miércoles, 16 de julio de 2008

Jack Johnson

Hace unos días vi en Embolica que Fa Blog un post sobre Jack Johnson, un artista que no conocía y que me encantó desde la primera canción que escuché. Su música es una mezcla de rock, reggae y folk, con mucho ritmo y letras comprometidas. Jack Johnson, nacido en Hawaii en 1975, era surfista profesional hasta que una lesión le apartó de las olas.

A partir de entonces se dedicó a componer y tocar sus propios temas. En 2001 Ben Harper lo fichó para su discográfica y le produjo su primer disco, que fue todo un éxito entre el público más joven. Posteriormente Johnson creó su propio sello discográfico, con el que editó sus siguientes tres trabajos de estudio.

Johnson ha seguido ligado al mundo del surf dirigiendo películas documentales y aunando música y deporte, convirtiéndose en todo un icono para los surfistas. A mí sus canciones me transmiten un buen rollo muy agradable, aunque en muchas de sus letras también está presente la denuncia social contra las guerras o las injusticias.

Esta semana suena "Breakdown", incluido en su disco de 2005 "In between dreams". El vídeo musical del tema también demuestra su pasión por el surf y ese estilo de vida.

I hope this old train breaks down
then I could take a walk around 

See what there is to see, time is just a melody 

With all the people in the street walking fast as their feet 

Can take them, I just roll through town 

And though my window’s got a view, well the frame I’m looking through 

Seems to have no concern for now 

So for now I 


I need this here old train to breakdown 

Oh please just let me please just breakdown 


Well this engine screams out loud,
centipede going to crawl westbound 

So I don’t even make a sound
cause it’s going to sting me when I leave this town 

And all the people in the street that I’ll never get to meet 

If these tracks don’t bend somehow 

And I got no time that I got to get to where I don’t need to be 

So I 


I need this here old train to breakdown 

Oh please just let me please just breakdown 
 

I want to break on down 

But I can’t stop now 

Let me break on down 


But you can’t stop nothing if you got no control 

Of the thoughts in your mind that you kept and you know 

That you don’t know nothing but you don’t need to know 

The wisdom’s in the trees not the glass windows 

You can’t stop wishing if you don’t let go 

Of the things that you find and you lose and you know 

You keep on rolling, put the moment on hold 

Because the frame’s too bright, so put the blinds down low 


I need this here old train to breakdown 

Oh please just let me please just breakdown 


I got to break on down 

But I can’t stop now 


martes, 15 de julio de 2008

Abadejo en papillote con ensalada templada de lentejas

Estoy de vuelta en casa tras un viaje relámpago a mi tierra y retomo el blog después de un pequeño descanso. Es que una también merece vacaciones de vez en cuando :D

Hasta hace poco no comía demasiado pescado y tampoco sabía muy bien cómo prepararlo. Buscando por internet he encontrado recetas fáciles que hacen para los perezosos como yo el hecho de cocinar mucho más sencillo y limpio. A pesar del rimbombante título de la receta que publico hoy, este plato resulta facilísimo y muy saludable.

Los ingredientes básicos que yo utilicé son:
abadejo de Alaska (filetes sin piel y sin espinas, yo los compré congelados en Mercadona, muy ricos y baratos), aceite de oliva, pimiento verde, cebolla, romero, pimienta negra y sal. Se puede añadir también un poco de zumo de limón. Para la ensalada de lentejas hacen falta, como no, lentejas, trigo entero y zanahoria rallada.

Para preparar el pescado utilicé el método del
papillote, un sistema que consiste en envolver bien los alimentos en papel de horno o de aluminio, cerrar el paquete lo mejor que se pueda para que no entre aire y cocinar al horno. Con este método los productos se cocinan en su propio jugo, absorbiendo todos los aromas de los condimentos que los acompañen. Es una técnica muy saludable puesto que evita en lo posible las grasas y hace que los alimentos mantengan gran parte de sus propiedades y todo su sabor.

