miércoles, 18 de marzo de 2009

More than words

Es un clásico que muchas bandas de rock duro o heavy metal de los ochenta sean conocidas a gran escala gracias a una balada. Son casos como el de Scorpions y su “Still lovin’ you” o Whitesnake con “Is this love?”. Esas canciones lentas y sentidas llegan incluso a convertirse a veces en lo más emblemático de algún grupo, para desgracia de sus intérpretes hardcore melenudos que llevan años haciendo apología del ruido como arma de destrucción masiva.

El caso de
Extreme es paradigmático: los oyentes de música “vulgaris” no sabían nada de este grupo americano hasta que salió a la luz “More than words”, tercer single de su segundo disco “Extreme II: Pornograffiti”, en 1990. Este tema acústico subió disparado al número 1 de la Billboard estadounidense y le dio fama mundial al cuarteto liderado por Gary Cherone en la voz y el muy valorado Nuno Bettencourt a la guitarra.

El vídeo de “More than words” se emitió hasta la saciedad en las cadenas de TV musicales y el tema sonaba por todas partes. Tanto, tanto, que ni siquiera sus propios autores quisieron repetir la fórmula de lo hartos que se quedaron, así que en su siguiente trabajo intentaron cambiar totalmente de estilo y ganarse con ello a los fans de pura cepa.

Pero ya a mediados de los noventa comenzó lo de siempre: idas y venidas de componentes, carreras alternativas y, a la larga, una especie de “stand-by” que ha durado casi hasta la actualidad, con discos intermitentes y diversas influencias en su música según entraban unos y salían otros. Editaron en total siete discos, dos de ellos recopilatorios, y nunca volvieron a tener la repercusión de esos primeros noventa.

Si hay alguien que conozca algún otro tema de Extreme que no sea “More than words”, sin ser seguidor asiduo de la banda, … por favor que lo comparta con nosotros!!



Saying I love you
Is not the words I want to hear from you
It's not that I want you
Not to say, but if you only knew
How easy it would be to show me how you feel
More than words is all you have to do to make it real
Then you wouldn't have to say that you love me
Cos I'd already know
What would you do if my heart was torn in two
More than words to show you feel
That your love for me is real
What would you say if I took those words away
Then you couldn't make things new
Just by saying I love you
More than words

Now I've tried to talk to you and make you understand
All you have to do is close your eyes
And just reach out your hands and touch me
Hold me close don't ever let me go
More than words is all I ever needed you to show
Then you wouldn't have to say that you love me
Cos I'd already know
What would you do if my heart was torn in two
More than words to show you feel
That your love for me is real
What would you say if I took those words away
Then you couldn't make things new
Just by saying I love you
More than words

domingo, 15 de marzo de 2009

Blog del Día

Los responsables de la página Blog del Día me han nombrado esta semana como uno de sus blogs destacados! En el link de arriba podéis acceder a una pequeña entrevista que me realizaron, explicando las razones por las que inicié Lillusion y lo que pretendo con este blog (dominar el mundo, está claro... :P).

Una vez más tengo que agradecer a todos mis visitantes este pequeñito éxito en mi no menos pequeño universo virtual, con el que mantengo la ilusión por hacer cosas y contarlas. Sin vosotros, Lillusion nunca sería lo que es ni me aportaría tantas satisfacciones.

Gracias a los responsables de Blog del Día por su nombramiento. Os recomiendo que los visitéis si queréis conocer multitud de blogs y páginas, de contenidos diversos, que allí os presentan cada día.

viernes, 13 de marzo de 2009

El juego de Ender

GeekDraz me recomendó esta novela hace ya bastante tiempo, pero nunca me había atrevido a leerla hasta ahora. No soy asidua de los libros de ciencia ficción sobre todo porque, por lo general, me estreso cuando no entiendo lo que plantean. Mi mente literaria tiende a ser práctica pero no lógica, ése puede ser el problema. Sin embargo, en ocasiones he encontrado novelas de este tipo que me han satisfecho completamente y me han incitado a leer más.

