Si hay una leyenda viva del poker es sin duda Doyle Brunson. Comenzó a jugar en el estado de Texas, de donde era originario, cuando el poker todavía se consideraba una práctica ilegal y estaba repleta de maleantes y criminales organizados que no tenían reparos en usar cualquier método poco lícito para llevarse el dinero. En este ambiente de bajos fondos y timbas clandestinas, Brunson luchó para que el poker saliera de esa mala fama que lo rodeaba.
Muy pronto inició un periplo por otros departamentos estadounidenses jugando el tradicional poker de cinco cartas, con otros hombres que se convertirían en figuras como Amarillo Slim o Sailor Roberts. Cuando llegó a la ciudad de Las Vegas decidió que aquel sería su destino definitivo para dedicarse profesionalmente al poker. Desde allí impulsó la modalidad "Texas Hold'em", escribiendo en 1978 el libro "Super System", considerado aún hoy por hoy uno de los mejores manuales sobre poker.
Apodado "Texas Dolly", continúa jugando al más alto nivel a sus 74 años y ha logrado ganar diez brazaletes en las series mundiales (WSOP). Su hijo, Todd Brunson, se dedica también de modo profesional al poker y ha heredado el tipo de juego cauteloso e inteligente de su padre que le ha caracterizado a lo largo de su carrera. Su hija Pamela también participó en el evento principal del torneo de 2007, consiguiendo mejor posición que su padre y su hermano.
El carácter afable de Doyle Brunson ha hecho que sea, además de respetado y admirado como jugador, muy querido y aplaudido en sus apariciones públicas, en las que se ha preocupado siempre por promocionar y difundir el maravilloso juego del poker.
sábado, 10 de noviembre de 2007
Poker: Doyle Brunson
Etiquetas: POKER
viernes, 9 de noviembre de 2007
Cambios
No en mí, sino en el blog, pero me apetecía poner una foto :D Tampoco he cambiado nada destacable; únicamete he organizado un poco mis links y he añadido ahora algunos apartados más. He dividido mis enlaces en Blogs, Fotologs, Juegos y Otros Links, y no descarto poner alguna sección más si hay material para ello. Como digo, no es nada del otro mundo, pero así las páginas están un poco más accesibles para todos los que queráis echar un vistazo.
Recomendaciones, todas. Visito otros muchos sitios pero esos son los más habituales en mis consultas diarias. Poco a poco iré añadiendo páginas nuevas y blogs de otras personas que todavía no he revisado con detenimiento y que también pueden ser interesantes. Hala, a navegar que hace viento :)
Etiquetas: BLOG Y BLOGS, PERSONAL
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Queen
Pocos grupos se han ganado tanto el respeto de todo tipo de público como Queen. La muerte a causa del SIDA de su vocalista, el recordadísimo Freddie Mercury, abrió una brecha social y musical que ha durado hasta nuestros días.
El grupo surgió en Londres (Reino Unido) en 1970, con componentes de otras bandas como Smile. La formación definitiva fue la compuesta a partir de 1971 por Roger Taylor, Brian May, John Deacon y Freddie Mercury, que duraría hasta la desaparición de este último. Sus comienzos fueron lentos pero seguros y a mediados de la década comenzaron a lograr sus primeros éxitos como "Bohemian Rhapsody", "Somebody to love", "We will rock you" o "We are the champions", que se convirtió en todo un himno para acontecimientos varios.
En los 80 dejan un poco de lado el rock más puro para adentrarse en sonidos más discotequeros, siendo por ello criticados por muchos de sus seguidores. Sin embargo, es en esos años en los que publican algunos de sus temas más coreados como "Radio Ga Ga" o el que suena "I want to break free", promocionado también con un vídeo tan divertido como reivindicativo y rompedor. Pero a finales de esa década, y precisamente en un momento dulce de su carrera, deciden tomarse un descanso y no dar más conciertos, quizás debido al cansancio de Mercury, que por entonces ya sabía de su enfermedad aunque la mantenía oculta.
Es precisamente el 23 de noviembre de 1991 cuando el cantante hace público, a través de un comunicado de prensa, el hecho de que es portador del VIH y está enfermo de SIDA. Sin que nadie pueda asimilar la noticia, Mercury fallece al día siguiente, dejando a muchos amigos sorprendidos y a millones de fans desconsolados. El mito de Mercury fue creciendo sin parar desde entonces. El grupo sacó al mercado nuevos recopilatorios que fueron todo un éxito y Queen continúo viva como banda, siempre guardando la memoria del que fuera su voz principal. La Wikipedia dispone de un artículo completísimo sobre la historia del grupo antes y después de la muerte de su líder.