En mi caso yo utilicé abadejo de Alaska, que tiene un sabor similar a otros pescados blancos como la merluza. Coloqué un filete fino sobre el aluminio, untándolo con un poco de aceite de oliva, sal, pimienta negra y romero. Por encima corté en tiras un poco de cebolla y pimiento verde, pero se le pueden añadir las verduras o especias que prefiráis. Tras cerrar bien el paquete se introduce al horno unos 20 minutos (en realidad serían unos 10 desde que el paquete se infla dentro del horno) a unos 180º. Cuidado al abrirlo cuando termine la cocción porque el vapor puede quemar. Es importante que el paquete quede perfectamente sellado para que la cocción sea la ideal. Si no se infla, es que no está bien cerrado.

Para preparar la ensalada templada de trigo y lentejas yo usé
trigo ecológico en grano, aunque patiné un poco con la cocción. Lo dejé en remojo unas 6 horas y lo puse a cocer en la olla express unos 30 minutos, pero cuando el agua ya se había consumido el trigo todavía no se había inflado lo necesario y se quedó un poco duro. Como es la primera vez que cocino trigo no sé muy bien si la cocción es diferente según la variedad, pero seguí las indicaciones del paquete y el resultado no me gustó demasiado. Sé que existen marcas que lo venden precocido, pero yo no lo encontré y, de hecho, me costó encontrar en un herbolario el que usé.

Una vez cocido con un poco de sal, el trigo puede mezclarse con cualquier verdura o legumbre. Yo usé lentejas cocidas de bote, escurridas y lavadas. Si no os gustan las lentejas de bote se pueden cocer lentejas normales y escurrirlas igualmente, aunque para tomar en ensalada a mí me parecen perfectas las que vienen ya cocidas. Por último añadí una zanahoria rallada y mezclé bien con el trigo todavía caliente. Se puede aliñar al gusto, aunque yo suelo poner sólo un poco de aceite de oliva, a veces.


En la foto no se aprecia apenas el trigo porque quedó oscuro y se confunde con las lentejas, pero el trigo que yo he probado en otras ocasiones queda más blanco y tierno. Si se usa trigo precocido, que tarda unos 10 minutos en prepararse, el plato estará listo en apenas 20 minutos, que será el tiempo de cocción del pescado en el horno. Y os garantizo que el aroma del abadejo al abrir el paquete de papel de aluminio es buenísimo!

miércoles, 9 de julio de 2008

Summer Wine

Pues hoy, para celebrar mi cumpleaños, un tintito de verano :P Jajaja, va, no, es mentira, que yo hace seis años que no bebo, pero quiero ilustrar musicalmente esta semana con el tema “Summer wine” porque hace unos días que no me lo quito de la cabeza.

Esta canción fue escrita y grabada originalmente por
Lee Hazelwood en 1966 y en su primera versión la cantó con él Suzi Jane Hokom. Sin embargo, el tema se haría conocido al año siguiente con Nancy Sinatra en la voz femenina, experta en duetos inolvidables, muchos de ellos también con Hazelwood. Posteriormente, la canción sería también grabada por Demis Roussos con Petula Clark, y cantada por The Corrs con Bono de U2 en un concierto en 2002. Todas estas versiones son en realidad muy parecidas, del mismo estilo y con una musicalidad semejante, aunque la canción ha pasado por otra veintena de covers menos conocidos.

La versión que suena está interpretada por Ville Valo (vocalista de
H.I.M.) y Natalia Avelon, y se incluyó en la banda sonora de la película alemana “Das wilde leben” en 2007, interpretada por esta actriz de origen polaco. La cinta se tituló en inglés “Eight miles high!” pero no me suena que se haya estrenado en España, o al menos no en las salas más comerciales.

Aunque Lee Hazelwood falleció en agosto del año pasado, hoy 9 de julio hubiera cumplido años también, así que para él y para mí esta versión de su “Summer wine” con las preciosas voces de Ville Valo y Natalia Avelon.

“Summer wine” – Ville Valo & Natalia Avelon
“Summer wine” – Lee Hazelwood & Nancy Sinatra
“Summer wine” – Demis Roussos & Petula Clark
“Summer wine” – The Corrs & Bono

PD. Por cierto, hoy cabecera nueva, regalo una vez más de NimRi. Gracias!

martes, 8 de julio de 2008

E.T., el extraterrestre

El pasado fin de semana vi por quinta o sexta vez “E.T., el extraterrestre” y he de reconocer que lloré tanto como la primera. Eso supongo que significa que la película no ha perdido con el paso del tiempo (el año pasado se celebró su 25 aniversario) y que Steven Spielberg fue y sigue siendo un genio del celuloide, aunque a veces meta la pata como buen mortal.