Es el caso de "El juego de Ender", una obra emblemática de la ciencia ficción moderna escrita por Orson Scott Card en 1985 y ganadora de varios premios de literatura, entre ellos el prestigioso Premio Hugo. Aunque al principio me costó arrancar, a medida que avanzaban las páginas me iba metiendo más en la historia y, salvo algunos pasajes con descripciones engorrosas, la lectura me resultó más fácil y adictiva de lo esperado.

*** Spoilers! ***

En un futuro incierto la Tierra se prepara para una guerra con una raza alienígena, denominada Insectores. El pequeño Andrew "Ender" Wiggin es escogido entre miles de niños para formarse en una escuela militar y capitanear la flota humana contra la invasión. Ender sólo tiene seis años cuando es reclutado pero dispone de una mente privilegiada, una visión estratégica inigualable y un instinto de supervivencia muy superior al de cualquier otro soldado adulto.

Lo que empieza como un juego, un ordenador contra el que Ender debe competir siempre para ganar, se convierte poco a poco en algo mucho más serio: el convencimiento de que el futuro de la raza humana depende de las decisiones que él tome. La batalla es continua, no hay tiempo para el entretenimiento ni la compasión, ni el cariño, ni la amistad, conceptos vetados para los elegidos que deben salvar al mundo. Todo movimiento está controlado por los superiores, los tecnócratas dominantes que sólo ansían el éxito en la contienda, cualquiera que sea su precio.

Mientras Ender lucha contra sus propios fantasmas, su cuerpo de niño y su mente de adulto se preparan para la última batalla, sin saber que de ello dependerá también su felicidad como ser humano, como persona independiente del entramado político y social que le rodea. Echa de menos a su familia, aunque se lo prohíban, y desearía no hacer lo que hace aunque sabe que es su deber. Por eso le eligieron y por eso confían en él, responsabilidad demasiado pesada para un chico al que le robaron la infancia para convertirlo en un gran héroe.

*** Fin de Spoilers! ***

La novela, basada inicialmente en un relato corto, tuvo tanto éxito que Orson Scott Card publicó al año siguiente su continuación, "La voz de los muertos", que también recibió varios galardones. La ya conocida como "Saga de Ender" cuenta con un total de nueve libros, abordando diversas tramas relacionadas con los personajes y la historia de la novela original. Además de estas series, Card ha publicado otra veintena de novelas y multitud de cuentos y relatos cortos, siendo uno de los autores de ciencia ficción más prolijos de los últimos tiempos.

"El juego de Ender" tuvo muchísima repercusión a nivel literario y también social. La editorial Marvel publicó recientemente un cómic basado en la novela, del que he visto algunas viñetas y que me parece bastante bueno, o al menos cercano a la idea que me había hecho al leer el libro. También hay en proyecto una película, en cuyo guión también participa Card, pero que todavía se encuentra en fase de pre-producción.

Esta novela es imprescindible para comprender el rumbo de la ciencia ficción de la época, aquellos años ochenta en los que las batallas contra los invasores extraterrestres nos dieron grandes clásicos tanto de la literatura como del cine y la televisión. Además, su aspecto psicológico nos plantea unas cuantas cuestiones interesantes, como hasta dónde puede llegar la premisa de "el fin justifica los medios". Lo dicho, muy recomendable.

- ¿No es maravilloso saber que Ender puede hacer lo imposible?
- Las muertes de los jugadores son siempre repulsivas. Siempre he creído que la Bebida de Gigante era la parte más pervertida de todo el juego, pero ir a por el ojo así... ¿Ese es el que queremos poner al mando de nuestras flotas?
- Lo que importa es que ha ganado el juego que no se podía ganar.

miércoles, 11 de marzo de 2009

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?

