viernes, 30 de abril de 2010

Wall·E


En contra de la opinión de mucha gente, he de decir que “Wall·E” me ha gustado bastante más que “Up”. De hecho, en general me parece bastante menos infantil que la peli de los globos y creo que de fondo trata un tema mucho más interesante, como la alienación de los humanos y la creación de deseos a través de la publicidad. Pero sin entrar en tanta profundidad temática, la película me ha enternecido muchísimo.

*** Spoilers! ***

“Wall·E” es un robot encargado de empaquetar basura en una ciudad polvorienta y abandonada, al igual que el resto del planeta. El simpático robot es el único de su gama que queda en activo y, con la única compañía de una cucaracha, (es un dato científico que las cucarachas serán los únicos seres vivos que resistirían un holocausto nuclear) realiza pacíficamente sus monótonas actividades. Hasta que un día aparece otro robot en la ciudad, Eve. La nueva chica-máquina está programada para encontrar signos de vida en el planeta devastado por la basura, hecho que significaría la posibilidad para los humanos de regresar y reiniciar la civilización.

Ante la presencia masiva de desechos, la raza humana ha sido recluida en un crucero espacial en el que se limitan a vivir despreocupados, disfrutando de comida rápida y ocio cibernético. Las relaciones sociales se mantienen a distancia y la falta de necesidades motrices hace que incluso los humanos del 2.700 hayan perdido la costumbre de caminar. Viven sobre tumbonas flotantes en las que se desplazan, comen y duermen, ajenos a la situación de su antiguo planeta que la mayoría de ellos nunca han pisado. El descubrimiento de Eve, que halló una pequeña plantita en la Tierra, abre la opción del regreso, pero devolver a esos seres inútiles al planeta 700 años después no entra en los planes programados del Gobierno.

De forma secundaria pero no menos importante asistimos a la “historia de amor” entre Wall·E y Eve. Tras muchos años solo, el tierno y eficiente robot encuentra por fin a alguien con quien compartir su día a día rodeado de desperdicios.

*** Fin de Spoilers! ***

La película no se desvía demasiado de los temas habituales de Pixar, con dosis de emoción, ternura y humanización de objetos. En este caso el resultado es muy completo para mi gusto, sin demasiados altibajos, aunque hay quien opina que la primera media hora es lo mejor de la película, justo hasta la irrupción de Eve en escena. A mí me parece que ahí la cinta cambia de rumbo pero no empeora, en absoluto. En general me parece una película preciosa. Es inevitable al verla recordar también aquel otro entrañable robot de los ochenta, el número 5 de "Cortocircuito", del que estoy segura que Wall·E ha tomado más que inspiración.

“Wall·E” figura en el puesto 45 del Top 250 de las mejores películas votadas por los usuarios en el IMDB. Se trata además del primer film de animación que figura en ese ranking, incluso por delante de la fantástica película de Miyazaki “El viaje de Chihiro”. Para los que siguen prefiriendo “Up” (entre los que no me incluyo) decirles que aparece un poco por debajo, en el puesto 77.

Por cierto, si no lo digo no descanso: a quién se le ocurriría ese horrible subtítulo español del cartel, “Pillado hasta las tuercas”! (si en el original también es así me tragaré mis palabras :P). Es una manera de simplificar todo el argumento de un modo bastante burdo y mucho más infantil de lo que se puede ver en la película. Y no puedo evitar que me recuerde al tráiler con montaje de cachondeo que se hizo para los Goya de “Celda 211” bajo el título de “Movida en la 211”… Si alguien no lo vio, por favor que no se lo pierda porque es genial!

miércoles, 28 de abril de 2010

Mike Oldfield

Hace unos días mi padre me pidió que le ayudara a poner unos tonos de llamada en su nuevo móvil. Entre sus favoritos estaba uno de Mike Oldfield que me ha inspirado para esta entrada, puesto que este genial compositor y multiinstrumentista inglés todavía no había aparecido por el blog.

Procedente de una familia de músicos, Mike Oldfield es conocido por sus piezas instrumentales, sobre todo de género new age, electrónico y experimental. Desde su primera incursión en el mercado musical, con el apreciado álbum “Tubular Bells”, en 1973, su carrera fue imparable y cosechó numerosos éxitos con todos sus trabajos. El enlace de arriba de la Wikipedia contiene un extenso artículo sobre sus producciones, para los que le interese.