En su momento, “E.T., el extraterrestre” fue valorada casi exclusivamente por sus aspectos técnicos, siendo como era una obra del género de ciencia ficción. Fue premiada con cuatro Oscars (banda sonora, sonido, efectos sonoros y efectos especiales) aunque estaba nominada en categorías mucho más destacadas como montaje, guión, dirección, fotografía y mejor película. Se trata de la típica historia para todos los públicos pero con un “algo” que encandila a espectadores de cualquier edad, no sólo a niños. Yo pensaba que con los años quizás no significara lo mismo pero me he dado cuenta de que esas cosas que te marcan de pequeño nunca se borran, aunque se puedan mirar con otros ojos.

La aventura del pequeño alienígena al que su nave olvida en la Tierra por error tras una repentina huida, está narrada con una ternura embriagadora. Sólo, en un planeta extraño y perseguido por científicos y agentes del Gobierno, E.T. se refugia en un cobertizo y entabla una curiosa relación con los miembros más jóvenes de una familia estadounidense, mimetizándose con el pequeño Elliott hasta el punto de identificar sus sentimientos con los del niño y a la inversa. A mí las lágrimas no me dejaron de caer desde que E.T. comienza a hablar y a comunicar con tristeza que desea regresar a su casa. Mi sufrimiento era continuo mientras los médicos investigaban sobre el maltrecho cuerpo del alienígena y el pobre bicho agonizaba de miedo y dolor.

El modo de retratar a los extraterrestres con un sentir casi humano, benévolos por naturaleza, sabios, pacíficos y amigables imperó durante aquellos años en casi todas las películas que abordaron el tema. “Exploradores” (1985) o “El vuelo del navegante” (1986) mostraron también los contactos juveniles con el espacio exterior y la idea fue incluso descaradamente copiada en cintas como “Mi amigo Mac”, de 1988. El propio Steven Spielberg ya había tocado un argumento cercano en
“Encuentros en la tercera fase” en el año 1977. Ya en la década de los noventa llegarían otro tipo de películas de alienígenas, como “Mars Attacks!”, “Independence Day” o “Hombres de Negro” en las que los extraterrestres ya no tienen tan buenas intenciones a la hora de contactar con los humanos.

Por el lado interpretativo, las películas con niños no siempre resultan fáciles de rodar, aunque Spielberg es un habitual descubridor de talentos infantiles. De su buen ojo han salido intérpretes como
Drew Barrymore, que comenzó a actuar con tan sólo tres años y que apareció en “E.T., el extraterrestre” con siete, convirtiéndose en una pequeña estrella, o Christian Bale, que conmovió a toda la industria con su papel en “El imperio del sol” cuando tenía 12 años.

Pero esta fama precoz no siempre es bien asimilada por los jóvenes intérpretes. Drew Barrymore se convirtió en alcohólica casi al mismo tiempo que en actriz y tardó muchos años en salir del infierno de las drogas. Por suerte, hoy está recuperada de sus adicciones y sigue ofreciendo grandes momentos al mundo del cine no sólo como actriz, sino también como productora. Su hermano en “E.T.”, Henry Thomas (Elliott), ha continuado también con su carrera de actor pero más en un discreto segundo plano, con películas desconocidas y varias apariciones en series de TV. El tercer hermano en el film, Robert MacNaughton, que tenía 15 años en el rodaje y alguna experiencia como actor de televisión, abandonó la actuación en 1987 y actualmente trabaja en una oficina de correos en Phoenix, Arizona.

Para Spielberg esta película fue la consumación de muchos meses previos de trabajo y preparación, de un largo y conflictivo rodaje, como casi todos a los que se ha enfrentado el director americano (recordemos
“Tiburón”, con problemas similares a la hora de diseñar un muñeco mecánico que pareciera totalmente real en la filmación). El pequeño E.T. fue realmente interpretado por un actor enano que se metía en su “piel” y daba a los movimientos del extraterrestre la mayor veracidad posible. El resultado fue francamente realista, con una mirada de plástico que transmitía mucho más que algunas expresiones de actores reales y cuatro palabras roncas mal dichas que fueron más que suficientes para acercarnos a su tragedia personal. Spielberg se apoyó en todos los trucos del cine convencional, apelando a la fibra sensible del espectador y logrando el propósito de emocionar sin reparos.