Uno de los grupos más emblemáticos de la movida madrileña de los 80 fue Burning. Aunque siguen en activo, editando discos y realizando conciertos, la esencia de Burning se fue apagando a finales de la década de los ochenta, aunque su estilo pop-rock sigue siendo apreciado por muchos seguidores.

La mala suerte se cebó con ellos como con otros artistas de la época, en forma de drogas, excesos y malos rollos que hicieron que la banda se resquebrajara en varias ocasiones y variara de formación. A finales de esa década fértil en música pero débil en reacción perdieron a Toño Martín, cantante del grupo, que ya se había desvinculado de Burning años atrás inmerso en el infierno de la drogadicción. Unos años después sería Pepe Risi, otro histórico del panorama musical español y también fundador del grupo, el que fallecería marcando con sello negro la trayectoria de Burning.

Lejos de desmoronarse, la banda ha continuado siempre ligada a la música, colaborando en homenajes, conciertos especiales y editando sus propios discos, aunque siempre al margen del tono comercial de la industria. En la actualidad, Johnny Cifuentes es el cantante y único miembro de la formación inicial que queda en Burning.

Hasta ahora no han vuelto a conseguir un éxito como el que tuvieron con el single "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?", un tema que el director Fernando Colomo utilizó en 1978 para la película del mismo título y que le dio a Burning una gran repercusión. El papel principal lo interpretaba Carmen Maura, mientras que el director Pedro Almodóvar también tenía una pequeña aparición en el film, ambos muy vinculados ya por entonces al movimiento cultural que originaría la famosa "movida" algo después.
Como sé que algunos de vosotros no podéis escuchar el tema en el reproductor que tengo en el lateral del blog, he dedidido colocar también, siempre que pueda, el reproductor de GoEar para que lo tengáis a mano y podáis disfrutar de la música mientras leéis.

sábado, 7 de marzo de 2009

Watchmen

Cuanto más hablo de ella más cosas me sobran o me faltan en esta película. "Watchmen" es mejor de lo que se espera pero peor de lo que podría ser, de eso no cabe duda. En mi caso, puedo puntuarla con un notable por el esfuerzo que ha supuesto captar a la perfección el ambiente tenso de la historia, de las relaciones entre los protagonistas y la convulsa situación política y social del momento.

Sin embargo, hay algunos puntos interesantes que no quedan suficientemente explicados, conceptos que se pasan por alto que tendrían que haber tenido más peso y otros en los que la cámara se regodea que no tienen más que un puro y simple interés visual. Mi crítica está realizada desde la adaptación del cómic, no desde la perspectiva de una película sin más. De hecho, se hace más que necesaria la lectura de la novela gráfica antes de ver la película para poder llegar a comprender mucho fondo argumental.

*** Spoilers! ***

Hablemos pues de los detalles que me sobraron en la película: por supuesto y como casi siempre, las escenas de lucha. Vale, sé que sólo hay dos o tres, pero se alargan tanto y abusan tanto de la cámara lenta (guiño a "300", obviamente, siendo ambos proyectos del mismo director) que me aburren. Es cierto que el cómic recoge mucha violencia pero mi impresión en la película es que también se excedieron un pelín en el apartado de huesos partidos y ríos de sangre.

La segunda cosa que no me pegó en absoluto con la idea que yo tenía para esta película fue la música. La banda sonora recoge un puñado de temas buenísimos, emblemáticos y reconocibles por el gran público, pero su aplicación a determinadas escenas de "Watchmen" me pareció demasiado efectista. Y eso que me gustan mucho esas canciones, pero el "Hallelujah" de Leonard Cohen cuando por fin Búho Nocturno se acuesta con Espectro de Seda... no, por favor! Le da a la escena un tono cómico absurdo.

