Para poder disfrutar del todo esta película decidí leerme el libro un par de meses antes del estreno (podéis ver la reseña aquí). No es que fuera estrictamente necesario para entender el film pero se encontraba entre una de mis lecturas pendientes y no había mejor ocasión para obligarme a ello. En primer lugar he de decir que, como la novela de J.R.R. Tolkien me encantó, esperaba una adaptación cinematográfica a la altura, teniendo en cuenta que tras la cámara estaba el artífice de la trilogía de “El señor de los anillos”, el neozelandés Peter Jackson. Cierto es que también era necesario tener en cuenta a la hora del visionado que “El hobbit: Un viaje inesperado” tiene un toque algo más infantil que la obra grande de Tolkien, para evitar decepciones al respecto.
Bien, el caso es que la película de “El Hobbit: Un viaje inesperado” me gustó aunque tampoco me entusiasmó. Una de mis principales críticas es que no veo necesario rodar tres películas de casi 3 horas cada una para contar esa historia. El libro podría resumirse con todo lujo de detalles en un solo film, sin necesidad de cortar abruptamente el desarrollo y obligar a los espectadores a esperar un año para ver la continuación. O sea, NO rotundo a las trilogías preparadas.
Es verdad que aquí han añadido personajes e historias paralelas de otras obras de Tolkien como "El Silmarillion", pero eso no justifica que alarguen por sistema la duración de las películas y que las dividan en dos o tres partes ya desde la pre-producción. A veces echo de menos las películas normales de hora y media, a lo sumo dos horitas, a las que no les faltaba ni sobraba nada y de las que salías totalmente satisfecho.
En fin, crítica constructiva realizada, diré que “El Hobbit” es una película entretenida, cuyos personajes están bastante bien definidos aunque para mí los enanos quizás estén un poco exagerados. Gandalf (Ian McKellen) vuelve a representar uno de los principales baluartes del film, mientras que Martin Freeman cumple en su papel de Bilbo. También repiten, como era de esperar, Elijah Wood como Frodo o Cate Blanchett en el papel de Galadriel. Los enanos, como he dicho, no me convencieron del todo, pero en eso todo es cuestión de gustos; yo es que prefiero a los elfos :P
De factura, como era de esperar, muy correcta. Una música muy acorde que recuerda en muchos momentos a la de “El señor de los anillos” (por algo se trata del mismo compositor, Howard Shore) y unos travellings paisajísticos que a veces se alargan un poco en mi opinión. Pero vamos, una película agradable, de aventuras, para toda la familia. Algún día explicaré por qué nunca me satisface eso de “para toda la familia” XD
Puntuación: 7 sobre 10.


