Personalmente, Queen no se encuentra entre mis grupos favoritos (vale, me tocan cien latigazos por ello...) pero sí que he disfrutado mucho con algunos de sus temas. Tienen como punto positivo una música muy fácil de escuchar aunque a veces llega a ser un poco cargante, dependiendo de las épocas. Valoro lo que fueron dentro del panorama musical y lo que significó para muchos artistas la entereza de Freddie Mercury para sobrellevar su enfermedad después de una vida rodeada de excesos y alegrías. Por ello, suenan esta semana con el tema de 1984 "I want to break free".
Etiquetas: MUSICA
martes, 6 de noviembre de 2007
El maquinista
Hacía ya tiempo que una película no me sorprendía, y "El maquinista" lo ha hecho y de un modo muy positivo. Aparte de mi debilidad manifiesta por Christian Bale (aunque en esta película no está precisamente macizorro, en el aspecto artístico me apasiona igualmente su trabajo), la película cuenta con un planteamiento interesante, una historia bien contada y bien resuelta y unas interpretaciones secundarias a la altura de un conjunto sólido. (Spoilers!).
La película, dirigida por Brad Anderson en 2004 y con amplia participación española en la producción, cuenta las penurias de Trevor Reznik, empleado en una fábrica que desde hace un año no consigue dormir, ni apenas comer, y que se ve acosado por la soledad. El insomnio y el cansancio comienzan a hacer estragos tanto en su físico como en su cabeza, que sufre lo que parecen ser extrañas alucinaciones y paranoias. Al verse implicado en un desafortunado accidente, en el que un compañero de trabajo pierde un brazo, comienza la tortuosa búsqueda de alguien que fue en parte cómplice del accidente pero que sin embargo parece no existir.
Sus compañeros de trabajo le dan la espalda ante su ilógico comportamiento. Reznik empieza a sospechar que quieren hundirle y sólo encuentra refugio en Stevie (Jennifer Jason Leigh), una prostituta con la que ha desarrollado algo que se acerca más al cariño que al intercambio comercial de sexo. Pero el puzzle sigue sin tener sentido para él, sintiéndose acosado por la situación y las pistas que parecen guiarle siempre hacia un callejón sin salida en el que sólo él es el protagonista, principio y fin de algo indefinido.
El espectador tiene la oportunidad durante toda la película de especular sobre lo que está ocurriendo: quizás Reznik sufre una enfermedad mental, quizás alguien está intentando volverle loco, quizás simplemente sufre las alucinaciones provocadas por la inanición y la falta de sueño. Finalmente todo se aclara de una manera lógica pero en cierto modo sorprendente. Las pistas le habían llevado hasta la verdad, pero era difícil verla y sobre todo aceptarla: hacía un año que Trevor Reznik sufría el sentimiento de culpa por un atropello del que se fugó sin prestar auxilio y él mismo se engañó durante ese tiempo para intentar llevar una vida normal. Pero los remordimientos pesaron más que el miedo y dejó de descansar (posiblemente pensara que no se lo merecía?). Las personas que su mente ponía en su camino sólo eran las que rodearon el suceso de aquel día, recordándole constantemente que debía reparar su daño para poder recuperar la tranquilidad perdida.
Lo bueno de la película es que está perfectamente montada para que sospeches en cada momento lo más adecuado, sin saltarte nada: primero que todo se debe al insomnio, luego que realmente existe un complot contra él para acusarle de algo, y finalmente te descubren que ambas teorías poseen su parte de razón. El cierre del círculo, cuando Reznik se entrega a la policía y consigue por fin dormir, hace que la película no deje flecos y termine con una agradable relajación mental para el esforzado público, que hasta ese momento sufría cierta empatía con los achaques psicológicos de Bale.
Precisamente es el protagonista, Christian Bale, uno de los principales baluartes del film; no imagino la cinta con otro actor en ese papel. De hecho, Bale se trabajó el personaje a conciencia, sobre todo en lo relativo al físico, llegando a adelgazar incluso más de lo razonable para interpretar al insomne y deteriorado maquinista. Las dos chicas de la película, Jennifer Jason Leigh y Aitana Sánchez-Gijón también ejecutan a la perfección sus personajes, aportando a la obra mucho realismo y sobriedad.
