miércoles, 17 de septiembre de 2014

Londres (II)

Estatua ecuestre de George III, Pall Mall
Nuestro primer día completo en Londres lo dedicamos a cuestiones de intendencia: recoger el London Pass para utilizar otro día en diversas atracciones, ubicarnos en la ciudad, familiarizarnos con los transportes y pasear por la zona más céntrica de compras y negocios.

Vista desde el segundo piso del bus
Decidimos comenzar la mañana subiéndonos a un típico autobús londinense (sí, los rojos de dos pisos) y por supuesto viajando en la planta de arriba como todo turista que se precie. Elegimos una línea que nos dejaba justo al lado de la oficina en la que teníamos que recoger el London Pass gestionado desde España, que teníamos pensado utilizar para visitar algunos de los edificios y monumentos más emblemáticos de la ciudad y ahorrarnos con ello unas libras (explicaré el funcionamiento de este pase en otra entrada).

Sección de Doctor Who en Forbidden Planet
Nuestro segundo objetivo matutino era visitar Forbidden Planet, una de las tiendas de ocio más importantes de Europa con varios locales en el Reino Unido. Tanto en cómics y libros como en vídeos específicos y merchandising variado, su oferta es amplísima. Allí realizamos unas pequeñas compras para seguir después nuestro paseo por los aledaños del Soho, uno de los barrios con más movimiento cultural de la capital. 

Garrick Theatre, con el musical "Let it Be" de The Beatles
Palace Theatre, con el musical The Commitments
Aunque no pudimos visitarlo con mucho detenimiento y además de día no tiene el mismo encanto que de noche, sí pasamos por delante de algunos teatros con musicales en cartel, eventos clásicos del entretenimiento nocturno londinense. También estuvimos por Charing Cross, una calle conocida por sus librerías.

A la hora del almuerzo nos esperaba Covent Garden, un barrio con el mercado como insignia. Cientos de personas se congregaban en su plaza mientras grupos de artistas callejeros actuaban para ellos. Muy pintoresco. Cerquita de allí está la Iglesia de St. Paul, también conocida como la Iglesia de los Actores. Se trata de un sencillo templo del s.XVII en el que se organizan cada año cientos de eventos teatrales y culturales en general, por lo que esta iglesia anglicana tiene una estrecha relación con el colectivo de la farándula. En el momento en que la visitamos estaba preparado el montaje para la representación de "Alicia a través del espejo".

"Alicia a través del espejo", patio de St.Paul's Church
En el interior de la iglesia hay placas en memoria de algunos conocidos actores británicos como Charles Chaplin, Boris Karloff, Robert Shaw o Richard Beckinsale. La parte de los jardines, con numerosos bancos, estaba repleta de gente comiendo, algo muy típico de la cultura londinense. Nosotros también aprovechamos para almorzar allí, tras comprar comida en un local cercano. La mayoría de las cafeterías de la ciudad tienen la opción de "take away" (para llevar) y lo habitual es que la gente salga a comer a alguno de los parques cercanos a sus lugares de trabajo. 

London Eye

Big Ben, el reloj del Palacio de Westminster

Victory Tower, Westminster
Por la tarde bajamos por primera vez hacia las orillas del Támesis. A pesar de que el día estaba oscuro y amenazaba lluvia, los márgenes del río estaban repletos de gente paseando y visitando las atracciones cercanas. Allí tomamos las primeras imágenes del Londres más turístico: el London Eye y Westminster. Como nuestra visita a esos lugares estaba programada para otro día decidimos no pararnos demasiado y continuar hacia St. James's Park, uno de los parques que conforman la red The Royal Parks de Londres. 

Duck Island Cottage, St. James's Park
Tras un breve paseo, bajamos hacia Piccadilly Circus, en pleno West End. Habíamos quedado por esa zona con unos amigos residentes en Londres para cenar, por lo que hicimos tiempo recorriendo de nuevo el sector más comercial de la ciudad. En Regent Street, Oxford, Carnaby o Liberty Street se pueden encontrar las tiendas más exclusivas de Londres. Moda, complementos, artículos de lujo y cientos de objetos de marca en locales acondicionados en los bajos de antiguos edificios señoriales. Un bello contraste, sin duda, puesto que modernidad y clasicismo se unen aquí a la perfección.

