miércoles, 11 de abril de 2012

No más miércoles musicales!

Pues eso, que hoy no me apetece cambiar la música, así que no voy a hacerlo. He decidido no estresarme más si no se me ocurre una canción nueva e inspiradora que compartir con vosotros concretamente el miércoles, así que de ahora en adelante cambiaré la música cuando me venga en gana. Que para eso es mi blog y me lo... modifico cuando quiero :P

Pero sí me apetece hablaros de dos blogs, que a partir de ahora estarán en el blogroll de la barra lateral derecha (blogroll que os recomiendo visitar con interés si es que aún no lo habéis hecho). Se trata de los sitios de dos buenos amigos de RL (o sea, real life), de temáticas muy dispares pero ambos interesantes.

El primero es "De Cafés y Monólogos", un espacio donde Nacho comparte con nosotros reflexiones sobre la sociedad, el amor, la amistad, las relaciones y la vida en general, acompañado por fotografías realizadas por él mismo. Un espacio de tertulia que merece sin duda una atenta mirada.

El segundo es "Yo aún diría más", el blog que Pedro Rey dedica a uno de los personajes de cómic más famosos de todos los tiempos: Tintín. En él podéis encontrar abundante información en español sobre el entorno creado por Hergé y todos los eventos y novedades referentes a Tintín. Además estos días el blog celebra su cuarto aniversario con un interesante sorteo que no os podéis perder si sois fans del rubiales!

Ah, y lo de arriba es una foto mía recién salida de una lata de sardinas en Tacoronte (Tenerife), cortesía cómo no de Exseminarista ye-ye.

martes, 10 de abril de 2012

Arrugas

Paco Roca es uno de los guionistas e ilustradores más destacados del panorama del cómic en España. En los últimos meses se ha hecho más conocido gracias a la adaptación al cine de su novela gráfica “Arrugas”, una obra que el historietista valenciano publicó en 2007 y que ahora se ha convertido en una premiada película de animación. Pero seguro que no os resulta nada extraño que sus primeros reconocimientos públicos los obtuviera en Francia y otros países europeos, donde sus historias ya eran muy apreciadas a principios de este siglo. De hecho, “Arrugas” se editó en Francia varios meses antes que en España, bajo el título de “Rides”.

“Arrugas” es una pequeña y concreta revisión de la vejez, la soledad, el olvido, la demencia senil y el Alzheimer. Se trata de una breve mirada sobre el caso de Emilio, un anciano que podría ser cualquiera de nosotros o de nuestros familiares o conocidos. La historia resulta tierna pero al mismo tiempo desgarradora. El inevitable avance de las enfermedades degenerativas centra esta historia en la que sus protagonistas se niegan a perder la chispa de la vida aunque la plenitud física ya no les acompañe.

Emilio es un antiguo empleado de banca al que acaban de diagnosticar Alzheimer. Su familia ya no puede hacerse cargo de él y lo ingresa en una residencia de ancianos, en la que el hombre deberá aprender a convivir con otros viejos, algunos en peores circunstancias que las suyas y con dolencias mucho más avanzadas. Otro residente veterano, Miguel, se convierte en su guía por el centro y, con el tiempo, también en su apoyo más cercano y su mejor amigo. Junto a él quemará los últimos cartuchos de plena conciencia que le quedan, antes de que su memoria se aposente definitivamente en el pasado.

A pesar de la dura temática, esta novela gráfica emociona pero se aleja de la sensiblería y el dramatismo. Aprovecha anécdotas divertidas, típicas de los achaques de los mayores, para romper un poco la tensión que de otro modo ahogaría la narración. La historia se podría enfocar desde el lado trágico de la enfermedad, pero Roca lo hace desde una perspectiva un poco más aséptica, explorando esos resquicios de inocencia que les quedan a los abuelos del cómic para llevar a cabo sus últimas travesuras, ya sin el miedo ni los remordimientos que se van evaporando a medida que el final del trayecto se acerca.