La mayoría de sus temas eran orquestales, sin letra, aunque a lo largo de los años él mismo cantaría algunos y también contaría con la participación de otros intérpretes para ponerle voz a sus canciones. Una de sus colaboradoras más asiduas fue Maggie Reilly, una cantante escocesa responsable de la parte vocal de algunos de los temas más recordados de Oldfield en los años ochenta: “Moonlight Shadow”, “Family man”, “Foreign affair” o “To France”. Eso sin olvidar el fantástico “Islands” que interpretó Bonnie Tyler con su voz rasgada en 1985, incluido en el álbum del mismo título.

De entre todas las bellísimas canciones que conozco de Oldfield es “To France” la que he elegido para que suene en Lillusion esta semana. El tema se incluyó en el disco de 1984 titulado “Discovery” y estaba inspirado en la vida de la reina de Escocia, María Estuardo.


martes, 27 de abril de 2010

Hiyab

Con la polémica desatada estos días acerca de permitir o no el uso del velo islámico (denominado hiyab) en los colegios, me he acordado de un cortometraje que vi hace ya unos años. El corto “Hiyab”, escrito y dirigido por Xavi Sala en 2005, abordaba exactamente el mismo asunto, con lo que se demuestra que el problema no es nuevo y que seguramente todavía seguirá dando que hablar durante más tiempo.

En los últimos días hemos asistido al desarrollo público del caso de Najwa Malha, una adolescente de 16 años expulsada de las clases de su instituto en Pozuelo de Alarcón varias veces por usar el tradicional hiyab de su religión. El uso de esta prenda contradice las normas del colegio, libre para dictar su propio reglamento dentro del centro. De igual modo se prohíbe en ese instituto utilizar gorras o sombreros en el interior de las aulas. Existen otros colegios en la misma comunidad de Madrid que sí permiten a sus alumnas llevar el hiyab. Eso sí, mal ejemplo da desde mi punto de vista ese colegio que ayer mismo por la tarde cambió su normativa para impedir el uso del velo en sus instalaciones, evitando así la matriculación de Najwa. Los directivos dicen que con esa decisión pretenden evitar la segregación, aunque yo creo que es precisamente todo lo contrario.

El caso es que, indagando un poco, he leído que el hiyab no es tanto un símbolo impuesto como de elección personal, con una amplia tradición en la religión musulmana. No tiene nada que ver con el chador iraní o el burka, que cubre a las mujeres de los pies a la cabeza y dificulta la comunicación con otras personas, puesto que el hiyab deja al descubierto la totalidad de la cara de las mujeres. La Wikipedia tiene un extenso artículo sobre la historia y el porqué del uso del velo islámico por las mujeres musulmanas, con interpretaciones que en la mayoría de los casos nada tienen que ver con la sumisión y represión que podríamos entender los no creyentes en ese gesto.

Mi opinión personal es que no me molesta que alguien lleve un velo cubriendo su cabello si así se siente mejor, puesto que esa imagen no me ofende mientras haya contacto directo de la mirada y el resto de la expresión del rostro. Existe la misma libertad para que los católicos lleven un crucifijo al cuello, por ejemplo, o que otras mujeres lleven camisetas cortas enseñando el ombligo e incluso el sujetador, algo que personalmente me molesta bastante más que ver a alguien con un velo.

Los que piensan que los musulmanes deben aceptar en España nuestras costumbres se olvidan de que la Constitución ampara la libertad religiosa y de culto, por la que cada persona puede practicar la religión que desee y exteriorizar su fe sin ser perseguido por ello. Yo no soy religiosa ni conozco a fondo las creencias islámicas, pero creo que deben respetarse al igual que las demás, mientras no se obligue a nadie a practicarlas contra su voluntad.

Os dejo con el corto, que muestra el velo como un signo de identificación personal para esa niña que podría ser Najwa. El caso del corto no es exactamente el mismo, pero el fondo de la cuestión sí.



*** La primera imagen corresponde a este interesante artículo de RTVE que analiza la prohibición del velo islámico en varios países europeos.

viernes, 23 de abril de 2010

Día del Libro

Hoy es el Día Internacional del Libro y, como amante y defensora de la lectura, he querido hacer una pequeña revisión de los libros que más me han marcado a lo largo de mi vida. Sólo de algunos, claro, porque la lista de todos los que han tenido algún significado especial para mí sería demasiado larga.