Carnaby Street
No soy fan de las compras ni de las marcas así que mi desembolso en esta parte de la ciudad se limitó a pagar la cena en un restaurante italiano ubicado en un concurrido patio interior de uno de estos edificios. El paseo nocturno hacia el metro nos dejó la visión más animada de este distrito, con multitud de gente en los pubs aprovechando las "happy hour" de cerveza a bajo precio. Porque tengamos en cuenta que una cerveza en Londres cuesta alrededor de 3-5 libras dependiendo del sitio (desde 3,80 euros en locales de comida rápida hasta los 6 euros y pico en restaurantes). Hablaré de estos detalles gastronómicos con más detenimiento próximamente ;)

Ganton Street, by night.
*** Haz click en las fotos para ampliarlas.

(Continuará...)

martes, 9 de septiembre de 2014

Londres (I)

Nos vamos a Londres!!
Casi un mes después... he vuelto!! No, el viaje a Londres se acabó hace ya más de dos semanas, pero la reincorporación al trabajo ha sido traumática y la morriña londinense me invade con cada bandera británica que veo o cada noticia que leo sobre el Reino Unido. No quería faltar a mi cita con la crónica de este maravilloso viaje, que además esta vez pretende ser especialmente amplia y detallada. 

Comenzando por el principio, decir que contratamos todo por separado (avión, traslados, hotel) y, en general, el resultado ha sido bastante satisfactorio, incluso en el aspecto económico. O al menos todo lo que puede serlo en ese sentido un viaje a una de las capitales más caras de Europa en pleno mes de agosto. Desde aquí la primera recomendación si viajáis a Londres es que lo hagáis en temporada baja... de verdad ;)

Tìpica vista desde el avión, primeras tierras británicas
Elegimos volar con RyanAir por los horarios más que por los precios. Tanto el de ida como el de vuelta fueron vuelos muy puntuales y tranquilos, directos desde Tenerife al aeropuerto de Stansted, a unos 60 km. de la capital. El traslado a Londres lo hicimos en tren también por razones de comodidad más que de dinero, ya que en autobús cuesta la mitad pero se tarda el doble de tiempo en realizar el trayecto. Para los viajes por el centro compramos una Travel Card de 7 días, un abono que te permite viajar en metro o autobús todas las veces que quieras durante ese tiempo (hablaré de todos estos detalles más adelante por si alguno de vosotros tiene pensado viajar próximamente a Londres).

Estación de Liverpool St.
Después de la escena Paco Martínez Soria que vivimos en plena estación de Liverpool Street, parados en el hall con nuestra maleta en medio de un torbellino de gente que corría hacia todos lados, por fin pudimos recoger nuestra Travel Card y encontrar la salida. Y lo primero que vimos al salir fue el 99 St.Mary Axe, un famoso edificio más conocido como The Gherkin ("el pepino") que se divisa desde casi todos los puntos de la ciudad. Con 180 m. de altura y diseñado por el arquitecto Norman Foster, constituye todo un ejemplo de la modernidad económica imperante en la gran capital londinense.

Exterior de la estación de Liverpool St.
Aunque llegábamos a la ciudad ya avanzada la tarde, el primer día tuvimos tiempo de dar una vuelta por los alrededores del hotel (un Easy Hotel del que también hablaré con más detenimiento en otro post, muy recomendable) y quedar para cenar con unos amigos que residen allá.

Praed Street
Como algo inherente a la ciudad nos recibió también la lluvia, que sin embargo no consiguió empañar nuestra emoción por llegar a tierras británicas. Aunque en la foto no se aprecia muy bien, Incluso un pequeño arcoiris asomó entre los nubarrones mostrándonos una típica estampa que se repetiría en más ocasiones durante nuestra estancia en Londres.

Súper contenta en Sussex Gardens

*** Haz click en las fotos para ampliarlas.

(continuará...)

lunes, 11 de agosto de 2014

London Calling


Pues aprovechando esta canción de The Clash, todo un clásico de la banda británica, anuncio que me voy de vacaciones y que estaré (más) desconectada (aún) del blog durante los próximos días. Si queréis estar al tanto de mis peripecias vacacionales podéis seguirme a través de Twitter o de Instagram, donde posiblemente suba alguna foto de mi salto al Norte del muro. Crónica completa (posiblemente) a la vuelta del viaje! 

miércoles, 23 de julio de 2014

Ben Imaginary's Band

Ben Imaginary's Band no es realmente una banda, sino un solo muchacho que se llama Benjamin Romvari y que hace una música melodiosa, sencilla e íntima. Lo conocí a través de un blog de música y me gustó especialmente el primer tema suyo que escuché, "Life in a cave", que pertenece a su primer disco editado en 2007 bajo el título de "Nocturnal Fables and Illusions".