Uno de mis abuelos falleció tras sufrir durante muchos años la enfermedad de Alzheimer así que conozco un poco el tema y he encontrado muchísimos puntos en común con los enfermos que retrata Paco Roca. De hecho, el autor decidió crear esta historia cuando el padre de uno de sus mejores amigos también fue diagnosticado con ese mal. Posteriormente se pasó un año visitando residencias geriátricas e investigando sobre los efectos de la degeneración cerebral. Y a pesar de la brevedad del cómic, todo ese trabajo ha quedado perfectamente plasmado en sus páginas.

Es una lectura corta pero intensa, emotiva y con un punto de ternura que la hace agradable, dentro del poso de tristeza que deja. El dibujo es perfecto para lo que cuenta y desde mi punto de vista no le sobra ni le falta nada. Un cómic realmente maravilloso que fue distinguido con el Premio Nacional del Cómic entre otros muchos reconocimientos.

Puntuación: 9 sobre 10.

miércoles, 4 de abril de 2012

Miss A

Venga, no voy a engañar a nadie ni a engañarme a mí misma: llevo toda la semana escuchando esta canción de Miss A, viendo el vídeo, poseída por un espíritu k-pop desconocido en mi persona hasta este momento. La culpa la tiene, por supuesto, el Sr. Nocivo, que a través de su blog compartido KJ-Madness nos acerca lo más selecto (y también lo más infame) del pop asiático, sobre todo coreano y japonés.

Bueno, aunque he de decir también que no toda la culpa es suya, ya que tengo un par de amigos en Facebook que bombardean día sí, día también con vídeos de estilizadas muchachitas coreanas que bailan milimétricamente perfectas coreografías y apañados nipones con peinados imposibles que más de lo mismo. Y desde que les he descubierto el blog del Sr. Nocivo la cosa ha empeorado.

El caso es que no he podido evitarlo y me he dejado invadir por el ritmo y el look del grupo que presento a continuación, cuatro chicas, dos chinas y dos coreanas, que bajo el nombre de Miss A interpretan unas canciones que son auténticos hits en toda Asia. Vale que, siendo objetivos, no son nada del otro mundo, pero el cuerpo a veces necesita cosas que el alma no comprende y Miss A nos las da con creces :D

La canción con la que me he enganchado se titula "Bad girl good girl" y fue su debut en 2010, alcanzando el número uno en las listas musicales de Corea del Sur. El tema está cantado en coreano aunque con expresiones en inglés, que parecen cualquier cosa menos inglés, ciertamente. Las niñas rondan los 20 años y su futuro como grupo posiblemente sea efímero ya que, como me ha explicado una de mis amigas fans del k-pop, cuando terminan su contrato con las poderosas discográficas suelen iniciar carreras en solitario o al margen del grupo original para hacer el tipo de música que realmente les apetece y no lo que les imponen las compañías para triunfar. Así funciona ese poderoso negocio en Asia.

Pues nada, durante estas vacaciones seamos malas chicas pero buenas chicas, tal y como nos proponen las Miss A en su "Bad girl good girl".

domingo, 1 de abril de 2012

Underworld

Hace unos días conseguí una invitación para disfrutar durante un mes de los contenidos de Youzee. Se trata de una plataforma de cine online de la que ya hablé anteriormente en este post y en la que están disponibles películas y series en streaming. Hay algunos productos en la modalidad de suscripción mensual, con una tarifa plana de 6,99 € al mes, y otros en alquiler a un precio de entre 2,99 y 4,99 euros.

Aunque la cifra de títulos todavía es muy pequeña y no dispone de la opción de versión original con subtítulos (sólo películas dobladas o en versión original pero sin subtítulos), valía la pena probarlo.