Para alguien que no haya leído el cómic, la película puede suponer un compendio de escenas y disertaciones filosóficas sin orden ni concierto. Se saltan asuntos claves que en el cómic dan cohesión a la historia. En algunos momentos la película parece un batiburrillo de escenas sin nexo alguno, que intentan encadenarse a un eslabón central que nunca está muy claro. Se supone que son héroes acabados, despreciados, perseguidos y patéticos, recordando sus tiempos de gloria e intentando ocultar sus miserias actuales. Todo eso, con una amenaza nuclear patente, crea un clima de permanente desilusión e injusticia que los vigilantes de hoy son incapaces de frenar. Ésa debería ser para mí la tónica de la película.

Creo firmemente que si yo no hubiera leído antes la obra de Alan Moore y Dave Gibbons, no me hubiera enterado de nada. De hecho, supe seguir bien la historia porque me acordaba de lo que ocurría en el cómic, pero no porque estuvieran los hechos realmente bien contados. El ritmo de la película es una auténtica montaña rusa, que hace que se pierda la atención constantemente. Entre eso y que para mi gusto le sobra más de media hora de metraje (la película dura casi tres horas), la experiencia cinematográfica de "Watchmen" no ha sido totalmente satisfactoria.

Entre las partes que sí me gustaron mucho de la película se encuentra el trasfondo de los personajes, con la trayectoria de cada vigilante bastante fiel al cómic y, aunque esperaba que los intérpretes me decepcionaran, realmente tampoco me disgustaron tanto. Eso sí, para el personaje de Ozimandias tenían que haber buscado a un actor con cara de bueno, para que disimulara un poco más, digo yo.

El Dr. Manhattan me fascinó totalmente, incluidos los numerosos desnudos frontales de Billy Crudup, toda una muestra de liberación cinematográfica hoy por hoy. Aunque estoy firmemente convencida de que se le ve tanto el miembro porque es azul... sino otro gallo nos cantaría :D Aparte de eso, el efecto visual del Dr. Manhattan es un reflejo casi exacto de la imagen del cómic y su apatía sentimental está perfectamente mostrada en la película. El otro personaje que me ha encantado es Rorschach, tanto el enfoque en sí del vigilante como el trabajo del actor Jackie Earle Haley.

*** Fin de Spoilers! ***

Para mí una buena película no es sinónimo de "mejor de lo que me esperaba". En el caso de "Watchmen" había miles de lectores y fans del cómic que estaban literalmente acojonados ante el estreno de la película y que, al final, se encontraron con algo no tan malo como imaginaban. Eso no significa en absoluto que el producto elaborado por Zack Snyder sea bueno. Puede ser correcto, más o menos interesante, con destellos incluso de perfección en algunos fragmentos, pero en general es una película con muchos altibajos que no responde a las expectativas.

La trayectoria cinematográfica de este director debería comenzar a alejarse del cómic para no encasillarse sobre todo, pero también para no ganarse el odio del amplio colectivo de aficionados al cómic. No digo que "Watchmen" no haya gustado en general, pero hay un gran trecho entre esto y una obra maestra. En mi caso, cuanto más pienso y hablo de ella más defectos le encuentro, y eso no debe ser demasiado bueno. Démosle pues un siete antes de que se me caliente la neurona :D

miércoles, 4 de marzo de 2009

Transvision Vamp

A finales de los 80 el pop británico dio un vuelco con la llegada al panorama musical de Transvision Vamp, una banda liderada por una controvertida rubia (Wendy James) que se aupó a lo más alto de las listas y se fue casi tan rápido como llegó. Su carrera como grupo apenas duró un lustro pero su segundo album, "Velveteen", publicado en 1989, se mantuvo durante más de seis meses como uno de los más vendidos en el Reino Unido.

Su estilo rock con toques de un punk olvidado ya por entonces les dieron gran fama, gracias también a la imagen rompedora de James, que conjugaba a la perfección inocencia con pecado. Sin ser muy agraciada físicamente, supo sacarse el máximo partido y convertirse en el objeto de deseo de miles de fans, hechizados por su tutú rosa y su pelo rubio platino. Su voz en sí tampoco era nada del otro mundo y sus temas se salvaban por ser pegadizos y sus rasgueos de guitarra característicos.