Nacido en Budapest (Hungría) en 1987, el alma de Ben Imaginary's Band le cogió gusto a la música desde muy pequeño. Comenzó a tocar el violín con seis años y con 15 ya tenía una guitarra eléctrica y componía sus propios temas. Con el tiempo los fue madurando y los incluyó en lo que sería su primer disco. Posteriormente se trasladó a Vancouver (Canadá) y allí publicó su segundo trabajo, "Trust LP". Ambos discos están disponibles en su página web en descarga gratuita, así como las letras y las tablaturas. 

Esta semana en Lillusion nos apetecería quedarnos encerrados en nuestra particular cuevita durante un tiempo, hasta que al asomar la cabeza notemos que corre un poco más de aire. Pero como eso no es posible nos conformamos con escuchar y disfrutar "Life in a cave", esta preciosa canción de Ben Imaginary's Band. 

Aquí el enlace a la canción en Spotify.
Aquí el enlace a la canción en YouTube.

viernes, 18 de julio de 2014

El hobbit: La desolación de Smaug

Han pasado casi seis meses desde que vi esta película en el cine, pero sigo publicando las reseñas pendientes por riguroso orden cronológico. "El hobbit: La desolación de Smaug" es la segunda entrega de la trilogía que Peter Jackson dedica a esa pequeña joya literaria de J.R.R. Tolkien y continúa fielmente la línea de la anterior, "El hobbit: Un viaje inesperado". Aventuras, fantasía, algunos personajes nuevos y otros que cobran aquí protagonismo para conformar otra película de factura impecable y entretenimiento para todos los públicos.

En general, poco más hay que decir. Es una película previsible en tanto en cuanto ya sé lo que ocurre tras haber leído el libro y lo único destacable y diferente con respecto a la primera parte es que quizás aquí primen los efectos especiales. Aparece por fin la enorme y trabajada figura del dragón Smaug y la historia tiene un poco más de movimiento, además de derivar hacia la parte más "adulta" de la trama.

También pasan a un primer plano en esta secuela los elfos, con la presencia de Evangeline Lilly encarnando a Tauriel y desviando un poco la atención de tanta barba y hormonas masculinas. Por lo demás, una digna continuación cinematográfica (recordemos que la trilogía completa fue prácticamente rodada de una vez, salvo algunas escenas adicionales) y gran adaptación de la obra literaria de Tolkien. En diciembre de este año está previsto el estreno de la tercera y última entrega, "El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos".

Como era de esperar, la película fue nominada a los Oscar en los apartados de sonido y efectos visuales, aunque no llegó a ganar ninguno. Visualmente resulta muy atractiva y, en general, es una cinta entretenida y recomendable para cualquier momento y tipo de espectador.

Puntuación: 7 sobre 10.
 

jueves, 10 de julio de 2014

Cuarentona

Pues sí, queridos lillusianos. La que suscribe se convirtió ayer 9 de julio en toda una cuarentona. Parecían tan lejanos estos 40 años que por un momento pensé que me los saltaría, pero no. Se notan sobre todo físicamente y en que la mayoría de los niños se dirigen a mí llamándome "señora" (voy a evitar las lágrimas, snif). Eso no ayuda a pasar mejor la típica crisis que acompaña a esta innombrable edad, claro está :P

El caso es que no hubo ni habrá grandes celebraciones pero, como siempre, quiero dejar constancia en el blog de que sigo en modo virtual un año más y que la hacedora de Lillusion lució, al menos, una gran sonrisa para conmemorar tan señalada fecha. La felicidad del día me la ofrecieron los huevos rotos con chorizo que me acababa de zampar y el responsable de la foto y la mejor compañía posible de esa noche y de todas las noches, Exseminarista ye-ye.

Pues lo dicho, happy birthday to me y hasta que caiga el siguiente!

viernes, 27 de junio de 2014

El bosque de los suicidas

En pleno verano de 2014 todavía me quedan por publicar reseñas de lecturas que finalicé en 2013. Es un hecho que este blog ha perdido continuidad y frescura en los últimos años pero yo, de natural pertinaz, (suena mejor que terca) pretendo seguir compartiendo siempre que pueda todo lo que hago en mi escaso tiempo de vigilia dedicado al ocio y no a otros menesteres menos interesantes (básicamente dormir).