En primer lugar, decir que tuve problemas para reproducir algunas películas a través del cable VGA que conectaba el portátil con mi TV. Según me comentaron los responsables de Youzee, los primeros títulos que subieron contemplaban sólo la reproducción mediante HDMI u otras modernidades, de las que mi ya anticuado portátil no dispone. Dicen que lo están solucionando y que en los nuevos productos disponibles ya es posible ese visionado con cable VGA. El caso es que la primera película que conseguí ver a través de Youzee fue “Underworld”. No sé si quería verla realmente, pero ya que la empecé pues al final la terminé.

Y bueno, no es tan mala como esperaba, eso lo primero, aunque he de decir que las escenas de lucha son de lo peor que he visto en una película de estas características. Para los que no sepan de qué va o desconozcan los pormenores de la saga (va ya por la cuarta entrega) “Underworld” relata una lucha ancestral entre vampiros y hombres lobo, llevada al mundo moderno. Sabiendo esto ya intuimos más o menos con lo que nos vamos a encontrar: muchos vampiros guapos, vampiresas victorianas muy monas y licántropos macizorros. Todos vestidos de cuero y enfrentados por dominar el mundo con armas de última generación.

Se trata de un thriller fantástico estrenado en 2003 cuya historia entretiene bastante, a pesar de lo pobre del planteamiento. Quizás esperaba una acción un poco más original o llamativa pero fue ahí donde precisamente me falló más la película. Luego, cuando caí en la cuenta de que el director era Len Wiseman, responsable entre otras cosas de la infame “La Jungla 4.0”, lo comprendí todo. Vampiros volando por los aires a ritmo de cableado y polea, cámaras lentas donde no tienen sentido alguno y puñetazos que se ve a la legua que no tocan al oponente por mucho que suenen a pum, zas o similares.

Por suerte, la película no es demasiado larga y esta agonía no se eterniza, dejando una puerta abierta a una obvia continuación que no se hizo esperar: en 2006 se estrenó la segunda parte bajo el título de “Underworld: Evolution”, que contó de nuevo con la participación de la preciosa Kate Beckinsale. He de decir que la presencia de esta chica es uno de los pocos alicientes del film, ya que aparte de guapa no me parece mala actriz. No sé muy bien cómo se ha dejado caer en las garras del inframundo cinematográfico, pero el caso es que también protagoniza la última entrega vampírica estrenada hace apenas un par de meses.

Lo dicho, la película entretiene sin pedirle mucho más y, al menos en mí, no consiguió despertar ningún interés por ver las secuelas.

Puntuación: 6 sobre 10.

viernes, 30 de marzo de 2012

El Palacio de la Luna

Llevo una buena racha de lecturas. Casi todo lo que ha caído en mis manos durante estas primeras semanas del año me ha gustado mucho y además estoy consiguiendo reducir poco a poco la interminable lista de pendientes. Entre esas novelas que esperaron pacientemente en mi estantería su turno se encontraba “El palacio de la luna”, un libro de Paul Auster que compré en edición de kiosko y que me ha llenado bastante a pesar de que, como casi todas las obras que he leído de este autor, se desinfla un poco hacia el final.

*** Spoilers! ***

Marco narra cómo su vida ha pasado por varias etapas: su infancia tras perder a su madre, al lado de su tío Víctor, un clarinetista sin mucho éxito; la posterior muerte de su tío, otro duro golpe que le hace navegar un tiempo a la deriva, siendo rescatado por su mejor amigo y la que será su novia, Kitty Wu; los primeros pasos de esa relación con Kitty al tiempo que desarrolla un extraño trabajo al lado de un anciano ciego e inválido, Thomas Effing; el descubrimiento de la vida secreta de Effing, su pasado como pintor y, tras su muerte, la aparición en escena del hijo del viejo, que al final resultará ser el padre desconocido del propio Marco. El joven intenta encontrarse a sí mismo en cada nuevo proyecto que emprende, pero la mayoría de las veces simplemente se deja arrastrar por los acontecimientos.