Transvision Vamp se disolvió en 1991 y Wendy James formó en 2004 la banda Racine, con la que ha editado dos discos. Su estilo indie difiere bastante del de su anterior grupo, lo que tampoco les ha hecho destacar en el panorama musical.

Entre los temas más conocidos de Transvision Vamp están "I want your love" y este "Baby, I don't care" para ilustrar esta semana punk rosa :)

En España surgió también a principios de los noventa un grupo que seguía fielmente la estela de Transvision Vamp: Los Romeos. Formados también por tres chicos y una chica, era su vocalista Patricia Fernández la que llevaba el peso de la imagen del grupo. Con una voz tan flojilla como la de su colega Wendy (otros dirían "voz característica" o "personal"...), Patricia se ganaba al público con su estética pop-punk y las provocativas letras de las canciones.

Los Romeos duró también poco más de seis años pero dejaron para el recuerdo alguno de los temas españoles más interpretados en los karaokes ochenteros: "Muérdeme", "Arañas mi piel" y sobre todo "Mi vida rosa", que podéis ver en ese link en formato vídeo de YouTube.

martes, 3 de marzo de 2009

Slumdog millionaire

Me niego a llamarle a esta película “Quién quiere ser millonario?”, porque el título original no tiene ese significado aunque se refiera al concurso en cuestión. Dicho esto, "Slumdog millionaire" es una película muy completa, con una historia llamativa, muy bien contada, una fotografía y una música impresionantes y, en general, un disfrute cinematográfico integral de los que hoy escasean.

Se trata de una de esas películas sin patas cojas.

Es inevitable pensar en
“Ciudad de Dios” tras ver “Slumdog millionaire”. Aunque geográficamente nos trasladamos de las favelas de Brasil a los suburbios de Bombay, la línea argumental sigue un camino un tanto paralelo. No es lo mismo pero tiene varias coincidencias. Antes de continuar he de decir que me decanto por “Ciudad de Dios”, no sin antes haberlo pensado detenidamente. Influye en esta decisión mi preferencia por las tragedias cinematográficas y las películas con final lejano al plato de perdices.

*** Spoilers! ***

En “Slumdog millionaire” todo un país puede ver el ascenso a la gloria de un joven pobre proveniente de la zona más marginal de Bombay, gracias a su participación en el concurso televisivo “Quién quiere ser millonario?”. Jamal gana la asombrosa cantidad de 20 millones de rupias (los 300.000 euros de la versión española) contestando correctamente a todas las preguntas, algo impensable en un niño criado en la calle, sin conocimientos más allá de los que le ha dado la dura vida que le ha tocado vivir y que en la actualidad se dedica a servir el té en una compañía de teleoperadores.

Los responsables del concurso no dudan que el joven hindú ha hecho trampas e intentan sonsacarle los detalles de su engaño, pero Jamal tiene un recuerdo para cada respuesta, una vivencia para cada cuestión y una explicación para cada duda. Desde su más tierna infancia tuvo que aprender a sobrevivir en las calles junto a su hermano Salim y huir de las garras de los perversos negociantes de los bajos fondos de la ciudad. En ese camino conoció a la pequeña pero fuerte Latika, de la que se enamoró y a la que no dejó de buscar desde que la perdió años atrás, sometida a los deseos de un mafioso local.

El concurso ofrece a Jamal y Latika la posibilidad de volver a encontrarse, demostrarse que todo es posible y que es el destino el único que juega en sus vidas. Los malos mueren, los buenos viven… no deja de tener cierta moralina el desenlace, pero no desentona con la historia de la película. Tiene los toques necesarios de crudeza y muestra abiertamente la corrupción de un enorme país donde las luchas religiosas y de castas marcan en gran medida el futuro de muchos niños.