He de decir que, en realidad, no soy una buena lectora. Leo bastante despacio y me cuesta concentrarme. Además, soy muy selectiva con los géneros y tengo problemas con determinados tipos de obras como la poesía o la literatura fantástica. Eso sí, cuando empiezo un libro rara vez lo dejo sin terminar. Por extensión, nunca me salto páginas, por muy árido que me parezca lo que me están contando; pienso que hasta esos fragmentos infumables se merecen un respeto y además siempre tengo miedo de perderme algo crucial para el desenlace, oculto en la espesura de esas letras.

A lo largo de mi vida no he leído más que unos pocos centenares de libros. En mis años mozos alcanzaba la veintena fácilmente, pero ahora ya me cuesta superar las doce o quince lecturas anuales. De entre todos esos libros, los siguientes han marcado un antes y un después en mi universo personal:

- El misterio de la isla de Tökland (Joan Manuel Gisbert): Se trata del primer libro que disfruté de forma consciente cuando era niña, después de las típicas series de Enid Blyton y similares que leía más rápido de lo que jamás he vuelto a leer. “El misterio de la isla de Tökland” significó para mí el comienzo de la selección literaria, del gozo personal de la lectura, de la elección de novelas que me entretuvieran y tuvieran además alguna profundidad.

- El americano impasible (Graham Greene): Mi primer novio me prestó este libro cuando yo desconocía prácticamente toda la literatura moderna norteamericana. Hasta entonces había leído unos cuantos clásicos y bastantes obras de autores españoles o latinoamericanos, pero nada que abordara temas socialmente comprometidos ni de corte político. Para mí leer ésta y otras novelas similares fue como abrir la mente a un mundo desconocido.

- Héroes (Ray Loriga): Con veinte años me encapriché de este escritor. Yo llevaba años escribiendo mi primera novela y necesitaba referentes modernos con los que poder sentirme identificada. O al menos pensar que era posible publicar libros aunque se fuera joven. Me regalaron este libro y durante los años siguientes seguí muy de cerca la carrera de Loriga, aunque hoy, 15 años después, mi visión sobre las posibilidades de vivir de la literatura ha cambiado un poco.

- Territorio comanche (Arturo Pérez-Reverte): Estaba terminando la carrera de periodismo cuando leí “Territorio comanche”, cuando Pérez-Reverte todavía era más conocido por ser reportero de guerra que por su faceta de escritor. Para los periodistas de mi generación era como un ídolo, un hombre que no tenía miedo a nada ni a nadie y no se cortaba a la hora de dar abiertamente sus opiniones. Por suerte, la lectura de este libro no influyó en mejorar mi maltrecha vocación periodística, pero sí me reafirmó en la convicción de que podía y debía escribir si eso era lo que mi corazón me dictaba.

- Un viejo que leía novelas de amor (Luis Sepúlveda): Fue la primera novela con la que lloré. La leí con veintitantos años y recuerdo sorprenderme de que me resbalaran las lágrimas incontenibles por las mejillas. Hasta ese momento había lecturas que me habían emocionado pero nunca hasta el extremo de “sufrir” en carnes propias lo que leía. Desde entonces decidí meterme de lleno en todo lo que leyera, viera o escuchara, tanto para bien como para mal.

- El alquimista impaciente (Lorenzo Silva): El cambio de siglo no me sentó bien y sufrí una grave crisis personal. Perdí la ilusión por muchas cosas, entre ellas la escritura y la lectura, además de la inestabilidad emocional que me costó mucho esfuerzo recuperar. Tras muchos meses de sequía literaria leí “El alquimista impaciente” y las musas volvieron a mí. Inicié entonces mi segunda novela que, aunque todavía hoy sigue inacabada, me devolvió la confianza en mí misma y en mis posibilidades de plasmar con palabras lo que pasaba por mi mente.

- Crónica de una muerte anunciada (Gabriel García Márquez): Me arrepiento de haberme iniciado tan tarde en la literatura de este genial autor. Este fue el primer libro suyo que leí, que me cautivó y que me demostró que la perfección literaria puede existir. Creo que es la novela que más veces he releído y lo hago de nuevo siempre que tengo una tarde libre, para demostrarme a mí misma que no hace falta una gran sorpresa, ni una gran extensión, ni nada espectacular para parir una gran obra.

- ZigZag (José Carlos Somoza): Esta fue la novela que me acercó por primera vez al universo de la ciencia ficción, a un tipo de narración científica de la que suelo huir conscientemente pero con la que Somoza consiguió engancharme sin remedio. Fue además uno de los libros que más miedo me ha hecho pasar, un sentimiento fantástico cuando eso es realmente lo que la obra pretende. Con Somoza recuperé la confianza en los escritores, que de repente parecían haberse hundido todos en un panorama literario sinsentido de best-sellers previsibles y aburridos.