Acerca del más o menos trabajado final de la película, hay personas que opinan que dicho final es previsible y poco original, a lo que yo sólo puedo aportar que en ningún momento me esperaba que lo que sufría el buen hombre fuera una penitencia por un delito no juzgado. También he de decir que con la anterior película de Brad Anderson, "Session 9", me pasó todo lo contrario y me sentí engañada y aburrida desde las primeras escenas. En todo caso, quizás sea mi empeño por no saber nada de los argumentos ni ver tráilers antes de ver las películas completas lo que me ayuda a sorprenderme más que otros espectadores más exigentes y exprimir al máximo las intenciones de cada obra, aunque a veces no haya mucho de donde sacar jugo. En este caso, mi nota es de sobresaliente para "El maquinista", que consiguió engancharme de principio a fin y no decepcionarme en ningún aspecto formal ni artístico.
Etiquetas: CINE
lunes, 5 de noviembre de 2007
Feliz cumpleaños!
Feliz cumpleaños GeekDraz! Eres mi friki favorito y te quiero mucho, mucho, mucho (a pesar de los chistes, sí). Y por mucho que se empeñe el del despertador, ya son más de tres :P
Etiquetas: PERSONAL
domingo, 4 de noviembre de 2007
El guardián entre el centeno
Hace muchos años leí esta famosa novela y recordaba que me había gustado mucho. Revisada hoy, ya no me dice lo mismo que en su primera lectura, con otra edad y otra situación, sin encontrar signos de identificación entre su protagonista y mi persona actual. Sin embargo, "El guardián entre el centeno", de J.D.Salinger, es una obra de lectura obligada para los adolescentes en muchos colegios americanos. (Spoilers!).
El protagonista, Holden Cauldfield, es un chico de 16 años recién expulsado de un colegio privado del que no parecía gustarle absolutamente nada. Narra desde lo que se intuye como un centro psiquiátrico su salida del colegio y sus deambulaciones por las calles de Nueva York antes de regresar a su casa. Holden muestra resentimiento y desprecio por casi todo el mundo, sin conseguir huir sin embargo de la misma monótona y ridícula existencia que envuelve a sus conocidos. Desea hacer algo grande pero no tiene valor más que para imaginarlo.
Marcado por la temprana muerte de su hermano Allie, cuando tenía apenas 13 años, Holden admira a su otro hermano mayor por su seguridad y a su hermana pequeña por su inocencia y espontaneidad, dejando ver en todo momento una especie de complejo de inferioridad ante ellos que le limita para hacer una vida normal e independiente. Precisamente la inocencia infantil es un aspecto recurrente en ésta y otras obras de Salinger. El título "El guardián entre el centeno" proviene precisamente de un poema en el que un guardián evita que los niños caigan por un precipicio, actividad que le gustaría desarrollar al protagonista para que ningún crío sufra lo que él está pasando en su tránsito a la vida adulta.
Al contar su historia es consciente del escaso sentido de muchas de sus actitudes, pero aún así continúa con ellas sin intentar dar un giro positivo a su vida. Es pesimista, depresivo, maniático y neurótico, pero aún así posee una notable inteligencia que le permite analizar las situaciones que le rodean desde un punto de vista adulto y sarcástico. Este hecho no le evita sin embargo caer frecuentemente en el lado infantil de sus 16 años, inconsciente e ilógico, y en la confusión que genera su traumática adolescencia.
Leído hoy, "El guardián entre el centeno" conserva una forma bastante moderna y rompedora, por la que en la época de su publicación en 1951 fue ampliamente criticado. El uso de lenguaje soez y sus abiertas referencias al mundo de la prostitución o las drogas consiguieron que fuera uno de los libros más prohibidos del momento, considerado por muchos como instigador de la rebeldía adolescente y máximo exponente de la desesperanza propia de la "generación perdida" a la que pertenece su autor. El fondo de la novela sin embargo ya no tiene demasiado interés para mí hoy por hoy, puesto que es una historia que, observada desde la barrera, no te ofrece lo mismo que cuando te implicas con el personaje, sus dudas y sus miedos.
Es una novela de fácil lectura, con capítulos cortos y lenguaje accesible a su público objetivo, por lo que todos los adolescentes deberían leerlo para ver qué sacan en claro. No le da demasiada publicidad positiva el hecho de que fuera el libro de cabecera del asesino de John Lennon o que el que atentó contra Reagan también estuviera obsesionado con esta narración, pero precisamente por ello es conveniente leerlo y entender qué clase de violencia contra el mundo se oculta tras la actitud derrotista y pasota de Holden Cauldfield.
[...] Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. [...]
Etiquetas: LIBROS
viernes, 2 de noviembre de 2007
La noche de Halloween
La tradicional celebración de la noche de difuntos inspiró una de las películas de terror más recordadas de los últimos años, "La noche de Halloween", dirigida en 1978 por uno de los directores más destacados del cine independiente, John Carpenter. La debutante Jamie Lee Curtis bordó un papel que le abriría las puertas en el mundo del cine y que propiciaría más colaboraciones futuras con Carpenter. (Spoilers!).
