jueves, 12 de abril de 2007

Juego de lágrimas

“Juego de lágrimas” ganó en 1993 el oscar al mejor guión original además de reunir otras cinco nominaciones, entre ellas actor principal, director y mejor película. Normalmente las películas valientes no son bien tratadas por la academia de Hollywood, aunque también es cierto que cuando no quieren dar un galardón mayor suelen recurrir a premiar el guión para cumplir con la cinta y tener la conciencia tranquila.

Dirigida por el irlandés Neil Jordan,
“Juego de lágrimas” supuso el reconocimiento a nivel mundial de su cine realizado de forma independiente, con temas comprometidos y normas distantes de las utilizadas por la industria americana. (Spoilers!). En esta película se aborda por una parte el terrorismo del IRA y por otra los sentimientos que van más allá de cualquier ideología, mezclados con el poco y mal tratado tema de la transexualidad y el travestismo. Todo ello narrado con sensibilidad, realismo y al mismo tiempo un toque cínico en algunos momentos para restar dramatismo a la compleja trama.

El personaje central de la historia es Fergus, interpretado por
Stephen Rea, actor fetiche con el que Jordan ya había trabajado en dos películas anteriores y con el que continuó colaborando en prácticamente todos sus proyectos posteriores hasta la actualidad. Fergus es un voluntario del Ejército Republicano Irlandés (IRA) que colabora en el secuestro de un soldado británico (Forest Whitaker), al que debe custodiar y posteriormente asesinar. Pero entre él y su rehén se inicia una amistad que va más allá de los límites impuestos por sus superiores, poniendo en peligro una operación en la que finalmente el soldado muere de forma accidental y dos miembros de la banda terrorista son abatidos por la policía. Fergus se ve obligado a huir e iniciar una segunda vida alejada de sus convicciones políticas.

Comienza entonces una segunda parte de la historia. El terrorista se siente en cierto modo culpable por la muerte del soldado Jody, que le pidió antes de morir que visitara a la que fue su novia, Dil. Cumpliendo ese último deseo, encuentra a una mujer de extraña belleza que le cautiva e, influido por todo lo que Jody le había contado de ella, Fergus se deja atrapar hasta que la intimidad revela lo que todos saben menos el hechizado Fergus: Dil es un hombre, y así lo descubre en uno de los desnudos frontales masculinos más impactantes de todos los tiempos. Dominado por la repugnancia de lo inesperado e indeseado, intenta liberarse del lazo que se ha creado entre ellos, algo que la soledad ha alimentado para que no pueda terminar tan fácil. El sentimiento de culpa y el afán por proteger a Dil abruma a Fergus, que ve su penitencia acrecentada cuando antiguos miembros de su comando vuelven para encargarle un trabajo, situándolos a ambos en la cuerda floja.

“Juego de lágrimas” habla de sentimientos encontrados y sobre todo de soledad, de seres marginados por una u otra razón que encuentran obstáculos a cada paso en su búsqueda de la normalidad. La relación que se forma entre el transexual Dil y el terrorista Fergus supone una insólita muestra de fe en el ser humano, personajes ambos que suscitan cierta piedad ante las situaciones que les ha tocado afrontar en la vida.

La película hace un llamamiento a la tolerancia, a la confianza en la naturaleza humana y el arrepentimiento pero sin que, de una forma u otra, el culpable pueda escapar de cumplir su pena. En parte ocurre como en “Días contados”, otro film que retrata el cambio brutal que sufre la vida de un despiadado terrorista cuando se enfrenta a sus sentimientos y descubre que el amor puede ser más fuerte que cualquier convicción política. La lucha interior entre el deber de y el deber a secas desmonta en ambos casos cualquier teoría.

Como curiosidad sobre “Juego de lágrimas”, durante algún tiempo se especuló sobre la sexualidad de Jaye Davidson y su nominación a los Oscars en el apartado de actor secundario. Quedó claro que su imagen corresponde a la de un hombre (por si alguien no había visto sus genitales en la película...) pero su estilo andrógino fue utilizado del mismo modo confuso en su siguiente película para la gran pantalla, “Stargate: Puerta a las estrellas” en 1994, que significó su última aparición en el cine. Posteriormente Jaye, declarado abiertamente homosexual pero no travesti ni transexual, retomó su antiguo trabajo de asistente de moda, en el que parece que continúa en la actualidad.

De lo poco que he visto de
Neil Jordan, ésta es una de mis películas favoritas, aunque de las más conocidas “Entrevista con el vampiro” (1994) me parece también una interesante visión del universo vampírico, con uno de los elencos masculinos más destacados del cine en su momento (Tom Cruise, Brad Pitt, Antonio Banderas, Christian Slater y el propio Stephen Rea). En el polo opuesto se sitúa “Dentro de mis sueños (In dreams)”, una producción que prometía mucho por la temática onírica y la presencia de buenos actores como Robert Downey Jr. o Annette Bening pero que me defraudó desde los primeros minutos por su falta de imaginación y su exceso de previsibilidad.

Deveroux: Vaya, mira qué furcia. Es tu novia?
Fergus: No es una furcia.
Deveroux: No, por supuesto; es una señora.
Fergus: No, eso tampoco.

4 comentarios:

  1. non a vin:(
    pero solventareino
    rea encántame
    e inda non sei por que
    bicos

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  2. Esta es imprescindible!!

    De Stephen Rea hay mucha gente que dice que es un inexpresivo, que siempre tiene la misma cara haga lo que haga. A mí no me apasiona pero tampoco me disgusta y, en las películas en las que lo he visto, me ha parecido que actúa sobradamente bien.
    muacks

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  3. Excelente película...
    las actuaciones son muy buenas
    recomendable...

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  4. Totalmente de acuerdo, Camila d. Gracias por tu visita :)

    Saluditos

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