Hoy, más de 25 años después, “E.T., el extraterrestre” sigue siendo esa gran película para un sábado por la tarde que nos roza el corazoncito, nos traslada a nuestra infancia y nos convence de que hay algo más ahí fuera, y es algo bueno.

domingo, 6 de julio de 2008

Pre-cumpleaños

Aunque no cumplo años hasta la semana que viene, este finde han llegado mis primeros regalitos de la mano de Ingrid, Fabio, Ruth y Nacho. Ellos son mis degustadores favoritos de pan y repostería por lo que han querido fomentar mi progreso culinario, cosa que les agradezco mucho.

Me han hecho mucha ilusión tanto el delantal como el molde de silicona para brioches y el libro de "365 recetas de pan" de Anne Sheasby. Tenía muchas ganas de tener un molde de este estilo y el libro me ha hecho mucha ilusión porque es mi primer volumen de cocina específica, centrado además en el tema de los panes que últimamente me tiene muy enganchada. Y ellos lo saben, que lo han ido probando semana tras semana en nuestras reuniones :)

Para ellos mi agradecimiento especial por estar ahí y hacerme un poquito más feliz. Gracias!

viernes, 4 de julio de 2008

Tenis: Roger Federer

A pesar de que estos días no he hablado nada de tenis debido al eclipse futbolístico, he estado siguiendo con intensidad el torneo de Wimbledon. Aunque por supuesto deseo que gane Rafael Nadal, que por tercer año consecutivo estará en la final de este Grand Slam sobre hierba, la tarea no será nada fácil ya que enfrente tendrá al mejor jugador del mundo, el inigualable Roger Federer. Si gana en Wimbledon este año superará el récord de cinco victorias consecutivas en el abierto británico que hasta ahora ostentaba junto al mítico Bjorn Borg.

El tenista suizo lleva como número uno inamovible desde 2004 y sólo en los últimos tiempos su liderato comienza a flojear ante la cercanía de Nadal y la presión del serbio Novak Djokovic. En su haber Federer cuenta con más de 60 títulos individuales, entre ellos los Wimbledon de los últimos cinco años, cuatro US Open y tres Open de Australia. Además, el suizo ha llegado a todas las finales de los cuatro grandes torneos del circuito en los últimos dos años, ganando todas menos las de Roland Garros en que se vio superado por el mejor jugador en tierra batida, Rafa Nadal. En el primer torneo de este 2008, el Open de Australia, el suizo se vio también desbancado por el actual número 3 del mundo, Djokovic, mientras Nadal continuó igualmente su hegemonía en París.

Como espectador, ver jugar a Roger Federer es una delicia. Tiene un tenis elegante, unos movimientos técnicos perfectos y una mentalidad ganadora y de gran inteligencia táctica. Su saque supera los 200 km/h. y tanto su derecha como su revés son potentes y precisos, al igual que su volea. Domina casi todos los aspectos del juego, tanto en la red como en el fondo de la pista, y aunque su mejor superficie es la hierba, es un tenista complicado y temible en cualquier pista.

Fuera de las canchas Federer goza de buena fama entre sus compañeros y sus fans. Es un hombre de 26 años educado, culto y muy entregado en los últimos tiempos a labores humanitarias a través de su propia fundación, dedicada a promover la educación y el deporte en países desfavorecidos como Mali, Etiopía o Tanzania. Para garantizar el mejor uso posible de la gran fortuna de Federer los proyectos de esta fundación son gestionados por el propio tenista, sus padres y su novia Mirka Vavrinek.