A lo que iba. "El bosque de los suicidas" es un cómic que me regaló mi amigo Nacho el año pasado y que me resultó bastante inquietante. No destripo demasiado del argumento si digo que está basado precisamente en el bosque japonés de Aokigahara, un lugar situado al pie del Monte Fuji de gran tradición mitológica y bien apodado como "el bosque de los suicidas" por la gran cantidad de nipones que eligen ese enclave para acabar con sus vidas.

Esta situación real es la base de la historia creada por los españoles El Torres (guión) y Gabriel Hernández (ilustraciones) sobre Ryoko, una guarda forestal del bosque que ve mezclados sus demonios personales con uno de los últimos suicidios producidos en el espacio natural que ella recorre a diario. La leyenda dice que los espíritus de los suicidas vagan por el bosque y atormentan a los vivos, como le ocurre a Alan, cuya novia acaba de colgarse de uno de los árboles del bosque debido a su frustración amorosa.

Click en la imagen para ampliar
Para entender un poco este cómic es necesario situar nuestro punto de vista en Japón, conocer la particular forma de vida de su población, su perfeccionismo llevado al extremo, sus inamovibles costumbres ancestrales y su particular concepto del honor. Los nipones tienen un toque muy trágico en muchas de sus actitudes y unas profundas creencias espirituales que muchos occidentales no llegamos a comprender. 

Partiendo de estas premisas, los historietistas españoles consiguen elaborar un cómic de aspecto y temática totalmente oriental, muy trabajado en ese sentido y con un resultado más que aceptable. Las imágenes se acercan al cine de terror japonés y transmiten bastante desasosiego. Apoyan perfectamente a la historia y en algunas páginas toman todo el protagonismo a la hora de transmitirnos ese malestar que produce lo desconocido y lo incomprensible.

Se trata pues de un cómic inquietante con toques de terror quizás no apto para todos los lectores ni para personas con una especial sensibilidad hacia el suicidio, asunto sobre el que gira toda la obra. Deja mal cuerpo, por mucho que guste su lectura, así que es de estos productos para las que hay que elegir cuidadosamente el momento de consumo.

Por lo demás, una edición muy cuidada que se publicó en 2011 al mismo tiempo en España y en Estados Unidos, cosechando muy buenas críticas. Sus autores, Torres y Hernández, ya habían colaborado previamente en otro cómic de terror muy exitoso titulado "El velo", que veré si puedo conseguir para echarle también un vistazo.

Puntuación: 7 sobre 10.

lunes, 23 de junio de 2014

Cous-cous integral con verduras

La última vez que pasé por la tienda natural que una amiga tiene en La Laguna, Manzano Verde, adquirí un paquete de cous-cous integral. Ya había usado esta sémola de trigo en otras ocasiones pero nunca en su variedad integral. La verdad es que no se nota mucho la diferencia de sabor al condimentarlo y mezclarlo con los demás componentes que requiera el plato. Sin embargo, sí que requiere un pelín más de agua que el cous-cous tradicional y un reposo algo mayor para estar en su punto.

La preparación suele venir pormenorizada en cada paquete, pero por lo general, por cada taza de cous-cous necesitaremos la misma cantidad de agua llevada a ebullición con un poquito de sal y aceite de oliva. Yo utilicé unos 100 gramos de esta sémola de trigo y unos 150 ml. de agua, por lo que comenté en el párrafo anterior. El cous-cous se añade al agua, retirada del fuego tras hervir, y se remueve bien durante unos minutos. Se le incorpora una cucharada de mantequilla (yo le puse en su lugar un chorrito de aceite de oliva) y se cocina de nuevo durante un par de minutos hasta que la sémola haya absorbido toda el agua y quede más o menos suelta.

Yo decidí acompañarlo con verduras, aunque son muy típicas también las recetas de cous-cous con cordero o con pollo, debido al origen magrebí del plato. En mi caso utilicé una cebolla, un calabacín, una berenjena, dos zanahorias, pimiento rojo y verde, todos de tamaño pequeño. Estas cantidades se pueden ajustar según el gusto personal y la despensa de cada uno. Corté todo en trocitos pequeños y lo salteé en una olla baja con el fondo ligeramente cubierto de aceite de oliva. Salpimenté y añadí un poco de tomillo y una pizca de comino. 

Cuando las verduras están hechas se incorpora el cous-cous ya listo, mezclando todo bien. También se puede servir por separado, pero a mí me gusta juntarlo todo para que coja sabor. Se sirve caliente y queda realmente delicioso.

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