La película cuenta la historia de uno de los asesinos más despiadados de la gran pantalla, Michael Myers, que desde los seis años permanece internado en un centro psiquiátrico por el asesinato de su hermana. Pero 15 años después Myers logra huir y vuelve a su antiguo pueblo para sembrar el terror de nuevo. El psiquiatra que lo trataba, sin poder descubrir en él atisbo de curación ni arrepentimiento por su crimen, sólo puede intentar detener la terrible matanza que se avecina.
Sin necesidad de complicados efectos especiales ni enrevesados argumentos, la película logra mantenerte en tensión de principio a fin. En cada esquina y tras cada puerta te preparas para la fantasmal aparición de Myers, que sin embargo aparece cuando menos te lo esperas. Los movimientos de cámara son magistrales y el montaje muy acertado, aparte de la increíble música, que suena esta semana en el blog, compuesta también por John Carpenter.
"La noche de Halloween" inició una de las sagas de terror más famosas de la historia, que llegó a tener hasta una decena de secuelas. Se llegaba también con esta película al apogeo de un subgénero del cine de terror denominado slasher, en el que básicamente actúan psicópatas enmascarados contra adolescentes que se inician en el mundo del sexo o las drogas. La primera película catalogada dentro del slasher fue "La matanza de Texas" (1974), teniendo otro importante exponente en la serie de "Viernes 13", empezada en 1980.
Hace un par de meses se estrenó un último remake de la película de Carpenter, denominada "Halloween, el origen", dirigida por Rob Zombie y que parece que, sin ser exactamente un remake, muestra una digna visión de la historia original. En esta página hay también un interesante artículo que revisa toda la saga "Halloween" y analiza las idas y venidas del perturbado "hombre del saco".
La cinta original merece la pena por el buen logrado ambiente que crea, la tensión que vive el espectador, sin ningún abuso de sangre o gritos, y un desenlace un tanto previsible pero que por entonces era bastante novedoso y muy angustioso. Merece la pena una revisión para comprobar una vez más de dónde viene el cine de terror que vemos hoy.
Etiquetas: CINE
jueves, 1 de noviembre de 2007
Fiesta de Halloween
Ayer por la noche celebramos una fiesta de Halloween en casa de unos amigos. La ambientación fue perfecta, con las típicas calabazas, candelabros, calaveras, telas de araña, murciélagos... todo lo necesario para espantar a los malos espíritus y disfrutar de la entrada del nuevo año celta.
Aunque no todos íbamos disfrazados, sí intentamos vestir de negro y maquillarnos acorde a la cena gótica sugerida por los anfitriones, Nacho y Ruth. Cada asistente aportó una muestra de sus aptitudes culinarias relacionadas con la fiesta de las brujas, y así encontramos una magnífica tarta-cementerio elaborada por Ingrid, así como sus ponches de "sangre fresca" (fresa y granadina) y "duendecillo mohoso" (limón y kiwi), que estaban buenísimos.
Yo decidí preparar para tan especial ocasión unos sándwiches-ataúd, tomando ideas de varias páginas de internet con recetas de Halloween. Para ello simplemente es necesario preparar los emparedados de la forma normal, con el relleno que se desee y preferentemente con pan de molde sin corteza. Posteriormente se aplastan un poco para que no se rompan y se cortan con la forma de ataúd. Yo hice unos de embutido y queso y otros vegetales, con un relleno casero a base de mayonesa sin huevo, atún, maíz y pimiento rojo y verde. Para decorar coloqué unas tiras de pimiento morrón en forma de cruz sobre cada sándwich. La verdad es que quedaron francamente divertidos.
Me aventuré también con unas galletas, aunque no tenía ningún molde apropiado para la celebración de Halloween. Preparé una masa de galletas normal con harina, azúcar, un huevo, leche desnatada, aceite de oliva, vainilla, ralladura de limón y una cucharadita de levadura. Intenté cortar a mano las formas típicas de la noche en cuestión, como calabazas, murciélagos o fantasmitas, pero la paciencia me llegó sólo para la primera bandeja. Luego recurrí a mis moldes tradicionales y decoré el resultado con chocolate negro fundido. No quedaron espectaculares a primera vista pero estaban bastante ricas.
Otros invitados aportaron salchichas cortadas al estilo "dedo amputado", platos derivados de la calabaza como tartas y potajes, chocolates y algunos otros aperitivos. La noche fue muy entretenida y tranquila, aunque con los tradicionales sustos en forma de bichos asquerosos y puertas chirriantes, tal y como requiere cualquier tétrica fiesta de Halloween.