*** Fin de Spoilers! ***

Todo este bucle está bastante bien hilado, en contra de lo que pudiera parecer a priori, y cada parte del libro se centra en una de esas épocas en la vida del protagonista. Los hechos tienen lugar entre los años cincuenta y setenta, lo que nos hace intuir cierto tono autobiográfico en la obra. La narración toca muy de cerca temas de interés prioritario para los personajes, como la literatura y el arte, envolviendo muy bien al lector y haciéndonos conocer más íntimamente a Marco. Pero hacia el final la prosa se pierde un poco en descripciones innecesarias y situaciones al margen de la trama principal. Personalmente para mí es una parte del libro que sobra y me hizo perder un poco la concentración en la lectura, que estaba siendo hasta entonces muy apasionante. En ese sentido me ha ocurrido algo muy similar a lo que me pasó con otro libro de Auster, “La noche del oráculo”, que en determinado momento, ya hacia el final, me causó un considerable bajón de interés debido al giro argumental.

Sin embargo, en otros capítulos ese mismo recurso constituye un punto a favor, describiendo con todo lujo de detalles los trasfondos históricos, en este caso las revoluciones políticas y culturales de los sesenta y la Guerra de Vietnam. También nos muestra otros momentos históricos de principios de siglo en el Oeste americano, a través de los demás personajes. Todo ello está muy en consonancia con los hechos que nos cuenta y las actividades de los protagonistas, tejiendo una interesante alternancia entre la actualidad de Marco y las vidas de las que le hacen partícipe las personas con las que se relaciona.

En general “El palacio de la luna” es una obra muy agradable de leer y Paul Auster un escritor que me sigue sorprendiendo por su gran capacidad para captar la atención de los lectores desde las primeras páginas. Me encantan sus personajes, tan humanos y por ello tan vulnerables, capaces de las mayores locuras y del más absoluto inmovilismo al mismo tiempo. Lo dicho, una buena lectura.

Puntuación: 8 sobre 10.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Little Things

Hoy vamos a ponernos un poco clásicos. Dave Berry es un músico británico que tuvo cierta fama en los años sesenta, en plena época pop de los flequillos y los sonidos beat. Hace ya bastante tiempo publiqué en Lillusion una entrada sobre "The Crying Game", una canción versionada por Boy George pero que había sido grabada originalmente por Berry en 1964.

Aquel tema fue uno de los mayores éxitos del cantante inglés, que al año siguiente igualaría repercusión con "Little things", canción escrita por Bobby Goldsboro. Dave Berry condensó en aquellos tres o cuatro años de mediados de los sesenta la parte más representativa de su carrera, aunque hoy en día, con más de 70 años, continúa en activo.

Os dejo hoy con una grabación de aquella época y Dave Berry interpretando sus pequeñas cosas, que la mayoría de las veces son las que más importan: "Little Things".



Aquí el enlace a la canción en Spotify.

martes, 27 de marzo de 2012

Muffins de Guinness

Hacía una eternidad que no publicaba nada comestible por aquí, y eso que casi no he parado de cocinar y hornear en estas semanas. El caso es que apenas he realizado recetas nuevas pero con motivo del St. Patrick’s Day, la fiesta nacional de Irlanda, que se celebró el pasado 17 de marzo, me aventuré a preparar unos deliciosos muffins con la cerveza negra más típica de esa fecha, la Guinness.

Tomé la receta de aquí y, por una vez, intenté mantenerme lo más fiel posible a los ingredientes y cantidades estipuladas. Como en el enlace podéis ver la lista original paso a relataros lo que yo usé y en qué medida: 125 ml. de cerveza negra Guinness, 150 gr. de azúcar blanco, 50 gr. de azúcar moreno, 75 gr. de mantequilla, 40 gr. de cacao puro en polvo (yo usé de la marca Valor), 150 gr. de harina blanca normal tamizada, 1 huevo, 100 gr. de queso batido desnatado, 1 cucharadita de levadura de repostería, media cucharadita de bicarbonato y una cucharadita de azúcar avainillado.