- Sin City (Frank Miller): Aunque figure en último lugar, cronológicamente mi primer contacto con Frank Miller y las novelas gráficas se sitúa en el año 2000, gracias a mi pareja de entonces y hoy amigo GeekDraz. Mi relación con el mundo del cómic hasta entonces había sido muy limitada, pero desde que leí “Sin City” supe que el formato podía transmitir muchísimo más de lo que yo creía. Aunque no me he convertido en una gran lectora de cómics, sí suelo leer novelas gráficas de vez en cuando y disfrutarlas mucho.

Me he extendido un poco más de la cuenta, pero había que celebrar el Día del Libro :) Estoy segura de que vosotros también habéis leído alguna vez algún libro que os cambió la vida.

jueves, 22 de abril de 2010

Día de la Tierra

Hoy se celebra el Día de la Tierra por 40º año consecutivo. El planeta no está precisamente en estos últimos tiempos para tirar cohetes, con fenómenos meteorológicos castigándola por todas partes, pero ahí está aguantando el tirón.

Y en este día especial he decidido mostraros de nuevo mis plantas de pimiento! Os habíais olvidado de ellas? Pues ahí siguen creciendo, algo impensable cuando salieron aquellos brotes ínfimos de las semillitas de un pimiento verde.

Una amiga me cuidó las plantas durante las vacaciones, mientras yo estuve fuera, y algunos bichillos atacaron las hojas ya que ella tenía los tiestos en exterior. Tuvieron que echarle azufre a la tierra y las hojas para eliminarlos, pero mis plantas son fuertes y siguen creciendo y echando nuevas hojitas. Ahora tengo en total cuatro plantas de pimiento, tres en un tiesto y una en otro, que miden entre 25 y 40 cm. de alto.

Aprovechando las fechas he decidido hacer nuevos experimentos botánicos y si nace algo os mantendré informados.


Mis recién recuperados pimientitos son el escenario que he elegido también para fotografiar a Lila, esa muñequita preciosa que me regaló hace unos días mi amiga R. No os dejéis engañar; las flores de la planta son de plástico :P

miércoles, 21 de abril de 2010

INXS

He tenido problemas para decidirme por el tema de esta semana. Tenía claro que sería uno de INXS, esta banda australiana liderada por Michael Hutchence hasta finales de los noventa, pero hay tres canciones suyas que me encantan y que quizás sean sus tres temas más conocidos también. Se trata de “Need you tonight”, de 1987, que fue su primer número uno en las listas de éxitos estadounidenses; “Suicide blonde”, primer sencillo de su disco de 1990; y la que al final ha sido la elegida, “New sensation”, también incluida en el álbum “Kick” de 1987.

Aunque el grupo sigue en activo su carrera sufrió el más duro revés con la pérdida del vocalista Michael Hutchence, que fue encontrado muerto en una habitación del Hotel Ritz de Sydney en noviembre de 1997. La noticia del suicidio del cantante, en cuyo cuerpo también se encontraron restos de numerosos medicamentos, causó conmoción en el panorama musical. Ese mismo año INXS cumplía 20 años de carrera y pensaban celebrarlo con una gran gira mundial, que lógicamente fue cancelada.

A pesar de las críticas a la actitud de Hutchence, con una pose al estilo de Jim Morrison, INXS fue casi todo lo que fue gracias al cantante y su magnetismo. Los hermanos Farriss, fundadores originales de la banda, continuaron tocando un tiempo después con vocalistas temporales, entre los que estaba Terence Trent D’Arby. En 2004 el grupo participó en el reality show “Rock Star” para seleccionar a un cantante definitivo, que resultó ser el canadiense J.D.Fortune. INXS grabó con él un nuevo disco en 2005, pero en la actualidad el vacío vuelve a brillar en la sección vocal del grupo australiano, que no ha podido olvidar a Hutchence.

Yo tampoco he escuchado nada nuevo de INXS desde el fallecimiento de Hutchence, así que me quedo con sus grandes clásicos, entre ellos este “New sensation” que suena esta semana en Lillusion.

martes, 20 de abril de 2010

Cruz del Sur

Cruz del Sur” es un pequeño cómic, de apenas 50 páginas, escrito por Luis Durán e ilustrado por Raquel Alzate, que se publicó a finales de 2004. Se trata de una especie de cuento en el que la naturaleza cobra un gran protagonismo y el dibujo intenta expresar sentimientos como el abandono, el miedo o la soledad. Tenía curiosidad por leerlo, sobre todo por lo intrigante que parecía su temática.