*** Fin de Spoilers! ***

Danny Boyle, conocido hasta ahora sobre todo por “Trainspotting” (que no me gustó nada en su día), dirige “Slumdog millionaire” acompañado por Loveleen Tandan en su división en la India, mostrando el país de los mil colores y las mil miserias. El ruido típico de esas tierras es lo que menos me gusta de la película, aún teniendo en cuenta que es un fiel reflejo de la realidad. Posiblemente yo no sea una candidata perfecta para viajar a la India, puesto que no me llama la atención su cultura ni sus costumbres. Eso no afecta a mi modo de sentir la película pero me produce algún momento de estrés.

Mi segundo “pero” a esta película cuasi perfecta es que acaba bien, aunque entiendo que es una historia preciosa que no puede tener otro final para ser aceptada por el gran público. De hecho, la Academia la premió con ocho Oscars, entre ellos mejor fotografía, montaje, banda sonora original, guión adaptado, dirección y película. O sea, casi todo salvo las interpretaciones, apartados en las que no había nominados.

Merece la pena verla en el cine por el gran espectáculo visual que supone y con el tiempo posiblemente se convertirá en una película de culto. Sobre todo el baile final donde se deja constancia de la relación inequívoca entre “Slumdog millionaire” y la cultura de
Bollywood que, personalmente, no me llama mucho la atención.

domingo, 1 de marzo de 2009

Bocaditos de albaricoque

La repostería es una ciencia exacta. Un gramo arriba o abajo de cualquiera de los ingredientes o un cambio de uno por otro puede variar totalmente el resultado o incluso inutilizarlo del todo. Pero cuando el interés es aprovechar restos de nevera, pues todo eso queda un poco al margen. Hacía tiempo que no publicaba ninguna receta, así que vamos a ello.

El caso es que tenía en la nevera unos huevos cerca de su paso a pollito, unos yogures caducados de hacía tres días y alguna cosilla más que pedía a gritos su dimisión como producto comestible. Dicho y hecho, me inventé una receta que en principio tenía intención de ser de galletas y que se convirtió en bollos de algo al horno. Para los que todavía sientan interés por el experimento, paso a los detalles en el siguiente párrafo.

Los ingredientes fueron: un huevo, un yogur natural desnatado y caducado (puede ser también sin caducar… :P), dos cucharaditas de margarina rebañadas de una tarrina a punto de aterrizar en el cubo de la basura, una cucharada de Golden Syrup, una cucharadita de jengibre en polvo, media cucharadita de bicarbonato, 100 gr. de azúcar blanco, 300 gr. de harina normal, mermelada de albaricoque y azúcar moreno.

Con todo esto hice lo siguiente: batí el huevo y le añadí el yogur. Derretí la margarina 10 segundos en el microondas y se la eché también, además del sirope y el jengibre. Posteriormente puse el azúcar y lo mezclé, para finalmente ir añadiendo la harina con el bicarbonato. En principio había puesto sólo 200 gramos de harina, pero como la masa quedó lejos de poder manejarse le añadí más hasta que más o menos pude formar bolitas.

Intenté rellenar varias de las bolas con la mermelada de albaricoque, tarea más que complicada por lo que desistí a la mitad y rematé el resto de la masa haciendo bolas simples. Las rebocé en azúcar moreno y las puse sobre una lámina antiadherente en el horno previamente precalentado a 200 ºC. Las tuve unos 15 minutos y, tras enfriarse un poco, comprobé sorprendida que estaban buenas! Quizás demasiado dulces para mi gusto (el recubrimiento con tanto azúcar queda un poco empalagoso), pero francamente comestibles. Dos días después estaban menos crujientes pero todavía perfectas y deliciosas.

El resultado tiene un sabor similar a los bollos de leche, un pelín más consistente. Las he bautizado “bocaditos de albaricoque”, aunque el 50% de ellas no llevan de albaricoque más que el nombre :D