Ahora que se ha endurecido la lucha contra las webs de descargas la manera de ver series y películas online en España se ha complicado. Es cierto que una de las opciones es esperar a que las cadenas de TV nacional compren los derechos y las emitan pero, ya sin tener en cuenta el tiempo que eso puede suponer, nos encontraremos con otros inconvenientes. En primer lugar, la opción de ver ese producto en versión original con subtítulos se reduce hasta hacerse inexistente en la mayoría de los casos. No tengo nada en contra del doblaje español, que es uno de los mejores del mundo según dicen, de entre los países que doblan contenidos, pero a pesar de mi lentitud a la hora de leer subtítulos, prefiero mil veces hacerlo y escuchar la expresión y entonación originales de los intérpretes.
El segundo problema de que las series y películas sean emitidas por cadenas de TV comerciales españolas es la publicidad. Un capítulo de 50 minutos se puede convertir fácilmente en una hora y media con bloques de anuncios que, si bien tienen una normativa en cuanto a su duración, siguen fastidiando el visionado, cortan la trama cuando les parece, a veces incluso en medio de una escena, y hacen en general que la experiencia se convierta en algo tedioso.
Las horas de emisión populares, estilo las 3 de la mañana, son habituales en las parrillas para series que no tienen demasiada fama. Eso cuando no les da por cambiar el día de emisión sin previo aviso, porque las variaciones de hora son ya más que normales dependiendo de otros eventos que coincidan en la misma fecha. Y eso cuando directamente no deciden cancelar la serie en cuestión por razones de audiencia. Todas estas circunstancias impiden que se pueda seguir con coherencia una serie televisiva.
La mayoría de las webs oficiales de los canales de TV ofrecen ya la reproducción de sus programas a través del ordenador, con la posibilidad de salvar uno de los escollos más importantes de los espectadores: la incompatibilidad con los horarios de emisión. Aún así, las cadenas no ofrecen todos sus contenidos de este modo, sobre todo los que no son de producción propia, y la opción de TV a la carta en España todavía está poco desarrollada. Muchos consumidores de cine por internet deseamos una alternativa legal completa, fácil de usar y a buen precio.
Y cuáles son ahora mismo esas alternativas? Pues Netflix, la mayor empresa de este tipo que opera exitosamente en Estados Unidos y Canadá desde hace años ha decidido finalmente no instalarse en España. Entre los motivos aducidos están los abusivos derechos de autor que se cobran en nuestro país, lo que convierte su negocio en poco rentable. Netflix, que tiene más de 25 millones de usuarios en todo el mundo, ofrece películas y series en streaming (online) por una cuota mensual de 7,99 dólares. Con esta tarifa plana se accede a un catálogo con más de 100.000 títulos, disponibles para ver a cualquier hora y todas las veces que se desee. Desde hace poco ofrece también sus servicios en varios países de América Latina y en Gran Bretaña e Irlanda.
Descartada pues por el momento la implantación de Netflix en España, entre los proyectos equivalentes que podrían funcionar en nuestro país está Voddler, una empresa sueca que está ahora mismo trabajando en su catálogo español y ofrece ahora mismo alrededor de 500 títulos. Es una oferta todavía bastante pobre, sobre todo teniendo en cuenta que sólo permite el alquiler online de una película concreta durante 24 horas a un precio de 2,49 €, en el caso de los estrenos, y que las series de su catálogo dejan todavía mucho que desear. Por lo que he visto, en la versión beta que empieza a dar sus primeros pasos en España aún no existe ninguna tarifa plana de visionado, pero sí ofrece para los usuarios registrados varios títulos antiguos de forma gratuita, aunque con varios minutos ineludibles de publicidad antes del visionado.
De forma similar funciona Wuaki.TV, una plataforma española que lleva apenas un año en funcionamiento y ofrece todavía pocos contenidos, pero que parece ser también una opción viable en el futuro. Entre las series disponibles están algunas más modernas como la primera temporada de “The Walking Dead”, que se puede alquilar completa por 7,99 euros, o varias temporadas de “Mad Men”, “Sobrenatural” o “The Big Bang Theory”, aunque los precios siguen sin ser del todo populares. En algunos casos dan la opción de comprar el producto, aunque no tengo muy claro si es que te lo envían físicamente a casa o es una compra a través de descarga. Aún así, tiene una interesante sección de contenidos gratuitos, patrocinados por una entidad bancaria, cuyo fin principal es el de probar el sistema y hacer publicidad al banco en cuestión, claro está. Como aspecto negativo, no he encontrado ninguna opción de subtítulos, aunque sí da la posibilidad de ver las películas en español o en su versión original.