*** Spoilers! ***

El argumento nos traslada a la Francia del s. XIII, en el momento en que los soldados están ajusticiando a una bruja en el bosque, acusada de ejercitar sus malas artes en contra del señor feudal. La hija de la mujer, Iliane, que tiene apenas ocho años, es acogida en el castillo de Cruz del Sur como esclava, aunque todos sospechan que ella también tiene dotes de brujería. Allí vive también Dominique, un muchacho abandonado por un grupo de feriantes que sirve de cruel entretenimiento para el hijo del feudal y su bufón. Entre los dos pequeños huérfanos surge enseguida una simpatía mutua, sabiéndose ambos especiales, él hijo del Viento y ella del Bosque.

Con los años, el hijo del feudal se encapricha de la niña, convertida en una hermosa jovencita, e intentará por todos los medios poseerla. Sólo Dominique, al que el viento protege de sus abusadores, acudirá en ayuda de Iliane, a la que su madre llama incesantemente desde el bosque. Allí, la madre naturaleza continuará su venganza contra los soldados asesinos de Cruz del Sur.

*** Fin de Spoilers! ***

Con toques sobrenaturales, el cómic es una historia bonita aunque un poco rara, quizás demasiado críptica. El dibujo tiene mucho más interés que el texto, desde mi punto de vista. “Cruz del Sur” supone el primer guión que Luis Durán escribe para que lo ilustre otra persona. Este autor es un experimentado historietista que comenzó a trabajar a finales de los noventa y ha obtenido varios premios por su labor en el mundo del cómic.

La ambientación medieval de “Cruz del Sur” está muy lograda a través de los dibujos de Raquel Alzate, en su primera incursión en el mundo de la historieta. La intención de esta obra, según han declarado sus responsables, era comenzar a introducirse en el mercado francés, para el que el estilo de Raquel resultaba mucho más adecuado. La dibujante fue premiada por este trabajo en el Salón del Cómic de Barcelona en 2005 en el apartado de autora revelación.

viernes, 16 de abril de 2010

Paprika, detective de los sueños

Siento contradecir a todos los fans del anime que aseguran que esta película es maravillosa. Digamos que tiene una temática interesante y está bien planteada, en general, pero tiene momentos francamente pesados, saturación visual por doquier y un final no tan original como esperaba. En realidad se acerca mucho a la estética de otras cintas del género nipón y a los mismos traumas de su sociedad ya vistos en otros productos.

“Paprika” habla de sueños, de investigaciones cerebrales, de cómo un chip debidamente programado puede alterar nuestras vivencias subconscientes y afectar a nuestra realidad. Aúna el género de la ciencia ficción con cierto suspense que al final se queda en casi nada, puesto que la película se transforma en una típica historia de amor y odio. El poder que acaba corrompiendo, los sentimientos de culpa y las pasiones no correspondidas son el centro del film, nada nuevo ni resuelto de una manera espectacular realmente.

En esta película para mi gusto sobran imágenes surrealistas y hay exceso de información visual y científica, algo que aporta poco al desarrollo de la historia. Con algunas escenas del final incluso me vino a la mente uno de los primeros animes que vi en mi vida, hará más de 15 años, “Urotsukidôji”, una película bastante violenta y desagradable, con toques de hentai, de la que han bebido muchas cintas de animación japonesas con posterioridad.

No puedo evitar sentir decepción al no entender gran parte de este tipo de cine procedente de Japón. Salvo las películas de Miyazaki, que me parecen en su gran mayoría verdaderas obras de arte, y por extensión las de Studio Ghibli, los anime japoneses no acaban de interesarme y no alcanzo a descubrir el secreto que tiene a tantos occidentales subyugados por historias mediocres, transgresoras a su modo quizás por proceder de una sociedad muy reprimida. He leído en algún lado que hay que tener una gran inteligencia para entender “Paprika”, así que será que yo no la tengo porque no me enteré de nada: para mí los personajes acaban siendo muy previsibles y el final desborda tópicos, muchos más de los que requeriría una película que me impactase de verdad.

“Paprika, detective de los sueños” fue dirigida en 2006 por Satoshi Kon, toda una institución en el anime nipón y responsable de una de las obras más apreciadas del género, “Perfect Blue”. Es el creador también de la serie “Paranoia Agent”, con importantes influencias del cine de David Lynch. De esta serie vi un par de capítulos en TV hace ya bastante tiempo y recuerdo que tenía cierto interés.