva en el frigo como un elemento más de tu cocina, no es nada complicado y le da a los panes un toque esponjoso muy bueno. En fin, bienvenida al mundo del pan, yo estoy encantada de haberlo conocido, y todavía hay muuucho por experimentar.
    Un saludo!!!

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  17. Gracias Cristina :) A veces leo tantas recetas en los blogs que acabo con un cacao impresionante XDD Voy cogiendo cosas de aquí y de allá y el resultado no siempre es bueno, pero en fin, esto de la cocina tiene mucho de experimento :D

    Lo de la masa madre me da un poco de miedito, porque hay que estar pendiente de que el bichito no se muera, de cambiarle la harina... yo que sé, me parece demasiada responsabilidad todavía XDDD Quizás más adelante me anime con ella, que es cierto que he leído que la mayoría de las recetas de pan la llevan y quedan mucho mejor.

    Saluditos!

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  18. Guerra a las baguettes congeladas...
    Enhorabuena Lillu, estoy encantada con lo que cuentas de Barcelona, aquí me tienes leyéndote todo, todo todo

    Besos

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  19. Muchas gracias Su :) Estoy aprendiendo un montón de vosotras, que en experiencia culinaria vais sobradas y preparáis unas cosas buenísimas!

    saluditos!

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