Su cómic “Pequeños milagros” (2000) recoge cuatro relatos con historias acaecidas en uno de esos barrios judíos de la Gran Manzana, a caballo entre la realidad y lo mágico. Está escrito muy en la línea de “Contrato con Dios”, mostrando las aventuras y desventuras callejeras de unos protagonistas que posiblemente tengan mucho de autobiografía en las manos de Eisner. Estas cuatro historias incluso parecen una continuación de cualquier otro trabajo del autor en la misma línea, con los moradores de la Avenida Dropsie como protagonistas.
Para mí lo más destacable de esta obra es el dibujo en blanco y negro, increíblemente expresivo, junto con el entintado en tonos sepia. Las historias no dejan de ser un tanto típicas, con moraleja final: un pícaro que se aprovecha de la bondad de su propia familia para sacarles dinero; un joven que gana por inteligencia a los matones del barrio; un muchacho vagabundo que aparece un día de la nada, ocasionando con su presencia lo que muchos consideran actos milagrosos; una bella mujer muda cuya única opción de matrimonio es con un hombre lisiado.
Nada novedoso, como digo, ni en lo referente a las temáticas ni en los personajes, ambas cosas muy en la línea de Eisner. Aún así se trata de una lectura entretenida, muy correcta y con un buen nivel tanto de guión como de dibujo. Es difícil defender la existencia de los milagros, creas en ellos o no.
Yo creo en ellos.
Puntuación: 7 sobre 10

