Aunque no he podido acceder a ella, porque por ahora sólo funciona por invitación, existe también la opción de Youzee, otra web que ofrece vídeos online en alquiler con precios que oscilan entre los 0,99 y los 4,99 euros. La idea es que ofrezca también una tarifa plana de gran parte de sus contenidos a un precio de 6,99 € y una sección de productos gratuitos. Los usuarios que lo han probado comentan que el sistema de elección de películas es muy sencillo (los nuevos televisores ya tienen una aplicación para poder acceder a estas webs desde el propio mando) y que las emisiones tienen buena calidad.
Por otro lado tenemos Filmin, una iniciativa española que se centra en el cine independiente y ofrece alrededor de 2.000 títulos entre películas y series, con unos precios que oscilan entre los 0,95 € por un episodio televisivo antiguo y los 2,95 € de los estrenos de cine más recientes. Dispones de 72 horas para ver cada película en streaming y un mes para cada serie completa, pero tampoco existe con Filmin una opción de tarifa plana con acceso a todos los contenidos. Lo más cercano es una suscripción premium mensual de 15 € (ellos dicen que son 10 €, pero yo no veo esa opción en la web, salvo que elijas la suscripción trimestral) que te permitirá ver aproximadamente la mitad de su catálogo, excluidos los estrenos de la sección premier y algunos otros productos.
Y también de origen español es Filmotech, una web apadrinada por EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales) y que ofrece una tarifa plana de 9 euros para acceder a unas mil películas, todas españolas y latinoamericanas. Sé que la red social Tuenti también ha puesto en funcionamiento recientemente una plataforma de cine online para sus usuarios, con características similares a las de Netflix, aunque no sé cómo funciona exactamente porque no he utilizado nunca el Tuenti. Además, algunos periódicos también incluyen en su versión de internet la posibilidad de alquilar películas online a precios similares a los de estas plataformas.
Tras el éxito de Spotify en el entorno musical (yo estoy encantada con mi suscripción de Spotify Unlimited, sin publicidad y con acceso ilimitado a la música por 4,99 € al mes), opciones como las señaladas más arriba creo que son el futuro de la industria audiovisual. Hoy hay mucha gente que no ve televisión propiamente dicha o que ni siquiera tienen el aparato de TV en sí, pero sí consume películas, series o documentales a través del ordenador. Quieren hacerlo a la hora que quieran, no cuando se lo marque una parrilla de programación, y en muchos casos prefieren la versión original con subtítulos en español. Plataformas como Voddler o Filmin solucionan en parte esas demandas en nuestro país (Filmin no lo sé, pero Voddler sí que tiene una opción para ver la película en V.O.S.E., por ejemplo) y algunas también dan la posibilidad de ver algunos contenidos offline, sin necesidad de estar conectado a internet en el momento de hacerlo. Pero las leyes españolas parecen condicionar bastante la rentabilidad de estas iniciativas, que quizás no se puedan mantener si no alcanzan más acuerdos con las productoras cinematográficas y televisivas nacionales.
Yo tengo claro que pagaría una suscripción de 8 euros en Netflix, por ejemplo, con acceso a contenidos recientes, en versión original con subtítulos y disponibles siempre que quiera, las veces que quiera, al mismo nivel que se pueden conseguir ahora productos pirateados en internet pero de forma legal y con una buena calidad de imagen. En mi caso tampoco necesito ver lo que se está exhibiendo ahora mismo en los cines (para eso está la opción de ir al cine…) pero sí lo que emiten otras cadenas de TV foráneas en el caso de las series, o películas disponibles en video-clubs pero sin necesidad de salir de casa para conseguirlas. Sin embargo, pagar entre 3 y 5 euros por alquilar durante uno o dos días una película a través del ordenador me sigue pareciendo caro y limitado.
Vosotros conocíais estas opciones legales de cine online? Pagaríais por alguna de estas plataformas o ya lo hacéis?