A pesar de su seriedad en la pista, en el circuito se dice que Roger Federer tiene muy buen humor y se muestra muy cercano a sus admiradores, además de tener un trato muy correcto con los medios de comunicación. No es poco tratándose de uno de los mejores, o quizás el mejor jugador de tenis de la historia, que inscribirá su nombre al pie de varios récords deportivos que tardarán años en superarse. Desde aquí mi más profunda admiración por la perfección hecha tenis, aunque con el corazón puesto en Nadal para la final del próximo domingo :D

miércoles, 2 de julio de 2008

I drove all night

Hoy se me ha dado por reivindicar la canción “I drove all night”, pero no en su versión de Céline Dion (que personalmente me parece horrible) sino en su genuina y original grabación del año 1989 a cargo de Cyndi Lauper. Siendo justos con la historia hay que decir que este tema fue escrito en un principio para Roy Orbison, que lo grabó en 1987 pero que sin embargo no se publicó en ningún disco de este artista hasta 1992, cuando se incluyó en un trabajo póstumo.

La cantante neoyorkina Cyndi Lauper obtuvo con esta canción un notable éxito, aunque ya con su primer álbum en 1983 se había ganado la confianza de la industria musical y el apoyo del público. Temas como “Girls just want to have fun” o “Time after time” la convirtieron en toda una estrella, hecho en el que colaboraba su rompedora imagen.

Sus canciones más recordadas fueron precisamente las de los ochenta, aunque nunca ha dejado de trabajar en la música y recientemente ha editado un nuevo disco. Durante las dos últimas décadas ha dedicado también gran parte de su talento a la interpretación, apareciendo en películas y series de televisión con pequeños papeles.

Aunque yo prefiero sin duda su versión de “I drove all night”, el toque más rockero que le dio Roy Orbison en su tema tampoco me disgusta. Para el lanzamiento del vídeo de Orbison se contrató a dos estrellas cinematográficas de aquellos primeros noventa: la actriz
Jennifer Connelly y el guaperas Jason Priestley que volvía locas a todas las jovencitas en “Sensación de Vivir”. El vídeo en sí es bastante insulso, la verdad, pero como Roy Orbison ya se había muerto hacía un par de años algo necesitaban para promocionar el tema. El pastiche disco que canta Céline Dion no he podido ni escucharlo completo, pero a continuación tenéis los links de los vídeos musicales de las tres versiones, porque quizás vuestros gustos sean diferentes a los míos.

I drove all night – Cyndi Lauper
I drove all night – Roy Orbison
I drove all night – Céline Dion

martes, 1 de julio de 2008

Antonio López se convierte en el pintor español vivo más cotizado

La casa Christie’s subastó este lunes en Londres el cuadro “Madrid desde Torres Blancas”, del pintor español Antonio López, por la cantidad de 1,74 millones de euros. Esta cifra supera las 820.800 libras (algo más de un millón de euros) que se habían pagado en 2007 por una obra de Miquel Barceló, que hasta ahora ostentaba el récord de dinero alcanzado por un artista español en vida. Según publica la edición digital de El Mundo, esta subasta convierte a Antonio López en el pintor español vivo más cotizado en el mercado del arte.

El cuadro de López subastado por
Christie’s pertenecía a un coleccionista privado europeo que, en su momento, lo adquirió directamente al artista. Se trata de un óleo sobre tabla que representa lo mejor del hiperrealismo del pintor manchego, a pesar de contar con algunos trazos abstractos. Las vistas de la capital española han sido siempre objeto preferente en las pinturas de este genio, que tiene en su haber alrededor de medio centenar de cuadros, casi todos al óleo y con un gran trabajo de detalle. Este afán por perfeccionar al máximo sus obras le ha llevado a tardar varios años en terminar algunas de ellas, como es el caso de la subastada “Madrid desde Torres Blancas” que comenzó a pintar en 1976 y no finalizó hasta seis años después.

A pesar de la alta suma alcanzada por el cuadro, la de López no fue la obra estrella de la subasta celebrada por Christie’s sobre arte contemporáneo. Un cuadro de
Lucian Freud (“Naked Portrait with Reflection”) llegó casi a los 15 millones de euros, mientras que una obra de Francis Bacon fue la más cara de la jornada con más de 21 millones. Está claro que al mundo del arte no le afecta la crisis económica.

Yo conocí la pintura de Antonio López
hace bastantes años de la mano de mi madre, que es una gran admiradora de su trabajo. Además, el pintor nacido en Tomelloso (Ciudad Real) en 1936 se hizo más conocido para el gran público gracias a la película documental “El sol del membrillo”, dirigida en 1992 por Víctor Erice y en la que se mostraba la evolución creativa del artista mientras retrataba un membrillero situado en el patio de su casa.