Las únicas variaciones en cuanto a ingredientes fueron que yo prescindí totalmente de la nata, sustituyéndola por queso batido desnatado, del que añadí un poco más para compensar también la menor cantidad de mantequilla de mi receta (la original lleva 125 gr.). Tampoco añadí la esencia de vainilla y sustituí 50 gr. de azúcar blanco por su variedad morena. En una segunda versión de estos muffins (sí, reincidí; había que terminar la cerveza :P) utilicé sólo aceite de girasol en lugar de mantequilla. Obviamente el sabor varió un poco, pero tampoco estaban mal.

Por lo demás, seguí la preparación indicada en La Despensa del Gnomo: puse la cerveza a calentar, sin que llegara a hervir, y le fui añadiendo la mantequilla a temperatura ambiente. Una vez disuelta la mantequilla lo retiré del fuego y lo dejé enfriar. En un cuenco batí el huevo con el queso y a esa mezcla le fui añadiendo la cerveza con la mantequilla.

En un cuenco aparte mezclé bien todos los ingredientes secos: la harina tamizada, el azúcar, el cacao, la levadura y el bicarbonato. Esto se verterá poco a poco en el cuenco con los líquidos, integrándolos con movimientos envolventes. El resultado es una masa bastante líquida que es conveniente hornear en moldes rígidos para que no se deforme (yo utilicé cápsulas duras de silicona). El horno se precalienta a 180º y los muffins se hornean durante unos 15 minutos (yo en mi horno los tuve 20 minutos).

Estos muffins tienen un color muy, muy oscuro y un sabor intenso a chocolate con un deje a cerveza muy agradable. La receta incluye también un frosting de queso que yo intenté preparar pero con el que, para variar, fracasé estrepitosamente así que finalmente no se lo puse. Así sin nada por encima se quedan un poco sosas pero de sabor estaban insuperables!

*** Gracias a Exseminarista ye-ye por la degustación, la crítica positiva y la última foto.

viernes, 23 de marzo de 2012

Y el susuwatari se va con...

A ver, a ver, un poco de paciencia! Primero la lista. He asignado un número a cada participante, según el orden de publicación de su comentario. Se ha otorgado un número adicional a aquellas personas con larga antigüedad como seguidores de Lillusion, comentaristas habituales en el blog y participantes muy activos en la página de Lillusion en Facebook y en Twitter. La lista de participantes definitiva ha quedado como sigue:

1 - 31 - Therwis
2 - 32 - Kinezoe
3 - 33 - Exseminarista ye-ye
4 - 34 - Nukacola
5 - 35 - Sese
6 - 36 - JuanRa Diablo
7 - 37 - Akane
8 - 38 - Alicia Roca
9 - Kely O.
10 - 39 - Osheaa
11 - 40 - Vero
12 - 41 - Yaiza
13 - Marmotamutante
14 - 42 - Sonix
15 - Deprofundis
16 - 43 - Jose
17 - 44 - Isi
18 - 45 - Juan
19 - 46 - Savoy Truffle
20 - 47 - Aless
21 - Txukitxo
22 - Danoth
23 - 48 - Nocivo
24 - 49 - Loquemeahorro
25 - 50 - Andrew
26 - 51 - CreatiBea
27 - César Collarte
28 - Quiti
29 - Flexo
30 - 52 - Marguis

En esta ocasión, como testigos de la elección del ganador, estuvieron los excelentísimos amigurumis Totoro, Cthulhu y Nosferatu, que juran por sus lanas que todo ha sido legal y que el número agraciado según el aparatito de Random.org es...

Y ese número corresponde a... Sonix!! Enhorabuena! Juro que esto no tiene nada que ver con que tu calendario de bomberos siga en mi cocina, de verdad!! Jajajaja. Se ve que es algún tipo de justicia poética :D

A todos los demás muchas gracias por participar y espero que sigáis disfrutando de los contenidos del blog. Y no perdáis la esperanza, que el próximo amigurumi puede ser vuestro!